Facebook Twitter Google +1     Admin

Las botas de fútbol - 3

20100917222027-dibujo.jpg

La parte fundamental de la bota: Los tacos.

Los tacos son importantes para proporcionar la tracción necesaria en una variedad de superficies. Estos han evolucionado desde unos simples clavos en la suela hasta los tapones y tacos modernos de distintas longitudes, formas, materiales, disposición, etc.

A mayor número de tacos se produce menor adherencia a la superficie y menor riesgo de lesión por torsión en especial en terrenos blandos.

La distribución de los tacos es muy importante en el efecto rotacional del pié sobre el terreno que es donde se producen las lesiones más graves a nivel de rodilla y tobillo por enclavamiento del pié y desplazamiento en cualquier sentido del resto de la extremidad, lesiones de los ligamentos cruzados, meniscales en mayor cuantía.

En el fútbol se producen movimientos muy bruscos: cambios de dirección, aceleraciones, frenazos por eso se recomienda que las botas lleven tacos. Es necesario que el pie quede bien agarrado al suelo, así se evitaran lesiones, y por supuesto, podrás controlar mejor el balón.

Los tacos deben ser de sección redonda y planos. Se evita que a cualquier contacto con el contrario puedan lesionar o producir alguna herida a este.

Los tacos son para proporcionar un mejor agarre al terreno. Al correr sobre la hierba, sobre todo si está húmeda, los resbalones serían demasiado frecuentes y el juego se resentiría, además de los propios jugadores, que verían incrementado notablemente el riesgo de lesión.

Pero… ¿cómo funcionan?. Cada cuerpo tiene un peso, que no es más que la atracción que la fuerza de gravedad terrestre realiza sobre su masa o cantidad de materia. Como cualquier fuerza aplicada sobre una superficie —en este caso el propio terreno de juego— realiza una determinada presión.

La presión realizada por una fuerza es directamente proporcional a la fuerza aplicada e inversamente proporcional a la superficie sobre la que se aplica. Esto se representa mediante la fórmula presión=peso/superficie que se lee como sigue: a mayor peso mayor presión y a menor superficie mayor presión.

Como el peso del futbolista no lo podemos cambiar (es más no interesa que engorde demasiado) habrá que cambiar la superficie de aplicación de su peso, lo que se logra con los tacos, que presentan una menor superficie de contacto que toda la suela. Así los tacos se “clavarán” en el suelo, lo suficiente para evitar resbalones.

Existen tipos de botas cuyos tacos están diseñados para minimizar el efecto en las rotaciones o desplazamientos laterales. Así mismo los tacos pueden amoldarse como una parte de la bota o pueden ser recambiables.

También es importante la distribución de los tacos en el talón para un buen control del retropié ya que un retropié inestable sobre una base no indicada aumenta su efecto supinador o de eversión facilitando los esguinces de tobillo como es el caso de los pies cavo-varos, que son los que con mayor incidencia se encuentran entre los deportistas de cierto nivel.

En conclusión, cuando necesitemos comprar unas botas de fútbol debemos de tener presente la superficie en donde vamos a jugar o entrenar, y pensar que los tacos no son para apoyar el peso, sino para clavarse en el suelo y dar mayor estabilidad al cuerpo del jugador.

¿Taco redondo o taco rectangular- curvo?

Hace unos años, diferentes estudios determinaron que los tacos rectangulares o curvos disminuían en gran número las lesiones de tobillo de los jugadores, ya que éstos daban mayor estabilidad y apoyo al pie. Por tanto, se pasó de los tacos con forma circular a los de forma rectangular.

Cada vez hay más lesiones de rodilla o de esguinces producidos por perdida de inestabilidad del pie de apoyo y esto ocurre porque hay un defecto por el tipo de taco. Si has observado se ha sustituido el clásico taco redondo, por uno más alargado que permite una mayor fijación. Pues bien esa mayor fijación en momentos de pérdida de equilibrio hace de bloqueo del pie, con lo cual se produce la lesión. En los antiguos tacos redondos, en la perdida de equilibrio se deslizaba la bota con lo cual se producía menos bloqueo de pie y de rodilla.

La lesión de ligamentos de la rodilla se produce debido a que ésta tiene que soportar un giro para el que no está preparada a causa de que el pie del jugador se ha quedado enganchado en el césped. Es la rodilla la que hace el giro que en circunstancias normales tendría que haber realizado el pie y el cuerpo del jugador.

Si utilizamos botas con tacos redondos, la posibilidad que el pie se quede enganchado es menor (nunca desaparece al 100%). Es simple, los tacos redondos soportan mejor la fricción con el terreno de juego y posibilitan una mayor movilidad del pie aún estando este hundido en el césped.

En cambio, los tacos rectangulares o curvos son menos receptivos a este giro con el pie en el suelo, ya que su propia forma les impide la movilidad y la fricción con el terreno es mayor.

Por tanto los tacos circulares evitan la posibilidad de enganchada del jugador con el suelo, mientras los rectangulares o curvos aunque dan mayor apoyo y estabilidad al jugador, le privan de mayor movilidad.

Las botas de tacos con formas curvas, están adecuadas para campos blandos, de hierba natural, que permitan que se claven en el suelo, y les den mayor estabilidad tanto a las rodillas como a los tobillos.

Por el contrario, para césped artificial las más adecuadas son las botas multitacos, porque al tener mayor número de tacos, mucho más cortos y de forma redondeada, ofrecen una superficie de descarga para el peso corporal muy alta, aumentando por tanto la estabilidad para las articulaciones de las pierna, y disminuyendo la posibilidad de “enganche” del pie, especialmente para jugadores menos pesados y de mayor dribling.

Por otro lado es también importante que al elegir el tipo de bota, ésta quede bien ajustada al pie del jugador, nunca se deben comprar botas que nos aprieten.

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris