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La iniciación deportiva en el niño: El niño y el deporte (2).

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¿CUANDO ESTÁ EL NIÑO PREPARADO PARA LA INICIACIÓN DEPORTIVA?

No todos los autores comparten el criterio de que el proceso de iniciación en la actividad deportiva comience en el momento en el que el niño toma contacto directo con los diferentes deportes. Diemm (1976), defiende la idea que esta iniciación puede producirse mucho antes. Naturalmente, no con la práctica directa de los deportes, sino a través de la estimulación de la actividad facilitadora para la posterior práctica deportiva, siempre y cuando vallan dirigidas o tengan repercusión en esas actividades.

Afirma el citado autor: “El proceso de aprendizaje del hombre, incluso en materia de deporte, comienza el día de su nacimiento”, para más adelante insistir, “En realidad, la capacidad para el juego  y la competición en grupo no comienza a los 10 sino a los 5 o 6 años. A esta edad el niño ya comprende que el deporte y los juegos de movimiento requieren la colaboración de otros y son, aunque en una forma elemental, procesos grupales.

Concluye: “...es importante para la futura capacidad deportiva del niño, descubrir todo el potencial de movimiento que hay en el ser humano mediante tareas acorde con su grado de evolución individual. Esto solo es posible a través de un continuo proceso de aprendizaje, en el cual los estímulos educativos externos se combinen con la propia auto capacitación”.

En esta misma línea se pronuncian Burns y Gaines(1986): “A lo largo de los dos primeros años de vida se producen las adquisiciones motrices elementales más numerosas”. Muchos investigadores piensan que el conjunto de adquisiciones motrices de un individuo se produce antes de los 4 años, según ellos, los esquemas aprendidos después de una edad no son más que variaciones o combinaciones de estas adquisiciones elementales.

En estas condiciones, cuanto más se estimule al niño de forma elaborada y eficaz entre los 2 y los 4 años de vida,  sus capacidades motrices se desarrollarán más en el contexto de sus posibilidades genéticas, y serán más numerosas y sofisticadas; asimismo, si se quiere que el niño tenga oportunidad de exteriorizar sus aptitudes atléticas genéticas, deben comenzar a crear alrededor de él un entorno favorable lo más pronto posible después de su nacimiento.

En un cierto estadío del proceso de aprendizaje motor, habitualmente a los 7 años, el niño comienza a integrar en una actividad deportiva los elementos técnicos que ha adquirido.

Este paso de los ejercicios del entrenamiento al juego real se efectúa mediante un mecanismo que permite al niño seleccionar cientos elementos técnicos entre los ya conseguidos, de manera que puede hacer frente a situaciones concretas sin ninguna ayuda exterior.

Desde entonces si el niño está realmente listo, su destreza motriz se vuelve auténtica actividad deportiva (Burns y Gaines 1996).

Ante la dificultad de establecer una norma que dé uniformidad de criterios a la edad de iniciación para todas las prácticas deportivas, parece que desde el punto de vista de las consideraciones teóricas como de las opiniones de los especialistas que están trabajando en la práctica en general, la edad ideal para entrar en contacto directo con el deporte a un cierto nivel de exigencia, sería el período comprendido entre los 6 y los 12 años. La media de la edad mínima es de 6 años. La media de la edad máxima es de 11 años.

La extraordinaria capacidad de aprendizaje de los niños conlleva la especialización temprana, acentuándose ésta, sobre todo en deportes en los que las distintas destrezas presuponen un ajuste y adaptación particularmente sutiles a un medio inhabitual o a los objetos poco corrientes, como por ejemplo la natación, el esquí, el patinaje, la gimnasia, el clavado, el tenis etc.

Aclararemos el concepto de especialización deportiva que no es más que el entrenamiento orientado hacia un tipo de deporte determinado para alcanzar las posibilidades individuales de alta prestación en deporte.

CARACTERÍSTICAS DEL NIÑO SEGÚN LA EDAD

No hay una edad concreta a la que los niños deban empezar a practicar algún deporte. Todo dependerá de la capacidad motriz y la coordinación que tenga el niño. No obstante, es aconsejable, en el caso de los niños muy pequeños, que primero hagan clases de psicomotricidad - recomendables a partir de los 2 años - para que empiecen a desarrollar sus capacidades.

Antes de que el niño empiece a practicar y entrenarse en alguna disciplina, es necesario comprobar que tiene todas las vacunas que se precisan para evitar el contagio de ciertas enfermedades y obtener un certificado médico de aptitud para realizar ese deporte.

A partir de los 6 ó 7 años el niño ya está físicamente preparado para hacer deporte. Lo ideal es que practiquen algo de deporte en el colegio, algún polideportivo o con sus padres y amigos en parques o en el campo.

A partir de los 7 años, su capacidad de aprendizaje y entrenamiento cada vez es mayor y progresan a pasos agigantados. En esta etapa empezarán a sentirse más fuertes, más valorizados frente a los demás y controlarán más sus emociones.

Niños de tres a cinco años de edad

Los niños de tres a cinco años de edad no deben hacer más de tres o cuatro horas de ejercicios físicos a la semana. Es fundamental trabajar la psicomotricidad y además es aconsejable que se pregunte a su pediatra antes de empezar a hacer cualquier deporte por si el niño pudiera tener algún problema respiratorio o físico.

A esta edad, la actividad más recomendada es la natación, un deporte en el que se trabajan todos los aspectos importantes para el desarrollo del niño: coordinación, resistencia, disciplina, relación entre el esfuerzo y el resultado.

Niños de cinco a siete años de edad

A esta edad lo importante es que el niño o niña realice varios y diferentes deportes para que puedan elegir libremente después el que más le guste. La actividad que desempeñe a esta edad le dará una base importante de diferentes capacidades.

Lo ideal sería que practicarán un deporte individual como puede ser la natación, la gimnasia deportiva o las artes marciales (Taekwondo, judo, Karate), y otro colectivo como fútbol, baloncesto, balonmano o voleibol.

Niños de ocho y nueve años de edad

Cuando los niños llegan a los ocho o nueve años, es el momento de pensar si el niño se divierte practicando un único deporte, si tiene cualidades para él mismo y si quiere empezar a competir en alguna disciplina. Todo dependerá de la opinión que tengan los niños, aunque prevaleciendo siempre lo que los padres consideren que es lo más adecuado para sus pequeños.

A esta edad el niño y sus padres tienen que decidir si están dispuestos a sacrificarse por el deporte de competición, que necesita una mayor implicación, o prefieren que su hijo siga haciendo ejercicio por diversión y entretenimiento; y, es que, una escuela de competición exige asistencia y apoyo máximo, alimentación estricta, horarios muy marcados, etc.

ELEGIR EL DEPORTE MÁS ADECUADO PARA LOS HIJOS EXIGE CONOCER SUS GUSTOS, CAPACIDADES FÍSICAS Y CORPORALES, POSIBILIDADES, CARÁCTER Y NECESIDADES:

- Para niños coordinados y/o tímidos los deportes de equipo, voleibol, baloncesto, fútbol o balonmano, pueden ser una buena opción.

- Para niños inquietos o nerviosos, con falta de concentración, pero trabajadores cuando están motivados, mejor optar por el atletismo o la natación.

- Para niños perfeccionistas, con autocontrol y capacidad de sufrimiento, lo mejor son los deportes individuales como la gimnasia deportiva, el tenis o las artes marciales (taekwondo, Judo).

- Para niños fuertes y con buena forma física se puede optar por deportes de riesgos de lesión como el rugby o fútbol americano.

- Para niños muy ágiles, el esquí en nieve o en el agua podría ser una buena elección.

En todos los casos, lo mejor es solicitar la orientación de los profesores antes de tomar cualquier decisión. Él sabrá evaluar mejor cuál es el deporte ideal para cada niño o niña.

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