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La preparación del partido (1): Análisis y estudio del rival.

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La preparación del partido (1): Análisis y estudio del rival.

Un entrenador cuanto más conozca a su rival mejor podrá preparar los partidos. Por eso mi opinión es que es fundamental ir a observar
los partidos de los equipos rivales a los que nos debemos enfrentar y a partir
de ahí, todo lo que se pueda sacar de información puede ser muy valioso y
fundamental para afrontar el encuentro con seguridad y plenas garantías.

Para realizar un análisis completo, lo primero que debo hacer es confeccionarme una hoja o plantilla a mi manera y a mi gusto donde pueda ir anotando y redactando de manera clara y personal un muy detallado informe sobre todos los aspectos que crea interesantes del rival.

En general se detallarán todos los factores estratégicos, técnico-tácticos, sistemas tácticos, seguimientos de jugadores claves, instrucciones, recomendaciones e incidencias que emplee el entrenador contrario (sustituciones, cambios de posición, movimientos de líneas, etc.), alineaciones, estadísticas, las acciones positivas y negativas, estrategias a realizar y poder explicarlas a nuestros jugadores en caso de duda, sistema empleado, posibles variantes en nuestro sistema y en el del contrario, los movimientos tácticos del rival, tanto en ataque como en defensa, y un claro análisis del rival, con todo lo que se ha desarrollado en el encuentro. Todo ello para tenerlo anotado en nuestra hoja o plantilla para cuando lleguemos a casa, después del partido podamos analizarlo detenidamente.

Pero que criterios o que debo observar cuando voy a ver un partido de un equipo rival?

En el PLANO COLECTIVO, el análisis del equipo rival debe incluir la
estructura funcional y posicional, sus tendencias de ataque, sus tendencias de defensa y la valoración de sus fortalezas y debilidades.

A la hora de empezar con un análisis hemos de definir las fases del juego
en las que vamos a centrarnos.

a.- Por un lado está claro que la fase ofensiva y la fase defensiva son
fundamentales.
La fase ofensiva la compondrán una etapa de inicio del juego, una siguiente de creación de juego y por último otra de finalización en caso de que exista. De igual modo, la fase defensiva la dividiremos en defensa presionante, presencia intensiva o repliegue, en función de cómo actúe y en qué zona del campo se posicione el equipo contrario.

b.- Pero lo que marca la diferencia es la reorganización táctica, es decir,
las transiciones ofensivas y defensivas. Dentro de las transiciones ofensivas
además de éstas, se debe hacer especial hincapié en los contraataques por lo
que tendremos en cuenta dos categorías: la reorganización ofensiva y los contraataques.
De igual modo en las transiciones defensivas
tendremos en cuenta dos categorías: la reorganización defensiva y las situaciones de contraataque en defensa.

c.- Por último las acciones a balón parado, que tanto en defensa como en
ataque serán clasificadas y anotadas en función de la posición del balón en el
momento de cada lanzamiento.

En el PLANO INDIVIDUAL, se harán constar las acciones de cada jugador que más relevancia tengan, con el fin de que se pueda determinar un perfil del jugador.

Puntos a observar y evaluar del equipo adversario:

Se trata de buscar detalles y de detectar patrones en el juego del equipo contrario y para ello lo importante es preguntarse: el equipo contrario ¿Cómo hace esto?, ¿Por qué lo hace? y ¿Dónde lo hace? y este análisis nos hará buscar posibilidades de poder hacerles daño y de que no nos lo hagan y de explorar en sus entrañas para que sus fortalezas se vean contrarrestadas y para que aprovechemos sus debilidades.

1.- Debemos tener y anotar la alineación y numeración del equipo adversario. Nos lo facilita si juegan con dorsal fijo, sino debemos anotar referencias de cada jugador para recordarlos claramente e indicarlo a nuestros jugadores (nombre, alias, pelo largo, calvo, juega con tobilleras, es el capitán, etc).

2.- Debemos tener y anotar una valoración y detalle de la envergadura o
estatura individual y media del equipo contrario y las características técnicas, tácticas y físicas de los jugadores contrarios.

3.- Debemos tener y anotar el sistema de juego y la formación inicial del
adversario y sus evoluciones y variaciones durante el partido.

Es importante por ello observarlos en varias ocasiones con el objetivo de
reconocer y diferenciar que acciones son fruto del entrenamiento (automatismos) y cuales fruto del momento y de la situación (del juego, del partido). Viendo un solo partido no tienes la garantía de que el esquema que emplean sea el único que usan o que nace de la improvisación y que nace del entrenamiento.

4.- Debemos tener y anotar los radios de acción y recorridos de los jugadores
contrarios.

5.- Debemos tener y anotar las diferentes formas de transición ataque – defensa y viceversa.

6.- Debemos tener y anotar si el equipo contrario prefiere:

- El juego directo a salir tocando y triangular

- Los pases cortos a los pases largos.

- El ataque construido o el improvisado.

- Presionar o replegarse.

- Imponerse mediante el juego técnico cadencioso o el juego aguerrido y
agresivo.

- Penetrar por el centro o desbordar por las bandas.

- Usar o no usar el recurso del fuera de juego.

- Tirar a gol de media distancia o buscar los pases interiores.

7.- Debemos tener y anotar cómo evita que le hagamos daño: Mediante marcajes al hombre, por zonas, marcaje mixto y si realiza algún marcaje combinado específico.

8.- Debemos tener y anotar cuáles son las principales tareas tácticas de los
defensas, los medios y los delanteros tanto en posesión como sin posesión del balón.

9.- Debemos tener y anotar cuando atacan cuáles son sus principales cambios posicionales a lo ancho y largo del campo.

10.- Debemos tener y anotar cuál es su comportamiento táctico grupal e
individual en situaciones estándar de ataque y defensa. Si realizan una táctica fija.

11.- Debemos tener y anotar cuál es su comportamiento estratégico grupal e individual en las diferentes situaciones y jugadas de estrategia: lanzadores, jugadores que intervienen, rematadores y marcas de jugada. Si realizan jugadas ensayadas habitualmente.

12.- Debemos tener y anotar sobre las individualidades del contrario:

- ¿Quiénes son los protagonistas?.

- ¿Quiénes los defensas ofensivos?.

- ¿Quiénes son los centrocampistas creadores y los de contención?.

- ¿Qué condiciones técnicas ha mostrado su portero?, si juega adelantado y si domina el juego con los pies.

- ¿Qué características psicológicas muestra su capitán?.

13.- Debemos tener y anotar cuáles son los puntos débiles y fuertes de cada
jugador:

- ¿Qué tal son en la recepción, la conducción y el golpeo?

- ¿Cuáles son sus fintas y regates específicos?.

- ¿Cómo se encuentran físicamente en cuanto a resistencia, fuerza, flexibilidad y velocidad?

- ¿Si se muestran solidarios? y si ¿Dominan sus impulsos?.

14.- Debemos tener y anotar sobre el equipo contrario, en general, si se
percibe experimentado, nervioso ó ingenuo. Y en particular de cada jugador si es joven o veterano. También ver si se motivan entre ellos o se muestran
co-dependientes al entrenador.

15.- Debemos tener y anotar sobre su entrenador cuál es su perfil psicológico y como trata de influir en sus jugadores, en el árbitro o en los rivales. Si es tranquilo o si interviene enérgicamente durante el partido.

En conclusión: con respecto al equipo contrario debemos tener claro:

Detectar el/los sistemas que pueda usar durante los partidos, así como sus distintas evoluciones.

a.- Momentos con balón: Ataque organizado y transiciones ofensivas.

Podríamos decir que el ataque organizado son los momentos en los que el equipo a analizar tiene el balón en su posesión y se enfrenta a un equipo igualmente organizado y las transiciones ofensivas son los momentos en los que el equipo se hace con la posesión del balón tras su robo o recuperación. ¿cómo la ha recuperado?.

- Cuando el equipo contrario se hace con la posesión del balón ¿cómo se manifiesta?. ¿cómo construye su ataque? ¿cómo crea situaciones de finalización?, ¿cómo finaliza?. Pueden salir combinados o directos.

- Si son directos ¿buscan rápido llegar al área rival con pases rápidos por dentro o fuera? ¿buscan a punta referencia con envíos largos? ¿dominan segundas jugadas? ¿tienen a un tío de 1,95 que las toca todas? ¿tienen a buenos lanzadores? ¿llegan bien los de atrás?

- En zonas de creación ¿qué hacen cuando dominan la segunda jugada? ¿mandan a la espalda de la defensa? ¿se asocian por dentro? ¿buscan cambios de orientación? ¿son hábiles y buscan 1×1 con conducciones interiores? ¿Se incorpora el lateral? ¿llegan muchos arriba? ¿cuántos cierran atrás? ¿domina el juego fuera-dentro-fuera?

- En el área. ¿disparan desde lejos? ¿quieren meterse hasta la portería con el balón? ¿buscan el centro al área y remate? ¿tienen gente determinante? ¿finalizan bien?

Cada equipo es un mundo, se trata de verlo y analizarlo, solo hay que estar abierto al futbol y exponer la realidad.

Transición ofensiva

Cuando el conjunto a analizar recupera el balón, en esos momentos ¿qué hace? ¿cómo lo ha recuperado? Donde lo ha recuperado? ¿contraatacan directos?, ¿combinan?, ¿mandan directamente a la espalda?, ¿llegan en oleadas?, ¿se asocian bien por dentro?, ¿llevan a los costados?, ¿tienen a gente rápida?, ¿mandan al punta para que aguante hasta la llegada de los de atrás? ¿si salen rápidos se incorporan muchos? ¿ocupan bien los carriles?¿viven de la contra?.

En los momentos con balón, apreciar también las asociaciones más importantes así como detectar las fortalezas y carencias que tengan en su posesión.

B.- Momentos sin balón: Defensa organizada y transiciones defensivas.

Podríamos decir que la defensa organizada son los momentos en los que el equipo a analizar está bien plantado esperando a que el rival inicie su ataque y las transiciones defensivas son los momentos en que el equipo contrario pierde la posesión del balón que pasa al equipo rival. ¿cómo la ha perdido?.

- Ver las manifestaciones y distintos comportamientos del equipo cuando el rival inicia su ataque. ¿cómo evita la construcción? ¿cómo impide la creación? ¿cómo defiende en zonas de finalización propia?

- En construcción rival, ¿dejan iniciar? ¿Cuantos presionan la salida y como? ¿donde dejan la línea defensiva? ¿hay espacios por dentro? ¿se sitúan en zona media y dejan iniciar? ¿presionan en bandas? ¿son cortos o largos?¿anchos o estrechos? ¿van bien en el juego aéreo y 2ª jugada?

- En momentos de creación rival, ¿se juntan mucho?¿dejan espacios a los costados? ¿quién tapa entre líneas? ¿hay espacios a la espalda? ¿los defensas son rápidos? ¿quedan algunos arriba y no ayudan? ¿salen los defensa fijando a los suyos? ¿basculan rápidos? ¿cierran bien líneas de pase? ¿acosas bien en la presión? ¿son duros y agresivos?

- ¿En finalización como defiende? ¿son contundentes? ¿dejan pase atrás? ¿cuántos al rechace?

- En un campo de 100×60, un equipo en defensa es como una manta pequeña, si te tapa la cabeza te deja los pies fuera, si te tapas los pies, es la cabeza la que se queda fuera.
En defensa es igual, si presionas arriba, dejas espacios atrás, si basculas
hacia un lado dejas espacios en otros, si intentas llegas a los 2 lados, los
espacios estarán por dentro, solo se trata de detectarlos.

Transición defensiva

Cuando el rival pierde la posesión del balón… ¿dónde lo pierde?¿como lo pierde? ¿incorpora a muchos al ataque y dejan a pocos detrás? ¿viven en campo propio? cuándo lo pierde ¿presionan al poseedor y repliegan a zona media? ¿viven en campo rival y te presionan intensos a la pérdida?

c.- Acciones a balón parado:

Ni que decir tiene de la importancia vital que tiene la estrategia en el futbol de hoy. Por lo tanto, para analizar a un rival es necesario ver esos momentos a balón parado, ya sea ofensivos o defensivos y detectar las posibles jugadas que puedan ofrecerte en ataque o las distintas marcas en la estrategia defensiva.

¿Dónde buscar? Igual en ataque y en defensa.

- Saque de inicio, saque de puerta, saque de banda, tiro libre (frontal, lateral, lejano, medio, cercano), córner, penalti.

- Debemos observar los lanzadores de mas relevancia, los jugadores con mejor golpeo a balón parado, los jugadores que vayan bien en el juego aéreo y los rechaces y la segunda jugada.

17/12/2012 22:32 entrenadordefutbol #. - el partido No hay comentarios. Comentar.

La preparación del partido (2): Análisis y trabajo previo al partido (trabajo semanal y antes del partido).

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La preparación del partido (2): Análisis y trabajo previo al partido (trabajo semanal y antes del partido).

a. Trabajo semanal de preparación del partido

Cuando el entrenador ya tiene toda la información posible sobre el rival,
llega la fase de preparación del partido que debe realizar durante las sesiones de entrenamientos de la semana previa al mismo. La cuestión es simple, se trata de resolver la siguiente pregunta: ¿Con base a nuestro estilo de juego y los conocimientos que tenemos del rival, cómo vamos a jugar el partido?.

Para ello se debe plantear la creación de un ciclo semanal práctico, donde
además de las tareas propias de la planificación de la temporada se deberá
trabajar e incluir durante la semana ejercicios globales y específicos que
concuerden con lo que buscaremos durante el partido.

Normalmente cuando el entrenador se centra en el partido siguiente tiene tres opciones para prepararlo según el nivel de su equipo y el del contrario.

a.- La primera opción es preparar el partido en función del rival. Es
decir, si nuestro equipo es claramente inferior al rival o llega mermado de
efectivos para el mismo, jugará encerrándose atrás, dificultándoles la
circulación del balón y saliendo al contraataque. Aquí nuestro equipo jugará un fútbol para defenderse del rival, renunciando a nuestra manera habitual de juego.

b.- La segunda opción es preparar los partidos centrándose sólo en su
equipo. Es decir, nuestro equipo saldrá a disputar el partido con su estilo de
juego, aplicándolo y llevando las riendas del partido siendo el rival quién se
preocupe de defenderlos. Esto simplifica mucho las cosas puesto que nuestro
equipo jugará cada semana a lo mismo y por lo general, y siempre que no sea repetitivo, mejorará su estilo de juego.

c.- La tercera opción, que es la que personalmente aplico ante un partido
que considero importante, dónde nos van a poner las cosas difíciles y no ante
cualquier rival, ya que normalmente aplico la segunda opción, es la opción
mixta.

Esta opción es aquella dónde centramos la mayoría de la preparación del
partido en nuestro equipo y trabajamos algunos detalles para contrarrestar los puntos fuertes del rival.
Mis jugadores tienen su estilo de juego y hay que aplicarlo en todos los partidos, lo que haré centrándome en nuestro equipo pero teniendo en cuenta que el equipo rival tiene su manera de defender y atacar lo que me planteará trabajar algunos aspectos específicos dentro de la creación del ciclo específico semanal de entrenamientos.

¿Qué debemos trabajar durante los entrenamientos del ciclo semanal práctico previo al partido?.

Tanto en el análisis de nuestro equipo como en el análisis del rival deberemos centrarnos en las virtudes y defectos más importantes ya que no sería muy realista intentar trabajar durante la semana la mejora de más de dos o tres aspectos específicos. Del mismo modo que analizaremos los defectos observados para detectar sus puntos débiles, nos centraremos sobre todo en neutralizar sus virtudes.

Durante los entrenamientos semanales previos al partido deberemos trabajar con nuestro equipo todos aquellos aspectos que nos hagan mejorar y contrarrestar al contrario sus:

a.- Virtudes técnico-tácticas defensivas observadas:

Virtudes técnico-tácticas del rival en la fase defensiva como son los automatismos defensivos, su repliegue, la presión realizada, la basculación, etc. Por ejemplo: Posee una sólida defensa con un medio centro que equilibra bien el equipo y una línea defensiva que apenas pierde el orden salvo por la banda izquierda, aunque por esta banda posee más llegada ofensiva.

b.- Virtudes técnico-tácticas ofensivas observadas:

Virtudes técnico-tácticas del rival en la fase ofensiva como son los automatismos ofensivos, su salida de balón, sus jugadores claves y sus jugadas preferidas, su forma de ataque más común, etc. Por ejemplo: Posee un buen juego por la bandas, fundamentalmente por la banda izquierda. La banda derecha resulta más previsible.

c.- Virtudes técnico-tácticas en las transiciones defensivas y ofensivas observadas:

Virtudes técnico-tácticas del rival en las transiciones defensivas y
ofensivas. El conocimiento de su transición defensa-ataque nos ayudará a hacer nuestro repliegue de forma efectiva, el conocimiento de su transición ataque-defensa nos ayudará a saber emplear una forma de ataque que explote sus defectos.

d.- Virtudes físicas observadas:

Virtudes físicas individuales y colectivas del rival como son la recuperación tras una jugada ofensiva, la intensidad del esfuerzo durante el partido, si acaban bien o justos de fuerzas, jugadores menos rápidos que los nuestros, etc. Por ejemplo: La línea del centro de campo tiene en general una gran velocidad explosiva, sobre todo cuando se incorpora a labores ofensivas.

e.- Virtudes físico-técnico-tácticas en el juego estratégico defensivo y
ofensivo observadas:

Virtudes físico-técnico-tácticas en el juego estratégico defensivo y ofensivo del rival como son los jugadores que intervienen, los lanzadores, los rematadores, jugadas observadas, etc. Por ejemplo: Los marcajes específicos sobre los jugadores rematadores y atención extrema sobre las posibles jugadas estudiadas del rival.

f.- Virtudes psicológicas observadas:

Virtudes psicológicas del rival como el desánimo tras encajar un gol, si
discuten entre ellos tras las adversidades, si el equipo está muy unido y se
les ve muy cohesionado, etc. Por ejemplo: Tienen gran facilidad a la hora de
superar situaciones adversas gracias en gran medida a su capitán, que ejerce un liderazgo indiscutible.

Al mismo tiempo el entrenador deberá proporcionar un informe individualizado de los jugadores del equipo rival a sus jugadores para que cuenten con referencias. Por ejemplo: el extremo izquierdo, Angel, con el dorsal número 7, el de la cinta en el pelo, 1,71 m, zurdo, su jugada preferida es la diagonal hacia dentro, peligroso en el regate uno contra uno y no se lo piensa dos veces para tirar a puerta.

b.- Trabajo antes del partido

La comunicación en el vestuario previa al partido, es sumamente importante
ya que es el momento donde el entrenador reafirma lo trabajado durante toda la semana, reasegura la confianza de sus jugadores, reafirma conceptos tácticos colectivos, por líneas o individuales y señala cualquier factor que considere importante sobre las fortalezas y/o debilidades del rival que entienda deben tener en cuenta sus jugadores.

Cuando da la composición inicial del equipo y de los suplentes, es el momento de "dibujar" el partido en la pizarra, habiendo elegido a los jugadores adecuados para contrarrestar la fase ofensiva del rival y para explotar sus defectos en la fase defensiva o en la transición ataque-defensa.

En la composición del once inicial para este partido, el entrenador, no
tiene por qué seleccionar nombres sino funciones, como resultado de lo visto durante el trabajo semanal de preparación del partido, habrá elegido a los jugadores que mejor vayan a hacer las funciones determinadas.

El entrenador debe dar pocas instrucciones y muy precisas, siempre centradas en las conductas de los futbolistas, es decir, en lo que tienen que hacer. Debe hablar con claridad, con frases cortas, sin largas explicaciones y debe transmitir tranquilidad, mostrándose él tranquilo.

A nivel general también es interesante brindar otros datos de interés, como
las estadísticas del rival (partidos ganados, perdidos, empatados, goles a
favor y en contra, en casa y fuera, máximos goleadores, dinámicas, etc.), las
últimas alineaciones (destacar cuales fueron los últimos onces utilizados por
el entrenador rival) y los posibles sancionados o lesionados que no puedan disputar el partido contra nosotros.

Partiendo de la base que el entrenador y sus jugadores ya conocen al equipo
rival y sus virtudes y defectos y que se ha realizado un ciclo semanal práctico
donde el trabajo semanal de los entrenamientos ha estado dirigido a preparar el equipo para ganar este partido, el entrenador, por último y antes de iniciarse el partido, deberá centrarse en dos aspectos relevantes:

a.- Analizar nuestro equipo inmediatamente antes del partido:

El análisis del equipo propio debe tomar dos aspectos fundamentales previos
al partido. El primero está relacionado con las actitudes de nuestros jugadores frente al partido lo cual incluye: su competitividad, sus ganas de jugar, su autoconfianza, su responsabilidad, su solidaridad y su concepción acerca de calidad en su desempeño. El segundo aspecto está relacionado con la concentración y mentalización, la cual incluye su valoración sobre todo en situaciones que resulten adversas en el partido.

b.- Analizar el contexto, entorno y los condicionantes del encuentro:

El entrenador ya conoce el estado general de su equipo en todos los
aspectos y el del rival. Ahora debe valorar y analizar el contexto, el entorno,
las circunstancias y los condicionantes en los que se va a desarrollar el
partido para poder dar los últimos consejos específicos al respecto. Por
ejemplo:

- El partido se realiza por la mañana, por la tarde o por la noche, tenemos
el sol en contra o a favor, la luz artificial es adecuada…

- El partido se realiza en un campo de hierba natural, de hierba
artificial, de tierra, está en buen estado, seco o mojado, hierba alta o corta…

- El partido se realiza en campo pequeño (partido de mucha disputa y con
mucha presión en todo el campo) o en un campo amplio, cómo son las dimensiones
del terreno de juego…

- El partido se juega en casa o fuera de casa, aprieta la grada, está
cercana al terreno de juego…

- El partido se juega con un árbitro casero, dialogante, autoritario,
tarjetero…

- El partido se juega con lluvia, frio, calor…

17/12/2012 22:14 entrenadordefutbol #. - el partido No hay comentarios. Comentar.


La preparación del partido (3): Análisis y trabajo durante el partido.

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La preparación del partido (3): Análisis y trabajo durante el partido.

Durante el partido el objetivo principal de la comunicación del entrenador con sus jugadores es ayudar al equipo a lograr sus objetivos, corregir errores, reafirmar lo elaborado y practicado durante la semana y dar confianza al equipo.

Para ello el entrenador durante el partido deberá observar y analizar:

1.- Si juega el rival con la alineación prevista.

2.- Si juega el rival con el sistema de juego esperado.

3.- Si se han hecho las parejas defensivas apropiadas.

4.- Si juega el rival con la táctica esperada.

5.- Si existen jugadores que llegan, a este partido, mermados o fortalecidos
por algún motivo en especial.

6.- Si nuestros jugadores se muestran disciplinados tácticamente.

7.- Si está funcionando nuestro planteamiento inicial.

8.- Qué instrucciones se tendrán que dar durante el primer tiempo o en el
descanso.

9.- Si se han de dar modificaciones de posición dentro del terreno de juego o
sustituciones de nuestro equipo y cuáles van a ser nuestras reacciones
estratégicas frente a las modificaciones y sustituciones del adversario.

10.- Qué modificaciones de puestos, sustituciones o incorporaciones habrán de esperarse en el segundo periodo por parte del adversario y derivado de ello qué variantes tácticas habrán de esperarse.

11.- Cómo están los ánimos tanto de nuestros jugadores como del adversario.

12.- Durante el descanso, ¿Qué instrucciones habrán de darse?.

13.- Una vez iniciada la segunda parte, ¿aplican las variantes tácticas
estipuladas?.

14.- Cómo evoluciona el balance de fuerzas entre nuestros jugadores y sus
contrincantes directos?

15.- Cómo evoluciona el resultado del partido?. ¿Será necesaria alguna
modificación táctica o de sistema de juego, para conservar una mínima ventaja o alcanzar el marcador?

16.- Necesita nuestro equipo nuevas fuerzas, impulsos o ideas?. ¿Se puede
lograr esto con un cambio de jugador?

17.- Qué mensaje se dará inmediatamente después de terminado el partido a los jugadores?

18.- Qué conclusiones habrán de sacarse para las siguientes sesiones de
entrenamiento y para los próximos partidos?



17/12/2012 22:12 entrenadordefutbol #. - el partido No hay comentarios. Comentar.

¿Cómo debe de actuar el entrenador durante la charla en el descanso de un partido?

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Aspectos generales:

El descanso es un momento donde el entrenador debe tranquilizar y redoblar la confianza de su jugador o jugadores.

El reforzamiento positivo en el descanso es fundamental y sólo se deben marcar pequeños cambios tácticos que nunca deben ser planteados como errores o críticas.

En el descanso no hay tiempo para absorber conocimientos. Si el entrenador se centra en marcar los errores que se cometieron, la única idea que prima en la cabeza del jugador es que se equivoca.

La charla del descanso es muy importante para los entrenadores a todo nivel.

El entrenador está esperanzado en la información que le proveerá con ideas para desarrollar con ímpetu la charla del entretiempo que permitirá a los jugadores desempeñarse y disfrutar del juego con mayor eficacia.

Una efectiva charla de descanso no debe contener sorpresas.

Importancia del control del tiempo del descanso:

Como  estructuramos el descanso y lo fraccionamos será crítico para suministrar una eficaz realimentación al entrenador.

El entrenador necesitara ordenar la estructura del descanso para que sea útil y confortable para él y los jugadores.

El primer factor que el entrenador debe tener en cuenta es el tiempo disponible, menos de 15 minutos, de los cuales indefectiblemente parte de ellos tienen que ir dedicados al descanso de los jugadores, reposición de líquidos, revisión del médico o el fisioterapeuta, etc.

Se recomiendan unos breves minutos (3-4) de silencio en el vestuario para que los jugadores puedan descansar y reposar y a partir de aquí el entrenador debe tomar la iniciativa.

La charla del entrenador durante el descanso debe ser una mezcla de indicaciones tácticas, correcciones, incentivos y una exposición inconsciente de su estado de ánimo y su confianza y por ello ha de vigilar no solo lo que transmite sino el cómo lo transmite.

Posición del entrenador y de los jugadores durante la charla:

Una consistente estructura de descanso debe minimizar la posibilidad de que los jugadores sean distraídos por algo inesperado durante este valioso periodo.

La posición del entrenador durante el descanso es importante para minimizar distracciones y debe ser el entrenador quien determine la posición para la charla. Para los jugadores es sumamente efectivo utilizar el descanso para la recuperación y el entrenador debe empeñarse en trasladarse hacia donde están los jugadores y no-hacer que los jugadores se muevan a la posición del entrenador.

Buscaran los lugares con sombra como una opción para los días de sol y calor pero sopesaran si es válido este desplazamiento por el tiempo y la distancia que están en juego al moverse hasta la sombra.

Es importante que los todos los jugadores estén en una posición tal que puedan ver y oír al entrenador.

Los jugadores que están sentados detrás de la persona que habla comúnmente se desconciertan y pueden perderse alguna forma no verbal de comunicación que sería la inflexión necesaria para que se entienda un concepto.

Muchos entrenadores tienen una más fácil comunicación con los jugadores sentados, sin embargo algunos jugadores necesitan moverse por razones físicas (en movimiento regularizan la presión sanguínea). El entrenador necesita estar consciente de tales jugadores a fin de que esta acción no genere alguna sorpresa.

Es importante que la hidratación no sea una distracción:

La continua hidratación en moderadas cantidades es más efectiva y confortable que una gran cantidad de agua en un corto periodo. Para no distraer la charla con la hidratación, lo mejor es que cada jugador disponga de una botella con agua durante el descanso.

Generalmente la más efectiva recuperación e hidratación suele ocurrir cuando los jugadores están sentados. Con los jugadores en esa posición, el entrenador necesita estar consciente de la más efectiva posición. La posición de sentado o acuclillado facilita al entrenador estar al mismo nivel de ojos de los jugadores ganando la atención y facilitando calma y control en la reglamentación.

El entrenador debe ser el núcleo del vestuario durante el descanso:

El entrenador necesita estar consciente que el cuerpo de colaboradores conoce cada uno su función de durante el descanso. Nuevamente, estas necesidades serán planificadas. Por ejemplo, el entrenador autoriza al preparador físico, fisioterapeuta, medico, etc. a hablar aparte a los jugadores que serán asistidos y evaluaran sus lesiones. Los primeros controles por lesiones serán realizados en el camino hacia el área de descanso y durante el periodo de hidratación. El corto periodo requiere una eficaz utilización del tiempo. La hidratación es muy importante y debe ser realizada durante todo el descanso.

La cuestión de quién y cuando habla en él descanso es un asunto que necesita buena organización. Si el entrenador tiene un asistente, entonces la secuencia de quien habla y quien realimenta necesita estar organizada.

La charla del descanso puede involucrar al capitán u otro miembro del equipo que proporciona realimentación e instrucciones. Es importante la realimentación o instrucción que proporciona este jugador o el capitán y que no genere conflicto con la realimentación proporcionada por el entrenador.

El entrenador debe acercarse previamente al capitán para conocer sus ideas sobre lo transcurrido durante la primera mitad de partido.

Los jugadores deben tomar solamente entre 2 a 4 ideas principales o instrucciones básicas durante el descanso. Es importante que la comunicación de estas ideas sea claras y simples para ser más efectivos los resultados.

Los entrenadores necesitan tener el cuidado en no proporcionar demasiada información. La naturaleza de proveer realimentación implica las necesidades de atención. La focalización de  la charla del descanso únicamente sobre los aspectos negativos del juego, obra generalmente de maneras ineficaces.

La atención a los aspectos del juego no realizados bien, necesitan ser explicados constructivamente con las correcciones específicas y con la forma de cómo el equipo lo puede realizar más eficazmente.

Directrices básicas a seguir por el entrenador durante el descanso:

- El entrenador debe evitar siempre, las discusiones entre los miembros de la plantilla.

- El entrenador debe mostrarse confiado en el rendimiento de los jugadores.

- El entrenador debe dirigirse personalmente y de manera privada a aquellos futbolistas que le  inspiren menos confianza en ese partido y aprovechando que están siendo tratados por el equipo médico o reponiendo líquidos, acercarse a ellos para mantener una charla más directa, pues  el resto de la plantilla no necesita tanta atención.

- El entrenador debe corregir de manera positiva, enfatizando sí fuera el caso la visión positiva sobre la segunda parte.

- El entrenador puede elevar la voz, si ello puede puede suponer un acicate para algunos jugadores pero la media general de jugadores no saca partido de broncas desaforadas, gritos excesivos y mucho menos de faltas de respeto, aunque se puede “dar un puñetazo en la mesa” sabiendo de antemano cómo y cuándo hay que darlo, sin dejarse llevar por la tensión del momento.

- El entrenador ha de mantenerse frío, y haber conversado ya con sus ayudantes sobre las modificaciones necesarias para un buen resultado del partido.

- El entrenador debe hacer que sus jugadores tengan claro que el partido tiene dos “semi-partidos” y que el primero ya terminó. Si el primero fue bien, hay que empezar el segundo, con el mismo brío, orden e intensidad en cambio, si fue mal, es el momento para rehacerse de los errores, y una segunda oportunidad de congraciarse con ellos mismos, sus compañeros y su público.

- El entrenador normalmente hace predicciones sobre lo que pasará la segunda parte a tenor de lo ocurrido en la primera, aún así los jugadores deben estar preparados para posibles cambios, habituales por otro lado en el devenir del encuentro.

- El entrenador tiene un tiempo limitado, y ha de decidir, por ejemplo sí el equipo necesita un empujón para salir del letargo, o por el contrario apoyo y nuevos objetivos para seguir en la línea de la primera mitad.

- Es importante no “embarullar” las pizarras o las cabezas de los jugadores con discursos tácticos, las ideas claras y breves, el estado emotivo de los futbolistas no es el mas adecuado para prestar atención a una prolija charla táctica, sí hay cambios explicados con sencillez.

- El entrenador, con el fin de cohesionar el equipo, sea cual sea el resultado, debe obligar a todos los integrantes de la plantilla (a excepción de algún suplente que esté calentando para salir) a estar en el vestuario en el descanso para animar al grupo.

- El entrenador también ha de evitar que los jugadores se queden fríos tanto en el período que están en el vestuario como en la vuelta al terreno de juego.

10/05/2012 21:06 entrenadordefutbol #. - el partido No hay comentarios. Comentar.

¿Qué pautas deben seguir el entrenador y los jugadores en los entrenamientos y en los partidos?

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ALGUNAS PAUTAS PSICOLÓGICAS DEL ENTRENADOR Y LOS JUGADORES EN LOS ENTRENAMIENTOS Y EN LOS PARTIDOS

DURANTE LOS ENTRENAMIENTOS

Los entrenamientos son encuentros intensos de práctica y comunicación con los jugadores donde el entrenador ajusta los fallos que vio durante el partido.

Todas las correcciones del sistema de juego y de los detalles técnicos se deben realizar en el entrenamiento. En el momento del partido sólo hay que recordar por encima el sistema de juego pero no los detalles menores. Sobre estos hay que confiar en que el trabajo en el entrenamiento estuvo bien realizado y que los jugadores lo van a realizar bien. Los errores que surjan en el juego deben ser anotados y trabajados en el próximo entrenamiento.

Los comentarios sobre estos fallos no se deben hacer de cualquier modo, sino que la habilidad del entrenador reside en encontrar las palabras para que en la mente del jugador no quede un registro negativo. Todas las correcciones deben basarse en el reforzamiento positivo. Si la corrección es una crítica negativa el jugador no escuchará o perderá parte de su confianza.

DURANTE LOS PARTIDOS

Los delanteros de los equipos deben tener una preparación mental especial orientada a la concreción del gol. Esta preparación tiene que combinar de manera excelente los niveles técnicos y de autonomía, criterio y creatividad del delantero, para que su impulso y visión de gol no encuentren en la técnica una limitación.

Hay una diferencia muy grande entre el momento del entrenamiento y el momento del partido que el entrenador y el jugador deben comprender. En el entrenamiento se analizan y trabajan los puntos desde el punto de vista estratégico y técnico, pero llegado el momento del partido todo se hace con una síntesis instintiva e intuitiva.

Si el jugador empieza a realizar análisis o consideraciones técnicas en medio del partido está perdido.

Es muy bueno que los jugadores compartan un buen momento distendido y alegre en la concentración previa al encuentro.

Nunca se debe hacer un cambio por el hecho de que el jugador haya cometido un error, y si el cambio se iba a realizar y el jugador comete un error, es conveniente esperar y realizarlo después. Si el jugador siente que se lo sacó por el error no volverá a intentar jugar por temor a equivocarse, y esto atenta contra la confianza.

El técnico autosuficiente no se apoya en un asesoramiento profesional porque siente vergüenza de parecer que necesita de un psicólogo. La clave del alto rendimiento no es necesitar ayuda sino aprovecharla al máximo. Un entrenador de alto rendimiento es el que confía que su equipo y sus colaboradores saben hacer las cosas muy bien y lo pueden ayudar a ser mejor.

Las correcciones excesivas desde el banquillo sólo generan desconfianza en los jugadores, que por respeto al entrenador no le devuelven el comentario con un menosprecio. El jugador se siente pleno en la confianza de desplegar un juego valioso, y todas las críticas que se dan en ese momento sagrado son percibidas de manera negativa. El jugador sólo espera que su técnico le exprese que confía en él y eso se traduce en que no tiene que estar desde el banquillo relatándole lo que tiene que hacer a cada momento.

En el juego por equipo cada jugador debe focalizarse en el rol que debe cumplir para desempeñarse bien. Si se da el lujo de irse con su cabeza a otro lugar, donde pretende hacer justicia o descargarse emocionalmente, olvida que deja un grupo del cual forma parte y es responsable. Actitud que le otorga una ventaja al equipo contrario.
Todo el equipo sufre una caída en la concentración. Más aún si la reacción del jugador termina en una expulsión, que implica dejar al equipo en inferioridad de condiciones, con la desventaja que da tener un jugador menos de la cancha.

Se deben despejar todos los agentes que favorecen la desconcentración. El sentimiento de impotencia es la madre de la violencia y se elimina con el desarrollo de la confianza.
La confianza se desarrolla en un esquema de juego estable y homogéneo. Por eso no se debe entrar en la provocación de analizar y criticar el arbitraje, o a los adversarios o peleas con los propios compañeros, inclusive muchas veces para no romper la estabilidad es necesario no escuchar al entrenador. Entrar en estas provocaciones rompe el ritmo homogéneo con quiebres. Estos quiebres también se pueden dar por los goles, ya sean a favor o en contra, es decir, todas las alteraciones que tienen que ver más con el resultado y no con el juego.

Los partidos son pruebas de obstáculos. Los obstáculos fáciles son los obvios como por ejemplo el otro equipo y los difíciles son los encubiertos, aquellos obstáculos en los que se entra sin darse cuenta. Estos últimos son las llamadas provocaciones que vienen del análisis del arbitraje, de las discusiones con el equipo contrario, o con la grada. Aquel que consigue no entrar en esas provocaciones y que puede seguir metido en el mejor despliegue de su juego está en el estado óptimo del alto rendimiento.

Los equipos excelentes son los que terminan jugando bien el partido, no los que lo empiezan bien.

11/01/2012 21:06 entrenadordefutbol #. - el partido No hay comentarios. Comentar.

¿Cómo debe ser la actuación y actitud del entrenador de fútbol base en un partido?(1)

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El entrenador debe comprender cuál es la función que tienen los partidos en el contexto de la actividad de su equipo y, consecuentemente, planificar los partidos para que cumplan esa función.

Así mismo, es importante que el entrenador controle su propia conducta durante los partidos. El entrenador no es un hincha, por lo que no debe comportarse como tal. El entrenador es un experto que debe controlar su conducta para conseguir que los partidos, sea cuál sea su función, resulten una experiencia provechosa para su equipo.

CARACTERÍSTICAS GENERALES SOBRE LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DE FÚTBOL BASE EN LOS PARTIDOS

Al igual que en las sesiones de entrenamiento, la actitud en los partidos del entrenador de un equipo con jugadores jóvenes, debe ser objetiva, constructiva y positiva.

a.- Objetiva:

Porque debe valorar con objetividad qué pueden hacer sus jugadores (antes del partido), qué es lo que están haciendo (durante el partido) y qué es lo que realmente han hecho (después del partido).

b.- Constructiva:

Porque pase lo que pase en el partido, el entrenador debe aprovecharlo para que sus jugadores, individualmente y como equipo, obtengan un beneficio que contribuya a su formación deportiva y humana.

c.- Positiva:

Porque sin perder la objetividad, el partido no es el momento para analizar con profundidad los errores, sino para destacar las conductas positivas de los jugadores y animarles a que hagan cosas sin miedo a fracasar.

Muchos entrenadores de jugadores jóvenes pierden la perspectiva apropiada y el autocontrol que deben tener en los partidos, cuando sus jugadores cometen errores que son perfectamente normales; y en lugar de centrarse en los aspectos del partido que podrían ser aprovechados, estresan a los chicos con comentarios inútiles que aumentan su inseguridad y hacen del partido una experiencia negativa.

De hecho, muchos jugadores jóvenes que comenzaron jugando al fútbol con mucha ilusión, dejan de tenerla y, en muchos casos, abandonan este deporte porque los partidos se convierten en experiencias muy estresantes que no pueden manejar. La conducta del entrenador es un elemento fundamental para evitar este problema y conseguir que los partidos sean experiencias positivas cualquiera que sea su resultado.

Por tanto, el entrenador debe establecer objetivos realistas para el partido y ser consciente de que habrá algunos aspectos del juego que no saldrán como le gustaría: en unos casos, porque será lo normal considerando el nivel de los jugadores, ya que no podrán hacer más de lo que son capaces; en otros, porque será lo normal teniendo en cuenta que en este deporte existe un inevitable margen de errores que debe aceptarse; es decir, por muy bien que estén preparados los jugadores, y por muy bien que jueguen, se producirán errores en aspectos del juego que dominan, tal y como les ocurre a los mejores jugadores profesionales.

Así, el entrenador debe estar preparado para tolerar los errores de sus jugadores y seguir dirigiendo el partido sin que le afecten emocionalmente.

Además, debe estar preparado para aprovechar la experiencia del partido, pase lo que pase, de manera constructiva: por un lado, reforzando las acciones positivas de los jugadores para que éstos tiendan a repetirlas; por otro lado, observando lo que salga mal y verdaderamente se pueda mejorar, para trabajar en ello en sucesivos entrenamientos.

El partido no es el ámbito apropiado para corregir los errores graves (para eso están los entrenamientos) y, por tanto, no es útil que el entrenador pierda energía con este propósito, perjudicando el rendimiento de los jugadores en otros aspectos.

En los partidos, el entrenador debe centrarse en las acciones positivas de los jugadores reforzándolas para que se repitan, y limitarse a corregir pequeños detalles cuyo cambio en el propio partido sea realista.

Además, no debe detenerse demasiado en las jugadas pasadas (ya lo hará después, cuando analice el partido en su conjunto), sino centrarse en el presente y el futuro del partido.

Lo importante en un partido no es lo que ya ha ocurrido y no puede cambiarse, sino lo que está sucediendo ahora o puede ocurrir en el resto del partido.

Por ejemplo: lo importante no es que el equipo contrario haya conseguido un gol haciendo un contraataque, sino aprovechar esta experiencia para que no vuelva a suceder, o suceda lo menos posible, a partir de este momento.

Por tanto, el entrenador no debe lamentarse por el gol que el equipo contrario ha metido, ni recriminar a sus jugadores por lo sucedido, sino dar instrucciones constructivas, con contenidos que los jugadores dominen, para subsanar o reducir este problema en lo que resta de partido.

Este enfoque objetivo, constructivo y positivo de los partidos, es muy importante para dirigir equipos de jugadores jóvenes con la máxima eficacia.

¿Cómo debe ser la actuación y actitud del entrenador de fútbol base en un partido?(2)

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LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR ANTES DEL PARTIDO

Antes del partido el entrenador debe decidir los objetivos del partido y tener una expectativa realista sobre el posible rendimiento de sus jugadores: ¿qué puedo esperar de ellos?, ¿es esto realista?, ¿qué es lo que verdaderamente pueden hacer?.

a.- El entrenador debe especificar los objetivos y planes para el partido (lógicamente, considerando las características y objetivos generales de su equipo).

b.- Debe anticipar las dificultades más probables en el partido y debe decidir qué hará para paliar esas dificultades (en el caso anterior, por ejemplo, podrá tener previsto advertir a los jugadores que no se preocupen y animarles cuando pierdan balones).

c.- Al anticipar posibles dificultades, el entrenador conseguirá que éstas no le cojan por sorpresa, evitando enfadarse con los jugadores o no saber qué hacer cuando se presenten en el partido.

d.- Decidiendo que hará si las dificultades previstas se presentan, el entrenador habrá preparado estrategias deportivas apropiadas o, en cualquier caso, la estrategia que él utilizará como entrenador al dirigir el partido.

e.- Será muy adecuado que el entrenador sepa que hará él, como entrenador, cuando se presente este problema, para que la experiencia del partido sea favorable en cualquier caso.

f.- El entrenador debe cuidar los comentarios que transmite a sus jugadores antes del partido: ¿qué les dice?, ¿cómo controla sus expectativas?, ¿cómo evita que le den al partido más trascendencia de la que tiene?.

g.- En general, es importante que el entrenador, ante sus jugadores, mantenga una actitud equilibrada respecto a los partidos.

h.- Antes del partido, no es conveniente que el entrenador hable mucho del partido, ni que se refiera al posible resultado, sobre todo utilizando comentarios estresantes como: «tenemos que ganar éste partido como sea».

i.- El entrenador debe recordar a los jugadores que lo importante es que se diviertan jugando y se esfuercen al máximo.

j.- También puede señalarles que, pase lo que pase, es importante seguir mejorando, por lo que deben centrarse en lo que tienen que hacer y olvidarse del resultado («pase lo que pase, nosotros a lo nuestro»).

k.- Es importante que en estos momentos el entrenador potencie la percepción de control de los jugadores. Para ello, debe evitar referirse a aspectos que los jugadores no puedan controlar directamente (el resultado del partido) y centrarse en aspectos controlables, fundamentalmente en las conductas que los jugadores dominen.

l.- Así, los objetivos del equipo antes de un partido deben ser, únicamente, objetivos de realización y las instrucciones y los comentarios del entrenador deben centrarse, únicamente, en la conducta de los jugadores.

m.- Además, en los momentos anteriores al partido, el entrenador debe tener en cuenta que los jugadores suelen estar nerviosos, deseando que empiece el partido, y que en esas condiciones su capacidad atencional es muy reducida, por lo que debe evitar transmitirles mucha información o cualquier información compleja.

n.- En estos momentos, el entrenador debe limitarse a recordar los tres o cuatro aspectos clave del partido, señalando «telegráficamente» las conductas concretas que estime más prioritarias entre aquellas que los jugadores dominen.

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DURANTE EL PARTIDO

El entrenador de jóvenes debe tener claro que los partidos son una experiencia formativa única y la más importante para poner en práctica y evaluar todo lo aprendido en los entrenamientos.

En los partidos, la conducta del entrenador puede influir decisivamente en el funcionamiento de los jugadores, tanto favoreciéndolo como perjudicándolo.

Para propiciar el mejor funcionamiento de sus jugadores, de forma que la experiencia del partido sea más beneficiosa, el entrenador debe:

a.- animar a los jugadores cuando cometan un error.

b.- ver siempre los aspectos positivos de su equipo.

c.- realizar sus comentarios o indicaciones a los jugadores de forma muy clara, muy específica y muy concisa siendo el propósito principal de sus comentarios centrar la atención de los jugadores y corregir errores.

d.- además de su conducta verbal, el entrenador debe evitar gestos de desaprobación, enfado  o desesperación, los comentarios o frases despectivas hacia los jugadores y su actitud en el banquillo o al borde del campo, debe ser manteniendo una actitud tranquila que favorezca el buen funcionamiento del equipo y de él mismo dirigiendo el partido.

e.- valorar el rendimiento de los jugadores independientemente del resultado.

f.- aceptar los errores con optimismo.

g.- dirigir el partido con objetividad, con independencia del marcador.

h.- transmitir mensajes positivos a los jugadores.

i.- no decir a los jugadores continuamente lo que tienen que hacer, dejar que piensen y aprendan a decidir. No debe dirigirse continuamente a los jugadores para decirles cómo deben actuar ya que los jugadores necesitan autonomía y no pueden estar siempre pendientes del entrenador. Además, muchos de ellos se sienten incómodos si el entrenador les corrige frecuentemente, aumentando su ansiedad y funcionando peor. Muchas veces, por este motivo, estos jugadores «desconectan» y «pasan» de lo que el entrenador les dice.

j.- reconocer el mérito cuando intentan hacer lo correcto pero no lo consiguen.

k.- debemos adoptar un estilo positivo y constructivo que ayude a los jugadores. Más que recriminar y corregir es mejor y más apropiado reforzar las conductas individuales o colectivas que quiera consolidar.

l.- el refuerzo de las acciones correctas debe ser muy generoso, sobre todo en los equipos más jóvenes, por lo que el entrenador debe aprovechar cualquier oportunidad que lo merezca para reforzar a sus jugadores incluyendo su esfuerzo y sus iniciativas.

m.- debe controlar los comentarios que puedan oír los jugadores que están en el banquillo, evitando insultos o frases despectivas hacia los que están jugando, o cualquier comentario que denote su falta de control sobre el partido (por ejemplo: «¡esto es un desastre!; ¡ya no sé ni qué hacer!»). Este tipo de comentarios propiciarán el rechazo y la desconfianza de los jugadores, tanto de los que en ese momento no juegan y los escuchan, como de sus compañeros que juegan cuando se enteren más tarde.

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DURANTE EL DESCANSO DEL PARTIDO

La actitud del entrenador y de los jugadores en el descanso del partido es fundamental y debe considerarse crucial.

El descanso, bien aprovechado, puede ser de gran ayuda para que los jugadores se recuperen físicamente (en la medida posible), salgan más concentrados y se preparen para rendir mejor la segunda parte del partido.

Pero mal utilizado, el descanso, puede resultar muy perjudicial, pues facilita que los jugadores puedan tener imágenes o pensamientos negativos, o reciban la influencia de elementos externos que alteren su funcionamiento óptimo (cosas que suceden alrededor, comentarios del entrenador o los compañeros, etc.) y se desconcentren y no rindan al máximo en la segunda parte.

El entrenador debe demorar su entrada en el vestuario varios minutos para que los jugadores hablen entre ellos, bajen las pulsaciones y se relajen sin ningún tipo de presión, aprovechando el entrenador este momento de soledad para meditar brevemente lo que quiere transmitir a los jugadores y así no actuar impulsivamente sin una estrategia determinada.

La pausa del descanso es muy valiosa y no debe desaprovecharse improvisando según dicte el estado de ánimo del entrenador. Al contrario, aunque en poco tiempo, el entrenador debe decidir cuáles son sus objetivos y su estrategia para obtener el máximo rendimiento del descanso.

El descanso del partido es el periodo en el que el entrenador puede intervenir directamente en mayor medida y el entrenador debe:

a.- hacer que los jugadores descansen, vayan al cuarto de baño, beban agua, cambien o ajusten sus botas, rehagan sus vendajes, se pongan hielo para aliviar el dolor de un golpe, etc.

b.- dirigirse a sus jugadores  para mejorar su rendimiento en la segunda parte, corrigiendo los errores cometidos  y no dedicando el tiempo a recriminar a los jugadores sus errores. Debe propiciar que mejore su rendimiento en la segunda parte, aplazando para otro momento cualquier comentario sobre lo ocurrido en el primer tiempo que no sea relevante para conseguir este objetivo.

c.- al impartir instrucciones, es conveniente que el entrenador siga la pauta que, en general, debe predominar en un partido: pocas, precisas y muy claras, centradas en las conductas concretas que los jugadores deban realizar en la segunda parte.

d.- no hablar muy rápido, hablar con energía pero sin «atropellarse» hablando, decir frases completas, dar instrucciones claras y precisas y utilizar palabras y frases que sean comprensibles para los jugadores.

e.- brevemente, el entrenador puede recordar, corregir o reforzar acciones del primer tiempo, siempre que sean relevantes para el segundo tiempo, finalizando con instrucciones muy específicas para la segunda parte.

f.- debe reforzar con el propósito de que vuelvan a repetirse en el segundo tiempo, conductas de esfuerzo, conductas de concentración, conductas de control y conductas de cooperación producidas durante el primer tiempo. De esta forma, el refuerzo servirá para fortalecer la autoconfianza de los jugadores, al destacarse conductas que dependen de ellos mismos en un porcentaje muy alto.

Sin embargo, no es conveniente que destaque conductas esporádicas de habilidad (por ejemplo: un tiro a puerta muy llamativo o un regate espectacular).

g.- finalizar su charla especificando los objetivos prioritarios de realización para la segunda parte y transmitiendo un mensaje optimista que anime a los jugadores.

h.- finalmente, dar alguna palabra de ánimo (por ejemplo: «¡venga chicos!, hay que seguir así, lo estais haciendo muy bien»; «¡ánimo!, ¡a seguir luchando!») y en general, es apropiado que desvíe la atención de los jugadores del marcador para centrarla en lo que tienen que hacer (por ejemplo: «olvidaros del marcador», «ocuparos sólo de lo que tenéis que hacer»).

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DESPUÉS DEL PARTIDO

Al finalizar el partido, es conveniente que el entrenador adopte una actitud equilibrada con independencia de lo sucedido. Ni es bueno que esté eufórico el día que se gana y se juega bien, ni tampoco que esté deprimido el día que se pierde y se juega mal.

El entrenador de jugadores jóvenes debe recordar que los partidos son una experiencia formativa única, siendo uno de sus principales momentos el final de los mismos. En este momento, los jugadores deben aprender a tolerar la frustración de la derrota o el mal juego, y también a situar la victoria y el buen juego en una perspectiva apropiada.

El entrenador de jugadores jóvenes es un modelo de comportamiento que en estos momentos, más que en ningún otro, debe mostrar conductas adecuadas que los jugadores tiendan a imitar; y lo mismo debe aplicarse a los padres de los jugadores.

Así, al acabar el partido es importante que el entrenador controle sus emociones y enseñe a sus jugadores a felicitar al equipo contrario y al árbitro, mostrándose tranquilo y respetuoso.

El partido ha terminado y ya habrá tiempo para analizarlo. Ahora, lo importante es que el entrenador muestre su apoyo a los jugadores. Para ello, no hace falta que organice una charla ni que, por ejemplo, intente convencer a los que estén tristes de que no importa haber perdido. Basta que esté allí, con ellos, que les de alguna palabra de ánimo (sin excederse) y que se despida con optimismo hasta el siguiente entrenamiento.

No es éste el momento de analizar nada, ni de explicar nada, ni de corregir nada. Los jugadores deben tener tiempo para vivir sus emociones con tranquilidad, pues este aspecto también es parte del proceso formativo que propicia el fútbol.

El primer entrenamiento después del partido será el momento ideal para analizar, corregir y ayudar a que los jugadores se den cuenta de los aspectos que deben mejorar.

Este artículo lo he desarrollado resumiendo, modificando y adaptando al fútbol el texto de José Maria Buceta “Baloncesto para jugadores jóvenes”.

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