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La iniciación deportiva en el niño: La psicomotricidad (2).

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BENEFICIOS DE LA PSICOMOTRICIDAD PARA LOS NIÑOS

Ayuda al niño a dominar el movimiento y a mejorar su relación con los demás.

Esencialmente, la psicomotricidad favorece la salud física y psíquica del niño. Se trata de una técnica que le ayuda a dominar de una forma sana su movimiento corporal, mejorando su relación y comunicación con los demás.

La psicomotricidad está dirigida a todos los niños y niñas hasta los 7 años. Su actividad está especialmente recomendada para aquellos que presentan hiperactividad, déficit de atención y/o concentración y dificultades de integración en el colegio.

Los ejercicios de psicomotricidad permiten al niño explorar e investigar, superar y transformar situaciones de conflicto, enfrentarse a las limitaciones, relacionarse con los demás, conocer y oponerse a sus miedos, proyectar sus fantasías, vivir sus sueños, desarrollar la iniciativa propia, asumir roles, disfrutar del juego en grupo y expresarse con libertad.

La psicomotricidad es una técnica que, a través de ejercicios corporales, trata de potenciar, instaurar y/o reeducar la globalidad de la persona, aspectos motores, cognitivos y afectivos.

A través de la psicomotricidad se pretende que el niño, mientras se divierte, desarrolle y perfeccione todas sus habilidades motrices básicas y específicas, potencie la socialización con personas de su misma edad y fomente la creatividad, la concentración y la relajación.

LOS BENEFICIOS DE LA PSICOMOTRICIDAD EN LOS NIÑOS SON:

- Conciencia del propio cuerpo parado o en movimiento.

- Dominio del equilibrio.

- Control de las diversas coordinaciones motoras.

- Control de la respiración.

- Orientación del espacio corporal.

- Adaptación al mundo exterior.

- Mejora de la creatividad y la expresión de una forma general.

- Desarrollo del ritmo.

- Mejora de la memoria.

- Dominio de los planos horizontal y vertical.

- Nociones de intensidad, tamaño y situación.

- Discriminación de colores, formas y tamaños.

- Nociones de situación y orientación.

- Organización del espacio y del tiempo.

PRINCIPIOS Y METAS DE LA PSICOMOTRICIDAD INFANTIL

La psicomotricidad, como estimulación a los movimientos del niño, tiene como objetivo final:

- Motivar la capacidad sensitiva a través de las sensaciones y relaciones entre el cuerpo y el exterior (el otro y las cosas).

- Cultivar la capacidad perceptiva a través del conocimiento de los movimientos y de la respuesta corporal.

- Organizar la capacidad de los movimientos representados o expresados a través de signos, símbolos, planos, y de la utilización de objetos reales e imaginarios.

- Hacer que los niños puedan descubrir y expresar sus capacidades, a través de la acción creativa y la expresión de la emoción.

- Ampliar y valorar la identidad propia y la autoestima dentro de la pluralidad grupal.

- Crear seguridad al expresarse a través de diversas formas como un ser valioso, único e irrepetible.

- Crear una conciencia y un respeto a la presencia y al espacio de los demás.

AREAS DE LA PSICOMOTRICIDAD

EL ESQUEMA CORPORAL

Es una organización de todas las sensaciones relativas al propio cuerpo, en relación con los datos del mundo exterior, consiste en una representación del propio cuerpo, de sus segmentos, de sus límites y posibilidades de acción. Es el conocimiento y la relación mental que la persona tiene de su propio cuerpo.

La conciencia del cuerpo nos permite elaborar voluntariamente el gesto antes de su ejecución, pudiendo controlar y corregir los movimientos.

El desarrollo de esta área permite que los niños se identifiquen con su propio cuerpo, que se expresen a través de él, que lo utilicen como medio de contacto, sirviendo como base para el desarrollo de otras áreas y el aprendizaje de nociones como adelante-atrás, adentro-afuera, arriba-abajo ya que están referidas a su propio cuerpo.

Los elementos fundamentales y necesarios para una correcta elaboración del esquema corporal son: la actividad tónica, el equilibrio y conciencia corporal.

LA ACTIVIDAD TÓNICA

La actividad tónica es necesaria para realizar cualquier movimiento y está regulada por el sistema nervioso. Se necesita un aprendizaje para adaptar los movimientos voluntarios al objetivo que se pretende.

La actividad tónica proporciona sensaciones que inciden fundamentalmente en la construcción del esquema corporal. La conciencia de nuestro cuerpo y de su control depende de un correcto funcionamiento y dominio de la tonicidad.

La actividad tónica está estrechamente unida con los procesos de atención, de tal manera que existe una estrecha interrelación entre la actividad tónica muscular y la actividad tónica cerebral.

Para desarrollar el control de la tonicidad se pueden realizar actividades que tiendan a proporcionar al niño o a la niña el máximo de sensaciones posibles de su propio cuerpo, en diversas posiciones (de pie, sentado, reptando, a gatas), en actitudes estáticas o dinámicas (desplazamientos) y con diversos grados de dificultad que le exijan adoptar diversos niveles de tensión muscular.

Se debe tener en cuenta que el desarrollo del control tónico está íntimamente ligado al desarrollo del control postural, por lo que ambos aspectos se deben trabajar paralelamente.

EQUILIBRIO:

Es considerado como la capacidad de mantener la estabilidad mientras se realizan diversas actividades motrices.

Esta área se desarrolla a través de una ordenada relación entre el esquema corporal y el mundo exterior.

El equilibrio es un estado por el cual una persona, puede mantener una actividad o un gesto, quedar inmóvil o lanzar su cuerpo en el espacio, utilizando la gravedad o resistiéndola.

CONCIENCIA CORPORAL

La conciencia corporal es el medio fundamental para cambiar y modificar las respuestas emocionales y motoras.

Los fundamentos de la conciencia corporal, del descubrimiento y la toma de conciencia de sí son:

a.Conocimiento del propio cuerpo global y segmentario.

b.Elementos principales de cada una de las partes su cuerpo en si mismo y en el otro.

c.Movilidad-inmovilidad.

d.Cambios posturales. (Tumbado, de pie, de rodillas, sentado,...)

e.Desplazamientos, saltos, giros. (De unas posturas a otras.)

f.Agilidad y coordinación global.

g.Noción y movilización del eje corporal.

h.Equilibrio estático y dinámico.

i.Lateralidad.

j.Respiración.

k.Identificación y autonomía.

l.Control de la motricidad fina.

m.Movimiento de las manos y los dedos.

n.Coordinación óculo manual.

o.Expresión y creatividad.

p.Desarrollo expresivo de sentidos y sensaciones.

LATERALIDAD:

Es el predominio funcional de un lado del cuerpo, determinado por la supremacía de un hemisferio cerebral.

Mediante esta área, el niño estará desarrollando las nociones de derecha e izquierda tomando como referencia su propio cuerpo y fortalcerá la ubicación como base para el proceso de lectoescritura. Es importante que el niño defina su lateralidad de manera espontánea y nunca forzada.

ESTRUCTURACIÓN ESPACIAL:

Esta área comprende la capacidad que tiene el niño para mantener la constante localización del propio cuerpo, tanto en función de la posición de los objetos en el espacio como para colocar esos objetos en función de su propia posición, comprende también la habilidad para organizar y disponer los elementos en el espacio, en el tiempo o en ambos a la vez. Las dificultades en esta área se pueden expresar a través de la escritura o la confusión entre letras.

TIEMPO Y RITMO:

Las nociones de tiempo y de ritmo se elaboran a través de movimientos que implican cierto orden temporal, se pueden desarrollar nociones temporales como: rápido, lento; orientación temporal como: antes-después y la estructuración temporal que se relaciona mucho con el espacio, es decir la conciencia de los movimientos, ejemplo: cruzar un espacio al ritmo de una pandereta, según lo indique el sonido.

MOTRICIDAD:

Está referida al control que el niño es capaz de ejercer sobre su propio cuerpo. La motricidad se divide en gruesa y fina, así tenemos:

a. Motricidad gruesa: Está referida a la coordinación de movimientos amplios, como: rodar, saltar, caminar, correr, bailar, etc.

b. Motricidad fina: Implica movimientos de mayor precisión que son requeridos especialmente en tareas donde se utilizan de manera simultanea el ojo, mano, dedos como por ejemplo: rasgar, cortar, pintar, colorear, enhebrar, escribir, etc).

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