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Opiniones sobre la periodización Táctica.

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Cómo me convertí a la Periodización Táctica por Agustín Peraita.

Cuando me preguntan por qué utilizo la Periodización Táctica, solo acierto a responder: “Porque creo en ella”.

Puede parecer una respuesta débil, pero es la más contundente que tengo como entrenador. Creo en la Periodización Táctica desde la convicción y no desde la fe. O quizás también desde la fe.

¿Religión o método?:

Reconozco que me acerqué a la Periodización Táctica (PT) al presenciar la emergencia de un joven entrenador portugués que apareció para ganarlo todo.

La información que se daba al respecto de la Periodizaión Táctica en los cursos de entrenadores hace cinco o diez años, era muy superficial, por no decir muy escasa. Comencé entonces una búsqueda más o menos concienzuda sobre el tema: leyendo blogs de la época y preguntando a otros entrenadores que afirmaban practicarla. De aquella época sólo conservo un recuerdo, una idea:

Cada tarea de la sesión tenía que tener un contenido táctico.

¿Todos los ejercicios de todos los entrenamientos? ¿Qué es exactamente un contenido táctico? Ambas dudas dejaban mi ingenuidad y mi inexperiencia al descubierto. Suponían una brecha que me impedía experimentar con la idea de entrenar como Mourinho, o como decían que entrenaba el portugués.

Un tiempo más tarde me atreví a leer a Xavier Tamarit. Reconozco que conseguí dar sentido a poco del contenido de “¿Qué es la Periodización Táctica?” (2007, MC Sports). No fue hasta leer “Mourinho ¿Por qué tantas victorias?” (2011, MC Sports) cuando empecé a tener una noción global de lo que la metodología proponía.

Decidí empezar a experimentar con todo ello. Mezclar mis microciclos de corte seirul.lista con trazos de Periodización Táctica.

Fase 0. Genial. Esto ya lo hago así y considero que funciona.

Así me sentí al conocer el principio de las propensiones: Los contenidos pedagógicos de la tarea debían aparecer en gran densidad.

Cuantas más veces se repita la situación deseada en un ejercicio, más efectivo será. Digamos que este principio es común a la mayoría de corrientes metodológicas.

Fase 1. Salir de la zona de confort. Pensar diferente.

En ese momento ya detecté que lo diferencial entre la PT y el Microciclo Estructurado era el principio de especificidad. La PT va más allá de la noción convencional de la teoría del entrenamiento en cuanto a este principio: No basta con que las tareas contengan algo del juego. Tienen que expresar nuestro jugar. 

Me dispuse a generar ejercicios que pudiesen entrenar los diferentes aspectos de nuestro modelo de juego. Entrenar siempre jugando. Durante este proceso descubrí la riqueza de los rondos y de los juegos de posición para dotar de contexto al aprendizaje. Eran herramientas perfectas para potenciar las características tácticas que buscaba. Combinando el principio de propensiones con el de especificidad, me di cuenta de que cualquier concepto se podía avivar con una de estas tareas.

La preparación física y técnica más efectiva era la que se realizaba por arrastre durante los ejercicios específicos que se hacían bajo la supradimensión táctica:

Para entrenar nuestro jugar había que estructurar el modelo de juego que se pretendiese practicar. 

¿Cómo queríamos atacar? ¿Cómo defender? ¿Cómo transitar? Para entrenar nuestro jugar teníamos que identificar primero cómo era este jugar en cada uno de sus momentos. Recuerdo el primer listado de conceptos que trabajar.

Después de implantar esta fase, me sentía más en control del proceso de entrenamiento y percibía que el equipo jugaba mejor (a nuestro jugar). Esto fue suficiente para que siguiera adelante, para que empezase a creer en algo que aún no entendía.

Fase 2. Orden, Jerarquía e Interacción

Era preciso desarmar el modelo de juego en conceptos para armarlo de nuevo. Generar un sistema de conceptos tácticos que diera sentido a nuestro jugar.

Articular cada uno de los momentos del juego en principios, subprincipios y subsubprincipios. Jerarquizarlos e interrelacionarlos. Solo de esta manera podía dar sentido al principio de progresión compleja:

Ordenar los conceptos dependiendo de su nivel de complejidad y seleccionar las tareas dependiendo del grado de adquisición de cada concepto.

Y aquí es donde un entrenador se enfrenta al pensamiento sistémico: lo asimila o lo rechaza. O bien concibe su modelo de juego como un sistema etéreo que su equipo tiene que hacer inconscientemente propio, o sigue pensando que la táctica son movimientos dependiendo de dónde está el balón y el rival. O bien empieza a verse como un facilitador o sigue viéndose como un general. La conciencia sistémica lo cambia todo.

Fase 3. Entrenar el todo.

La nueva conciencia te lleva inexorablemente a modificar las manera de ver tareas de entrenamiento. El principio de entereza inquebrantable entra en juego:

No basta con que todos los ejercicios sean contextualizados. Tienen que tener estructura de juego (los cuatro momentos del juego han de estar presentes).

Igual que no se entiende la técnica o la preparación física de manera aislada al juego, tampoco se entiende el ataque sin la defensa o sin las transiciones. Tampoco el fútbol sin direccionalidad. Para que el entrenamiento sea realmente adquisitivo no se podía desnaturalizar el juego. El jugador tenía que seguir concentrado en las circunstancias reales del juego, siendo el contenido a entrenar un medio para mejorar su desempeño táctico y no un fin en si mismo.

Esta perspectiva mejoró enormemente la calidad del entrenamiento. Los jugadores jugaban según el modelo de juego por convicción, sin necesidad de demasiada reflexión consciente. Como entrenador, cada vez hablaba menos, pero mis jugadores cada vez lo tenían más claro.

Fase 4. El final de los entrenamientos a “medio gas”.

Recuerdo de mi época de jugador que, dependiendo del día del microciclo en que nos encontrásemos, el entrenador nos pedía una intensidad de trabajo u otra. Como entrenador, después de formarme en la teoría del entrenamiento, entendí el origen y el sentido de esa dosificación de la intensidad. Me sentí muy afín al siguiente mandamiento de la Periodización Táctica en cuanto entré en contacto con él:

Entrenarás siempre con intensidades máximas relativas. 

Algo de razón debe haber en la frase se juega como se entrena. Si en una fracción de la semana de entrenamiento se reduce la intensidad, también se verá mermada en algún momento de la competición semanal.

Había que proponer trabajos cuya intensidad máxima y óptima para el desempeño, fuera coincidente con los requisitos del momento semanal.

Hay que reconocer que fue un proceso largo y complicado. Encontrar las tareas para que la intensidad relativa fuese máxima en todo momento me abrió los ojos a la última fase. No puedo negar que me costó renunciar a mi libertad y casarme con el Morfociclo Patrón.

Fase 5. Entrenábamos como leones. Competíamos como gatitos.

Pasaron años hasta que me tomé en serio el principio de alternancia horizontal. No le daba importancia a cuándo debía de entrenar según qué contenido o utilizar según qué tipo de tarea. Los entrenamientos iban genial. Los jugadores estaban motivados y volaban sobre el césped. Pero en los partidos rara vez competíamos al 100 %:

El objetivo de la semana de entrenamientos tiene que ser competir bien el día de partido. 

Fue en ese contexto cuando me dije: voy a probar a planificar un par de semanas según las especificaciones del Morfociclo Patrón. Ajusté las formas de los ejercicios, los tiempos de trabajo y recuperación y los tipos de concepto a trabajar según el día. El resultado fue inmediato. Los jugadores se vieron más en forma (táctica-técnico-física) durante el partido. Y lo que antes era jugar bien pasó a ser jugar y competir.

Desde ese momento tomé consciencia de la importancia de las directrices que marcan el Morfociclo Patrón. Entendí la idiosincrasia de la carga cognitiva en el proceso. Y eso fué como volver a empezar.

La periodización táctica y los puristas

Es difícil determinar si uno mismo, o un compañero, pone en práctica la Periodización Táctica tal cual la parió Victor Frade. Seguramente pocos lo harán. Puede que ni Rui Faria ni André Villas Boas puedan considerarse puristas, dependiendo de lo meticuloso que se sea con el análisis. Lo que está claro es que los entrenadores que siguen los principios fundamentales de la PT con un alto grado de ortodoxia pueden considerarse creyentes y practicantes.

Como he descrito anteriormente, no implementé la PT como un paquete de medidas para cambiar mi manera de entrenar. Creí entender la importancia un principio y lo apliqué. Revisé si había incrementado la efectividad de los entrenamientos. Si el cambio suponía mejora, lo mantenía. Cuando la actualización del método se había consolidado y creía que aplicar un nuevo principio podía suponer un progreso. Volvía a iterar sobre mi manera de trabajar. Maduraba el cambio y revisaba los resultados.

Si me hubiese bastado con la fase 1 para sentir que el método funcionaba, habría parado allí. Si tras probar experimentar con alguna de las demás fases, hubiera visto que no aportaba nada, la habría abandonado.

Es muy común escuchar a entrenadores que afirman aplicar algunos principios de la PT y algunos del Microciclo Estructurado. Que mezclando se han hecho con su propio libreto. Entrenadores que no quieren verse encarcelados en estructuras metodológicas demasiado limitantes. Como es natural, lo respeto e incluso acepto la posibilidad de que estén en lo correcto (entendido como lo efectivo). Pero yo, hoy por hoy, creo estar de este lado de unas trincheras metodológicas que se dibujaron después de que Xavier Tamarit publicara en 2013 Periodización Táctica vs Periodización Táctica.

(Artículo escrito por Agustín Peraita. Entrenador y autor del libro “Quiero que mi equipo juegue como el F.C. Barcelona de Guardiola”).


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Los padres y los entrenamientos.

 

Este estudio realizado por el equipo pedagógico de la Fundación Marcet pretende ser una guía para padres con hijos deportistas. En este segundo capítulo profundizamos en los entrenamientos.

06/10/2015 22:36 entrenadordefutbol #. - el entorno No hay comentarios. Comentar.

Los padres y el entorno del jugador de fútbol base.

 

Este estudio realizado por el equipo pedagógico de la Fundación Marcet pretende ser una guía para padres con hijos deportistas. En este primer capítulo profundizamos en el entorno del jugador.

01/10/2015 22:02 entrenadordefutbol #. - el entorno No hay comentarios. Comentar.

El fútbol como juego educativo: el juego limpio.

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El juego limpio significa mucho más que el simple respeto de las reglas. Abarca los conceptos de amistad, de respeto al adversario y de espíritu deportivo. El concepto se extiende a la lucha contra las trampas, contra el arte de engañar sin vulnerar las reglas, contra el dopaje, la violencia física y verbal, la desigualdad de oportunidades, la excesiva comercialización y la corrupción. Es más que un comportamiento, es un modo de pensar y actuar en el deporte y en la vida.

 Lo entrenadores de base debemos promover el “juego limpio” entre los niños y adolescentes que serán los deportistas adultos y las figuras del mañana del deporte. También nos debemos dirigir a las personas adultas, especialmente a los padres, a los profesores, a los entrenadores y a las instituciones que ejercen una influencia directa o indirecta en el compromiso y la participación de los jóvenes en el deporte.

El “juego limpio” es un concepto positivo. El deporte, según lo entendemos nosotros, es una actividad sociocultural que enriquece la sociedad y fomenta la amistad entre los participantes, siempre que se practique con lealtad.

El deporte es considerado asimismo como una actividad que, si se ejerce con lealtad, permite a la persona conocerse, expresarse y realizarse mejor; desarrollarse, adquirir conocimientos prácticos y demostrar sus capacidades; el deporte hace posible la interacción social, es fuente de disfrute y aporta bienestar y salud.

El juego limpio, en definitiva, es una actitud que se puede concretar en una serie de “consejos” todos debemos tener presentes.

Algunos ejemplos son:

- Nunca protestes al árbitro.

- Respeta al contrario.

- Saluda deportivamente al contrario, tanto si se gana como si se pierde.

- Respeta las instalaciones deportivas.

- No protestes en los cambios. Nada de “caritas” de disgusto o enfado. Es un menosprecio al compañero que te sustituye.

- No discutas durante el transcurso del partido con los compañeros.

- Anima al compañero que falla. Fallar es humano

- No respondas nunca a las provocaciones del contrario.

- Respeta las decisiones del entrenador.

- En caso de lesión de un contrario, perdida de la bota, o cualquier otra circunstancia extradeportiva, no sigas jugando.

- No pidas jamás al árbitro que saque tarjeta a un contrario.

- No realices entradas por detrás. Son muy peligrosas. Un gol se puede remontar. Una lesión no.                                                                                    

- En caso de recibir una entrada dura, acepta las disculpas del rival, si éstas se producen. 

- No pierdas tiempo a propósito para conseguir ganar un partido. El deporte es un juego, y por lo tanto, céntrate en jugar y pasarlo bien.                                                                           

- El deporte es un juego para divertirse y mejorar físicamente. Por tanto, no hay que obsesionarse con la victoria.                                                                  

- Si el rival es muy inferior, no lo desprecies ni te ensañes con él.                    

- Los partidos se juegan y se ganan o se pierden en el terreno de juego. No hagas reclamaciones posteriores como que si un jugador no tiene ficha, que si el penalti no lo era, que si la hora, etc., etc.

Hay que enseñarles a seguir estas recomendaciones y educarles para que hoy, mañana y siempre practiquen el juego limpio. Es nuestra obligación y la de todos aquéllos que estamos implicados en el deporte.

¿Cómo deben actuar los padres si su hijo futbolista no va bien en los estudios? (1ª parte)

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“¡Castigado! esta semana ni entrenas ni hay partido así aprenderás”. Todos conocemos esta frase pero, ¿sirve de algo?.

Sabemos la gran lista de beneficios  físicos, que tiene el deporte para los niños:

- Fortalece los músculos y huesos.

- Previene la obesidad.

- Previene el riesgo de enfermedades tales como la diabetes.

- Puede corregir posibles defectos físicos.

- Ayuda a coordinar sus movimientos.

- Estimula la higiene y la salud.

- Les ayuda a dormir mejor.

Pero, y ¿cómo herramienta educativa y psicológica?. Los niños con el deporte:

- aprenden  a socializarse con nuevos compañeros.

- aprenden a ganar y compartir triunfos y a perder y saber tolerar la frustración.

- aprenden a experimentar emociones, como controlar la impulsividad en unos casos, vencer la timidez en otros y reducir la ansiedad.

- aprenden a respetar las normas, al entrenador, a jugadores, a rivales y a los árbitros.

- aprenden a aumentar su confianza porque de cada uno de ellos depende el resto del equipo, creándose lazos de ayuda entre ellos y  fomentando la colaboración.

- aprenden a gestionar mejor el tiempo al tener que estudiar o hacer deberes.

- les enseña a fijar metas, les desarrolla habilidades como el pensamiento estratégico y la capacidad de liderar.

- desarrollan la pertenencia a un grupo con intereses y objetivos comunes.

- enseña  a ser responsables y a cumplir con lo que uno se compromete y se comienza a desarrollar el hábito deportivo.

Conclusiones de la importancia del deporte en el niño:

- El cerebro de un niño/a deportista es más activo, la atención y concentración toman protagonismo, escuchan, asimilan, actúan según directrices de sus entrenadores y a la vez se centran en los movimientos sin perder de vista a sus compañeros, es su día a día en el entrenamiento.

- Su práctica fomenta el ser perseverante, tolerar el error propio y el de los compañeros y aprender de ellos como parte del proceso de aprendizaje, se sienten de este modo protagonistas activos de su aprendizaje repercutiendo de una manera valiosísima en su autoconfianza, autoconcepto y autoestima, compañeros de viaje a lo largo de toda sus vidas.

- Cada día que privas a tu hijo/a de la práctica deportiva impides su desarrollo físico, mental y de su larga lista de beneficios.

Soluciones al conflicto del bajo rendimiento en los estudios y el deporte:

- Desde pequeños la clave es establecer los límites con firmeza y alternativas educativas ingeniosas para que el castigo sea la excepción y no la regla. Y en muchos casos el castigo, extingue la conducta de manera puntual pero la raíz del problema no se soluciona y muchos niños/as que, pese a ello siguen” haciéndola” cuando pueden o cuando creen que no les ven.

- El castigo de moda: “te dejo sin….” Está demostrado que no  es efectivo y de allí conocidas expresiones  –“le da igual que le dejes sin…” porque para que sea castigo educativo tiene que suponerle esfuerzo lo que le ayudará a autocontrolarse.

- Si le castigas sin ir a entrenar no solo no hace esfuerzo por ello sino que le privas del esfuerzo que tenía que hacer por desplazarse, dejar de hacer lo que estaba haciendo, cumplir con el compromiso que tiene con sus compañeros etc… es decir fomentas la no responsabilidad.

- Reflexión, pautas claras y diálogo en el momento adecuado para transmitir las normas es la clave para un nuevo comienzo.

(este artículo es obra de Yolanda Cuevas Ayneto, psicóloga de la salud y del deporte, con el título: “¡Castigado! esta semana ni entrenas ni hay partido así aprenderás” con  algún comentario o puntualización míos).   

 

27/05/2015 21:32 entrenadordefutbol #. - el entorno No hay comentarios. Comentar.

¿Cómo deben actuar los padres si su hijo futbolista no va bien en los estudios? (2ª parte)

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Le dejo hacer lo que quiera, ¿paso?. Así reaccionan algunos padres y madres al tratar el tema relacionado con el “castigo sin su deporte”. Las razones, suspender o bajar de notas académicas y en ocasiones mal comportamiento.

Muchos entrenadores, de diferentes categorías y clubes, a los que les doy las gracias, se aferran enviando éste artículo a los padres bien por e-mail, o por los famosos grupos de whatsapp o colgándolo en el tablón de anuncios. Su objetivo, ver si con su lectura entienden que no es la solución.

Esto demuestra:

- 1. Que el castigo o la amenaza del “te quedas sin fútbol” es un recurso habitual, que además de general en el panorama deportivo, se da en chavales de diferentes edades y deportes.

- 2. Que no hay conciencia de la importancia de la práctica deportiva en el presente y futuro de los jóvenes para su desarrollo a diferentes niveles.

- 3. Que las faltas de asistencia de los chavales condiciona el trabajo de los entrenadores en los entrenamientos, competiciones y en las decisiones de convocatoria para los fines de semana.

- 4. Que entrenadores, padres y estudios están llamados al entendimiento por el bien de los chavales a nivel físico, psicológico y social y con ello prevenir y evitar el absentismo o abandono del deporte.

- 5. Que se relaciona deporte con algo lúdico, que es así, pero se olvida que es un hábito saludable que hay que educar para la vida como lavarse los dientes.

Lo fácil es dar donde más duele, siempre se ha dicho, pero contraproducente porque nos encontramos que castigar quitando el deporte, tiene otras consecuencias perjudiciales para su desarrollo.

Además aunque en ocasiones sirva de algo a corto plazo, no sirve a largo plazo. Castigar sin deporte no ayuda a adquirir los valores de la responsabilidad, el sacrificio y el compromiso en los estudios.

Se necesitan otras herramientas tiempo, paciencia y flexibilidad. Y recordemos que hay que tomar el deporte como el comer, el dormir o el beber, una necesidad básica para el desarrollo.

Si se admite que este tipo de castigos es fruto de la rabia e impotencia del momento y que una vez pasada la “tormenta” lo que surge es el arrepentimiento, tomamos conciencia de que no es la mejor manera de educar. No se educa desde la rabia e impotencia. Si castigas tiene que ser desde un estado emocional reflexivo y que no sea la rabia quien ponga el castigo. Así evitas arrepentirte y ganar credibilidad.

En la mayoría de los casos se da por hecho que si se suspende es porque el deporte quita tiempo.
Cuando desde mi profesión estoy con pre y adolescentes ninguno quiere suspender, lo pasan mal, no quieren dejar el deporte o que les obliguen a dejarlo, se sienten presionados, amenazados, no saben lo que quieren, no saben expresarlo, nadie les entiende, y surgen sentimientos de venganza… así comienza la espiral de malos rollos en casa. Los padres resumen, “es que pasa de todo, es un egoísta, ¡a ver qué haces con él!”.

Por eso creo que la comunicación una vez más es la base de todo. Hay que dejar de dar por hecho las cosas, hacer resúmenes sin conocer el punto de vista del hijo y usar el comodín del deporte para justificar lo que se cree que ocurre. Hay que saber las razones por las que suspende y corregir lo que no funciona.

El momento, el lugar, las palabras y las formas son fundamentales para conocer de primera mano los motivos por los que el chaval no supera sus objetivos académicos y no echarle la culpa al deporte.

Unas veces lo ocasionan el cambio de colegios e institutos, la relación con profesores, la metodología, otras “sus problemas” relacionados con amigos, el que se enamoran, cambios a todos los niveles, el que no se saben concentrar, no estar atentos en clase etc… y como podéis deducir ninguno “se cura” castigando sin deporte.

Detrás de un suspenso puede haber muchas causas que desconocemos y enseñar a gestionar el tiempo es más productivo que decir “es que no te sabes organizar” o ”el tiempo no te cunde”… Es cierto que en ocasiones dicen “es que no me dio tiempo”, esta frase esconde el dejar cierta obligación para la víspera. Esto ocurre haga o no deporte como se sabe.

Así que una de las tareas más importantes como padres es ayudar a gestionar el tiempo desde niños, y alentar al estudio con paciencia, flexibilidad y diálogo.

OS PROPONGO A LOS ENTRENADORES:

- 1. Motivar al estudio y transmitir que es algo necesario. Vuestra condición de entrenador os da más poder de influencia del que creéis y podéis usarlo para un bien fuera del campo, piscina, cancha o pista.

- 2. Preocuparos por lo que hacen, lo que les gusta, las asignaturas que les cuesta, sus exámenes, hablad en equipo y de forma individual, que vean que tienen vuestro apoyo.

- 3. Fomentar la competencia sana con sus estudios, premiando sus avances y no la nota en sí. Juntos podéis crear los premios relacionados con la práctica deportiva.

- 4. Ante situaciones graves “no paséis” no sois su profesor, ni su padre o madre pero quizá suene la tecla, y no por casualidad, que necesitan porque en ese momento están receptivos.

- 5. El inicio de la temporada es un buen momento para transmitir a los padres el valor que le dais a los estudios. Es importante que sepan lo que pretendéis, sobre todo con los que piensan que “os metéis donde no os llaman”.

OS PROPONGO A LOS PADRES Y MADRES:

- 1. Inteligencia emocional para saber comunicaros. Dialoga con tu hijo para llegar a un entendimiento. Escúchalo, no le juzgues, busca soluciones y alternativas pero juntos. Amenazar y gritar no son las herramientas de un “juego limpio” nunca.

- 2. Valora sus logros académicos pero de forma especial su esfuerzo, porque aumenta la autoestima, el concepto de sí mismo y la confianza en su capacidad de estudio. No hay nada peor que no sentirse capaz de algo o que vean que no eres capaz. Valorar el esfuerzo ayuda a resistir y vencer las dificultades y previene el abandono.

- 3. No le compares, ni con su amigo, ni con su primo, ni con su vecino. Cada uno es único, no es lo que necesita y eso no motiva aunque lo digas pensando que así le “picas” y cambiará. Lo único que interpreta es que no es el hijo que esperáis y eso presiona. Un 6 haciendo deporte tiene más valor que un 8 sin hacer deporte, piénsalo así.

- 4. Aprende a motivarle en su estudio, cada persona necesita una fórmula, conocer la de tu hijo es el reto. A veces con buenas intenciones se dicen cosas que desalientan, frustran y desmotivan. “Si no estudias no serás nadie en la vida”, “Quien te va a querer”, “Que pretendes ¿ser un mantenido?, “Así vas por mal camino”…

- 5. Menos “céntrate y organízate” y más ayúdale a hacerlo. Juntos podéis diseñar el espacio, el horario y plan de estudio personal y realista. Hacerlo unilateralmente no promueve el compromiso. Es importante fomentarlo desde niños para que sea un hábito.

- 6. Apoya, supervisa y haz un seguimiento. Ofrece tu ayuda pero espera a que la pidan. Orienta pero no le hagas los deberes para tener mejor nota. Conociendo sus dificultades podrás ayudarle. Muestra interés pero sin controlar hasta que vayan “soltándose” poco a poco.

- 7. Fomenta el estudio empezando por lo que más le gusta, seguido por lo más difícil, y acabando por lo más fácil teniendo en cuenta las dificultades. Rétale a sus propios objetivos, a destacar y compartir lo que supone conseguirlos.

- 8. Ofrécele técnicas de concentración, control respiratorio y estrategias que ayudan a que se concentren. Decirle “estate atento en clase que no quiero ver más notas en tu agenda” no les da la herramienta para hacerlo. Quieren y no pueden, necesitan el cómo.

- 9. No satures de extraescolares, tan malo es no hacer nada y tener exceso de sofá, televisión o videojuegos como tener cada día actividades, pintura, música, baloncesto, baile moderno, fútbol, inglés… compensa las actividades deportivas con las demás. Tu ansia porque haga de todo ante tanta oferta no permite el disfrute y en ocasiones lo viven como una carga.

- 10. No minimices las preocupaciones de tus hijos, en ocasiones el “eso no es nada”, “eso es una tontería” con el ánimo de que no sufran es doblemente contraproducente. Por un lado no se sienten comprendidos y por otro no se educa con y en inteligencia emocional, dando espacio a emociones sentimientos y ayudando a gestionarlos.

Hay mucho por hacer por parte de todos antes que fomentar el castigo con el deporte o promover el futuro abandono.

(este artículo es obra de Yolanda Cuevas Ayneto, psicóloga de la salud y del deporte, con el título: “Vale no lo castigo sin deporte, entonces ¿qué hago?”con  algún comentario o puntualización míos).   

27/05/2015 21:31 entrenadordefutbol #. - el entorno No hay comentarios. Comentar.

La adaptación de los entrenadores a un equipo.

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La adaptación de los entrenadores a un equipo

Las variables que condicionan al entrenador durante su estancia en un club podrían suscribirlas muchos docentes en sus colegios.

¿Os habéis preguntado por qué hay entrenadores que triunfan en todos los equipos que entrenan? Y sin embargo hay otros profesionales que por muy brillantes que sean definiendo conceptos tácticos y planteando partidos, no saben dar con la tecla mágica del éxito.

Quizás el secreto esté en tener la habilidad camaleónica de saber adaptarse al equipo que tenemos que entrenar igual que el maestro lo hace con cada centro educativo y más específicamente, con cada grupo-clase.

Para valorar nuestra capacidad para ajustar nuestra metodología, tenemos que tener en cuenta los siguientes aspectos:

a. - Potenciar la plantilla: 

Cada uno de nuestros jugadores tiene unas habilidades innatas y unos aspectos potencialmente brillantes. La misión de un buen técnico ha de ser la de descubrirlos y trabajarlos para formar jugadores completos. No podemos obcecarnos con la idea de seguir siempre el mismo sistema de juego, hemos de amoldar la forma de jugar a las habilidades de nuestro plantel.

b.- Identificar el entorno: 

Tenemos que observar y anticipar posibles problemas, que pueden condicionar nuestra forma de trabajar. Informarse de la normativa interna y de las líneas de actuación del club en ámbitos de disciplina interna, formativos, económicos... En una etapa posterior, nos darán la clave para ahorrarnos conflictos y poder actuar sobre ellas desde dentro proponiendo cambios o analizando su efectividad.

c.- Adaptar el lenguaje: 

No es lo mismo estar entrenando en barrios marginales de nuestra ciudad que en una zona de alto nivel socio-económico. En ocasiones, olvidamos que debemos medir muy bien nuestras palabras para poder transmitir claramente nuestro mensaje. A la hora de conversar con jugadores, padres y miembros del club debemos tenerlo en cuenta, hacerles ver que entendemos sus preocupaciones e inquietudes y que trabajamos para solucionarlas.

d.- Medir la complejidad de los entrenamientos:

Si nuestros jugadores estaban acostumbrados a entrenamientos con balón o poco trabajo físico, no debemos cambiar bruscamente la metodología. Hemos de seguir una progresión para intentar que los jugadores no sufran lesiones y se adapten al nuevo plan de entrenamiento paulatinamente. A la hora de plantear cada uno de los ejercicios, debemos valorar si son demasiado difíciles de comprender para nuestros jugadores. En caso afirmativo, deberíamos introducir variantes más fáciles antes de que sean capaces de realizar el ejercicio completo.

e.- Adaptar los objetivos a la realidad: 

No favorecemos a nadie si inflamos las expectativas del equipo a nivel de resultados. Tarde o temprano, el plantel se da cuenta de que no hemos sido realistas y deja de confiar en nosotros. Hay que ir poco a poco y no ensalzar en demasía las virtudes de nuestro equipo ni exagerar los defectos. Encontrar el punto de objetividad para no dejarnos llevar por lo que pensamos subjetivamente debe ser nuestra meta.

f.- Optimizar los materiales del club: 

El entrenador debe prepararse muy bien los ejercicios en los entrenamientos. Si estamos trabajando en un club con pocos recursos económicos, debemos buscar la manera de sustituir la ausencia de conos, picas, vallas, balones... Hay que ser muy creativo y buscar objetos que puedan sustituir su funcionalidad. A ver que se os ocurre!

g.- Mejorar la dinámica del equipo: 

Siempre es aconsejable analizar las relaciones que existen entre los diferentes miembros del equipo mediante sociogramas u observación directa. Modificar relaciones perniciosas y fomentar el espíritu de equipo están asociados con este apartado. A todo ello, se suman los resultados previos que muchas veces influyen sobre el desarrollo que los jugadores hacen de su plan de juego.

Por suerte, los tiempos han cambiado para mejor y existe mucha bibliografia que nos puede aconsejar sobre la adaptabilidad al medio. Antaño no contábamos con tanta información sobre el tema y los recursos para aplicar esta filosofía al fútbol eran limitados.

Si redefinimos nuestra metodología con cada nuevo equipo que entrenamos y trabajamos las inteligencias emocional e interpersonal entre todos los que interactúan con él, seguro que conseguimos resultados o al menos, minimizar los efectos de nuestros fracasos profesionales.      

(este artículo es obra del  profesor Óscar del Estal, profesor en Escola Splai, con  algun comentario o corrección mio).   

 

27/05/2015 21:21 entrenadordefutbol #. - el entrenador No hay comentarios. Comentar.

¿Cómo mejorar la atención en el fútbol formativo?

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INTRODUCCIÓN

En las disertaciones que participo sobre fútbol formativo es muy frecuente que los entrenadores comenten que hay niños que se distraen constantemente , que no prestan atención a lo que se les dice y que cuando se les habla están mirando a otro lado. Comentan también  que deben repetirles la dinámica de un ejercicio porque no lo logran hacer o no lo han entendido y que después en la competición se olvidan de sus tareas.

En fin estas son algunas situaciones de falta de atención que se dan en esas etapas y que muchas veces se vuelven a dar cuando estos niños crecen y pasan de categoría en categoría, esto claramente sería parte de la actuación de un psicólogo preparado para estas problemáticas, pero no todos los entrenadores pueden contar con tal relevante ayuda, por lo cual se ven en una situación de “hacer” como mejor sepan y puedan.

CONCEPTO DE ATENCIÓN

Encuentro que lo importante es saber primero ¿qué es la atención y  cuando consideramos que es un problema? y sobre todo, ¿cómo podemos mejorar la atención en el entrenamiento?.

La atención constituye la capacidad de aplicar voluntariamente el entendimiento a un objetivo, tenerlo en cuenta o en consideración.

Di fusco, jugador compañero de Maradona en el Napoli campeón de Italia decía que jugar junto al astro argentino significaba utilizar un alto grado de atención porque había que ver agudamente, elegir y estar preparado para la genialidad y quien no lo estaba, seguramente no podría jugar junto a este crack.

Comentaba a su vez que el entrenador les llamaba la atención cuando no seguían la acción porque afirmaba “quien retira la atención de un simple gesto de su compañero, habrá perdido la esencia de la jugada”.

¿CUÁNDO SE PUEDE CONSIDERAR UN PROBLEMA LA FALTA DE ATENCIÓN?

Podemos considerar la falta de atención como un problema cuando:

- el niño no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido.

- cuando tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas porque generalmente cuando se juega el partido cambian notablemente y logran mayor grado de atendibilidad.

- cuando parece no escuchar y sobre todo cuando se le habla directamente.

- cuando no sigue instrucciones y/o finaliza con los ejercicios y con la tarea que se le dá (esto no se debe a comportamientos negativistas o a incapacidad para comprender instrucciones).

- cuando evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como por ejemplo entender una determinada ejercitación donde actúan varios niños a la vez).

- cuando se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes, mirando lo que sucede en otro lugar o en la búsqueda de sus familiares detrás del perímetro de juego, etc.

¿CÓMO PODEMOS MEJORAR LA ATENCIÓN DE ESOS NIÑOS?

Para mejorar la atención de los niños es necesario y deberemos:

- priorizar el uso del reforzamiento positivo y la anticipación, de tal manera que se minimice la aparición de conductas oposicionistas.  

- determinar límites y normas claras de trabajo antes de iniciar la sesión de entrenamiento.

- evitar las largas filas en cada ejercicio (esto ocurre frecuentemente en los ejercicios de tiro a porteria) para ello la solución es realitzar un trabajo de grupos más reducidos que trabajan simultaneamente.

- a los más distraídos hacerles iniciar el ejercicio detrás de los más atentos, casi siempre en el segundo lugar, para así no darles el tiempo de “irse” mentalmente del entrenamiento.

- preferiblemente utilizar premios en lugar de castigos.

- realizar siempre nuevos ejercicios que motiven al niño evitando los tiempos muertos y los entrenamientos rutinarios o repetitives.

- cuanto mayor sea el “desafío”, mayor será el grado de atención, sobre todo cuando se realizan pruebas de equipo, donde quien logra hacerlo mejor es quien gana y por ello todos deben estar atentos a los tiempos, espacios y relaciones.

Por otra parte también es muy importante:

- valorar el esfuerzo y reconocer cuando este tipo de niños realiza con efectividad la tarea asignada o el ejercicio hecho.

- para los que tienen mayores problemas de atención después de las reglas que se le han asignado, hacer que ellos las digan y las entiendan. Claramente esto se debe hacer de manera cuidada, preguntandole lejos del grupo para que el mismo no se encuentre en dificultad o tenga vergüenza  y reforzando su autoestima ya que los niños establecen confianza en la medida en que saben qué se espera de ellos.

Hay palabras que por las ideas que revelan llaman la atención y atraen simpatías hacia los seres que las pronuncian, por ello se debe:

- comunicar rápido y conciso.

- repetir lo menos posible para lograr un rápido entendimiento.

- establecer una atmósfera donde todos focalicen la atención y sepan lo que tienen que hacer.

(este articulo es obra del  profesor Daniel Ramos con Licencia Uefa – Fifa Pro, con algun comentario o puntualización mia).

27/05/2015 20:57 entrenadordefutbol #. - el entrenador No hay comentarios. Comentar.

¿Cuál debería ser la filosofía del entrenador de fútbol base?

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¿CUÁL DEBERÍA SER LA FILOSOFÍA DEL ENTRENADOR DE FUTBOL BASE?

“Ganar no es lo único importante, pero esforzarse por lograrlo sí lo es. El éxito consiste en esforzarse al máximo para obtener la victoria”.

Imaginamos que somos entrenadores de futbol base, debemos tener en cuenta que la filosofía que debe primar es la de recompensar el esfuerzo de los jóvenes futbolistas, en este caso nuestros alumnos. El resultado podrá ser positivo o negativo pero debemos premiar a aquellos que se esfuerzan por conseguir lo que se propone.

Vamos a poner un ejemplo claro, si dentro de nuestra sesión estamos entrenando el pase, el niño obtendrá un mayor o menor éxito en función de su nivel de esfuerzo ante la actividad planteada por el entrenador. De igual forma, como hemos dicho anteriormente, este deberá premiar y ayudar a la adquisición de dicha habilidad por parte de los alumnos.

“Cuando intentáis hacerlo lo mejor posible siempre sois ganadores, aunque a veces, el otro equipo marque más goles”.

Dentro del trabajo en equipo, debemos también inculcar a los niños la importancia de trabajar y mejorar en función de las posibilidades de cada uno, para que al final siempre seamos ganadores.

Fomentar esta filosofía es complicado por el entorno competitivo en el que vivimos y por la inevitable comparación con los demás. Aun así, la práctica de esta filosofía llevará al niño y al adulto a disfrutar el fútbol más allá del éxito por ganar. Esto es lo que realmente importa en esta etapa de aprendizaje, no solo ganar. Cuántas veces hemos visto a muchos equipos ganar en las primeras etapas de formación y, por centrarse solo en ganar su formación no ha sido la adecuada, derivando en un equipo o jugadores del “montón” en la etapa señor.

Ganar no lo es todo en futbol base

Hay multitud de variables en la etapa de formación del jugador en el futbol base que como entrenadores de categorías inferiores debemos fomentar entre nuestros “pequeños futbolistas”.

Por otro lado, el fracaso no es sinónimo de derrota ni el éxito lo es de victoria. El éxito está en la superación diaria de nuestro alumno y en tener ese afán por conseguir avanzar en cada entrenamiento partiendo de sus capacidades iniciales. Por tanto, es muy importante tener en cuenta más que el resultado en estas categorías, el esfuerzo y las capacidades de los niños.

(Este artículo está basado en el “Manual del entrenador de futbol base” de David Luis Sànchez Latorre).

24/05/2015 00:07 entrenadordefutbol #. - el entrenador No hay comentarios. Comentar.

Consejos para el entrenador de futbol base

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Al entrenar en categorías inferiores deberíamos tener en cuenta una serie de directrices o pautas de actuación en el trabajo con los niños.

1.- Utilizar el refuerzo positivo. Así potenciamos la actividad del jugador a la vez que lo motivamos. Cada vez que nuestro alumno realice un logro habrá que reconocérselo y estar ahí para premiarlo.

2.- Recompensaremos las conductas correctas tan pronto como se produzcan. De esta manera potenciamos la asociación entre conducta o actividad y éxito.

3.- Premiar los esfuerzos tanto como los resultados. Hay que comprender que son niños y no futbolistas de élite. En la parte inicial de este post hemos explicado la importancia del esfuerzo del niño y su valoración por parte del entrenador.

4.- Animar inmediatamente después de que el niño cometa un error, si sabe corregirlo sino habrá que explicárselo hasta que lo entienda de la manera más amable posible con la intención de ayudar.

5.- Cuando las cosas van mal, no castigar. Hay que evitar los castigos, intentamos dar ánimos y le ofrecemos un repaso de cómo corregirlo para que no se produzca más veces, siempre de una manera positiva, tratar de que lo entienda para que una al grupo.

6.- Mantener el orden en el grupo. Cuando vayamos a realizar una evaluación del progreso hay que tener en cuenta las capacidades individuales de partida de cada jugador.

7.- Implicar a los futbolistas en la obtención de conductas para favorecer un buen clima en el grupo. Es decir, dar responsabilidades a cada jugador para favorecer el proceso de enseñanza del grupo así se sentirán todos partícipes.

8.- Intentaremos lograr un equilibrio entre disciplina y libertad. Si se trabaja bien se otorgará la recompensa y no al revés para no crear malas conductas. El niño tiene que asociar conseguir el premio con realizar las actividades con una buena conducta independientemente de sus capacidades.

9.- Cada miembro del equipo debe sentirse parte del mismo. Todos serán importantes y así deben sentirlo. Siempre habrá en los equipos jugadores que sus capacidades sean menores al resto del grupo pero el entrenador deberá integrarlos siendo consciente de que está en una etapa de formación. Si un jugador es suplente y le dedicamos menos tiempo, seguirá siendo más suplente.

10.- Animar a los jugadores a que se apoyen entre ellos y recompensarlos cuando lo hagan.

11.- Permitir a los futbolistas explicar sus acciones. Hay que dar un buen ejemplo de comportamiento.

12.- Participación de los jugadores en las reglas del equipo. Estas reglas deben ser sencillas, justas y apropiadas para la edad.

13.- Evitar charlas largas. Los niños se distraen con mucha facilidad y darlos un discurso largo no va a servir de nada porque no se van a enterar lo más probable a consecuencia de se alto nivel de distracción propio de la edad temprana. No hay que extendernos mucho en nuestras charlas.

14.- Si establecemos sanciones, privaremos al futbolista de algo que sea valioso para él. Cada jugador es diferente y lo que puede ser valioso para uno, para el otro no lo es por ello es importante conocer al alumno. No deberíamos utilizar actividades físicas como castigos, ya que pueden volverse aversivas.

15.-No dar ánimos o instrucciones de forma sarcástica.

Los guantes de los guardametas (1ª parte).

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¿QUÉ SÓN LOS GUANTES Y PARA QUÉ SIRVEN?  

Los guantes son la herramienta de los guardametas y tienen dos misiones fundamentales:

1.- Ayudar a blocar, detener, sujetar y estabilizar el balón en una jugada defensiva para comenzar una ofensiva.

2.- Proteger las manos en desvíos, despejes, inclemencias meteorológicas, caídas y levantamientos en el terreno de juego.

¿CUÁLES SON LOS MEJORES?

Con el que estés más cómodo, te dé más confianza y seguridad en ti mismo.

Hay que darse cuenta que si hubiera un guante muy superior a los demás, todos los guardametas profesionales usarían ese guante.

¿CUÁLES DAN ESE CONFORT, CONFIANZA Y SEGURIDAD?

- Unos que sean cómodos de movimientos en los dedos, no olvidemos que el blocaje tiene tres fases:

1.- Detención: Pulgar, índice y corazón.

2.- Sujeción: Pulgar, índice, corazón y anular.

3.- Estabilización: Pulgar, índice, corazón, anular y meñique.

Además al cerrar los dedos, para el despeje con uno o dos puños, deben cerrarse lo más rápido y compacto posible para evitar posibles lesiones y despejes contundentes.

- Con la talla correcta; si son demasiado grandes o pequeños no solo se verá afectado el confort, seguridad y confianza del guardameta; sino que también se desgastaran, deterioraran y romperán más rápidamente. El que podría ser nuestro guante perfecto, puede llegar a ser un guante odiado por no elegir correctamente la talla.

- Con la mejor adherencia para blocar un balón a gran velocidad.

¿QUÉ TALLA ES LA CORRECTA?

Al probarse los guantes, hay que asegurarse de que haya un espacio libre entre la punta del dedo más largo (corazón) y el borde interior del guante correspondiente a ese dedo, de no menos de 0´5 cm. y no más de 1 cm.

Hay que probarse los guantes porque cada marca tiene pequeñas variaciones en la talla respecto a otras marcas, además cada tipo de corte de palma y cada modelo dentro de la misma marca también varía (no mucho, pero lo suficiente, para influir en nuestra comodidad) de ahí que muchas marcas (no todas) tengan 1/2 tallas entre sus modelos, esto es muy importante porque no sólo da prestigio a la marca comercialmente sino que también da un mejor cuidado y ayuda a los guardametas en su elección.

¿CUÁL ES LA MEJOR ADHERENCIA?

El látex de la palma tiene una regla muy antipática:

- Adherencia máxima es igual a menor duración y a un precio mayor.

- Adherencia media es igual a media duración y a un precio medio.

- Adherencia baja es igual a alta duración y a un precio bajo.

La elección del tipo de látex a usar va en función de estas preguntas:

¿Qué nivel de técnica en blocaje, caída y levantamiento desde el terreno de juego tiene el guardameta?

- Técnica baja: Nivel de adherencia bajo.

- Técnica media: Nivel de adherencia medio.

- Técnica alta: Nivel de adherencia medio y máximo (dependiendo del terreno de juego y si es para entrenamiento o partido oficial).

¿Terreno de juego habitual?

- Tierra o moqueta: Nivel de adherencia baja o media (dependiendo del nivel de técnica).

- Césped artificial: Cualquier nivel de adherencia (dependiendo del nivel de técnica).

- Césped natural: Nivel de adherencia media o máxima (dependiendo del nivel de técnica).

Consejos útiles para los guardametas respecto a los guantes:

- Los guardametas deben preguntar a nuestro E.D.P. (entrenador de porteros) el nivel de técnica que tenemos. Independientemente de marcas, colores, corte de palma, adherencia del látex y precios, los guantes no paran solos, son una herramienta muy útil para manos bien entrenadas.

- Los guardametas deben tener como mínimo dos pares de guantes:

Un par para los entrenamientos porque se desgastan más rápidamente al estar más en contacto con el balón y el terreno de juego, con una adherencia media o baja, dependiendo del nivel de técnica que tenemos.

Y otro par para partidos oficiales con una adherencia mayor o igual al de entrenamiento y dependiendo del nivel de técnica que tenemos.

- Los guardametas deben procurar que los dos modelos de guantes sean iguales o uno (entrenamiento) con más adherencia que el otro (partido oficial). Si es imposible esa cadena y hay que elegir otro modelo diferente, que sea por lo menos del mismo tipo de corte de palma, para no tener sorpresas de adaptación al blocaje por no estar acostumbrado a usar ese corte en entrenamientos.

Ejemplo: (dependiendo nivel de técnica y terreno de juego):

- Modelo para entrenamiento: Tipo de corte de palma Rollfinger y tipo de látex con adherencia media.

- Modelo para partido oficial: Tipo de corte de palma Rollfinger y tipo de látex con adherencia máxima.

 

(El autor de este artículo es Alfredo Manzanares (Manza), Especialista en el entrenamiento del portero (EdP), certificado por Escuelas CENAFE).

21/05/2015 21:00 entrenadordefutbol #. - consejos a guardametas No hay comentarios. Comentar.

Los guantes de los guardametas (2ª parte).

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ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LOS GUANTES

La primera vez que un portero usó guantes fue en 1952, en un encuentro entre el Airdrie y el Celtic. Antes de 1960, era extraño que los porteros llevasen guantes, excepto en condiciones de tiempo muy frío.

A partir de los años 70, diversas marcas fabricaron guantes para guardametas, aunque muy diferentes a lo que son ahora: eran fabricados de manera simple, principalmente la palma era de felpa, como una toalla común.

El empleo de guantes diseñados para el agarre se hizo más popular en la década de 1980, a esas alturas la mayor parte de profesionales los usaban.

A finales de la década de 1990, aparecieron los guantes que protegían de la hiperextensión de los dedos.

OTRAS PERTICULARIDADES SOBRE LOS GUANTES

Un guante de guardameta es un tipo único de guante, comúnmente llevado por un guardameta de fútbol, diseñado para proporcionar un mejor agarre al balón, la protección de rápidos disparos y, en algunos casos, proporcionar calor para proteger las manos de un portero en el tiempo frío.

Las palmas de los guantes de portero son naturalmente las partes más importantes porque son las que contactan con el balón. Actualmente las palmas de la mayor parte de guantes de portero están hechas de espuma de látex o combinado de látex natural y látex sintético y algunos cuentan con varillas de protección en los dedos para evitar un esguince.

Además, existen diferentes formas de componer el dorso del guante.

Los hay puramente de latex, igual que la palma, pero también existen cuerpos de neopreno. Algunos combinan ambos o incluyen componentes transpirables.

La composición del dorso, junto con el corte del latex de la palma, otorgará al guante un nivel de armado, que se considerará mayor en cuanta menos libertad deje a la mano y más fuerza aplique el propio guante a la hora de realizar un blocaje.

Los porteros escogerán un modelo de guante según su calidad y su gama, pero este se ha de ajustar al nivel de armado al que un portero rinde al máximo nivel.

GUANTES CON PROTECCIONES PARA PROTEGER LOS DEDOS DE LESIONES

Son guantes que poseen un sistema de protecciones que evitan cualquier lesión en los dedos. Consiste en un conjunto de varillas que dan soporte a los cinco dedos de las manos. En algunos modelos las protecciones son extraíbles y en otros no. 

La unidad de protección de dedos probada biomecánicamente, se bloquea a 180º e impide que los dedos se doblen hacia atrás, reduciendo el riesgo de lesiones en manos y dedos. Todas las varillas, permiten una flexibilidad y una libertad de movimientos excepcionales.

COMO SE DEBE REALIZAR EL MANTENIMIENTO DE LOS GUANTES

Para su limpieza y prolongar la vida de los guantes del guardameta, se pueden limpiar con diferentes medios (limpiadores especiales o jabón neutro).

Muchos porteros meten los guantes después del juego inmediatamente bajo la ducha. No se deben usar detergentes agresivos, tampoco se deben lavar en lavadora y se pueden lavar en agua tibia. Para secar no se deben usar secadores , radiadores ni exponer directamente el latex a la luz solar porque la espuma de látex pierde sus propiedades y se vuelve rígida y acartonada.

Se recomienda colgar los guantes y secar en un lugar donde no reciban rayos del sol, pues el látex se rompe o rasga. Algunos guardametas profesionales aconsejan mojar sus guantes antes de cada partido, para "activar el latex".

CLASIFICACIÓN Y TIPOS DE GUANTES:

A.- SEGÚN EL TIPO DE TERRENO DE JUEGO.

a.- Guantes especiales para uso en hierba natural (guantes con látex natural)

El látex natural es la superficie de mayor adherencia, ideal para césped natural. Son guantes que al tener más porcentaje de látex natural te agarrarán mucho más pero te resistirán mucho menos ya que es un material extremadamente delicado.

Las palmas de látex natural pueden coger polvo, lo que afecta a su adherencia. Lo ideal es mantener el guante en un sitio húmedo. La mayor capacidad de adherencia del látex se consigue humedeciéndolo entre 35-40 ºC (agua caliente).

b.- Guantes especiales para una mayor durabilidad en terrenos duros (mezcla de látex sintetico con natural)

Son guantes que poseen un látex fabricado con gran resistencia a la abrasión. Una palma de látex sintético dota al guante de gran resistencia y durabilidad, pero priva de adherencia al guante bajo cualquier circunstancia de humedad.

Solamente ofrece adherencia bajo circunstancias completamente secas (tiempo soleado, campos duros, etc.. ).

Generalmente las palmas de látex sintético están mezcladas con látex natural para ofrecer una garantía de adherencia.

c.- Guantes especiales para un mayor agarre en terrenos húmedos (látex especial para agua)

Son guantes que poseen un látex específico para terrenos húmedos. Agarran un 40% más en tiempo lluvioso y en terrenos húmedos. Ofrecen un agarre incomparable en todas las condiciones cuando las palmas están bien humedecidas.

Estas palmas están hechas de látex natural, con el añadido en su composición de unos microgranos que se hinchan absorbiendo el agua en el menor tiempo para una eficaz adherencia y dejan la palma seca con más rapidez.

B.- SEGÚN EL TIPO DE CORTE.

a.- Flat (o plano tradicional)

Corte tradicional de la palma. Busca un ajuste adecuado dejando una gran superficie de látex expuesta al contacto con el balón. A pesar de la actual variedad de cortes sigue siendo el más demandado por porteros tanto amateurs como profesionales.

Principalmente usado por porteros sudamericanos, la palma plana implica el guante que está compuesto por dos piezas de látex, un para la palma y otro para el dorso de la mano, aunque en los guantes más modernos se encuentran unidas (esta unión garantiza un guante más armado). Llevan un tejido transpirable entre los dedos. Corte característico de guantes con un armado medio-alto.

b.- Negativo (o costura hacia fuera)

Este corte termina con las costuras hacia dentro. Pierde un poco de superficie de látex pero consigue el máximo ajuste para tratar de convertir el guante en un asegunda piel. Es quizás el corte más técnico por esos dos motivos: al ser tan ajustado se consigue la máxima sensación de contacto con el balón lo que facilita que los porteros con mejor técnica de blocaje tengan un contacto total con el balón, pero a la vez si la técnica no es la más adecuada, como la superficie de látex expuesta al balón es menor el blocaje se puede resentir.

El pulgar es el más anatómico y ceñido de todos, por lo que la sensación en este corte es la de no tener mayor capacidad que la de la misma mano.

El corte negativo es principalmente usado por porteros Europeos como Íker Casillas; es muy similar al de la palma plana, la única diferencia es que la palma es zurcida hacia dentro, esto quiere decir que la palma al tacto no tiene costuras y a momento de usarse la mano y el guante se hacen uno mismo, lo cual permite más sensibilidad y sujeción al balón. Hoy en día marcas como Adidas usan la tecnología Simless Touch, este sistema elimina las costuras dentro del guante haciéndolo mucho más cómodo.

c.- R-Negativo (costuras hacia adentro)

Es un corte negativo con envoltura de látex por las costuras. Ofreciendo mayor elasticidad en la palma a la hora del agarre.

d.- Rollfinger (dedo redondeado)

Corte que envuelve los dedos en látex. Con este corte las sensaciones buscan ser opuestas al corte negativo. Con este corte la superficie de látex que ofrecemos al balón es mucho mayor, también conseguimos una amortiguación mucho mayor ya que, aunque el grosor del látex sea el mismo, no está tan tenso y, por tanto, está mucho más mullido. Sin embargo la sensación de contacto con el balón es mucho menor por el mismo motivo que hablábamos antes, la tensión del látex es mucho menor.

El corte rollfinger, es un tipo de diseño que actualmente se ha hecho popular. Extensamente utilizado por porteros británicos. El guante también se confecciona con dos piezas de látex. Pero en vez de tener refuerzos en el dedo, la palma está hecha de látex envolviendo al dedo y cosida hasta la punta de los mismos, proporcionando mejor agarre al balón aunque menor sensibilidad al tiempo de hacer un blocaje.

 e.- Otros cortes (Grip3 /Gunn cut / Ergoroll)

Actualmente, algunas marcas deportivas presentan un tipo de corte llamado Grip3, envolviendo los dedos índice, pulgar y meñique en el dorso con la misma palma, añadiendo un agarre extra, así como el corte Gunn cut, de palma extendida hasta la muñeca, similar al Roll Finger aunque el diseño del guante es precurvado, ideal para atrapar el balón. Por su parte, adidas ha diseñado un corte donde el dedo pulgar es envuelto totalmente con latex, maximizando el agarre.

También actualmente, algunas marcas deportivas como Rinat Sport han patentado un tipo de corte llamado Ergoroll, envolviendo los dedos índice, pulgar y meñique con látex, esto permite que al momento de un mal blocaje el guante tenga suficiente látex para cubrir imprevistos al sujetar el balón, el dedo medio y el anular quedan con el corte normal como lo es el Flat aunque otras marcas han innovado como lo son Uhlsport y Elite Sport que estos dos dedos los dejan con corte negativo.

10/04/2015 22:37 entrenadordefutbol #. - consejos a guardametas No hay comentarios. Comentar.

La preparación psicológica del guardameta.

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LA PREPARACIÓN PSICOLÒGICA DEL GUARDAMETA.

Muchos chicos poseen excelentes condiciones para la portería, pero ¿Por qué muchos se quedan en el camino? Unos no tienen carácter o personalidad para ser porteros, otros no soportan la presión de la alta competición, muchos carecen de paciencia para esperar su oportunidad y perseverar… Todas estas causas están relacionadas con el ámbito emocional.

En la actualidad la dificultad se agudiza debido a que nuestros jóvenes son poco competitivos y suelen abandonar ante metas a largo plazo, como consecuencia de la sociedad del bienestar que les ha acostumbrado a lograr todo casi sin esfuerzo. El portero debe rendir al máximo nivel bajo cualquier circunstancia. Por eso es primordial una buena preparación psicológica. Las tres figuras claves encargadas de este desarrollo son el entrenador, el preparador de porteros y el psicólogo deportivo.

Estas son las competencias emocionales que deben completar la formación de los porteros:

a.- Entender la soledad del guardameta.

El portero vive el partido en soledad, aunque se trate de un trabajo colectivo. Está solo por la especificidad de su tarea y por la distancia que le separa de sus compañeros en el terreno de juego. Mientras que los demás pueden pasar más desapercibidos, el trabajo del portero es muy manifiesto. El portero suele estar solo en el éxito y en el fracaso: celebra en soledad los goles que marca su equipo y sufre sólo el gol encajado.

b.- Leer el juego sin participar activamente en él.

Es muy difícil mantener la concentración necesaria cuando apenas se interviene en el juego. El estilo atencional del portero requiere un trabajo específico hasta que el portero interiorice la importancia de su trabajo “sin balón”. Es imprescindible estar siempre conectado a la acción, en estado de vigilancia o alerta. Y no es una tarea fácil. Es algo que se debe entrenar todos los días no desconectando. El psicólogo evalua nuestro estado emocional, sabe si tenemos poca o demasiada activación nerviosa. El portero debe saber encontrar el estado ideal de rendimiento utilizando técnicas que disminuyan dicha activación cuando es excesiva (relajación) o que la incrementen cuando sea insuficiente (energetización).

c.- Dirigir a los compañeros.

Un buen portero manda y dirige a sus compañeros, especialmente a los defensas. Es una tarea de suma importancia que no puede depender de la personalidad o carácter de su portero. “Es mudo, no habla”, se quejan en ocasiones los entrenadores. Muchos piensan equivocadamente que el carácter no se puede modelar ni cambiar. Nada más lejos de la realidad. Es imprescindible que el portero tenga mucho carácter. El psicólogo deportivo es quien va orientando el carácter del portero hacia el liderazgo. Es una exigencia común de todos los entrenadores, organizar al equipo ya que dispone de una situación privilegiada para observar el comportamiento del equipo.

d.- Aceptar la posibilidad del error.

El error del resto de jugadores pasa mucho más desapercibido y no es tan determinante sobre el resultado del partido. Desde una lógica emocional, el portero está pendiente de no cometer errores, lo que le hace estar mucho más inseguro. Tratar de no equivocarte provoca la aparición de más errores. Dicen que errar es de humanos. Pero el error del portero suele ser de “bulto” o “grosero”, es decir muy evidente y peligroso para el equipo. El portero puede aprender a convivir con el riesgo del error, como algo inherente a su trabajo, de forma que no le afecte en su trabajo. Victor Valdés estuvo a punto de renunciar a su carrera con 18 años por ese motivo, pero realizó un trabajo psicológico importante para asumir la posibilidad del error.

e.- Contagiar Seguridad.

El portero contagia sus emociones a su equipo y a la grada. La inseguridad del portero resta confianza de sus compañeros en él, haciéndoles más difícil la labor defensiva. Es muy curioso cómo se “escucha” con gran nitidez el silencio de la grada ante una acción de un portero cuando lo percibe algo inseguro. A su vez este silencio llega a bloquear al portero, le hace todavía más inseguro. El portero es un gran “transmisor” de estados anímicos. En las primeras acciones del partido conviene no arriesgar y efectuar varias intervenciones sin ningún titubeo. Todo lo contario debe hacer al final del partido, donde el portero debe transmitir control de la situación arriesgando en esas acciones finales. El portero puede ayudar a manejar el tempo del partido. Es algo difícil de aprender, porque tras una intervención la adrenalina corre por las venas y el cuerpo demanda más acción. Pero en ese momento es cuando más tranquilidad se debe dar al equipo porque el contrario está atacando y el equipo necesita recomponerse para poder retomar el control del partido. Todo lo contrario sucede cuando está sin participar en el juego, poco a poco va bajando la activación y puede llegar a desconectarse de la acción.

f.- Mejorar como objetivo.

El portero suele estar muy orientado hacia el éxito. Se mueve por motivaciones relacionadas con la satisfacción del ego, como ser titular, mantener la portería a cero, detener penaltis, ser objeto de buenas valoraciones por parte de los medios de comunicación… Por eso se desanima cuando no logra esos objetivos y, según su impresión, pierde la confianza del entrenador. Es necesario que el portero se mueva también por otras motivaciones que le ayuden a trabajar diariamente y a mantener el ánimo aunque no participe habitualmente en la competición. Es importante que el portero entienda que la titularidad no depende de él, sino que es una decisión del entrenador. Un buen trabajo diario es el mejor camino hacia la titularidad. Es de vital importancia marcarse un objetivo para la temporada para evitar la relajación. El entrenador de porteros cobra especial protagonismo en la batalla contra la relajación. Todos los entrenamientos tienen que estar orientados hacia una mejora concreta. El entrenamiento del día anterior y el calentamiento son los momentos que más marcan la confianza de un portero de cara a la disputa de un encuentro. Es primordial que el trabajo del entrenador de porteros deje una sensación de pleno dominio de todas las facetas del juego.

g.- Metas a largo plazo y saber esperar la titularidad.

Es muy difícil encontrar porteros que hayan triunfado siendo muy jóvenes. Iker Casillas, Asenjo y Víctor Valdés son excepciones. Lo normal es el caso de ese portero que alcanza la continuidad en los partidos a partir de los 25 años. Los entrenadores suelen confiar más en el portero “veterano” que en el joven, quizás por que la experiencia le ha ido dotando de las competencias de las que adolecen los más jóvenes. Un portero impaciente tiene difícil sobrevivir en el fútbol profesional. Iker Casillas ha dado un ejemplo de ello esta temporada. Pese a su condición de estrella e icono del madridismo, ha asumido su suplencia trabajando y logrando buenas actuaciones en la Copa del Rey y Liga de Campeones.

h.- Aceptar y saber convivir con las críticas.

El futbolista trabaja en un “escaparate”, a la vista de cualquiera. No resulta fácil aislarse, y cualquier futbolista ha vivido la sensación de sentirse observado o examinado por el gran público. Entonces el rendimiento decae drásticamente. El futbolista suele leer casi todo lo que se publica sobre él, aunque confiese lo contrario. Ser objeto de críticas o sentir que existen dudas respecto al propio trabajo debilita enormemente la autoconfianza individual. Es necesario dotar al portero de recursos de tipo psicológico que le ayuden a convivir con su “examen” semanal. Nuevamente, un buen ejemplo nos lleva a la portería del Real Madrid: Diego López ha sabido aislarse de la falta de sensibildad de algunos sectores de la prensa y de la afición. Incluso algunos medios de comunicación se inventaron una mala relación entre Casillas y él, cuando en realidad su competencia y entendimiento han sido muy sanos en todo momento.

i.- Manejo interno de la autoconfianza.

El portero debe trasladar confianza desde su trabajo. No puede esperar que el entrenador le “regale” confianza. Es una expectativa equivocada por parte de muchos futbolistas. Son ellos los que deben convencer a sus entrenadores, lo que solo es posible desde el manejo de la propia autoconfianza. Los demás pueden dudar, pero uno no puede dudar se sí mismo. Esto resulta difícil que surja espontáneamente cuando el futbolista es joven o está en proceso de formación. Hay que enseñarle y trasladarle recursos para que sepa navegar en el mar de las dudas ajenas.

j.- Competir cada día.

El joven portero que intenta hacerse un hueco en el fútbol profesional suele tener pocas oportunidades de participar en los partidos. Equivocadamente piensa que está perdiendo el tiempo al no poder jugar con continuidad. Sin darse cuenta, está despreciando la oportunidad que le ofrecen los entrenamientos para competir. El compañero se ha de convertir en el rival a superar, buscando con él un duelo permanente pero noble, siempre desde el trabajo bien hecho. Ese duelo ha de aprender a llevarlo desde el espíritu de superación, incluso más allá del terreno de juego. En ocasiones el compañero más veterano maneja unos resortes que acaban desequilibrando al más joven. Esto no es posible. Debe aprender a convivir con este tipo de situaciones sin que hagan mella en su ánimo ni en su trabajo. Es importante que el entrenador de porteros cree un ambiente de competencia sana entre los porteros desde la pretemporada. Todos los porteros creen que este es el momento más importante para hacerse un hueco en el equipo titular. Es sorprendente la cantidad de porteros que, tras la primera jornada, se relajan y dejan de trabajar con la intensidad necesaria. Es un error garrafal que cometen tanto los porteros que consiguen ser titulares (tienen la falsa sensación de haber conseguido la meta de la temporada), como los suplentes (asumen mal su rol y ya no presentan batalla).

k.- Control de la ansiedad, el estrés y el enfado.

Ante situaciones de dificultad, exigencia, conflicto o frustración se puede desatar un caudal de emociones. Según la personalidad, puede surgir el enfado, la ansiedad, el desánimo… y se hace difícil trabajar como uno es capaz de hacerlo. Manejar estas emociones para contenerlas y lograr que no afecten al rendimiento es clave en cualquier futbolista. Se trata de aprender a vivir “solo” ante el peligro, disfrutando al máximo y logrando aislarse de las circunstancias que rodean a la tarea. Entrenar habilidades psicológicas que favorecen el autocontrol emocional es aconsejable siempre, mucho más en los porteros.

(Los autores de este articulo són José Carrascosa y Xavi Oliva.Foto: Offside)

13/03/2015 21:53 entrenadordefutbol #. - el jugador No hay comentarios. Comentar.

Plan de alimentación para futbolìstas.

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PLAN DE ALIMENTACIÓN PARA DEPORTISTAS

Un estado físico óptimo, indispensable para alcanzar el rendimiento máximo durante un entrenamiento o competición, se logra a través de una preparación física exigente y una alimentación adecuada. Esta última debe ser individualizada, equilibrada en nutrientes y variada en la elección de alimentos. Es por ello que, cuando se realiza un plan de alimentación para deportistas, no existe una pauta general, ya que cada uno de ellos tiene una demanda particular.

Estas necesidades de energía y nutrientes se ven reflejadas en la práctica con muchas diferencias, dependiendo de las características físicas de la persona (peso, altura, contextura, sexo, edad), la duración e intensidad del entrenamiento y la competición y del tipo de deporte, ya sea de fuerza, resistencia, intermitente, etc. Por ello, es esencial adecuar la ingesta al entrenamiento, a la pre competición y luego de finalizada la misma.

LOS HIDRATOS DE CARBONO

Los hidratos de carbono son una fuente esencial y rápida de obtener energía para el cerebro y los músculos. Sin una adecuada reserva de carbohidratos, en forma de glucógeno, en músculos e hígado se reduce considerablemente el rendimiento físico, dando lugar al agotamiento y fatiga. Es recomendable que al menos el 60% de la ingesta calórica diaria provenga de este macronutriente, cuyas principales fuentes son el pan, los cereales, las frutas y las verduras.

LOS LÍPIDOS O GRASAS

Las grasas son una fuente energética de alta disponibilidad ya que el organismo dispone de grandes reservas, almacenada en el tejido adiposo en forma de triglicéridos. Estos son un combustible muy rentable en las actividades físicas de larga duración, como por ejemplo caminatas, debido a que la energía proveniente de los lípidos se utiliza una vez agotada la procedente del glucógeno (aproximadamente a los 45 minutos de iniciada la actividad, dependiendo de la composición corporal del deportista y de la actividad realizada). Los lípidos, además de suministrar energía, constituyen una fuente imprescindible de vitaminas liposolubles A, D y E.  Esto no quiere decir que el atleta deba consumir mayor porcentaje de grasas en la alimentación (el cual se da entre el 20 al 25% de la ingesta calórica total), sino que se debe realizar una adecuada selección de las mismas.

LAS PROTEÍNAS

Otro componente indispensable de una alimentación equilibrada son las proteínas. El deportista suele tener mayores requerimiento proteicos, no solo por la cantidad de masa esquelética o muscular, sino también porque son esenciales para la reconstrucción y reparación de músculos debido a la gran ruptura de proteínas musculares durante el ejercicio físico. Por ello, las demandas proteicas son superiores a la población general, variando con la modalidad deportiva y la masa muscular. Se recomienda que el 15 a 20 % de la ingesta calórica diaria sea a base de proteínas, las cuales las podemos encontrar en buena calidad en la carne vacuna, pollo, pescado, legumbres, lácteos y huevos.

LAS VITAMINAS

Por otro lado, se deben tener en cuenta las vitaminas que pueden requerir aportes especiales. Entre ellas, se pueden merecen especial atención la B1, B2 y B3, íntimamente relacionadas con el metabolismo energético, como también aquellas conocidas como antioxidantes (vitamina C, E y Beta Carotenos), necesarias para neutralizar el efecto de los radicales libres, cuya producción se encuentra incrementada en situaciones de actividad física intensa.

LA HIDRATACIÓN

Por último, se debe tener presente la importancia de una adecuada hidratación en el deportista ya que la pérdida de agua durante el ejercicio se encuentra aumentada y condicionada por la temperatura, la intensidad de la actividad y la humedad del ambiente.  Por ello, se recomienda beber 250 a 300 ml antes de comenzar a realizar cualquier actividad y pequeñas tomas frecuentes durante la misma. Otro factor a tener en cuenta es la perdida de electrolitos con el sudor, entre ellos el sodio, potasio y cloro, cuando se realiza ejercicio en ambientes muy calurosos y  durante actividades físicas prolongadas, los cuales se pueden reponer a través de la ingesta de bebidas isotónicas.

En resumen, es necesaria una planificación metódica de la ingesta de los alimentos acorde al deportista y a la actividad que realiza. De esta forma, optimizando la nutrición, que integra tanto la alimentación como la hidratación, se puede mejorar al máximo la performance y lograr una recuperación rápida y eficaz.

(La autora de este articulo es Carolina Miller, Licenciada en nutrición)

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