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¿Cómo preparar un equipo infantil? (1).

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CONSIDERACIONES GENERALES:

Es importante tener en cuenta y haber trabajado previamente con estos niños infantiles, las pautas marcadas en la etapa alevín (ver el tema cómo preparar un equipo alevín).

La etapa infantil (primer ciclo de Educación Secundaria) incluye a niños y niñas de entre 12 y 14 años de edad.

La categoría infantil es un periodo caracterizado por los cambios y el desarrollo. Desarrollo de las habilidades adquiridas durante las etapas precedentes y que comportan, sin embargo, singulares variaciones metodológicas. Todas ellas derivadas del hecho de que ya no tratamos con niños y niñas, sino con adolescentes.

¿Y qué es un adolescente? Definir a un adolescente es de por sí una tarea lo suficientemente ardua como para necesitar una monografía; de todas formas, lo que resulta claro es que un adolescente no es ni un niño ni tampoco un adulto, por lo que requiere un tratamiento diferenciado de ambas categorías.

Así pues, esta circunstancia incidirá de manera sustancial en todos los ámbitos de preparación y exigirá del entrenador un esfuerzo de comprensión y de adaptación notables, dado que nos encontramos ante una etapa de cambios y ajustes que requieren un tratamiento específico.

El juego será otro de los aspectos donde este cambio se haga patente. Las medidas del terreno de juego, el reglamento y el número de jugadores serán aspectos a los cuales el adolescente precisará adaptarse.

Por otra parte, la actividad tenderá a focalizarse hacia un único deporte, con lo que el nivel competitivo será más exigente, tendiendo a trascender el ámbito escolar.

APROXIMACIÓN GENÉRICA A LAS CARCATERÍSTICAS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS DE 12 A 14 AÑOS DE EDAD (ETAPA INFANTIL):

1.- Características generales:

Este periodo comprende la pubertad, etapa en la que se desarrollan los órganos sexuales, que suele ser más temprana en las niñas (10-13 años) que en los niños (12-15 años) y la adolescencia que es la etapa final del proceso del crecimiento que lleva a la madurez del estado adulto.

En la pubertad las niñas suelen ser más altas que los niños, diferencia que desaparece y se invierte a favor de los varones en los años sucesivos.

Dentro de la pubertad se incluye generalmente ¨ la época del estirón¨ , que es cuando se hacen más evidentes las diferencias antropométricas (proporción del cuerpo) debidas al sexo. Habitualmente, los varones desarrollan mayor altura, peso y masa muscular que las mujeres, que desarrollan caderas más anchas.

Por lo tanto la capacidad para la actividad física se modifica sustancialmente durante este periodo de crecimiento; en los muchachos hay un progreso importante en la fuerza, la potencia, la resistencia y la habilidad motora, mientras que en las jóvenes suele haber sensación de disminución de habilidad y destreza motora.

¿Qué cambios esqueléticos ocurren durante el crecimiento?

El crecimiento en altura es directamente proporcional al crecimiento del esqueleto, fundamentalmente de los huesos largos a partir de los núcleos de crecimiento.

Aunque el hueso presenta una fisiología muy dinámica con una continua formación y destrucción del mismo, en esta edad predomina la primera o proceso de osificación; se realiza a partir de los osteoblastos que quedan atrapados en el tejido óseo en formación y almacenando calcio y fósforo, evolucionan a osteocitos, proceso que se repite incesantemente hasta que el núcleo de crecimiento queda totalmente calcificado.

Se forma así la matriz del hueso constituida por fibras de colágeno y sales de calcio y fósforo, de una gran resistencia a la tensión y a la compresión. Este proceso es más intenso en las zonas óseas sometidas a grandes cargas. El crecimiento lineal se mantiene hasta que los núcleos de crecimiento se calcifican totalmente, lo que suele ocurrir entre los 18-23 años de edad, siendo en este periodo muy peligrosos los traumatismos o enfermedades que afecten a los núcleos de osificación.

El ejercicio físico equilibrado supone un estrés para el hueso y estimula el crecimiento del mismo, pero sobre todo produce un incremento de la densidad y amplitud de ellos.

En general, se puede decir que la realización de ejercicio físico durante el crecimiento tiende a generar un esqueleto más denso y fuerte y mejor preparado para soportar cargas y tensiones.

¿Qué cambios se producen en la composición corporal durante el crecimiento?

Las células grasas aumentan en número hasta la adolescencia. A partir de esta etapa, todo incremento de grasa corporal se hace principalmente a expensas del aumento de tamaño de las células grasas existentes y no de su número.

Durante el periodo de crecimiento es interesante conocer las variaciones en la proporción de grasa corporal. En países normalmente desarrollados, los niños suelen tener, aproximadamente, una proporción grasa del 16% de peso corporal y las niñas de un 18%. Entre los 12-17 años los niños reducen entre un 3 y un 5 % su proporción de grasa, a la vez que incrementan el porcentaje de masa muscular. Las niñas también aumentan su proporción de masa muscular pero no reducen, e incluso aumentan, su proporción de grasa, llegando hasta el 25% del peso corporal en una muchacha normal de 17 años.

La actividad física por si sola afecta poco la relación básica y normal entre los estadios de crecimiento y la composición corporal, aunque si es un excelente coadyuvante para la corrección de proporciones corporales anormales, incluso para el aprendizaje motor durante el crecimiento.

Razonablemente si se previene el sobrepeso desde la niñez con programas adecuados de dieta y actividad física, se puede optimizar la calidad de vida de un adulto.

¿Cómo cambian los músculos durante el crecimiento?

Básicamente el crecimiento del tejido muscular, aumenta de manera estable durante los primeros siete años de vida, y posteriormente, antes de la pubertad, hay una tendencia al enlentecimiento en el crecimiento de la masa muscular. Durante la pubertad los músculos crecen rápidamente, especialmente en los muchachos y siempre después del "estirón" en altura.

El aumento en el tamaño de los músculos está directamente relacionado con la fuerza, siendo un buen indicador del éxito en la competición.

Las condiciones genéticas de un individuo son determinantes para la obtención del desarrollo óptimo de sus capacidades físicas, pero un entrenamiento adecuado además de mejorar las características individuales puede, en algunos casos paliar la falta de dotación genética.

2.- Características psicopedagógicas:

- Cambios hormonales que pueden originar alteraciones en el carácter con conflictos internos, cuestionamiento de la autoridad, etc.

- Capacidad manifiesta para asimilar conceptos abstractos.

- Criterio para valorar objetivamente sus resultados o el rendimiento obtenido en pruebas concretas.

- La razón se impone al sentimiento. El chico de esta edad busca justificaciones lógicas.

3.- Características físico-motrices:

- Fase de alteración de las capacidades coordinativas.

- Diferencias notables en el grado de maduración y desarrollo corporal entre unos individuos y otros.

- Cambios morfológicos bruscos.

- Maduración de estructuras biológicas: sistemas de control, aparato locomotor y sistemas energéticos.

Ampliación sobre un texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo infantil? (2).

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VISIÓN GENERAL QUE RELACIONA EL OBJETIVO PRINCIPAL DE LA ETAPA INFANTIL (EL DESARROLLO) CON LOS CONTENIDOS DE TRABAJO EN LOS DIFERENTES CONTEXTOS PEDAGÓGICOS.

El objetivo de la etapa infantil es el desarrollo:

A.- Técnico.

El trabajo de la técnica en infantiles irá orientado al perfeccionamiento del gesto y del matiz, ya que entendemos que en gran medida los elementos básicos de cada gesto o habilidad concreta deben estar ya interiorizados.

Como metodología básica utilizaremos ejercicios y juegos por parejas o tríos en los que se pedirá o irá implícita la utilización de un gesto técnico determinado. Igualmente, utilizaremos propuestas y formas jugadas que, de una manera u otra, propicien el empleo del fundamento que pretendamos trabajar.

Técnica es recurso individual. La habilidad es innata pero el gesto es aprendido (con más o menos facilidad, en función de la habilidad motriz y la capacidad de aprendizaje).Técnica es la capacidad del jugador para resolver una situación por medio de un recurso motriz y coordinativo eficaz.

Por lo tanto, la técnica es la habilidad del jugador para salir airoso de las acciones en las que está directamente implicado. Es decir la técnica es el instrumento básico que el jugador necesita saber emplear para desenvolverse a nivel individual por el campo. Sin una base técnica mínima es imposible desarrollar ningún planteamiento táctico.

En el aspecto técnico con infantiles incidiremos especialmente en:

a.- El manejo del balón:

El manejo del balón es la habilidad del jugador para llevar el balón controladamente de un lugar a otro.

Hemos distinguido dos formas básicas:

- Sin salvar la oposición inmediata de un contrario (conducción), que  puede realizarse con el interior, exterior o planta del pie.

- Salvando la acción defensiva (regate), el cual debe practicarse en sus múltiples variedades.

b.- El golpeo:

El golpeo es la acción de pateo que un jugador realiza sobre el balón, con la intención de enviarlo a un lugar concreto.

Distinguimos dos acciones de golpeo básicas en las que la precisión es un componente fundamental:

- El pase, donde deberemos trabajar las diferentes superficies de contacto (interior, exterior, cabeza, recursos como el talón, etc.) utilizándolas según la distancia del pase (corto, medio o largo).

- El remate, donde deberemos trabajar los diferentes tipos de remate como la volea, la semi volea, desde el suelo (raso, elevado y con efecto), a bote pronto, de cabeza, etc.

Hay otra acción de golpeo: el despeje, en la que, según la situación, la precisión no tiene tanta importancia.

c.- El control:

El control es la habilidad técnica que posibilita una buena recepción del balón para ejecutar una acción posterior. Un buen control consta de cuatro fases más o menos diferenciadas: posicionamiento, contacto, dominio y orientación.

Deberemos trabajar los diferentes tipos de control como la parada, la semiparada, el amortiguamiento, el control orientado al primer toque y el control con oposición.

d.- La técnica específica del portero:

El portero es un jugador que tiene unos requerimientos técnicos especiales, derivados de las obligaciones que implica el hecho de jugar cerca de la portería. Como ya sabemos, además de blocar, deberá dominar el juego de pie, especialmente en lo relativo a controles y golpeos.

A partir de estas premisas definiremos los aspectos específicos que definen su juego y deberemos trabajar fundamentalmente:

- El saque de puerta con el pie desde el suelo, de volea y a bote pronto.

- El saque de puerta con la mano: de béisbol, de gancho o rodado (de bolos).

- Los blocajes, altos, medios o por el suelo.

- Los despejes de puños, los desvíos con las manos o con los pies y el desvío de cabeza.

- Las salidas con el cuerpo y con los pies.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.


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¿Cómo preparar un equipo infantil? (3).

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B.- Táctico:

La táctica es el acuerdo para emplear los recursos disponibles en aras de la consecución de una finalidad concreta. Analizaremos las palabras clave de la definición.

Acuerdo.- La táctica trasciende la mera voluntad individual. Para que exista táctica tiene que existir una idea compartida de lo que es conveniente en cada situación concreta, aunque las acciones concretas sean responsabilidad de cada jugador.

Recursos.- El recurso más importante de que dispone un equipo es, obviamente, su plantilla: cada jugador y sus capacidades. Partiendo de esta base, cada equipo desarrollará un trabajo para llevar a cabo una serie de acciones concretas que le permitan, en cada caso, sacar el mayor partido posible a sus recursos humanos; es lo que denominaríamos bagaje táctico.

Finalidad.- Se determinará en función de la posesión o no del balón. Así, la táctica ofensiva implicaría la posesión del balón y su finalidad sería la consecución del gol. Por contra, la táctica defensiva iría encaminada a dificultar u obstaculizar la acción ofensiva con la finalidad de pasar a la ofensiva en las mejores condiciones.

A partir de estas premisas, desarrollaremos nuestra idea táctica para infantiles en función de las dos situaciones tácticas básicas: ataque o defensa.

Criterios tácticos más importantes en ATAQUE:

1.- Mantener la posesión:

Es el primer punto de nuestro diseño táctico, acaso el más importante. Para atacar hay que tener el balón, y una vez que un equipo tiene el balón debe saber guardarlo, mantener la posesión, como primer paso, antes de decidir que se va a hacer con él.

A continuación daremos unas consignas, que se reforzarán con el enlace a actividades encaminadas a potenciar cada uno de los principios enunciados. Pero antes de formularlas, no podemos dejar de mencionar una premisa básica, condición sine qua non para que el equipo pueda mantener la posesión del balón con unas mínimas posibilidades de éxito. Nos referimos a los fundamentos técnicos: regate, desmarque, control y, sobre todo, pase. Sin un cierto dominio de estas habilidades técnicas, mantener la posesión del balón durante un cierto tiempo será una quimera.

El jugador que tiene la posesión del balón deberá:

- Dar prioridad al pase antes que al regate.

- Utilizar preferentemente pases rasos.

- Ante la duda, utilizar el pase de menos riesgo o conducción hasta encontrar un receptor.

- Utilizar toda la extensión del campo, alternando pases largos, cortos, pases en profundidad y cambios de juego.

- Llevar el balón a áreas donde exista superioridad numérica.

El compañero del jugador que tiene la posesión del balón deberá:

- Generar ordenadamente líneas de pase: adelantada, paralela o retrasada.

- Utilizar racionalmente el espacio disponible, para que el juego sea fluido.

- Garantizar siempre un pase de seguridad (normalmente retrasado) para el portador del balón.

Cuando el juego se desarrolle por la banda el jugador deberá:

- Jugar tranquilos y huir de las precipitaciones.

- Tratar de hacer llegar el balón a los mejores pasadores.

- Evitar aglomeraciones en torno al balón.

- No olvidar la portería contraria.

2.- Progresar con el balón:

Una vez conseguida la posesión del balón, no basta con mantenerlo, el objetivo debe ser progresar hacia la portería contraria; llevar el balón a las inmediaciones del área contraria con la intención de conseguir gol.

La labor de progresar con el balón o mejor, hacer progresar al balón de una manera ordenada, es un concepto que comporta una intencionalidad táctica ofensiva que implicará a todos o a la mayor parte de los componentes del equipo.

El jugador que tiene la posesión del balón deberá:

- Buscar conducir buscando espacios donde haya diferentes alternativas de pase: por el centro.

- Utilizar la banda para las penetraciones claras, pero evitar ser encerrado.

El compañero del jugador que tiene la posesión del balón deberá:

- Intentar sorprender a la defensa buscando su espalda y sorprendiéndole con movimientos rápidos y explosivos.

- Proporcionar al poseedor del balón, utilizando el desmarque si es necesario, líneas de pase a ambos lados: en paralelo y en profundidad, así como un pase de seguridad.

Cuando el juego se desarrolle por la banda el jugador deberá:

- Normalmente todos los pases no podrán ser hacia delante; a veces habrá que pasar en paralelo o incluso hacia atrás.

- El balón evoluciona más rápido por medio de pases que de conducciones.

- Evaluar riesgos; según las zonas es preferible no progresar a perder el balón. Cerca de nuestra portería es zona de alto riesgo, en el centro del campo zona de riesgo.

3.- Búsqueda de situaciones de ventaja:

Llevar el balón a las áreas donde haya superioridad numérica y jugar aprovechando esa ocasional superioridad es un principio básico para gestionar la posesión del balón de una manera eficaz.

La premisa básica del ataque en superioridad será conseguir jugar contra un número mínimo de defensores, lo que nos lleva a otorgar especial protagonismo a las situaciones 2 contra 1.

El jugador que tiene la posesión del balón deberá:

- Hacer un análisis previo de la situación para llevar el balón al área elegida utilizando conducción o pase.

- Evitar la reiteración de pases muy cortos puesto que se consigue el efecto contrario: 1 defensor defenderá a 2 o más atacantes.

- El juego rápido y al primer toque, será normalmente de gran ayuda para propiciar situaciones de ventaja.

- En las situaciones de ventaja buscaremos atraer al defensor para buscar al compañero libre.

El compañero del jugador que tiene la posesión del balón deberá:

- Intercalarse entre los defensores para que tengan problemas de elección.

- Evitar buscar líneas de pase demasiado cerca del balón.

Cuando el juego se desarrolle por la banda el jugador deberá:

- Las situaciones de ventaja deben ser resueltas con rapidez.

- El exceso de individualismo echa a perder la mayoría de situaciones de ventaja.

4.- Importancia del contraataque:

El deseo de cualquier equipo con posesión de balón es marcar, y cuanto antes se consiga mejor. Esta es la lógica del contraataque. Y es un recurso tremendamente efectivo, puesto que para el equipo defensor acorta el tiempo de reacción, lo cual supone una dificultad añadida a su labor.

Es por ello por lo que la mayoría de los equipos utiliza esta arma cuando la ocasión es propicia: tras un corte de balón, mediante un saque de puerta largo o con una puesta en juego rápida del balón.

Además, el juego de contraataque es interesante porque es espectacular y no exige un gran desgaste al equipo que lo lleva a efecto. Sin embargo, el contraataque es algo más que sorprender con un patadón largo. Para dominar este recurso se requieren buenos fundamentos técnicos: pase, desmarque y finalización y unos criterios tácticos que resumiremos a continuación.

El jugador que tiene la posesión del balón deberá:

- Levantar la cabeza para buscar un pase largo o un pase hacia un área donde pueda jugarse en superioridad

- Utilizar el dribling que nos lleve a abrir espacios o a una situación de ventaja.

El compañero del jugador que tiene la posesión del balón deberá:

- Buscar sorprender a la defensa buscando su espalda y sorprendiéndole con movimientos rápidos y explosivos.

- Proporcionar líneas de pase al poseedor del balón a ambos lados, en paralelo y en profundidad, así como un pase de seguridad.

Cuando el juego se desarrolle por la banda el jugador deberá:

- No entretenerse demasiado con el balón

- No precipitarse puesto que las pérdidas de balón siempre generan problemas. No siempre se puede hacer contraataque.

- Poner atención al fuera de juego.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo infantil? (4).

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Criterios tácticos más importantes en DEFENSA:

1.- Anticipación:

La anticipación es un concepto defensivo muy importante porque si tiene éxito y se produce la intercepción origina un cambio de iniciativa en el juego. Así pues, gracias a la anticipación conseguiremos recuperar balones o forzar errores al equipo contrario.

En la anticipación interviene un grado de intuición individual, que determinará decisivamente el acierto a la hora de decidir hacia donde irán el balón o el jugador, sin olvidar que también interviene significativamente la ubicación táctica de los jugadores en el terreno de juego.

Profundizando un poco más en la cuestión, diremos que a nivel individual la anticipación requiere:

- Concentración máxima en el juego.

- Velocidad de reacción (física y mental).

- Colocación.

A nivel táctico (colectivo) se precisa:

- Presión al jugador con balón.

- Llevar el balón a las áreas donde haya mayores posibilidades de robo (bandas).

- Idea de reubicación para el jugador que intenta la anticipación sin éxito. Recuperación rápida o permuta.

Cuando el juego se desarrolle por la banda el jugador deberá:

- No salir alegremente a robar el balón, puesto que, caso de no conseguirlo, la acción generará huecos, que pueden ser aprovechados por el rival.

- Recuperar el balón no significa tener que jugarlo inmediatamente a la portería contraria. Evaluar cada situación.

2.- Defensa presionante:

La defensa presionante es una herramienta táctica que prácticamente todos los equipos emplean en algún momento del partido. La idea principal es forzar al ataque a cometer errores, con la intención de recuperar el balón lo más rápido posible. De esta manera, la defensa presionante se singulariza por unas características específicas.

A nivel genérico:

- Agresividad en los/as jugadores/as que efectúan directamente la presión.

- Atención máxima de los/as jugadores/as que defienden en las inmediaciones de donde se realiza la presión.

- Capacidad de reubicación (permutas, ajustes...), en función de posibles desequilibrios.

- Capacidad para organizar el contraataque.

Consideraciones:

El momento: Es muy importante, y vendrá dado por variables como el planteamiento del partido, las características del rival, el resultado o el tiempo restante.

El lugar:

 - Distancia: Cuanto más campo haya para cubrir (más adelante) la presión es más difícil.

- Ubicación del balón: Las bandas son lugares propicios para presionar, ya que el espacio de salida es más restringido.

- Situación de juego: Las situaciones a balón parado son buenas para sorprender al rival, porque proporcionan tiempo para organizar la presión.

Importancia del 2 contra 1: Es quizá la base de la defensa presionante. Para llevarlo a cabo con éxito conviene tener en cuenta una serie de detalles:

- Un jugador orienta al atacante.

- El jugador que dobla, llega rápido para cerrar el espacio de salida del atacante.

- Evitar que el atacante pase entre el espacio de los jugadores que realizan el 2 contra 1, lo que generaría un serio desajuste defensivo. Cerrar bien el espacio de unión.

Los jugadores que no presionan directamente.

- El resto de los compañeros estarán muy atentos a las intercepciones y a ocupar los espacios libres que puedan quedar.

Cuando el juego se desarrolle por la banda el jugador deberá:

- No presionar alocadamente. El objetivo es tratar de quitar la iniciativa a los atacantes, pero utilizando la cabeza.

- Constancia. No siempre se puede robar el balón a la primera. Continuar presionando hasta forzar el error.

3.- Cobertura:

El concepto de colaborar con el compañero que defiende al jugador que tiene el balón, estando en disposición de ayudarle si es desbordado, es lo que entendemos por cobertura. Algunos autores llaman a este concepto “ayuda” o “cobertura trasera”, en función del lugar desde donde esté ubicado el jugador en disposición de cooperar. No conviene olvidar que el objetivo de la cobertura no es forzar al ataque sino contenerlo, retardarlo e impedir que tome confianza.

¿Quién?: Normalmente, salvo disposiciones tácticas especiales será el jugador más próximo al compañero que marca el balón, siempre que el balón vaya en su dirección.

¿Cómo?: Manteniendo siempre una postura que permita controlar visualmente la situación del balón, sin perder de vista lo que sucede en el área asignada.  

Si el jugador que defiende al atacante con balón es desbordado, el jugador que realiza la cobertura efectuará una permuta para impedir que el atacante progrese con el balón hacia la portería. Esta permuta implicará un ajuste defensivo, en la que el jugador desbordado ocuparía normalmente la posición del jugador que le ayudó.

Cuando el juego se desarrolle por la banda el jugador deberá:

- No dudar a la hora de saltar a ayudar. Salir con decisión.

- Evitar ser desbordados en primera instancia. La permuta es una solución a un problema que no se da si el/la jugador/a con balón no es rebasado/a.

Criterios tácticos más importantes PARA EL PORTERO tanto en ATAQUE como en DEFENSA:

El portero es mucho más que el jugador que se coloca bajo los palos para evitar con sus intervenciones que el balón entre en la portería. Esta es una labor importante sin duda, pero el portero, al margen de sus capacidades físicas y técnicas, debe intervenir también en el apartado táctico.

Su ubicación, determinará que en numerosas ocasiones sea el último defensor y también el primer atacante. De hecho, es el jugador que controla la mayoría de las transiciones defensa-ataque, puesto que desde sus manos o sus pies se inicia una gran parte del juego. Lo importante es la intención de que el portero se involucre activamente en el entramado táctico del equipo.

En defensa, pretendemos que el portero:

- Colabore activamente en la organización de la defensa, puesto que es el jugador con mayor perspectiva.

- Anime constantemente a sus compañeros para demandar atención, intensidad...

- Aporte seguridad al equipo en el momento en el que le corresponda intervenir.

En ataque, pretenderemos que el portero:

- Envíe lanzamientos certeros para iniciar el contraataque o el ataque posicional.

- Suministre información a los jugadores más próximos a él sobre los riesgos o la conveniencia de jugar un balón retrasado.

- Se adelante cuando la ocasión lo requiera: por planteamiento, resultado y tiempo restante, ocasiones concretas. Sobre este punto, no queremos dejar de mencionar la tendencia de algunos porteros a asumir riesgos innecesarios, más relacionados con la galería que con los intereses del equipo, y que debe ser corregida en estas edades, ya que al margen del indudable interés de su aportación ofensiva, el portero es ante todo un guardameta.

Cuando el juego se desarrolle por la banda el portero deberá:

- No perder bajo ningún concepto la referencia del marco.

- El portero siempre tiene prioridad a la hora de pedir el balón dentro del área.

- En el juego de pie desde el suelo, y especialmente fuera de la portería, primará, sobre todo, la seguridad. Ej.: que el portero efectúe un regate debe ser una acción totalmente excepcional.

- En ocasiones especiales (finales de partido con resultado adverso) colaborará racionalmente con sus compañeros como atacante (como defensa adelantado, faltas, saques de esquina...)

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo infantil? (5).

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VISIÓN GENERAL QUE RELACIONA EL OBJETIVO PRINCIPAL DE LA ETAPA INFANTIL (EL DESARROLLO) CON LOS CONTENIDOS DE TRABAJO EN LOS DIFERENTES CONTEXTOS PEDAGÓGICOS.

El objetivo de la etapa infantil es el desarrollo:

c.- Psicológico.

Nos encontramos frente a un ámbito de preparación en auge. Si hasta no hace muchos años la atención al apartado psicológico podría calificarse de marginal, hoy en día son muchos los equipos, clubes, deportistas individuales o federaciones que atienden y cuidan de manera específica la atención sicológica del deportista.

De todas formas, y en el caso que nos ocupa, alguien pensará que en el contexto en el que nos desenvolvemos y con los medios y el tiempo de los que dispone habitualmente el entrenador de categoría infantil, hablar de preparación sicológica podría sonar a música celestial. Somos conscientes de ello, y por eso queremos recalcar especialmente que nuestra intención no es otra que proporcionar al entrenador unas sencillas pautas que puedan serle de utilidad para ayudar a su equipo a mejorar.

Abordaremos en primer lugar, el tema, sin duda más importante de la preparación psicológica deportiva; la cuestión de las cuestiones: la motivación y su mejora. Pero como ya hemos mencionado anteriormente, que nadie tiemble, intentaremos por todos los medios que el tratamiento sea sencillo, entendible y acorde con la realidad de los muchachos y muchachas de edad infantil.

La motivación

Antes de abordar la cuestión de la motivación como tal, no podemos dejar de obviar las particularidades que caracterizan a los niños en edad infantil. La pubertad es un hecho presente en toda la etapa, que condicionará en gran medida la acción pedagógica en general y la motivacional en particular. La asimilación de los cambios físicos derivará a menudo en estados de inestabilidad emocional, que exigirán del entrenador un esfuerzo suplementario de comprensión y de adaptación a las necesidades del grupo humano con el que llevará a cabo su trabajo.

A continuación, y sin perder de vista nuestra idea de sencillez y claridad, expondremos los aspectos más importantes a tener en cuenta en el entrenamiento de la motivación: fijación de objetivos, preparación del trabajo y clima de trabajo.

1.- Fijación de objetivos:

Precisar los objetivos es una manera de conseguir un compromiso individual y colectivo en el plan de preparación. Para conseguirlo es conveniente utilizar estas estrategias:

- Explicar la finalidad del trabajo. Al deportista le interesa saber no sólo lo que hace sino también para qué lo hace.

- Contar eventualmente con la opinión de los jugadores a la hora de establecer o modificar los objetivos. Ayuda a mejorar la comunicación y, por supuesto, la implicación.

- Fijar objetivos conseguibles. Reforzará la autoestima.

2.- Preparación del trabajo:

La planificación detallada es un factor que incide beneficiosamente en todos los ámbitos de preparación, y, en consecuencia, también en la motivación. Tener un criterio claro de qué es lo que se persigue en cada momento transmite seguridad al propio entrenador y al grupo.

Este aspecto (la preparación del trabajo) guarda una estrecha relación con el punto anterior (fijación de objetivos), siendo su consecuencia lógica: el grupo primeramente sabe el qué y luego conoce el cómo.

Por otra parte, un trabajo adecuado, con una secuenciación lógica y con una propuesta de actividades variada y amena resulta estimulante para el jugador; lo cual, aunque resulte obvio mencionarlo, redundará de manera positiva en el grado de motivación del grupo.

3.- Clima de trabajo:

Podríamos definir el clima de trabajo como la sensación o el conjunto de sensaciones en las que se desarrolla el trabajo. Este clima puede tener un carácter u otro: divertido, aburrido, distendido, monótono, tenso..., y dependerá fundamentalmente del carácter del entrenador y de sus conocimientos propiciar que el ambiente sea el más adecuado para una correcta asimilación de las diferentes propuestas.

A continuación proponemos unos criterios generales y unas ideas o estrategias metodológicas que pueden resultar de ayuda en la consecución de un buen clima de trabajo.

Criterios generales:

- Utilizar los refuerzos (ponderación explícita de una acción), que pueden ser positivos: (apoyo, ánimo, premio...) o negativos: valoración negativa (en cuyo caso es conveniente explicar qué se ha hecho mal y proporcionar una alternativa o salida para corregir el error).

- Premiar el esfuerzo en sí, independientemente del resultado, ayuda a conseguir un buen ambiente de superación.

- Propiciar momentos puntuales de distensión hará el trabajo más divertido y, por ende, más motivante.

- El entrenador procurará ser un referente en cuanto a puntualidad, atención, auto exigencia y respeto hacia el grupo (de vez en cuando tampoco es malo algo de autocrítica).

Algunas ideas o estrategias metodológicas:

- Dejar el diseño de alguna sesión puntual a cargo de algún jugador.

- Sorprender con propuestas inesperadas: juegos, cambios de deporte, celebraciones, traer a alguna persona invitada, etc.

- Acercarse a los jugadores. En este apartado señalar que combinar respeto y acercamiento no siempre resulta fácil. Hay que intentar buscar ese punto intermedio entre el instructor inabordable y el colega.

- Utilizar un lenguaje rico y entendible. Una persona con recursos dialécticos se hace más amena que alguien que se limita siempre a reiterar las mismas consignas.

- Tener siempre presente que la ilusión, el deseo, la ambición...., en definitiva la motivación, son estados de ánimo que se sienten, se trasmiten y son percibidos por los demás. Así pues, el entrenador no debe perder de vista que su disposición anímica o mejor, la manera en que esta se exteriorice, influirá de manera importante en el rendimiento de sus jugadores.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo infantil? (6).

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d.- Físico.

Hay que tener en cuenta que en un entrenamiento infantil de fútbol, al igual que en otros deportes, se puede tener una exigencia física, puesto que los niños en edad infantil empiezan a tener un desarrollo físico definido, pudiendo aumentar el ritmo en algunos entrenamientos, pero nunca realizar un entrenamiento físico específico, y siempre con balón y en situaciones de juego real.

La preparación física es una parte de la preparación integral del futbolista, que a partir de la etapa infantil debe tener un tratamiento diferenciado de los otros ámbitos de preparación y un seguimiento específico. En la etapa infantil en la que el jugador como tal está en período de construcción, una adecuada formación en este aspecto le será de gran ayuda en su desarrollo como futbolista.

La preparación física con niños y niñas de edad infantil, como en todas las categorías, debe de ser acorde con las características del grupo humano con el que vayamos a trabajar. Si todos los grupos son en cierta medida heterogéneos en esta fase de 12 a 14 años es mucho más difícil generalizar, ya que estamos en plena etapa puberal y las diferencias en cuanto a desarrollo suelen ser significativas (por ejemplo entre chicos y chicas, ya que en estas últimas el ciclo de desarrollo biológico se produce antes que en los chicos).

De todas formas, podemos presentar una serie de principios generales en lo relativo a la preparación física que pueden servir para todo el ciclo.

1.- Generales:

- Un reconocimiento médico que determine que no existen contraindicaciones para que el jugador pueda practicar deporte sin inconvenientes debe ser un aspecto incuestionable y fundamental. Desde el punto de vista de la preparación física un reconocimiento nos permitirá conocer en líneas generales los niveles básicos de partida, lo cual resultará de gran ayuda a la hora de programar y evaluar la progresión de cada futbolista. A modo de orientación deben constar en un reconocimiento médico básico: antropometría, electrocardiograma en reposo, espirometría, auscultación y una historia Clínica.

- Cargas de trabajo de baja o media-baja intensidad.

- Etapa adecuada para los trabajos de flexibilidad y coordinación

- Fuerza, resistencia y velocidad con cargas bajas y amplios periodos de recuperación.

- Desaconsejado el trabajo de potencia.

- Se puede trabajar con pesas, pero con precaución, recomendando la supervisión de un especialista.

2.- Trabajo de fuerza:

La fuerza es una cualidad que NO debemos trabajar específicamente en categorías como pre benjamines, benjamines o alevines. Si bien es cierto que, por supuesto, al realizar ejercicios con otro fin incidiremos sobre ella aunque será indirectamente. Y es que existen acciones propias del fútbol que harán que la trabajemos, como los lanzamientos a puerta o los desplazamientos (fuerza explosiva) entre otros.

En cambio, en infantiles SÍ que podemos comenzar a trabajar de forma específica la fuerza compensatoria (que es el trabajo de desarrollo de aquellos grupos musculares “más olvidados” en el fútbol como pueden ser los abdominales, los lumbares, los isquiotibiales o el tren superior y que nos permitirá lograr una compensación o equilibrio del desarrollo muscular) y la fuerza resistencia (que es la capacidad que tiene el músculo para contraerse el mayor tiempo posible superando una resistencia) a través de métodos como el circuit training pero con ejercicios que sean de carga leve o media.

Consideraciones al trabajar la fuerza en infantiles:

- El trabajo de la fuerza ha de excluir el riesgo de lesiones.

- Ha de servir para una formación general y armónica.

- Debe realizarse de forma variada y atractiva.

- Cuidar la higiene postural, es decir, explicar muy bien cómo realizar los ejercicios ya que una mala postura puede producir lesiones indeseadas.

- Pausas adecuadas en el trabajo de las distintas manifestaciones: unos 2-3 minutos en la fuerza explosiva y unos 30 segundos o 1 minuto en la fuerza-resistencia.

- Alternancia en el trabajo de los grupos musculares superiores e inferiores.

- Realizar unas 8-12 repeticiones por serie. Si no pueden, reducir el número de repeticiones.

- Nunca debemos considerar al niño como un adulto en pequeño y querer aplicarle el entrenamiento de fuerza de los adultos.

- Para mejorar la fuerza no basta con repetir los estímulos cada cierto tiempo sino que hay que aumentar la resistencia poco a poco.

- La fuerza se puede mejorar aumentando la carga (fuerza máxima), aumentando el número de repeticiones (fuerza-resistencia) o aumentando la velocidad de ejecución (fuerza explosiva).

- Sobre todo incidiremos en la fuerza de construcción o compensatoria y en la fuerza-resistencia.

3.- Trabajo de resistencia:

En categoría infantil el trabajo de la resistencia puede ser más profundo y rico. Podemos incluir ya métodos de trabajo de mayor duración pero sin sobrepasar las 140 – 150 pulsaciones por minuto. El agotamiento aparece antes en estas edades y la capacidad para soportarlo aún no está demasiado desarrollada.

Consideraciones al trabajar la resistencia en infantiles:

- Controlar el ritmo de ejecución a través de la frecuencia cardiaca no debiendo superar los 170-175 latidos por minuto.

- Lo ideal es trabajar, de forma general, entre 140-170 latidos por minuto.

- Fundamental el predominio de trabajo aeróbico sobre el anaeróbico por aspectos de salud y por las características de los jugadores.

- Buscar ejercicios motivantes y divertidos ya que el trabajo de la resistencia puede ser monótono y aburrido (intentar trabajar con el balón).

- En el trabajo aeróbico debemos primar el volumen sobre la intensidad.

- Se debe enseñar a los jugadores cómo pueden controlarse las pulsaciones.

- Respetar el ritmo de trabajo de cada jugador (principio de la individualización).

- Tener claro que la resistencia no se mejora en un día.

- Las recuperaciones deben ser suficientemente amplias.

4.- Trabajo de velocidad:

En categoría infantil continuaremos con el trabajo de velocidad de reacción y, además, podemos introducir el trabajo de velocidad gestual o acíclica. Es un buen momento para empezar a trabajar la velocidad de desplazamiento o cíclica pero en tramos cortos.

Consideraciones al trabajar la velocidad en infantiles:

- Realizar los movimientos a máxima velocidad.

- Planificar una recuperación amplia, completa y prolongada entre los ejercicios.

- “Pocas” repeticiones.

- Distancias cortas, no más allá de los 6 segundos.

- Realizar un buen calentamiento, largo y adecuado.

- Tratar de motivar antes de ejecutar.

- Si es posible que el trabajo de velocidad esté ligado a la técnica del gesto.

- El trabajo de velocidad lo realizaremos en el inicio de la parte central de la sesión ya que si lo hacemos más adelante la fatiga podría interferir negativamente.

- Adecuarlo a la fuerza y capacidades de cada jugador.

5.- Trabajo de flexibilidad:

La flexibilidad es la única capacidad física básica que involuciona desde que nacemos, es decir, disminuye desde que nacemos. De hecho sobre los 20 – 22 años poseemos solamente en torno al 75% del nivel inicial.

Por ello es una capacidad que debemos trabajar en cualquier edad, desde pre benjamines y hasta la edad adulta. Lo importante es intentar que esa disminución que se produce de forma natural sea lo más lenta posible. Por tanto, la trabajamos con la finalidad de que disminuya lo menos posible.

Los movimientos activos libres (que se dan gracias a la contracción de la musculatura agonista del movimiento que provocará el estiramiento del antagonista) y los movimientos pasivos relajados o libres (la musculatura no se contrae y el movimiento se da gracias a la fuerza de la gravedad o el propio peso) son los más adecuados en la categoría infantil.

Los movimientos pasivos forzados o asistidos (tampoco hay contracción muscular pero el movimiento se da por una ayuda externa como puede ser un compañero) no son aconsejables en estas edades.

Los movimientos activos asistidos (a la contracción agonista se suma una ayuda externa para que la elongación sea mayor) están desaconsejados totalmente en estas edades.

Consideraciones al trabajar la flexibilidad en infantiles:

- Cuando el estiramiento es estático se debe mantener un mínimo de 6 segundos y hasta unos 15-30 segundos.

- Los ejercicios de flexibilidad se pueden efectuar en cualquier momento de la sesión aunque lo más normal es realizarlos en el calentamiento o la vuelta a la calma.

- El orden de trabajo de las distintas articulaciones no influye en el desarrollo, cuando establecemos un orden es para que no se nos olvide ningún grupo muscular.

- Los grupos musculares a estirar deben estar completamente relajados.

- Todos los ejercicios deben realizarse sin dolor, con tensión moderada y con una respiración lenta y tranquila.

- Es importante tener muy claro que estamos ante la cualidad más importante para nuestros jugadores ya que nos permite mejorar la condición física, la capacidad de relajación, el control postural y el esquema corporal.

6.- Trabajo de las cualidades motrices: coordinación y equilibrio:

Las cualidades motrices son las capacidades que permiten organizar y regular el movimiento. En realidad son aquellas que permiten que el movimiento sea dinámico, fluido, rítmico, preciso y armónico.

La coordinación es la capacidad de regular en un movimiento la acción muscular y nerviosa sincronizando lo pensado con lo ejecutado. Al decir que una persona es coordinada nos referimos a que sus movimientos son hábiles, armónicos, rítmicos, fluidos, elegantes.

Cualquier movimiento coordinado debe reunir una serie de características como son: que sea exitoso, que gaste poca energía, que no requiera de mucha concentración y que dé la impresión de facilidad y seguridad en la ejecución.

El equilibrio es la capacidad de controlar el propio cuerpo en el espacio manteniendo el centro de gravedad dentro de la base de sustentación.

El equilibrio tiene una gran importancia en TODAS las acciones deportivas ya que mejora la coordinación, el rendimiento físico-deportivo, el esquema y control corporal y disminuye la posibilidad de sufrir lesiones por caídas.

Las cualidades motrices (coordinación y equilibrio) podemos y debemos trabajarlas en cualquier edad, nunca podemos decir que las hemos desarrollado a la perfección, siempre pueden mejorarse en algún aspecto. Da igual la edad que tengamos, siempre se podrán mejorar.

El cómo trabajarlas es el punto más importante que debemos conocer ya que son cualidades fundamentales y la edad alevín e infantil es la ideal y las más propicia para hacer hincapié sobre ellas.

Consideraciones al trabajar la coordinación y el equilibrio  en infantiles:

El punto más importante para trabajarlas es la VARIABILIDAD:

- De percepción (deberemos variar las condiciones del entorno, el tipo de estímulos, el número de estímulos, la duración de los estímulos, etc.).

- De decisión (deberemos variar la importancia de la decisión, las posibles respuestas, el tiempo para decidir, etc.).

- De ejecución (deberemos variar la lateralidad, el número de miembros que participan, las posiciones corporales, la velocidad de ejecución, el ritmo de ejecución, la oposición, etc.).

¿Cómo preparar un equipo infantil? (7).

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CONOCER LA DIDACTICA DEL FÚTBOL EN LA CATEGORÍA INFANTIL:

Didáctica del fútbol en función de la expresión del juego en la categoría infantil:

CASO 1:

1.- Expresión del juego: Espacios poco aprovechados.

2. -Causas: Carencias técnicas (pase, control...) ó falta de adaptación a las dimensiones del terreno de juego (en fútbol 11).

3.- Acción pedagógica: Ejercitar el movimiento de balón y el juego sin balón.

 4.- Acciones en el entrenamiento: La tendencia a agruparse cerca del balón en posesión del mismo hace que la gestión de los espacios sea ineficaz así como la no existencia de desmarque ni ofrecimientos de líneas de pase. El jugador que posee el balón mirará antes de pasar. El jugador sin balón tratará de separarse de los contrarios para poder hacerse con el balón. Si no hay espacio previo será difícil conseguir el desmarque o la línea de pase. De esta forma lo entenderán.

CASO 2:

1.- Expresión del juego: Transiciones lentas.

2. -Causas: Demora en los desplazamientos del balón ó inhibición de las labores defensivas

3.- Acción pedagógica: Trabajo de situaciones de juego real en espacios reducidos y marcar tiempos reducidos de posesión.

4.- Acciones en el entrenamiento: Estimular la velocidad en las acciones en todas y cada una de las taras que propongamos en el entrenamiento. No bastará con "decirlo". Tendremos que diseñar tareas en las que el jugador no sea eficaz si no efectúa las acciones requeridas a la velocidad necesaria. Para ello debemos conocer las posibilidades individuales de nuestros jugadores  y desarrollar tareas estimulantes para ellos y a la vez significativas para la consecución de este objetivo.

CASO 3:

1.- Expresión del juego: Deficiente rentabilización de los recursos técnicos.

2. -Causas: Falta de decisión ó insuficiencias tácticas.

3.- Acción pedagógica: Fomento de situaciones de juego real que contextualicen las acciones técnicas.

4.- Acciones en el entrenamiento: Tratar de relacionar el aprendizaje de nuevas habilidades técnicas con su utilización inmediata en el juego. Partimos de contextualizar el aprendizaje técnico para pasar a realizar tareas jugadas en las que se pongan de manifiesto y en tareas de juego más complejas en las que cada vez que aparezcan utilizaremos el refuerzo positivo (también lo indicaremos en aquellas situaciones en las que sean susceptibles de aparecer pero que por lo que sea no lo hayan hecho).

CASO 4:

1.- Expresión del juego: Disparidad en el rendimiento individual y colectivo.

2. -Causas: Desequilibrios propios de la pubertad ó falta de madurez.

3.- Acción pedagógica: Propiciar un ambiente de seguridad, comunicación y confianza.

4.- Acciones en el entrenamiento: Jugadores con más prestaciones pueden ayudar a los menos competentes (se van a sentir parte de la consecución de objetivos). Diseño de tareas cooperativas, de sumación de esfuerzos. Conocimiento por parte de todos, de las posibilidades de cada jugador así como de los objetivos individuales y de grupo.

CASO 5:

1.- Expresión del juego: Excesiva separación entre líneas.

2. -Causas: Déficit de atención táctica ó falta de adaptación a las dimensiones del terreno de juego (en fútbol 11)

3.- Acción pedagógica: Recalcar la importancia de la acción coordinada, tanto en labores defensivas como ofensivas.

4.- Acciones en el entrenamiento: Toma de conciencia de la importancia de mantener las líneas juntas en el juego sobre todo para reducir espacios. A partir de aquí plantear situaciones de entrenamiento en las que quede de manifiesto lo ineficaz de actuar con una excesiva separación entre líneas. No bastará con decirlo sino que tendrán que entenderlo y comprenderlo a través de las situaciones que seamos capaces de plantear en las que este problema se vea reflejado.

CASO 6:

1.- Expresión del juego: Dificultad para imponer o sostener un ritmo de juego acorde con las necesidades del equipo.

2. -Causas: Gestión inapropiada de la posesión de balón ó lecturas equivocadas del partido.

3.- Acción pedagógica: Proponer situaciones de juego diversas, incidiendo en las soluciones diferenciadas y trabajar bajo presión.

4.- Acciones en el entrenamiento: Proponer situaciones problema en la que los jugadores tengan que resolver situaciones enfrentándose a diferentes posibilidades tanto de ataque como de defensa. Situaciones facilitadas que les permita buscar y encontrar soluciones eficientes. Ellos son los que buscan las soluciones, nosotros orientamos y estimulamos.

CASO 7:

1.- Expresión del juego: Falta de continuidad en el juego.

2. -Causas: Déficit de concentración.

3.- Acción pedagógica: Juegos y actividades continuos en los que no haya momentos vacíos: se ataca o se defiende.

4.- Acciones en el entrenamiento: Trataremos de que la totalidad de las tareas presentadas en los entrenamientos tengan una demanda de atención media – alta. Desde el inicio de la sesión (reparto de petos, funciones, momentos de pausa en las que demos instrucciones, etc.). La falta de atención se mejora a través de su entrenamiento, pero no solo en las tareas jugadas.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Qué diferencias existen en el fútbol base en competir para ganar y competir para formar?

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¿QUÉ SUELE SUCEDER CUANDO SE COMPITE PARA GANAR?

Se suele seleccionar a jugadores que están acelerados en sus capacidades físicas, especialmente a los más fuertes. Ellos son los titulares.

Se da menos importancia a su habilidad técnica, a la asistencia regular, a su actitud y esfuerzos en los entrenamientos y al comportamiento dentro del grupo

Hay menos posibilidades para los menos fuertes físicamente, para los más jóvenes, para los mas retardados en su desarrollo y menos capaces. El futbol es antidemocrático.

Desde los 8 años se da una desmesurada importancia a la táctica colectiva.

Se aplica siempre el mismo sistema de juego.

Se busca inmediatamente la profundidad en el juego de ataque. El equipo tiene prisa y juega más rápido de lo que es capaz.

Se juega muy verticalmente y se emplean frecuentemente y preferiblemente pases largos (también el portero despeja con el pie).

Pocas intenciones para construir el juego. Frecuentemente el balón no pasa por el medio del campo y va directamente a los atacantes, mediante pases largos.

Se realizan pocos cambios de orientación en las acciones ofensivas.

El responsable es un entrenador/técnico que instruye con el fin de ganar el partido y el campeonato.

El jugador debe obedecer al técnico que manda desde la línea lateral.

En busca de la victoria enseña a ser desleal, hacer trampas, ser deshonesto y engañar a los contrarios y al árbitro. Los fines justifican los medios.

Se juega más contra que con el balón. No hay tiempo y espacio para amagues.

Prematura especialización en una determinada demarcación o rol. Juegan siempre los mismos y poco los suplentes.

Se expone al joven prematuramente a la competición de los adultos. Dura años hasta que desarrolle los mismos hábitos que demuestran los adultos en el juego 11 contra 11.

Se da una desmesurada importancia al trabajo físico porque así se consiguen más rápidamente resultados.

Para poder ganar prevalece en los entrenamientos la aplicación de la metodología tradicional.

Se valora más lo deportivo que las personas. Se aceptan frecuentemente comportamientos discutibles para conseguir buen resultado.

¿QUÉ SUELE SUCEDER CUANDO SE COMPITE PARA FORMAR?

Todos juegan y no solo los más fuertes. Se prefiere a jugadores con perspectivas en el manejo del balón e inteligencia.

El buen comportamiento fuera y dentro del campo es uno de los criterios para la selección así como la voluntad de esforzarse.

Todos tienen los mismos derechos para jugar independientemente de su físico y capacidad. El futbol es democrático.

El partido sirve para evaluar el grado de habilidad y ganar experiencia en la táctica.

Se varía frecuentemente el sistema de juego.

Prevalece la cultura de mantener la posesión del balón. No hay prisa en el juego.

Todos los jugadores tocan el balón. Prevalecen pases cortos y apoyos cortos. El portero suele servir el balón con la mano.

El balón avanza generalmente de la defensa a los medio campistas y de ellos a los atacantes, basándose el juego en los principios de comunicación y cooperación.

Con el objetivo de crear espacios para la penetración, se cambia frecuentemente la orientación en el ataque.

El responsable es un formador que estimula con el fin de mejorar el rendimiento del jugador y de su equipo.

El jugador realiza la próxima acción en función de lo que él ha observado y decidido. No decide el técnico para él.

Se enseña la deportividad, a la honestidad, a respetar el reglamento y ser leal en las confrontaciones con los adversarios.

Se juega con el balón, acariciándolo. Hay tiempo para ejecutar fintas y utilizar su fantasía e imaginación.

Todos reciben varias oportunidades, experimentan varios puestos y roles en la competición. Juegan todos, independientemente de su calidad.

Se adapta la competición en cada fase de la evolución del niño a sus capacidades físicas e intelectuales.

Se busca respetar la naturaleza del niño y se mejoran las capacidades condicionales y coordinativas con una gran variedad de juegos.

Para poder formar mejor al jugador debe prevalecer en las prácticas la aplicación de la metodología activa.

Se da prioridad a la formación de la persona por medio del deporte. Se utiliza el deporte como una escuela de la vida.

(Opiniones extraídas del libro "FUTBOL A LA MEDIDA DEL NIÑO”, de Horst Wein).

DE ESTAS DIFERENCIAS PODRIAMOS EXTRAER LAS SIGUIENTES CONCLUSIONES

En las categorías de formación, la práctica de un juego de buena calidad deberá estar por encima de los resultados deportivos, porque para enseñar a jugar bien es necesario olvidar los resultados y estar dispuestos a correr riesgos tácticos, aunque el equipo adversario marque goles. Es importante comprender que el juego es una extensión del proceso de entrenamiento.

Buscar siempre la victoria, con gran desempeño y determinación, intentando siempre jugar de la mejor forma posible y nunca intentar ganar a cualquier precio, como si ganar ahora fuese lo más importante.

No debemos dar gran importancia a la derrota, pues perder es siempre una posibilidad que existe en el transcurso de un partido y nunca hay garantías de ganar. Pero si alguien nos gana, que sea el equipo que mejor juego a desarrollado, pero nunca perder por no haber luchado con todas nuestras fuerzas. Nuestros jugadores no se considerarán derrotados si han dado lo mejor de sí mismos e hicieron todo lo posible para alcanzar la victoria.

Ganar no es tan bueno o importante como parece, ni perder tan malo. No se puede asociar de una forma simplista la victoria con el éxito y la derrota con el fracaso, ya que todo depende de cómo un equipo consigue esos resultados, porque se puede ganar jugando muy mal y en un ambiente poco agradable, y perder jugando muy bien y con un buen espíritu del grupo.

Hay que aprender a jugar como si fuese un entrenamiento y a entrenar como su fuese un partido.

Ganar es la consecuencia de jugar bien, por tanto tenemos que estar motivados y pensar en jugar siempre lo mejor posible, porque los resultados aparecerán en el momento oportuno, como la fruta madura que cae por su propio peso.

¿Qué entendemos por la formación del futbolista?

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¿A QUÉ LLAMAMOS FORMACIÓN DEL FUTBOLISTA?

La respuesta es bastante sencilla, formar es preparar a un niño o niña para ser futbolista. Esta preparación es compleja, existen numerosos detalles a tener en cuenta. Sin embargo, en este primer apartado pretendemos reflexionar sobre el nivel del futbolista, el aficionado, el profesional.

Es importante en primer lugar identificar al grupo de jóvenes a los que dirigimos nuestra labor formadora, ver si tienen las capacidades básicas para ser un profesional, ver el momento en el que nos encontramos en el proceso. Puede que cometamos un error inicial al pretender formar a jugadores cadetes con escaso nivel para ser jugadores profesionales, ni queda tiempo, ni tienen las cualidades suficientes. En este caso orientaremos nuestra labor hacia una formación deportiva más general, que sean jóvenes sanos, que se diviertan con el fútbol, que conozcan nuevos compañeros etc. Los medios de entrenamiento serán diferentes, la exigencia será diferente, más flexible. Con niños pequeños, en edades alevines y benjamines la formación es muy parecida para todos, se tratará de utilizar el fútbol como un medio, adaptándolo a las características de un niño, dimensiones, material, juego y diversión.

¿CÓMO FORMAR A UN/A FUTBOLISTA?

En primer lugar es necesario comentar algunas ideas sobre el debate clásico, el jugador nace o se hace. Creemos importante aclarar esta cuestión. Cada vez es más indudable la importancia del entrenamiento y las experiencias que tiene el deportista en comparación con las cualidades innatas, especialmente en fútbol. Exponemos una cita de Baker, 2001, citado por Hohmann (2003). Parece estar claro que la herencia puede jugar el mismo rol importante que la educación del talento en un deporte que depende de uno o dos componentes, como el atletismo. En todos los demás deportes, especialmente en aquellos donde las habilidades para el tratamiento de la información, es decir habilidades para ver al compañero, balón, oponentes en constantes cambios y a diferentes velocidades, como en fútbol, el rol de la práctica o entrenamiento intencionado es más importante que el componente genético. Además en fútbol los componentes son muy diversos, psicológicos, físicos.

Influyen innumerables aspectos en el talento de un jugador, diferentes teorías del aprendizaje nos dicen que desde muy temprana edad se desarrollan las capacidades para cualquier actividad. Cuando realizamos una primera evaluación a un niño/a que con 10 años nos muestra unas cualidades magníficas y a otro que no las posee, decimos que uno ha nacido futbolista y el otro no, desconociendo la actividad previa que han realizado hasta esa edad. De hecho, el entorno familiar en los primeros años influye notablemente, los juegos que realiza con los hermanos, padres, si vive en la ciudad o ha correteado y saltado incansablemente en el campo.

Una vez que a los 10 ó 12 años se han identificado a los jugadores con mayores habilidades se inicia el proceso de formación en los clubes. Creemos conveniente planificar este proceso para controlar lo que estamos haciendo.

En primer lugar, es necesario reflexionar acerca de las habilidades que son necesarias para ser futbolista profesional. Como deporte abierto y con numerosos componentes es difícil plantear un perfil exacto. Algunos futbolistas de Primera División destacan por su calidad con el balón, otros por su fortaleza física, otros por el carácter ganador. En cualquier caso todos ellos cumplen unos requisitos mínimos en el resto de componentes. Esta es nuestra idea, formar jugadores que, respetando y perfeccionando el aspecto sobresaliente que les hace destacar sobre la media, mejoren hasta los mínimos necesarios en todos los demás componentes que requiere el fútbol. Por ello, se estudian las edades en las que se debe entrenar unos contenidos y no otros. Sabemos que la resistencia anaeróbica no debe adelantarse a edades anteriores a los 13 ó 14 años, que las habilidades técnicas serán el sustento de las posteriores decisiones tácticas del individuo. Posteriormente se analizan los medios de entrenamiento, sabemos las ventajas que ofrecen las situaciones reducidas en iniciación respecto al juego colectivo de 11x11, los aspectos positivos de las tareas integradas con balón mediante el juego, la necesidad de exigir una reflexión al jugador cuando realiza alguna acción para que sea inteligente en el partido.

Los numerosos contenidos a entrenar se organizarán en las diferentes etapas de forma progresiva. Utilizaremos la competición como una situación problema para observar el comportamiento de los jugadores, es un examen, variable, en diferentes puestos, ante diferentes oponentes, sin estar supeditados únicamente al resultado, servirá de nueva experiencia. Pero para todo ello, hay que explicar a los padres, a los directivos, nuestras intenciones, que todos entiendan que sacrificar el resultado en etapas tempranas es reforzar las cualidades de los jugadores en etapas posteriores. Rotar a los jugadores de 10 y 12 años es provocar dificultades nuevas, un jugador que se acostumbra a jugar en banda no aprende a tener oponentes en todo su alrededor como le ocurre a un pivote en el centro del campo, colocar al “grande” de delantero centro o central desde los 10 años, sin saber si crecerá más o menos, es limitarlo. Todos conocemos jugadores que han desarrollado antes y que sin embargo luego se han quedado, se han quedado en estatura y en experiencias variadas. Es fácil decirlo, ¡ya!, pero si no gano me echan. Seguiremos intentando convencer a más gente.

Es relativamente sencillo planificar el entrenamiento si se cuenta con recursos y personal cualificado. Personal cualificado, ¡este sí que es un aspecto importante. La calidad de los entrenadores se basa en una formación adecuada, en experiencias previas como jugador o entrenador, pero además en una inquietud constante por parte del entrenador de mejorar y aprender día a día. La idea de que en el fútbol todo está inventado nos parece muy peligrosa para los entrenadores nuevos. Nos gusta más la idea de que cuanto más sabemos mejor apreciamos todo lo que nos queda por aprender. Y al final de todo ello, está el cariño, la paciencia, el sacrificio y la modestia del entrenador de base. Cualidades que se deben utilizar de distinta manera según las edades a las que nos enfrentamos, niños, jóvenes o adultos.

Parece muy fácil hacer futbolistas, teóricamente, pero la realidad es otra, en las mejores escuelas del mundo el porcentaje de futbolistas del más alto nivel respecto al número de niños y niñas que empiezan es muy reducido, al final siempre falta algo, las lesiones, errónea selección, el entorno familiar, una lenta progresión, falta de motivación, excesiva presión, métodos inadecuados, entrenadores no cualificados etc. De todos los inconvenientes que se aprecian el objetivo de una entidad como el Athletic Club de Bilbao es reducir los errores en todos estos ámbitos. No existe una única solución, son muchos los frentes de mejora. Estamos en ello.

BIBLIOGRAFÍA

Hohmann, A. (2003). Aspectos científicos del desarrollo de talentos. El modelo alemán. Jornadas sobre Talentos deportivos. Gobierno de Canarias.

(Este articulo es obra de Luis Fradua, Coordinador del Fútbol Base del Athletic Club de Bilbao).

¿Cómo debe ser la actuación y actitud del entrenador de fútbol base en un partido?(1)

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El entrenador debe comprender cuál es la función que tienen los partidos en el contexto de la actividad de su equipo y, consecuentemente, planificar los partidos para que cumplan esa función.

Así mismo, es importante que el entrenador controle su propia conducta durante los partidos. El entrenador no es un hincha, por lo que no debe comportarse como tal. El entrenador es un experto que debe controlar su conducta para conseguir que los partidos, sea cuál sea su función, resulten una experiencia provechosa para su equipo.

CARACTERÍSTICAS GENERALES SOBRE LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DE FÚTBOL BASE EN LOS PARTIDOS

Al igual que en las sesiones de entrenamiento, la actitud en los partidos del entrenador de un equipo con jugadores jóvenes, debe ser objetiva, constructiva y positiva.

a.- Objetiva:

Porque debe valorar con objetividad qué pueden hacer sus jugadores (antes del partido), qué es lo que están haciendo (durante el partido) y qué es lo que realmente han hecho (después del partido).

b.- Constructiva:

Porque pase lo que pase en el partido, el entrenador debe aprovecharlo para que sus jugadores, individualmente y como equipo, obtengan un beneficio que contribuya a su formación deportiva y humana.

c.- Positiva:

Porque sin perder la objetividad, el partido no es el momento para analizar con profundidad los errores, sino para destacar las conductas positivas de los jugadores y animarles a que hagan cosas sin miedo a fracasar.

Muchos entrenadores de jugadores jóvenes pierden la perspectiva apropiada y el autocontrol que deben tener en los partidos, cuando sus jugadores cometen errores que son perfectamente normales; y en lugar de centrarse en los aspectos del partido que podrían ser aprovechados, estresan a los chicos con comentarios inútiles que aumentan su inseguridad y hacen del partido una experiencia negativa.

De hecho, muchos jugadores jóvenes que comenzaron jugando al fútbol con mucha ilusión, dejan de tenerla y, en muchos casos, abandonan este deporte porque los partidos se convierten en experiencias muy estresantes que no pueden manejar. La conducta del entrenador es un elemento fundamental para evitar este problema y conseguir que los partidos sean experiencias positivas cualquiera que sea su resultado.

Por tanto, el entrenador debe establecer objetivos realistas para el partido y ser consciente de que habrá algunos aspectos del juego que no saldrán como le gustaría: en unos casos, porque será lo normal considerando el nivel de los jugadores, ya que no podrán hacer más de lo que son capaces; en otros, porque será lo normal teniendo en cuenta que en este deporte existe un inevitable margen de errores que debe aceptarse; es decir, por muy bien que estén preparados los jugadores, y por muy bien que jueguen, se producirán errores en aspectos del juego que dominan, tal y como les ocurre a los mejores jugadores profesionales.

Así, el entrenador debe estar preparado para tolerar los errores de sus jugadores y seguir dirigiendo el partido sin que le afecten emocionalmente.

Además, debe estar preparado para aprovechar la experiencia del partido, pase lo que pase, de manera constructiva: por un lado, reforzando las acciones positivas de los jugadores para que éstos tiendan a repetirlas; por otro lado, observando lo que salga mal y verdaderamente se pueda mejorar, para trabajar en ello en sucesivos entrenamientos.

El partido no es el ámbito apropiado para corregir los errores graves (para eso están los entrenamientos) y, por tanto, no es útil que el entrenador pierda energía con este propósito, perjudicando el rendimiento de los jugadores en otros aspectos.

En los partidos, el entrenador debe centrarse en las acciones positivas de los jugadores reforzándolas para que se repitan, y limitarse a corregir pequeños detalles cuyo cambio en el propio partido sea realista.

Además, no debe detenerse demasiado en las jugadas pasadas (ya lo hará después, cuando analice el partido en su conjunto), sino centrarse en el presente y el futuro del partido.

Lo importante en un partido no es lo que ya ha ocurrido y no puede cambiarse, sino lo que está sucediendo ahora o puede ocurrir en el resto del partido.

Por ejemplo: lo importante no es que el equipo contrario haya conseguido un gol haciendo un contraataque, sino aprovechar esta experiencia para que no vuelva a suceder, o suceda lo menos posible, a partir de este momento.

Por tanto, el entrenador no debe lamentarse por el gol que el equipo contrario ha metido, ni recriminar a sus jugadores por lo sucedido, sino dar instrucciones constructivas, con contenidos que los jugadores dominen, para subsanar o reducir este problema en lo que resta de partido.

Este enfoque objetivo, constructivo y positivo de los partidos, es muy importante para dirigir equipos de jugadores jóvenes con la máxima eficacia.

¿Cómo debe ser la actuación y actitud del entrenador de fútbol base en un partido?(2)

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LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR ANTES DEL PARTIDO

Antes del partido el entrenador debe decidir los objetivos del partido y tener una expectativa realista sobre el posible rendimiento de sus jugadores: ¿qué puedo esperar de ellos?, ¿es esto realista?, ¿qué es lo que verdaderamente pueden hacer?.

a.- El entrenador debe especificar los objetivos y planes para el partido (lógicamente, considerando las características y objetivos generales de su equipo).

b.- Debe anticipar las dificultades más probables en el partido y debe decidir qué hará para paliar esas dificultades (en el caso anterior, por ejemplo, podrá tener previsto advertir a los jugadores que no se preocupen y animarles cuando pierdan balones).

c.- Al anticipar posibles dificultades, el entrenador conseguirá que éstas no le cojan por sorpresa, evitando enfadarse con los jugadores o no saber qué hacer cuando se presenten en el partido.

d.- Decidiendo que hará si las dificultades previstas se presentan, el entrenador habrá preparado estrategias deportivas apropiadas o, en cualquier caso, la estrategia que él utilizará como entrenador al dirigir el partido.

e.- Será muy adecuado que el entrenador sepa que hará él, como entrenador, cuando se presente este problema, para que la experiencia del partido sea favorable en cualquier caso.

f.- El entrenador debe cuidar los comentarios que transmite a sus jugadores antes del partido: ¿qué les dice?, ¿cómo controla sus expectativas?, ¿cómo evita que le den al partido más trascendencia de la que tiene?.

g.- En general, es importante que el entrenador, ante sus jugadores, mantenga una actitud equilibrada respecto a los partidos.

h.- Antes del partido, no es conveniente que el entrenador hable mucho del partido, ni que se refiera al posible resultado, sobre todo utilizando comentarios estresantes como: «tenemos que ganar éste partido como sea».

i.- El entrenador debe recordar a los jugadores que lo importante es que se diviertan jugando y se esfuercen al máximo.

j.- También puede señalarles que, pase lo que pase, es importante seguir mejorando, por lo que deben centrarse en lo que tienen que hacer y olvidarse del resultado («pase lo que pase, nosotros a lo nuestro»).

k.- Es importante que en estos momentos el entrenador potencie la percepción de control de los jugadores. Para ello, debe evitar referirse a aspectos que los jugadores no puedan controlar directamente (el resultado del partido) y centrarse en aspectos controlables, fundamentalmente en las conductas que los jugadores dominen.

l.- Así, los objetivos del equipo antes de un partido deben ser, únicamente, objetivos de realización y las instrucciones y los comentarios del entrenador deben centrarse, únicamente, en la conducta de los jugadores.

m.- Además, en los momentos anteriores al partido, el entrenador debe tener en cuenta que los jugadores suelen estar nerviosos, deseando que empiece el partido, y que en esas condiciones su capacidad atencional es muy reducida, por lo que debe evitar transmitirles mucha información o cualquier información compleja.

n.- En estos momentos, el entrenador debe limitarse a recordar los tres o cuatro aspectos clave del partido, señalando «telegráficamente» las conductas concretas que estime más prioritarias entre aquellas que los jugadores dominen.

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DURANTE EL PARTIDO

El entrenador de jóvenes debe tener claro que los partidos son una experiencia formativa única y la más importante para poner en práctica y evaluar todo lo aprendido en los entrenamientos.

En los partidos, la conducta del entrenador puede influir decisivamente en el funcionamiento de los jugadores, tanto favoreciéndolo como perjudicándolo.

Para propiciar el mejor funcionamiento de sus jugadores, de forma que la experiencia del partido sea más beneficiosa, el entrenador debe:

a.- animar a los jugadores cuando cometan un error.

b.- ver siempre los aspectos positivos de su equipo.

c.- realizar sus comentarios o indicaciones a los jugadores de forma muy clara, muy específica y muy concisa siendo el propósito principal de sus comentarios centrar la atención de los jugadores y corregir errores.

d.- además de su conducta verbal, el entrenador debe evitar gestos de desaprobación, enfado  o desesperación, los comentarios o frases despectivas hacia los jugadores y su actitud en el banquillo o al borde del campo, debe ser manteniendo una actitud tranquila que favorezca el buen funcionamiento del equipo y de él mismo dirigiendo el partido.

e.- valorar el rendimiento de los jugadores independientemente del resultado.

f.- aceptar los errores con optimismo.

g.- dirigir el partido con objetividad, con independencia del marcador.

h.- transmitir mensajes positivos a los jugadores.

i.- no decir a los jugadores continuamente lo que tienen que hacer, dejar que piensen y aprendan a decidir. No debe dirigirse continuamente a los jugadores para decirles cómo deben actuar ya que los jugadores necesitan autonomía y no pueden estar siempre pendientes del entrenador. Además, muchos de ellos se sienten incómodos si el entrenador les corrige frecuentemente, aumentando su ansiedad y funcionando peor. Muchas veces, por este motivo, estos jugadores «desconectan» y «pasan» de lo que el entrenador les dice.

j.- reconocer el mérito cuando intentan hacer lo correcto pero no lo consiguen.

k.- debemos adoptar un estilo positivo y constructivo que ayude a los jugadores. Más que recriminar y corregir es mejor y más apropiado reforzar las conductas individuales o colectivas que quiera consolidar.

l.- el refuerzo de las acciones correctas debe ser muy generoso, sobre todo en los equipos más jóvenes, por lo que el entrenador debe aprovechar cualquier oportunidad que lo merezca para reforzar a sus jugadores incluyendo su esfuerzo y sus iniciativas.

m.- debe controlar los comentarios que puedan oír los jugadores que están en el banquillo, evitando insultos o frases despectivas hacia los que están jugando, o cualquier comentario que denote su falta de control sobre el partido (por ejemplo: «¡esto es un desastre!; ¡ya no sé ni qué hacer!»). Este tipo de comentarios propiciarán el rechazo y la desconfianza de los jugadores, tanto de los que en ese momento no juegan y los escuchan, como de sus compañeros que juegan cuando se enteren más tarde.

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DURANTE EL DESCANSO DEL PARTIDO

La actitud del entrenador y de los jugadores en el descanso del partido es fundamental y debe considerarse crucial.

El descanso, bien aprovechado, puede ser de gran ayuda para que los jugadores se recuperen físicamente (en la medida posible), salgan más concentrados y se preparen para rendir mejor la segunda parte del partido.

Pero mal utilizado, el descanso, puede resultar muy perjudicial, pues facilita que los jugadores puedan tener imágenes o pensamientos negativos, o reciban la influencia de elementos externos que alteren su funcionamiento óptimo (cosas que suceden alrededor, comentarios del entrenador o los compañeros, etc.) y se desconcentren y no rindan al máximo en la segunda parte.

El entrenador debe demorar su entrada en el vestuario varios minutos para que los jugadores hablen entre ellos, bajen las pulsaciones y se relajen sin ningún tipo de presión, aprovechando el entrenador este momento de soledad para meditar brevemente lo que quiere transmitir a los jugadores y así no actuar impulsivamente sin una estrategia determinada.

La pausa del descanso es muy valiosa y no debe desaprovecharse improvisando según dicte el estado de ánimo del entrenador. Al contrario, aunque en poco tiempo, el entrenador debe decidir cuáles son sus objetivos y su estrategia para obtener el máximo rendimiento del descanso.

El descanso del partido es el periodo en el que el entrenador puede intervenir directamente en mayor medida y el entrenador debe:

a.- hacer que los jugadores descansen, vayan al cuarto de baño, beban agua, cambien o ajusten sus botas, rehagan sus vendajes, se pongan hielo para aliviar el dolor de un golpe, etc.

b.- dirigirse a sus jugadores  para mejorar su rendimiento en la segunda parte, corrigiendo los errores cometidos  y no dedicando el tiempo a recriminar a los jugadores sus errores. Debe propiciar que mejore su rendimiento en la segunda parte, aplazando para otro momento cualquier comentario sobre lo ocurrido en el primer tiempo que no sea relevante para conseguir este objetivo.

c.- al impartir instrucciones, es conveniente que el entrenador siga la pauta que, en general, debe predominar en un partido: pocas, precisas y muy claras, centradas en las conductas concretas que los jugadores deban realizar en la segunda parte.

d.- no hablar muy rápido, hablar con energía pero sin «atropellarse» hablando, decir frases completas, dar instrucciones claras y precisas y utilizar palabras y frases que sean comprensibles para los jugadores.

e.- brevemente, el entrenador puede recordar, corregir o reforzar acciones del primer tiempo, siempre que sean relevantes para el segundo tiempo, finalizando con instrucciones muy específicas para la segunda parte.

f.- debe reforzar con el propósito de que vuelvan a repetirse en el segundo tiempo, conductas de esfuerzo, conductas de concentración, conductas de control y conductas de cooperación producidas durante el primer tiempo. De esta forma, el refuerzo servirá para fortalecer la autoconfianza de los jugadores, al destacarse conductas que dependen de ellos mismos en un porcentaje muy alto.

Sin embargo, no es conveniente que destaque conductas esporádicas de habilidad (por ejemplo: un tiro a puerta muy llamativo o un regate espectacular).

g.- finalizar su charla especificando los objetivos prioritarios de realización para la segunda parte y transmitiendo un mensaje optimista que anime a los jugadores.

h.- finalmente, dar alguna palabra de ánimo (por ejemplo: «¡venga chicos!, hay que seguir así, lo estais haciendo muy bien»; «¡ánimo!, ¡a seguir luchando!») y en general, es apropiado que desvíe la atención de los jugadores del marcador para centrarla en lo que tienen que hacer (por ejemplo: «olvidaros del marcador», «ocuparos sólo de lo que tenéis que hacer»).

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DESPUÉS DEL PARTIDO

Al finalizar el partido, es conveniente que el entrenador adopte una actitud equilibrada con independencia de lo sucedido. Ni es bueno que esté eufórico el día que se gana y se juega bien, ni tampoco que esté deprimido el día que se pierde y se juega mal.

El entrenador de jugadores jóvenes debe recordar que los partidos son una experiencia formativa única, siendo uno de sus principales momentos el final de los mismos. En este momento, los jugadores deben aprender a tolerar la frustración de la derrota o el mal juego, y también a situar la victoria y el buen juego en una perspectiva apropiada.

El entrenador de jugadores jóvenes es un modelo de comportamiento que en estos momentos, más que en ningún otro, debe mostrar conductas adecuadas que los jugadores tiendan a imitar; y lo mismo debe aplicarse a los padres de los jugadores.

Así, al acabar el partido es importante que el entrenador controle sus emociones y enseñe a sus jugadores a felicitar al equipo contrario y al árbitro, mostrándose tranquilo y respetuoso.

El partido ha terminado y ya habrá tiempo para analizarlo. Ahora, lo importante es que el entrenador muestre su apoyo a los jugadores. Para ello, no hace falta que organice una charla ni que, por ejemplo, intente convencer a los que estén tristes de que no importa haber perdido. Basta que esté allí, con ellos, que les de alguna palabra de ánimo (sin excederse) y que se despida con optimismo hasta el siguiente entrenamiento.

No es éste el momento de analizar nada, ni de explicar nada, ni de corregir nada. Los jugadores deben tener tiempo para vivir sus emociones con tranquilidad, pues este aspecto también es parte del proceso formativo que propicia el fútbol.

El primer entrenamiento después del partido será el momento ideal para analizar, corregir y ayudar a que los jugadores se den cuenta de los aspectos que deben mejorar.

Este artículo lo he desarrollado resumiendo, modificando y adaptando al fútbol el texto de José Maria Buceta “Baloncesto para jugadores jóvenes”.

Decálogo de un entrenador de escuela.

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DECÁLOGO DE UN ENTRENADOR DE ESCUELA

1.- El éxito del entrenador no es proporcional a los partidos que gana, sino al número de niños que se divierten haciendo deporte con él.

2.- Trabajando con niños todo es posible. El pequeño crece, el malo mejora, el travieso atiende, el modesto gana campeonatos...

3.- Ningún entrenador tiene derecho a cerrarle las puertas a un niño que quiere hacer deporte con él. Todos son válidos, todos juegan. Paciencia, no cansarse nunca de repetir.

4.- Entender las prioridades que deben regir la vida de un niño al margen del deporte: estudiar, divertirse, estar con la familia...

5.- Cada entrenamiento es una fiesta. Inventar los ejercicios es mucho más interesante que copiarlos. Mejor si son dinámicos, entretenidos y con un porqué; que no coarten la creatividad del niño. Favorecer la competición. Enseñar a pelear con deportividad, a perder y a ganar.

6.- ¿Quién dice que lo único que puede hacer un equipo es deporte? Hay muchas más formas de pasarlo bien y aprender juntos. ¿Por qué perdérselas?

7.- Los problemas externos (con club, padres, árbitros, federaciones...) no deben llegar nunca a los niños.

8.- El entrenador debe saber que es ejemplo para los niños las 24 horas del día. En su relación con la gente, en sus hábitos, sus estudios, su vocabulario, su carácter... Ellos, sin darse cuenta, lo imitan todo sin distinguir entre lo que es correcto y lo que no.

9.- La mejor formar de progresar como entrenador es asumir personalmente la culpa de todo lo malo que le pase al equipo, afrontar los problemas y encontrar soluciones creativas que transformen esos problemas en virtudes.

10.- Trabajar más y mejor cada día, con exigencia y disciplina. Las recompensas llegan si no las esperas.

La iniciación deportiva en el niño (1): El niño y el deporte (1).

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¿QUÉ SUPONE EL DEPORTE PARA EL NIÑO?

El deporte ayuda a los niños a estar sanos y desarrollarse física y mentalmente y también a relacionarse de una forma saludable con otros niños. Estar en forma es significado de estar sano. Es más, si se crea en el niño el hábito de practicar deporte desde el inicio de su infancia, pueden evitarse algunos problemas cuando llegue a la adolescencia.

Los niños deben encontrar y practicar un deporte que les guste y apasione. Lo primordial es que los niños estén motivados para practicar cierto deporte, nunca se les debe obligar. Al principio puede costarles coger el ritmo, pero si el niño cuenta con el apoyo, la determinación y la seguridad de los padres, todo irá bien.

Para los niños el deporte es, ante todo, juego y diversión. Para los padres, al mismo tiempo que ven disfrutar a sus pequeños saben que el ejercicio físico, practicado de forma regular, previene muchas enfermedades que se manifiestan en la edad adulta - como la obesidad o la osteoporosis - y ayuda a superar otras que puede padecer ya el niño - como el asma-.

El deporte ayuda a un buen desarrollo de huesos y músculos y proporciona una buena aptitud cardiovascular, pero además, también tiene beneficios mucho más allá de los tangibles. El ejercicio ayuda a los niños a tener más confianza en sí mismos, favorece su autoestima y les ayuda a relacionarse mejor con los demás.

A través del deporte se transmiten infinidad de valores como la solidaridad o el compañerismo y es la terapia más divertida que pueden realizar los niños. Según Oscar Crespo, licenciado en INEF y director del polideportivo de Alpedrete (Madrid), "una actividad física adaptada puede ayudar a un niño con problemas a relacionarse mejor con su entorno y a disfrutar de su cuerpo".

Cada vez son más los niños que dedican sus horas libres a actividades sedentarias como ver la televisión o jugar con la videoconsola. Hay tiempo para todo y el deporte nunca puede dejarse de lado. Es una actividad física imprescindible.

BENEFICIO DEL DEPORTE EN LOS NIÑOS

El ejercicio regular favorece el buen desarrollo físico y mental de los niños. Les ayuda a integrarse más socialmente y a adquirir unos valores fundamentales, además de colaborar en el correcto desarrollo de sus huesos y músculos.

Algunos de los beneficios para un niño que practica un deporte son:

- Introduce al niño en la sociedad.

- Le enseña a seguir reglas.

- Le ayuda a abrirse a los demás y superar la timidez.

- Frena sus impulsos excesivos.

- Fomenta en el niño la necesidad de colaborar por encima del individualismo

- Le hace reconocer, aceptar y respetar que existe alguien que sabe más que él.

- Produce un aumento generalizado del movimiento coordinado.

- Aumenta sus posibilidades motoras.

- Favorece el crecimiento de sus huesos y sus músculos.

- Puede corregir posibles defectos físicos.

- Potencia la creación y regularización de hábitos.

- Desarrolla su placer por el movimiento y el ejercicio.

- Estimula la higiene y la salud.

- Le enseña a tener ciertas responsabilidades.

¿CÓMO ELEGIR EL DEPORTE QUE DEBE REALIZAR EL NIÑO?

Muchos padres que deciden que su hijo o hija tiene que practicar deporte, acaban compartiendo la misma pregunta: ¿Qué deporte es el más adecuado?.

Existe un deporte para cada edad, para cada tipo de personalidad y para cada necesidad que tengan los niños. Por ejemplo, a un niño tímido le vendrá bien que haga un deporte en equipo porque le ayudará a socializarse y a un niño perezoso le sería más recomendable un deporte individual porque le obligaría a esforzarse.

Cada vez se elije menos los deportes por el sexo que tengan los niños, aunque existe una tendencia natural de que las niñas se decanten por la gimnasia rítmica o artística y los niños por el fútbol. Aun así, todo está cambiando, y tanto los niños como las niñas están compartiendo deportes.

La elección de un deporte es una tarea que se debe hacer entre el hijo y sus padres. Es necesario, sobretodo, respetar el gusto y el interés de los niños, y jamás obligarles a que hagan algo que no les guste. A los padres cabe determinar el horario disponible para la práctica del deporte y si está a su altura, económicamente hablando.

Es muy importante que los padres, si es posible, también realicen algún tipo de deporte para que los hijos les tomen como ejemplo. Por lo general, los hijos de padres sedentarios, son sedentarios. Y, es que, el hábito deportivo tiene que construirse día a día con la participación de toda la familia.

La iniciación deportiva en el niño (2): El niño y el deporte (2).

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¿CUANDO ESTÁ EL NIÑO PREPARADO PARA LA INICIACIÓN DEPORTIVA?

No todos los autores comparten el criterio de que el proceso de iniciación en la actividad deportiva comience en el momento en el que el niño toma contacto directo con los diferentes deportes. Diemm (1976), defiende la idea que esta iniciación puede producirse mucho antes. Naturalmente, no con la práctica directa de los deportes, sino a través de la estimulación de la actividad facilitadora para la posterior práctica deportiva, siempre y cuando vallan dirigidas o tengan repercusión en esas actividades.

Afirma el citado autor: “El proceso de aprendizaje del hombre, incluso en materia de deporte, comienza el día de su nacimiento”, para más adelante insistir, “En realidad, la capacidad para el juego  y la competición en grupo no comienza a los 10 sino a los 5 o 6 años. A esta edad el niño ya comprende que el deporte y los juegos de movimiento requieren la colaboración de otros y son, aunque en una forma elemental, procesos grupales.

Concluye: “...es importante para la futura capacidad deportiva del niño, descubrir todo el potencial de movimiento que hay en el ser humano mediante tareas acorde con su grado de evolución individual. Esto solo es posible a través de un continuo proceso de aprendizaje, en el cual los estímulos educativos externos se combinen con la propia auto capacitación”.

En esta misma línea se pronuncian Burns y Gaines(1986): “A lo largo de los dos primeros años de vida se producen las adquisiciones motrices elementales más numerosas”. Muchos investigadores piensan que el conjunto de adquisiciones motrices de un individuo se produce antes de los 4 años, según ellos, los esquemas aprendidos después de una edad no son más que variaciones o combinaciones de estas adquisiciones elementales.

En estas condiciones, cuanto más se estimule al niño de forma elaborada y eficaz entre los 2 y los 4 años de vida,  sus capacidades motrices se desarrollarán más en el contexto de sus posibilidades genéticas, y serán más numerosas y sofisticadas; asimismo, si se quiere que el niño tenga oportunidad de exteriorizar sus aptitudes atléticas genéticas, deben comenzar a crear alrededor de él un entorno favorable lo más pronto posible después de su nacimiento.

En un cierto estadío del proceso de aprendizaje motor, habitualmente a los 7 años, el niño comienza a integrar en una actividad deportiva los elementos técnicos que ha adquirido.

Este paso de los ejercicios del entrenamiento al juego real se efectúa mediante un mecanismo que permite al niño seleccionar cientos elementos técnicos entre los ya conseguidos, de manera que puede hacer frente a situaciones concretas sin ninguna ayuda exterior.

Desde entonces si el niño está realmente listo, su destreza motriz se vuelve auténtica actividad deportiva (Burns y Gaines 1996).

Ante la dificultad de establecer una norma que dé uniformidad de criterios a la edad de iniciación para todas las prácticas deportivas, parece que desde el punto de vista de las consideraciones teóricas como de las opiniones de los especialistas que están trabajando en la práctica en general, la edad ideal para entrar en contacto directo con el deporte a un cierto nivel de exigencia, sería el período comprendido entre los 6 y los 12 años. La media de la edad mínima es de 6 años. La media de la edad máxima es de 11 años.

La extraordinaria capacidad de aprendizaje de los niños conlleva la especialización temprana, acentuándose ésta, sobre todo en deportes en los que las distintas destrezas presuponen un ajuste y adaptación particularmente sutiles a un medio inhabitual o a los objetos poco corrientes, como por ejemplo la natación, el esquí, el patinaje, la gimnasia, el clavado, el tenis etc.

Aclararemos el concepto de especialización deportiva que no es más que el entrenamiento orientado hacia un tipo de deporte determinado para alcanzar las posibilidades individuales de alta prestación en deporte.

CARACTERÍSTICAS DEL NIÑO SEGÚN LA EDAD

No hay una edad concreta a la que los niños deban empezar a practicar algún deporte. Todo dependerá de la capacidad motriz y la coordinación que tenga el niño. No obstante, es aconsejable, en el caso de los niños muy pequeños, que primero hagan clases de psicomotricidad - recomendables a partir de los 2 años - para que empiecen a desarrollar sus capacidades.

Antes de que el niño empiece a practicar y entrenarse en alguna disciplina, es necesario comprobar que tiene todas las vacunas que se precisan para evitar el contagio de ciertas enfermedades y obtener un certificado médico de aptitud para realizar ese deporte.

A partir de los 6 ó 7 años el niño ya está físicamente preparado para hacer deporte. Lo ideal es que practiquen algo de deporte en el colegio, algún polideportivo o con sus padres y amigos en parques o en el campo.

A partir de los 7 años, su capacidad de aprendizaje y entrenamiento cada vez es mayor y progresan a pasos agigantados. En esta etapa empezarán a sentirse más fuertes, más valorizados frente a los demás y controlarán más sus emociones.

Niños de tres a cinco años de edad

Los niños de tres a cinco años de edad no deben hacer más de tres o cuatro horas de ejercicios físicos a la semana. Es fundamental trabajar la psicomotricidad y además es aconsejable que se pregunte a su pediatra antes de empezar a hacer cualquier deporte por si el niño pudiera tener algún problema respiratorio o físico.

A esta edad, la actividad más recomendada es la natación, un deporte en el que se trabajan todos los aspectos importantes para el desarrollo del niño: coordinación, resistencia, disciplina, relación entre el esfuerzo y el resultado.

Niños de cinco a siete años de edad

A esta edad lo importante es que el niño o niña realice varios y diferentes deportes para que puedan elegir libremente después el que más le guste. La actividad que desempeñe a esta edad le dará una base importante de diferentes capacidades.

Lo ideal sería que practicarán un deporte individual como puede ser la natación, la gimnasia deportiva o las artes marciales (Taekwondo, judo, Karate), y otro colectivo como fútbol, baloncesto, balonmano o voleibol.

Niños de ocho y nueve años de edad

Cuando los niños llegan a los ocho o nueve años, es el momento de pensar si el niño se divierte practicando un único deporte, si tiene cualidades para él mismo y si quiere empezar a competir en alguna disciplina. Todo dependerá de la opinión que tengan los niños, aunque prevaleciendo siempre lo que los padres consideren que es lo más adecuado para sus pequeños.

A esta edad el niño y sus padres tienen que decidir si están dispuestos a sacrificarse por el deporte de competición, que necesita una mayor implicación, o prefieren que su hijo siga haciendo ejercicio por diversión y entretenimiento; y, es que, una escuela de competición exige asistencia y apoyo máximo, alimentación estricta, horarios muy marcados, etc.

ELEGIR EL DEPORTE MÁS ADECUADO PARA LOS HIJOS EXIGE CONOCER SUS GUSTOS, CAPACIDADES FÍSICAS Y CORPORALES, POSIBILIDADES, CARÁCTER Y NECESIDADES:

- Para niños coordinados y/o tímidos los deportes de equipo, voleibol, baloncesto, fútbol o balonmano, pueden ser una buena opción.

- Para niños inquietos o nerviosos, con falta de concentración, pero trabajadores cuando están motivados, mejor optar por el atletismo o la natación.

- Para niños perfeccionistas, con autocontrol y capacidad de sufrimiento, lo mejor son los deportes individuales como la gimnasia deportiva, el tenis o las artes marciales (taekwondo, Judo).

- Para niños fuertes y con buena forma física se puede optar por deportes de riesgos de lesión como el rugby o fútbol americano.

- Para niños muy ágiles, el esquí en nieve o en el agua podría ser una buena elección.

En todos los casos, lo mejor es solicitar la orientación de los profesores antes de tomar cualquier decisión. Él sabrá evaluar mejor cuál es el deporte ideal para cada niño o niña.

La iniciación deportiva en el niño (3): La psicomotricidad (1).

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CONSIDERACIONES GENERALES

El concepto de psicomotricidad no está claramente definido, puesto que poco a poco se incluyen más actividades y se va extendiendo a nuevos campos. Al principio, era un conjunto de ejercicios utilizados para corregir alguna debilidad, dificultad o discapacidad.

Pero, hoy en día, la psicomotricidad ocupa un lugar importante en la educación infantil, sobre todo en los primeros años de la infancia, ya que existe una gran interdependencia entre el desarrollo motor, el afectivo y el intelectual.

CONCEPTO

La psicomotricidad es la acción del sistema nervioso central, que crea una conciencia en el ser humano sobre los movimientos que realiza, a través de los patrones motores como la velocidad, el espacio y el tiempo.

Es una técnica que tiende a favorecer por el dominio del movimiento corporal, la relación y la comunicación que se va a establecer con el mundo que rodea a la persona.

Es una técnica cuya organización de actividades permite a la persona conocer de manera concreta su ser y su entorno inmediato para actuar de manera adaptada.

Por medio del desarrollo de la psicomotricidad se pretende conseguir:

- la conciencia del propio cuerpo en todos los momentos y situaciones.

- el dominio del equilibrio.

- el control y eficacia de las diversas coordinaciones globales y segmentarias.

- el control de la inhibición voluntaria de la respiración.

- la organización del esquema corporal y la orientación en el espacio.

- una correcta estructuración espacio-temporal.

- las mejores posibilidades de adaptación a los demás y al mundo exterior.

- crear una puerta abierta a la creatividad, a la libre expresión de las pulsiones en el ámbito imaginario y simbólico y al desarrollo libre de la comunicación.

IMPORTANCIA DE LA PSICOMOTRICIDAD

La psicomotricidad en los niños se utiliza de manera cotidiana, los niños la aplican corriendo, saltando, jugando con la pelota. Se pueden aplicar diversos juegos orientados a desarrollar la coordinación, el equilibrio y la orientación del niño, mediante estos juegos los niños podrán desarrollar, entre otras áreas, nociones espaciales y de lateralidad como arriba-abajo, derecha-izquierda, delante-atrás.

En síntesis, podemos decir que la psicomotricidad considera al movimiento como medio de expresión, de comunicación y de relación del ser humano con los demás, desempeña un papel importante en el desarrollo armónico de la personalidad, puesto que el niño no solo desarrolla sus habilidades motoras; la psicomotricidad le permite integrar las interacciones a nivel de pensamiento, emociones y su socialización.

En los primeros años de vida, la psicomotricidad juega un papel muy importante, porque influye valiosamente en el desarrollo intelectual, afectivo y social del niño favoreciendo la relación con su entorno y tomando en cuenta las diferencias individuales, necesidades e intereses de los niños y las niñas.

- A nivel motor, le permitirá al niño dominar su movimiento corporal.

- A nivel cognitivo, permite la mejora de la memoria, la atención y concentración y la creatividad del niño.

- A nivel social y afectivo, permitirá a los niños conocer y afrontar sus miedos y relacionarse con los demás. 

MOVIMIENTO Y ACTIVIDAD PSÍQUICA

El término psicomotricidad se divide en dos partes: el motriz y el psiquismo, que constituyen el proceso de desarrollo integral de la persona. La palabra motriz se refiere al movimiento, mientras que psico determina la actividad psíquica en dos fases: la socio-afectivo y la cognitiva. En otras palabras, en las acciones de los niños se articula toda su afectividad y sus deseos, pero también todas sus posibilidades de comunicación y conceptuación.

La teoría de Piaget afirma que la inteligencia se construye a partir de la actividad motriz de los niños. En los primeros años de vida, hasta los siete años aproximadamente, la educación del niño es psicomotriz. Todo, el conocimiento y el aprendizaje, se centra en la acción del niño sobre el medio, los demás y las experiencias, a través de su acción y movimiento.

ESTIMULACIÓN Y REEDUCACIÓN

A través de la psicomotricidad se puede estimular y reeducar los movimientos del niño. La estimulación psicomotriz educacional se dirige a individuos sanos, a través de un trabajo orientado a la actividad motriz y el juego, mientras que en la reeducación psicomotriz se trabaja con individuos que presentan alguna discapacidad, trastornos o retrasos en su evolución y se tratan corporalmente mediante una intervención clínica realizada por un personal especializado.

La iniciación deportiva en el niño (4): La psicomotricidad (2).

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BENEFICIOS DE LA PSICOMOTRICIDAD PARA LOS NIÑOS

Ayuda al niño a dominar el movimiento y a mejorar su relación con los demás.

Esencialmente, la psicomotricidad favorece la salud física y psíquica del niño. Se trata de una técnica que le ayuda a dominar de una forma sana su movimiento corporal, mejorando su relación y comunicación con los demás.

La psicomotricidad está dirigida a todos los niños y niñas hasta los 7 años. Su actividad está especialmente recomendada para aquellos que presentan hiperactividad, déficit de atención y/o concentración y dificultades de integración en el colegio.

Los ejercicios de psicomotricidad permiten al niño explorar e investigar, superar y transformar situaciones de conflicto, enfrentarse a las limitaciones, relacionarse con los demás, conocer y oponerse a sus miedos, proyectar sus fantasías, vivir sus sueños, desarrollar la iniciativa propia, asumir roles, disfrutar del juego en grupo y expresarse con libertad.

La psicomotricidad es una técnica que, a través de ejercicios corporales, trata de potenciar, instaurar y/o reeducar la globalidad de la persona, aspectos motores, cognitivos y afectivos.

A través de la psicomotricidad se pretende que el niño, mientras se divierte, desarrolle y perfeccione todas sus habilidades motrices básicas y específicas, potencie la socialización con personas de su misma edad y fomente la creatividad, la concentración y la relajación.

LOS BENEFICIOS DE LA PSICOMOTRICIDAD EN LOS NIÑOS SON:

- Conciencia del propio cuerpo parado o en movimiento.

- Dominio del equilibrio.

- Control de las diversas coordinaciones motoras.

- Control de la respiración.

- Orientación del espacio corporal.

- Adaptación al mundo exterior.

- Mejora de la creatividad y la expresión de una forma general.

- Desarrollo del ritmo.

- Mejora de la memoria.

- Dominio de los planos horizontal y vertical.

- Nociones de intensidad, tamaño y situación.

- Discriminación de colores, formas y tamaños.

- Nociones de situación y orientación.

- Organización del espacio y del tiempo.

PRINCIPIOS Y METAS DE LA PSICOMOTRICIDAD INFANTIL

La psicomotricidad, como estimulación a los movimientos del niño, tiene como objetivo final:

- Motivar la capacidad sensitiva a través de las sensaciones y relaciones entre el cuerpo y el exterior (el otro y las cosas).

- Cultivar la capacidad perceptiva a través del conocimiento de los movimientos y de la respuesta corporal.

- Organizar la capacidad de los movimientos representados o expresados a través de signos, símbolos, planos, y de la utilización de objetos reales e imaginarios.

- Hacer que los niños puedan descubrir y expresar sus capacidades, a través de la acción creativa y la expresión de la emoción.

- Ampliar y valorar la identidad propia y la autoestima dentro de la pluralidad grupal.

- Crear seguridad al expresarse a través de diversas formas como un ser valioso, único e irrepetible.

- Crear una conciencia y un respeto a la presencia y al espacio de los demás.

AREAS DE LA PSICOMOTRICIDAD

EL ESQUEMA CORPORAL

Es una organización de todas las sensaciones relativas al propio cuerpo, en relación con los datos del mundo exterior, consiste en una representación del propio cuerpo, de sus segmentos, de sus límites y posibilidades de acción. Es el conocimiento y la relación mental que la persona tiene de su propio cuerpo.

La conciencia del cuerpo nos permite elaborar voluntariamente el gesto antes de su ejecución, pudiendo controlar y corregir los movimientos.

El desarrollo de esta área permite que los niños se identifiquen con su propio cuerpo, que se expresen a través de él, que lo utilicen como medio de contacto, sirviendo como base para el desarrollo de otras áreas y el aprendizaje de nociones como adelante-atrás, adentro-afuera, arriba-abajo ya que están referidas a su propio cuerpo.

Los elementos fundamentales y necesarios para una correcta elaboración del esquema corporal son: la actividad tónica, el equilibrio y conciencia corporal.

LA ACTIVIDAD TÓNICA

La actividad tónica es necesaria para realizar cualquier movimiento y está regulada por el sistema nervioso. Se necesita un aprendizaje para adaptar los movimientos voluntarios al objetivo que se pretende.

La actividad tónica proporciona sensaciones que inciden fundamentalmente en la construcción del esquema corporal. La conciencia de nuestro cuerpo y de su control depende de un correcto funcionamiento y dominio de la tonicidad.

La actividad tónica está estrechamente unida con los procesos de atención, de tal manera que existe una estrecha interrelación entre la actividad tónica muscular y la actividad tónica cerebral.

Para desarrollar el control de la tonicidad se pueden realizar actividades que tiendan a proporcionar al niño o a la niña el máximo de sensaciones posibles de su propio cuerpo, en diversas posiciones (de pie, sentado, reptando, a gatas), en actitudes estáticas o dinámicas (desplazamientos) y con diversos grados de dificultad que le exijan adoptar diversos niveles de tensión muscular.

Se debe tener en cuenta que el desarrollo del control tónico está íntimamente ligado al desarrollo del control postural, por lo que ambos aspectos se deben trabajar paralelamente.

EQUILIBRIO:

Es considerado como la capacidad de mantener la estabilidad mientras se realizan diversas actividades motrices.

Esta área se desarrolla a través de una ordenada relación entre el esquema corporal y el mundo exterior.

El equilibrio es un estado por el cual una persona, puede mantener una actividad o un gesto, quedar inmóvil o lanzar su cuerpo en el espacio, utilizando la gravedad o resistiéndola.

CONCIENCIA CORPORAL

La conciencia corporal es el medio fundamental para cambiar y modificar las respuestas emocionales y motoras.

Los fundamentos de la conciencia corporal, del descubrimiento y la toma de conciencia de sí son:

a.Conocimiento del propio cuerpo global y segmentario.

b.Elementos principales de cada una de las partes su cuerpo en si mismo y en el otro.

c.Movilidad-inmovilidad.

d.Cambios posturales. (Tumbado, de pie, de rodillas, sentado,...)

e.Desplazamientos, saltos, giros. (De unas posturas a otras.)

f.Agilidad y coordinación global.

g.Noción y movilización del eje corporal.

h.Equilibrio estático y dinámico.

i.Lateralidad.

j.Respiración.

k.Identificación y autonomía.

l.Control de la motricidad fina.

m.Movimiento de las manos y los dedos.

n.Coordinación óculo manual.

o.Expresión y creatividad.

p.Desarrollo expresivo de sentidos y sensaciones.

LATERALIDAD:

Es el predominio funcional de un lado del cuerpo, determinado por la supremacía de un hemisferio cerebral.

Mediante esta área, el niño estará desarrollando las nociones de derecha e izquierda tomando como referencia su propio cuerpo y fortalcerá la ubicación como base para el proceso de lectoescritura. Es importante que el niño defina su lateralidad de manera espontánea y nunca forzada.

ESTRUCTURACIÓN ESPACIAL:

Esta área comprende la capacidad que tiene el niño para mantener la constante localización del propio cuerpo, tanto en función de la posición de los objetos en el espacio como para colocar esos objetos en función de su propia posición, comprende también la habilidad para organizar y disponer los elementos en el espacio, en el tiempo o en ambos a la vez. Las dificultades en esta área se pueden expresar a través de la escritura o la confusión entre letras.

TIEMPO Y RITMO:

Las nociones de tiempo y de ritmo se elaboran a través de movimientos que implican cierto orden temporal, se pueden desarrollar nociones temporales como: rápido, lento; orientación temporal como: antes-después y la estructuración temporal que se relaciona mucho con el espacio, es decir la conciencia de los movimientos, ejemplo: cruzar un espacio al ritmo de una pandereta, según lo indique el sonido.

MOTRICIDAD:

Está referida al control que el niño es capaz de ejercer sobre su propio cuerpo. La motricidad se divide en gruesa y fina, así tenemos:

a. Motricidad gruesa: Está referida a la coordinación de movimientos amplios, como: rodar, saltar, caminar, correr, bailar, etc.

b. Motricidad fina: Implica movimientos de mayor precisión que son requeridos especialmente en tareas donde se utilizan de manera simultanea el ojo, mano, dedos como por ejemplo: rasgar, cortar, pintar, colorear, enhebrar, escribir, etc).

La iniciación deportiva en el niño (5): El futbol como deporte ideal para la iniciación deportiva.

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CONSIDERACIONES GENERALES

El fútbol no es cuestión de privilegios, sino de derechos. Según acreditó la Convención sobre los Derechos del Niño, el fútbol es un lenguaje universal de millones de personas en todo el mundo, incluidos niños, niñas y adolescentes, independientemente de su lugar de origen, idioma que hablen o religión a la que pertenezcan.

En España, son miles los niños que juegan al fútbol a diario. Hay muchos que juegan en el recreo del colegio, en el patio de la urbanización, en el parque, en un equipo de su barrio o ciudad, etc. pero también hay otros muchos que se apuntan a las escuelas de fútbol infantil con el objetivo de convertirse en verdaderos astros del balón.

El fútbol es el deporte más popular del mundo. En muchos lugares, como Europa o Sudamérica, el fútbol es mucho más que un juego, es un estilo de vida. Cada vez son más los niños que se apuntan a escuelas de fútbol con el objetivo y el sueño de convertirse en un astro del llamado "deporte rey". La afición es cada día más grande y las niñas también están conquistando espacios en esta disciplina.

BENEFICIOS DEL FÚTBOL EN LOS NIÑOS

El futbol es una fuente muy positiva tanto de salud como de aprendizaje y comportamiento en la infancia puesto que ayuda a sociabilizar y a aprender a trabajar en equipo.

Las primeras cosas que mejoran los niños a partir de los cinco años aproximadamente que juegan al fútbol es la movilidad y la coordinación de sus movimientos. En las primeras etapas del crecimiento, los niños desarrollan una serie de condiciones ideales para entrenar la movilidad. A partir de los 5 años la mayoría de los niños ya están preparados para dar sus primeros pasos en el fútbol: se adaptan mejor a los movimientos y suelen tener una mejor coordinación.

Controlado, sin excesos innecesarios y una adecuada preparación, este deporte puede aportar grandes beneficios:

- Fortalece los huesos en general e incrementa la densidad ósea de los huesos de las piernas, en especial del fémur.

- Potencia el conocimiento del propio cuerpo.

- Mejora la capacidad cardiovascular y aumenta la resistencia cardiovascular, previniendo la aparición de enfermedades cardiovasculares.

- Estimula la velocidad de reacción, la coordinación motora y la visión periférica.

- Fortalece la musculatura en general, potenciando especialmente la musculatura de las piernas, aumentando la potencia del salto. Mejora la resistencia y la fuerza muscular y previene las lesiones musculares.

- Incrementa los niveles de testosterona, haciendo a su vez que se incremente el tejido muscular.

- Contribuye en gran medida a una buena oxigenación de la sangre estimulando el sistema circulatorio.

- Aumenta la flexibilidad siendo el niño será más ágil, más rápido y tendrá menor riesgo de torceduras.

- Aporta el control de un alto nivel de movimientos básicos que permitirán en el futuro realizar de forma óptima el trabajo técnico deportivo.

- Previene la obesidad, enseña hábitos de higiene y salud y los niños duermen mejor y son capaces de enfrentarse mejor a los pequeños retos de la vida cotidiana

Además, el fútbol como deporte de equipo:

- Sociabiliza a los niños, les inculca el trabajo en equipo, el valor del compañerismo y la generosidad.

- Mejora su relación con los demás y aprenden roles dentro de un equipo para llegar a un mismo objetivo.

- Se fomentan liderazgos, se dividen responsabilidades y se crean vínculos de amistad.

- Ayuda a ganar seguridad en sí mismo, ya que el hecho de ir superando retos anteriores, hace que el niño se sienta capaz de afrontar otros de mayor dificultad.

- Contribuye a aumentar la autoestima, ya que el niño "se gusta a sí mismo" al ver que es capaz de hacer bien, diferentes tipos de movimientos y ejercicios.

- Favorece la autonomía, ya que el niño se da cuenta de que es capaz de dominar su cuerpo en el entorno (espacio, obstáculos, saltos, etc.). Ello le hace consciente de que tiene gran capacidad para actuar de forma independiente.

- Su mejora hace que se sienta valorado por los demás: sus compañeros le llaman para participar con ellos, sus entrenadores le felicitan y sus padres también.

- Le ayuda a sentirse valiente en diferentes situaciones, tanto físicas como sociales, y eso le da seguridad.

- Se siente más independiente, capaz de decidir por él mismo cuándo y cómo debe actuar o dejar de hacerlo.

Algunos psicólogos afirman que el fútbol es una buena herramienta para alejar a los más jóvenes de las tentaciones de las drogas, la violencia y el alcohol.

En Unicef reconocen que el fútbol es un instrumento educativo valioso que puede ayudar a los niños a superar traumas y frustraciones. Niños mayores pueden recuperar la infancia "perdida" a través del fútbol. Unicef utiliza el fútbol de muchas formas y en muchos países para educar a los niños en sus relaciones con los demás, divertirles, protegerles de la violencia, los abusos y de otros males, concienciarles acerca del sida, etc.

La iniciación deportiva en el niño (6): Las escuelas de futbol.

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¿QUÉ ÉS UNA ESCUELA DE FUTBOL?

Las escuelas de fútbol intentan formar a los niños en el mundo del balón. Cuentan con entrenadores, médicos y fisioterapeutas que ayudan a los niños a convertirse en buenos deportistas.

Las sesiones de entrenamiento siempre son divertidas y entretenidas. En las escuelas de futbol los niños no sólo aprenden técnicas y habilidades futbolísticas para robar el balón al oponente o marcar goles, también aprenden a trabajar la dinámica de grupo y a mejorar y desarrollar su psicomotricidad para ganar confianza en el terreno de juego.

Como en todos los deportes, los niños se arriesgan a sufrir lesiones - torceduras de tobillos o rodillas, esguinces, fracturas, etc. -, pero en las escuelas de futbol suelen enseñar a los niños, los cuidados que deben tener para evitar  accidentes (saber cómo apoyarse al caer o intentar evitar estos accidentes), pues normalmente cuentan con entrenadores, médicos y fisioterapeutas preparados para atenderlos en caso necesario, y educarlos en la prevención de accidentes.

Para aumentar el rendimiento en los entrenamientos y que el trabajo realizado fructifique,     las escuelas dividen y clasifican en grupos a los niños según su edad y avances, y a medida que los niños se van superando o mejorando en los entrenamientos y van creciendo, van subiendo de grupo y entrenando más fuerte y más días.

Esto implica más horas de práctica, pero para chicos de 8 a 10 años de edad, es el tiempo adecuado para empezar a competir en campo y a entrenarse dos o tres veces a la semana, pues a más edad, se presenta mayor velocidad y dificultad en los partidos.

La categoría infantil contempla niños de hasta 13 años, después de esta edad algunos desisten por el cansancio y otros porque sienten que no tienen las habilidades requeridas, no obstante, el fútbol ha estado en sus vidas, de tal suerte que si no llegaron a ser estrellas del deporte, seguro si es, que el juego les aportó numerosos beneficios a su desarrollo integral.

Las escuelas de fútbol están abiertas a todos, incluidos los niños con alguna discapacidad o trastorno físico como asma, alergia, Síndrome de Down, hiperactividad o sordera. Esas alteraciones no les impiden de jugar al fútbol.

REQUISITOS MÍNIMOS DE UNA ESCUELA DE FUTBOL

Para un correcto y eficaz funcionamiento de una escuela de fútbol, es imprescindible, aportar soluciones a todos los aspectos que intervienen en la formación deportiva y humana de los jóvenes futbolistas. Por ello es necesario:

- Una infraestructura y estructura propia y exclusiva dedicada al fútbol base.

- Un programa, dirección y técnicos especializados en el fútbol base.

- Unos objetivos alcanzables, coherentes, reales y precisos.

- Una planificación estructurada en macrociclos, mesociclos y microciclos de trabajo. A través de la planificación se establecen las bases sólidas para desarrollar en el jugador una construcción progresiva y equilibrada de todas sus capacidades motoras y condicionales necesarias en los años sucesivos.

- Una metodología correcta y estructurada en función de las edades.

- Un seguimiento continuo del trabajo, con sus oportunas evaluaciones.

- Una prioridad en los objetivos y no en los resultados.

OBJETIVOS DE UNA ESCUELA DE FUTBOL

Una escuela de futbol es el primer contacto del niño o niña con un deporte colectivo, en el que el medio es lo más importante.

- el niño debe reconocer su propio cuerpo, desarrollar su estado mental, emocional y social, saber orientarse y conocer a su entorno, hacer experiencias perceptivas con el balon y dominar progresivamente el balon.

- los hábitos deportivos correctos y un buen trabajo a nivel psicomotriz y cognitivo.

- la superacion de si mismos con honestidad, responsabilidad, autoestima y con una mayor y mejor adaptación social.

- el espiritu de equipo donde la relación con los demás esta dominada por la solidaridad, la tolerancia, la comprensión, el optimismo y buscando objetivos comunes que convergen en alcanzar las metas propuestas del colectivo.

- el juego limpio mediante el respeto al prójimo, la lealtad, respeto a las reglas, el orden y la sinceridad, no solo en el terreno de juego si no también fuera de él.

- el desarrollo social mediante la inserción y relación de los jóvenes, es el vehículo directo que pone en las manos de los niños las escuelas de fútbol para su desarrollo social. Comprobando que el esfuerzo del conjunto contribuye al esfuerzo individual.

Los técnicos deportivos o entrenadores, son los responsables principales que las practicas deportivas se desarrollen de forma mas o menos formativa y educativa y es muy importante en este proceso conseguir una eficaz intencionalidad formativa – educativa en el proceso de iniciación deportiva, destacando los siguientes aspectos:

- Fomentar hábitos de practica deportiva saludables.

- Estimular y desarrollar los patrones motores de base.

- Ayudar al niño, con un estilo de enseñanza distinto, a “pensar” aprendiendo a tomar decisiones correctas en el menor tiempo posible.

- Experimentar las primeras nociones de tiempo y espacio.

- Favorecer el respeto a las normas.

PRINCIPIOS EDUCATIVOS Y FORMATIVOS QUE DEBERÍA REGIR TODA ESCUELA DE FUTBOL

- Tener en cuenta que el buen juego y demostrar lo que se ha enseñado en los entrenamientos, es mas importante que ganar.

- Hay que buscar siempre la victoria, pero nunca a cualquier precio.

- Si se pierde, nunca nuestros jugadores se deben sentir perdedores, si han puesto su máximo esfuerzo y han hecho todo lo posible por alzarse con el triunfo.

- Ganar es consecuencia de jugar bien. Hay que motivar al jugador a pensar en jugar lo mejor posible. Por eso es importante disfrutar jugando para poder jugar bien y no en función del marcador.

- Hay que aprender a jugar como en un entrenamiento y entrenar como si fuese un partido.

DERECHOS DE LOS JÓVENES EN LA PRACTICA DEL FÚTBOL

- Entenderse y divertirse.

- Jugar como un niño que es y jugar con niños de su edad.  

- Disputar competiciones sin obligarles a ser campeones.

- Jugar con la máxima seguridad posible.

- Ser entrenado por personas debidamente preparadas.

- Poder realizar sus propias experiencias.

- Ser tratado con dignidad y respeto.

¿Porqué és mejor el fútbol 7 en niños de 10 y 11 años?

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Estos son los 24 razonamientos que hablan a favor de la práctica del fútbol 7 para los niños de 10 y 11 años en detrimento del fútbol 11 contra 11.


EN EL FÚTBOL 7:


1.- Los jugadores están más veces en contacto con el balón, realizan más pases, controles, conducciones, regates, remates y rechaces. También el portero interviene más veces. Así el fútbol 7 estimula más el aprendizaje de las situaciones técnico - tácticas básicas que el fútbol 11 contra 11.


2.- La técnica del pase, del tiro, del control, de la conducción, del juego aéreo y de las fintas se ejecuta con más facilidad y precisión debido al peso y la circunferencia menor del balón nº 4.


3.- Los jugadores anotan más goles, lo que favorece el desarrollo de su confianza y les motiva a esforzarse más.


4.- Los jugadores están más veces expuestos a las situaciones básicas del juego de fútbol (1:1,2:1,1:2,2:2,3:2,2:3 y 3:3), lo que facilita su entendimiento y solución posterior con más acierto.


5.- Hay más tiros libres, saques de banda, saques de esquina y penaltis, lo que facilita su aprendizaje.


6.- Cada jugador que no tiene el balón participa mentalmente y más intensamente al juego por tener más posibilidades de jugar el balón que en el juego 11 contra 11. Debido a que hay menos jugadores en el campo, debe procesar menos información antes de poder intervenir en la jugada, lo que facilita su acierto en el juego. También del punto de vista físico participa más frecuentemente e intensamente al juego.


7.- Es más fácil ubicarse en cada momento correctamente en el terreno de juego. Así el niño de 10 y 11 años se integra mejor en un equipo de Fútbol 7 que en un equipo de 11 jugadores.


8.- El juego se desarrolla con más fluidez y más dinámica que el juego reglamentario.


9.- El niño de 10 y 11 años disfruta más debido a las razones aquí enumeradas.


10.- Se evita una prematura especialización en una demarcación determinada. Se presentan más frecuentemente situaciones en las cuales un defensa ataca y un atacante defiende debido a la menor “profundidad” del campo (60m.). Así, el fútbol 7 exige una mayor polivalencia de cada uno de sus jugadores lo que interesa en la formación de los jóvenes futbolistas.


11.- El jugador puede salir y regresar tantas veces como el formador lo desee, con lo cual existe la posibilidad de dar al jugador una necesaria información fuera del campo inmediatamente después de su actuación acertada o una jugada malograda. Así, recibe consejos durante su presencia en el banquillo y no cuando está en el campo y su atención se dirige a la lectura del juego. Aprende mejor.


12.- Hay un ambiente de grupo y mucho menos “discriminación” entre los buenos y menos hábiles porque no existen más titulares o suplentes debido a la posibilidad de cambiar al mismo jugador varias veces. Todos van a jugar.


13.- Los jóvenes practican un juego parecido a aquel de los adultos porque las dimensiones del campo y el menor número de jugadores facilita el juego de conjunto que se basa en el desarrollo de la capacidad de comunicación y cooperación entre los jugadores. En el fútbol 7 no existe el juego al pelotazo.


14.- Se enseña mejor que en el juego reglamentario la capacidad de percepción, de orientación y el manejo del espacio que está a su perfecta medida.


15.- El jugador acierta más veces por tener facilidades en la percepción y análisis de la situación, así como en la toma de decisiones. Además, el balón facilita la ejecución de lo que han pensado anteriormente.


16.- El jugador puede auto-corregirse mejor que en el juego reglamentario en el cual las situaciones de juego son mucho más complejas y, por lo tanto, el niño precisa de la ayuda del técnico para conocer las razones de su error.


17.- Favorece la correcta lectura de juego (entendimiento de lo que ocurre en cada momento) por una frecuente reaparición de las mismas situaciones básicas de juego.


18.- Se cumplen los deseos, las expectativas y las necesidades vitales de los niños entre 10 y 11 años. El niño juega si fuera grande porque se adaptó el fútbol a su medida.


19.- Es más fácil detectar talentos. También es más fácil para el formador evaluar el rendimiento de cada uno de sus jugadores y encontrar las deficiencias a corregir en los entrenamientos posteriores.


20.- Los jugadores menos hábiles contribuyen más al juego, lo que favorece su mejora en las distintas capacidades de juego, necesarias para jugar bien al fútbol.


21.- El portero, debido a las dimensiones de la portería (especialmente por su altura de 2m.), acierta más veces, lo que se refleja en su confianza en sí mismo durante el partido. El fútbol 7 favorece su juego de ataque.


22.- El formador que, generalmente, está todavía en el proceso de formarse, tiene menos problemas para dirigir un grupo de un número más reducido de jugadores. Puede dar a cada uno de sus jugadores más atención. El fútbol 7 le da facilidades para analizar o leer el juego de ambos equipos y para evaluar el rendimiento de sus discípulos debido a situaciones de juego menos complejas.


23.- Los jóvenes árbitros de menos de 20 años encuentran en el fútbol 7 una competición más simplificada y a su medida que favorece su formación gradual hasta llegar a arbitrar partidos de once contra once.


24.- Los padres están más contentos ver actuar a su hijo como protagonista en el juego y con posibilidades de marcar más goles que en la competición 11 contra 11.

 

(Texto de Horst Wein (Licenciado en educación física y formador de fútbol)).

¿Cómo preparar un equipo alevin? (1)

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CONSIDERACIONES GENERALES:

Es importante tener en cuenta y haber trabajado previamente con estos niños alevines, las pautas marcadas en la etapa benjamín (ver el tema cómo preparar un equipo benjamín).

La etapa alevín (5º y 6º de Educación Primaria) incluye a niños y niñas de entre 10 y 12 años de edad.

Esta época supone continuar profundizando en aquella actividad o actividades con las que se tuvo el primer contacto en la etapa benjamín o, en algunos casos, probar una experiencia deportiva diferente.

Estos últimos no tendrán motivo para preocuparse, puesto que la idea es seguir aprendiendo sin entrar en grandes profundidades técnicas; así, cualquier principiante que tenga un cierto interés podrá integrarse sin problemas en la dinámica de trabajo. Lo que no es óbice para que marquemos un progreso y una evolución acorde con las características del niño e intentemos ofrecerle propuestas y contenidos técnicos acordes con su edad.

PARA DISEÑAR UNA RUTINA DE ENTRENAMIENTO DE FÚTBOL ALEVÍN HAY QUE REALIZAR LOS SIGUIENTES PASOS:

A.- REALIZAR UNA APROXIMACIÓN GENÉRICA A LAS CARCATERÍSTICAS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS DE 10 Y 12 AÑOS DE EDAD (ETAPA ALEVIN):

1.- Características generales:

En estas edades da la impresión de haber alcanzado una madurez y un equilibrio permanente, sin embargo, esta etapa es más bien un período de adaptación.

Se produce una auténtica socialización con los iguales.

Los niños de diez años se encuentran en la cima de la infancia, a los once hay un deslizamiento hacia la adolescencia, a los doce, crece el interés por sí mismo y tiene lugar una separación del mundo interno y externo. Aparecen vivencias internas que guarda celosamente.

Ya cuenta con la inteligencia adecuada para proponerse y alcanzar sus fines. Su comportamiento suele ser irregular. Postemporadas le gusta estar más en casa con sus padres y por temporadas corre continuamente fuera de casa para estar con sus amigos o para estar solo.

Es la época de las pandillas. La pandilla termina ocupando el lugar en su vida que antes había tenido la familia.

Desarrollo psicomotor: Independencia funcional, independencia derecha- izquierda, de brazos -piernas respecto del tronco y transposición del conocimiento de sí mismo al conocimiento de los demás.

Desarrollo social: Surgen las primeras diferencias entre el comportamiento social de niños y niñas. Reducción del grupo de amigos, oposición al mundo social y edad de los secretos.

Desarrollo intelectual: Comienza el periodo del pensamiento abstracto, separación del mundo interior del exterior y constitución de un sistema de valores con reglas de juego, conductas sociales...etc.

Desarrollo afectivo: Buena relación con el adulto y maestro, inicio de la pubertad aparición de la intimidad, identificación sexual, reactivación de las tendencias infantiles reprimidas.

2.- Características psicopedagógicas:

- Capacidad de relacionar y asociar conceptos en tiempo y en espacio.

- Le interesan los retos en los que puedan dar medida de su nivel competitivo.

- Tendencia acusada a alejarse del mundo infantil y lo que ello comporta.

- Valora mucho el grupo y la imagen que proyecta sobre el colectivo.

- Autonomía notable en la realización de tareas de todo tipo (no buscan al adulto).

- Toma conciencia de sus posibilidades y sus motivaciones y consiguientes conductas suelen ir acordes a sus percepciones personales.

- Es capaz de establecer un pensamiento formal basado en abstracciones.

3.- Características físico-motrices:

- Compensación entre crecimiento en longitud y en anchura.

- Buena relación entre peso y fuerza.

- Baja la elasticidad muscular con respecto a la etapa anterior (aunque mantiene un buen nivel).

- Capacidad para mantener esfuerzos con un nivel considerable de autorregulación (especialmente en el 2º año).

- Busca soluciones motrices ante los problemas que plantean los juegos.

- Hacia el final de esta etapa (pre-pubertad), algunos de sus parámetros físicos (como la velocidad) no estarán muy lejanos de los que tendrá en la edad adulta.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo alevin? (2)

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B.- OBTENER UNA VISIÓN GENERAL QUE RELACIONA EL OBJETIVO PRINCIPAL DE CADA ETAPA CON LOS CONTENIDOS DE TRABAJO EN LOS DIFERENTES CONTEXTOS PEDAGÓGICOS.

El objetivo de la etapa alevín es la familiarización con:

a.- La dinámica de aprendizaje (contexto social): relaciones y hábitos de trabajo.

b.- Los elementos básicos del juego (contexto técnico-táctico): habilidades con balón (ataque) y habilidades sin balón (ataque y defensa).

c.- Los aspectos básicos del juego (contexto conceptual): las reglas, criterios básicos del juego y la competición.

Cada uno de estos bloques estará integrado por diferentes fundamentos desde los que, partiendo de una introducción, se podrá acceder a la serie de propuestas de actividades de cada uno de ellos.

C.- PROFUNDIZAR EN LOS CONCEPTOS BÁSICOS DEL JUEGO PARA ESTA EDAD (CONTEXTO TÉCNICO).

1.- Inicio de la sesión de entrenamiento:

El comienzo de la sesión debe formar parte de un proceso incluido en lo que llamaríamos fase inicial. Dentro de esta fase, la primera toma de contacto, la primera actividad es muy importante, puesto que determinará la forma y el espíritu con los que se abordará el resto de la sesión.

El objetivo de esta fase es el acondicionamiento e introducción progresiva en la sesión, de carácter primordialmente lúdico, y que a la vez pretendemos que sirvan de calentamiento y toma de contacto con el núcleo del trabajo que vayamos a llevar a cabo. Esta fase la podemos realizar con o sin balón.

En esta fase y a esta edad, los jugadores ya deben tener una noción clara de que son los estiramientos, como se realizan, que músculos estiran y para qué sirven, por lo que es interesante ir inculcando la rutina de los estiramientos, encargando cada sesión a un jugador distinto la dirección de los mismos, que previamente habrá explicado el entrenador en los primeros entrenamientos de la temporada.

En categorías jóvenes (prebenjamín, benjamín y alevín) se deben usar los estiramientos como preparación teórica del futbolista para posteriores categorías, pero no por el propio objetivo físico, ya que las características del niño lo hacen innecesario. Un jugador alevín debería conocer todos los músculos de sus piernas y saber cómo se estiran.

Ejemplos de actividades de esta fase, sin balón:

a.- Pares y nones:

El entrenador asigna a cada jugador un número que deberán mantener en secreto y situará dos conos en el campo. A la señal comenzarán a trotar libremente por el campo hasta que el entrenador señale uno de los dos conos llamándolo, por ejemplo, par (el otro cono, obviamente, será el impar). Entonces todos los jugadores cuyo número sea par, deberán agruparse alrededor de dicho cono agarrados de la mano y los nones irán al contrario. Gana el equipo que primero consiga el objetivo. Jugar varias veces y cambiar de números.

b.- La cola:

En grupos de cinco jugadores en fila y agarrados por la cintura, corren libremente por el campo. A la señal del entrenador, el primero de la fila se gira e intenta tocar al último de la fila en menos de diez segundos, al mismo tiempo que el resto de la fila y manteniendo la fila, intentará impedirlo desplazándose lateralmente. Al cabo de diez segundos el primer jugador se colocará al final de la fila.

c.- Adiós:

Un jugador en el centro del campo y el resto corriendo en torno al círculo central. A la señal del entrenador los jugadores que corren escaparán del jugador del centro, intentando entrar en una de las dos porterías determinada previamente por el entrenador (campo de F-7) o en una hecha con picas si en ese momento está ocupada. El jugador del centro intentará tocar o coger a alguien para que ocupe la posición central en el siguiente inicio.

Ejemplos de actividades de esta fase, con balón:

a.- Relevos mano-pie:

Equipos de 3 a 5 jugadores se colocan en filas frente a los conos para hacer una carrera de relevos. A la ida habrá que llevar el balón con la mano dando la vuelta al llegar al cono, y a la vuelta habrá que hacerlo con el pie. Tras pasar el balón habrá que quedarse en la fila donde se pasa. La cuestión es conseguir que todos los componentes del equipo completen el recorrido antes que de los otros equipos.

b.- Buscando el aro:

En medio campo todos los jugadores están realizando conducción libre con un balón cada uno. En la misma zona y desperdigados por el suelo hay aros (tres menos que jugadores). A la señal del entrenador cada jugador debe conducir el balón hacia el aro y dejarlo dentro inmóvil pisándolo con la planta. Obviamente tres jugadores se quedarán sin aro. Cada vez se da un punto a quien lo consigue para ver quién gana al final de las repeticiones.

c.- Seis pases:

 Los jugadores se dividen en dos equipos diferenciados con petos, que jugarán en medio campo. El objetivo de un equipo será conseguir cinco pases con las manos y uno con la cabeza, seguidos,  sin que el contrario toque el balón. El equipo que lo consiga tendrá un punto. Jugar a 3 puntos.

¿Cómo preparar un equipo alevin? (3)

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2.- La enseñanza técnica:

Básicamente, técnicamente  trabajaremos en esta edad, conducción, regate, control, pase, tiro y remate.

- Conducción:

Llamamos conducción a la acción de desplazamiento individual del  jugador con el balón controlado.

A nivel colectivo es una de las maneras que tiene un equipo de progresar hacia la portería contraria; siempre, o casi siempre, en combinación con el pase.

Utilizamos la conducción para desplazar el balón controlado en función de las necesidades.

En esta categoría trataremos que los niños tomen conciencia de las aplicaciones básicas de la conducción: progresar con el balón y temporizar.

Tácticamente, el trabajo irá enfocado a conseguir un cierto nivel de discernimiento de los momentos en los que se debe emplear la conducción.

A nivel técnico, incidiremos en las superficies de contacto a emplear según el tipo de conducción requerido:

- Lenta (con el interior).

- Rápida (exterior y empeine).

- Cambios de ritmo (puntera y planta).

Igualmente se resaltará la importancia de utilizar el cuerpo para proteger el balón, cuando la conducción se lleve a cabo bajo presión defensiva, levantar la cabeza, controlando con la vista una buena parte del campo y no olvidarse de pasar.

- Regate:

El regate es la habilidad técnica que permite desbordar o alejar a un adversario manteniendo la posesión del balón.

En este periodo trataremos de fomentar el dominio del balón en carrera para que el jugador esté provisto de una gama suficiente de recursos que le posibiliten llevar a cabo con éxito la acción de regate.

Por ello, nuestras propuestas tendrán como doble objetivo la mejora del dominio del balón y la mejora del 1x1 ofensivo. Desde un punto de vista técnico, queremos que el jugador emplee diferentes recursos para desequilibrar a cualquier oponente: fintas, cambios de ritmo, utilización del cuerpo, etc.

A nivel táctico, expondremos y trataremos de llevar a la práctica los conceptos generales relativos al regate: zonas, momentos y situaciones en las que el regate es o no conveniente.

Se debe explicar, demostrar, enseñar y corregir los diferentes tipos de regates que existen y se puede pedir a los jugadores que preparen un regate (que pueden ver en videos de grandes jugadores) para enseñarlo a sus compañeros y practicarlo en el entrenamiento.

- Control:

Es el gesto técnico que sirve de enlace con la gran mayoría de las acciones técnicas de carácter individual. De ahí que la ejecución y el consiguiente trabajo técnico sobre este fundamento sean una constante en todos los niveles de aprendizaje.

En la categoría alevín presentaremos las formas básicas de control, matizando y experimentando las diferencias existentes entre cada una de ellas:

- Parada: inmovilización total del balón.

- Semiparada: inmovilización parcial del balón.

- Amortiguamiento: restar velocidad al balón.

Además, no debemos olvidar la importancia que tiene la orientación posterior al control. Es el momento de practicar y asimilar el concepto del control orientado.

- Pase:

En lo relativo a la habilidad técnica del pase, respecto a la etapa benjamín, introduciremos criterios más específicos en lo relativo a diferenciar distancias: pase largo, medio o corto y alturas: alto, medio y raso; aspectos estos que quedarán reflejados en las propuestas de trabajo.

Esta progresión presupone una evolución lógica en lo relativo a cualidades físicas como la coordinación o la fuerza — necesarias tanto para elevar el balón como para enviarlo a una cierta distancia —, que normalmente se da en estas edades con respecto a la anterior etapa.

En lo tocante a superficie de contacto, manteniendo la importancia de la alternancia interior-exterior, propondremos la utilización de otras partes del pie como el empeine, talón, planta y cabeza.

- Remate:

La importancia del remate es capital, desde cualquier perspectiva que analicemos el juego, dado que es el paso previo, necesario e imprescindible para conseguir marcar.

En la categoría alevín, incidiremos en las variables principales que determinan el lanzamiento: potencia y colocación; puesto que los niños y niñas de estas edades pueden, en líneas generales, golpear el balón con cierta fuerza y precisión.

Igualmente, trataremos de utilizar las diferentes partes del pie, en función de las necesidades; las cuales serán básicamente las mismas que veíamos para el pase: interior, exterior y empeine. Como novedad, introduciremos en alguna propuesta el remate de cabeza.

También, desde un punto de vista técnico, señalaremos la diversidad de superficies de contacto con el balón adecuadas a cada momento, en función de la distancia, el lugar y la oposición defensiva.

3.- La enseñanza técnica del portero:

A partir de la edad alevín, pensamos que aquellos jugadores que decidan ocupar la posición de portero deben comenzar su trabajo como especialistas. Por ello, independientemente de su participación en acciones conjuntas, una parte significativa del entrenamiento de estos jugadores irá acorde con su especificidad. Las acciones técnicas del portero y su ubicación en el terreno de juego serán los ejes sobre los que giren las siete propuestas que presentaremos a continuación.

En ellas incidiremos en paradas y blocajes de todo tipo, el juego de pie y en no perder la referencia con respecto al marco, tomando las decisiones convenientes para reducir los ángulos de tiro.

Desde un punto de vista más concreto, las precisiones se centrarán en los siguientes aspectos:

- Proteger el balón con el cuerpo.

- Cruzar un paso por delante en las estiradas.

- Situarse en la bisectriz del ángulo balón-poste.

- No abrir demasiado las piernas en los blocajes de balones bajos.

De todas formas, especialmente si no contamos con más de dos candidatos para el puesto de portero, es conveniente que algún jugador de campo participe de vez en cuando en los ejercicios específicos para porteros.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo alevin? (4)

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D.- PROFUNDIZAR EN LOS CONCEPTOS BÁSICOS DEL JUEGO PARA ESTA EDAD (CONCEPTO GLOBAL DEL JUEGO EN ATAQUE).

a.- Desmarques:

La acción de librarse de la marca con el objetivo de propiciar líneas de pase, adquiere en esta etapa una significación más relevante que en la anterior.

Si pretendemos construir un juego básico de ataque, donde el balón evolucione y progrese con cierta fluidez, es imprescindible que los jugadores sin balón asuman el pensamiento táctico básico, en el que la primera premisa será facilitar la labor del portador del balón para que el pase se lleve a cabo sin riesgo. En este sentido, los cambios de ritmo, las paradas y sobre todo las fintas tienen una importancia primordial.

Así pues, nuestra acción pedagógica irá encaminada a que los jugadores sin balón asimilen y pongan en práctica la búsqueda de espacios libres de marca para que el pase sea posible y el juego pueda tener continuidad.

b.- Progresión por medio del pase:

En la línea marcada para la etapa benjamín, intentamos que la progresión por medio del pase tenga un protagonismo importante. Mayor si cabe que en la citada etapa, puesto que el niño de esta edad puede desplazar el balón con mayor fuerza, y los recorridos del balón, en consecuencia, son más largos; amén de una significativa mejora en todo lo relativo a la comprensión táctica del juego.

En este sentido, nuestra intención pedagógica principal será que todo jugador, a partir de las posibilidades que se le presenten, elija la opción más adecuada para llevar el balón a la portería contraria.

c.- Progresión combinada:

Las progresiones combinadas en las que intervienen el pase y la conducción son las que más incidencia tienen en el juego. No debemos olvidar la importancia que tienen otros fundamentos asociados a los anteriores (como el control o el desmarque), a la hora de concluir con éxito la acción de progresión. De todas formas, el hecho de que intervenga en mayor medida un componente técnico u otro, lo determinará la situación de juego por un lado y la concepción táctica de los jugadores por otro.

En esta etapa trataremos de incidir de manera global en estas dos variables por medio de actividades que primen la utilización de ambos fundamentos; siempre tratando de que sean situaciones jugadas en las que el jugador tome la decisión de emplear una u otra forma de conducción.

d.- Conceptos de ataque:

En esta categoría, al igual que hacíamos en benjamines, abordaremos la cuestión colectiva a partir de unos conceptos generales de ataque, cuya comprensión y puesta en práctica posibilitará al equipo atacar con un criterio, sin que ello vaya en detrimento de la libertad que necesitan los niños para interpretar las diferentes situaciones que se les presenten en el transcurso del juego.

Estos conceptos serán:

- Buscar apoyos.

- Buscar al jugador libre de marca.

- Intentar jugar en superioridad.

- Abrir espacios.

De todas formas, no podemos dejar de recalcar que el desarrollo de estas ideas tácticas deberá ir cimentado en unos buenos fundamentos técnicos individuales.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo alevin? (5)

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E.- PROFUNDIZAR EN LOS CONCEPTOS BÁSICOS DEL JUEGO PARA ESTA EDAD (CONCEPTO GLOBAL DEL JUEGO EN DEFENSA).

- Posición básica:

En defensa, tener una buena posición de referencia resulta primordial de cara a afrontar todas las posibles formas de intervención defensiva; es lo que llamamos posición básica. Es una posición en la que las piernas deben estar ligeramente separadas, el centro de gravedad ligeramente bajo y el cuerpo relajado. A partir de esta posición se estructurarán tanto los desplazamientos defensivos como las salidas para realizar cortes, entradas, coberturas, etc.

Mención aparte merecen los desplazamientos defensivos que serán movimientos cortos en los que se partirá de la posición básica y se retomará a partir del movimiento inmediato.

Los detalles básicos de estos movimientos son:

- Pasos cortos cambiando el peso rápidamente de una pierna a la otra.

- Las piernas no se cruzan; se intenta mantener la misma amplitud en todos los movimientos.

- Desplazamientos hacia atrás sobre las puntas de los pies.

En estas edades es conveniente que los niños interioricen esta posición para sentar las bases posturales de la defensa.

- 1x1:

A medida que nuestro pensamiento defensivo evoluciona, resulta más evidente que la clave para evitar desajustes defensivos es no ser rebasados en las situaciones de 1x1.

Por ello, en esta edad, insistiremos en todas las propuestas de 1x1 en aquellos detalles que determinen la eficacia defensiva individual para estas situaciones:

- Frenar al portador del balón.

- Cubrir posibles salidas.

- Evitar desequilibrios. Cuerpo centrado con respecto al balón .ver vídeo

- Buena posición básica.

- No descomponerse en los intentos de robo.

- Conceptos de defensa:

En esta edad trataremos de asentar los conceptos más importantes de defensa, con los que ya tomamos contacto en la etapa anterior:

- Achicar espacios.- Limitar al máximo el terreno útil para el ataque.

- Repliegues.- Bajar a defender de una manera rápida y ordenada.

- Referencias.- Mantener las referencias más importantes: zona, balón y jugador asignado.

- Coberturas.- Cubrir el espacio dejado por el jugador que ha sido desbardado.

El planteamiento pedagógico de estos temas será genérico y a la vez lo suficientemente claro como para que el jugador pueda entender y expresar en el juego las ideas más importantes de la defensa en equipo.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo alevin? (6)

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F.- UBICACIÓN Y FUNCIONES DE LOS JUGADORES EN LA CATEGORÍA ALEVIN:

Son las pautas de referencia sobre los aspectos organizativos tácticos a la hora de organizar un equipo.

A continuación marcaremos unas sencillas pautas para que los jugadores tengan unas referencias para jugar en función de la división del terreno en tres zonas diferentes, que determinarán la misión de los jugadores que se encuentren en ellas.

a.- Zona de seguridad:

- Es la zona de defensa.

- Todas las acciones deben de ser sencillas y seguras. Evitar complicaciones.

- Los jugadores de esta zona juegan juntos y mantienen la referencia con respecto al lado de ataque del equipo contrario.

- En ataque y jugadas a balón parado en el campo contrario mantener siempre dos jugadores en esta zona.

- Buscar pasar a la zona de creación o a la de definición (juego directo).

b.- Zona de creación:

- Es la zona de unión entre defensa y ataque.

- En esta zona y en posesión del balón los jugadores deben estar separados, ocupando mucho campo, con el fin de obligar a la defensa contraria a cubrir mucho espacio.

- Buscar rápidamente los pases a la banda o pases largos, intentando que reciba la delantera en la zona de definición.

- No olvidar que en los momentos de defender los jugadores de esta zona deben ayudar rápidamente a los defensas.

c.- Zona de definición:

- Es la zona en la que buscamos la portería contraria, centrar o tirar a gol.

- En este espacio hay que comportarse con atrevimiento.

- La delantera juega separada para complicar el marcaje.

- Es importante repartirse los espacios de remate: primer palo, segundo palo y remate largo.

- En caso de perder el balón, la delantera es la primera que defiende.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo alevin? (7)

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G.- CONOCER LA DIDACTICA DEL FÚTBOL EN LA CATEGORÍA ALEVIN:

Con los conocimientos adquiridos podremos acceder a un cuadro de lo que es la didáctica del fútbol en la categoría alevín.

CASO 1:

1.- Expresión del juego: Afán por mostrar el nivel técnico individual.

2. -Causas: Gusto por el juego y el reto o deseo de agradar.

3.- Acción pedagógica: Potenciar el uso de las habilidades en el momento adecuado.

 4.- Acciones en el entrenamiento: Es una característica de la edad. El jugador siente la necesidad de demostrar de lo que es capaz. Le ayudaremos a contextualizar esas habilidades dándole a conocer el "para que" de las mismas. Si somos capaces de transmitírselo, él será cada vez más capaz de diferenciar las situaciones en las que debe y no debe utilizar ese tipo de habilidades técnicas que tanto le gustan y motivan. Reforzar las acciones positivas y orientarle en aquellas en las que no haya utilizado sus habilidades técnicas de una forma eficiente.

CASO 2:

1.- Expresión del juego: Prioridad de las soluciones individuales ante las opciones tácticas.

2. -Causas: Falta de hábito de pensar o egocentrismo.

3.- Acción pedagógica: Ubicación racional en el terreno de juego y buscar soluciones tácticas o pretácticas a partir de situaciones reales de juego.

4.- Acciones en el entrenamiento: Es una característica de la edad. El jugador en esta edad tiende a jugar con los más próximos. Plantear situaciones reducidas en las que los jugadores tomen soluciones continuamente. Es interesante trabajar en superioridad para los jugadores poseedores del balón. Nuestra labor consistirá en orientar y motivar al jugador para que pueda tomar soluciones adecuadas a cada situación problema que se le plantee.

CASO 3:

1.- Expresión del juego: Mala repartición de la posesión del balón (pocos acaparan la mayor parte del juego).

2. -Causas: Actitudes egocéntricas o inhibición por parte de los compañeros.

3.- Acción pedagógica: Fomento de actividades solidarias y valoración del juego en conjunto.

4.- Acciones en el entrenamiento: Es una característica de la edad. El jugador necesita demostrar que es capaz. El jugador necesita sentirse competente. Establecer grupos de nivel. Se verán favorecidos todos los jugadores. Reforzar las conductas solidarias.

CASO 4:

1.- Expresión del juego: Bajo número de pases por posesión.

2. -Causas: Carencias técnicas o absorción del juego por parte de pocos elementos.

3.- Acción pedagógica: Valorar la acción del pase, jugar con la cabeza alta y jugar sin prisas.

4.- Acciones en el entrenamiento: Asumir que es un problema de la edad. Situaciones jugadas que necesariamente obligan al jugador a descentrar la mirada del balón. Situaciones facilitadas de entrenamiento. Trabajar en superioridad numérica para este tipo de tareas.

CASO 5:

1.- Expresión del juego: Dificultad para mantener la concentración defensiva.

2. -Causas: Obsesión por atacar y marcar.

3.- Acción pedagógica: Concienciar de la importancia de la defensa y premiar acciones como la recuperación, el trabajo de cierre, etc.

4.- Acciones en el entrenamiento: Considerar el juego como un continuo paso de defensa a ataque y no tratar estas fases como algo independiente. Toda acción ofensiva precede a la siguiente acción sin balón. Reforzar las acciones defensivas. Se tiende a corregir las acciones ofensivas ("tienes que superarle en el 1X1" en vez de reforzar la buena acción defensiva "muy bien defendido, así es difícil que te superen")

CASO 6:

1.- Expresión del juego: Inhibición del juego por parte de determinados elementos.

2. -Causas: Inseguridades.

3.- Acción pedagógica: Énfasis en el carácter social del juego e incentivar el pase en corto (evitar el patadón).

4.- Acciones en el entrenamiento: El jugador necesita sentirse competente. De esta forma aumentará su autoconfianza, "atreviéndose" a "hacer cosas". Establecer grupos de nivel. Se verán favorecidos todos los jugadores. Refuerzos positivos de los jugadores a sus propios compañeros.

CASO 7:

1.- Expresión del juego: Dificultad para aceptar el resultado.

2. -Causas: Falta de madurez o sobrevaloración del triunfo.

3.- Acción pedagógica: Premiar el esfuerzo como valor en sí mismo y desdramatizar la competición.

4.- Acciones en el entrenamiento: Asegurar "experiencias de éxito/fracaso" controladas. Debemos saber por qué no hemos conseguido el rendimiento esperado, o por el contrario por que sí. Deben ser capaces dentro de su posibilidad de objetivar su rendimiento y el del equipo contrario. Es el primer paso para la aceptación.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo alevin? (8)

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H.- EDUCACIÓN EN VALORES:

Pero no todo es fútbol, y más en estas edades, pensamos que hay normas, actitudes y valores inherentes a la práctica deportiva a los que hay que prestar especial atención.

VALOR 1:

1.- Valor: CORTESÍA

2.- Normas: Dirigirse de una manera correcta a compañeros, entrenador...

3.- Conductas a fomentar: Saludar a sus compañeros, adversarios, árbitro...

4.- Conductas a evitar: Expresiones ofensivas o malsonantes y actitudes irrespetuosas.

5.- Acciones en el entrenamiento: Refuerzo de estas conductas en el entrenamiento. Se puede establecer un sistema de puntos positivos y negativos que los  jugadores pueden canjear por minutos de juego, elección de tareas de entrenamiento,… El Entrenador  y las madres y padres son un referente claro para los jugadores, así como el comportamiento de los jugadores que ven en otros partidos y por la televisión.

VALOR 2:

1.- Valor: COMPAÑERISMO.

2.- Normas: Mantener una actitud positiva, de modo que el grupo se convierta en un equipo. 

3.- Conductas a fomentar: Apoyar a los compañeros: ánimos, aplausos...y reforzar a los más débiles.

4.- Conductas a evitar: Comentarios negativos y relaciones cerradas.

5.- Acciones en el entrenamiento: Diseño de tareas cooperativas, de sumación de esfuerzos. Conocimiento por parte de todos, de las posibilidades de cada jugador así como de los objetivos individuales y de grupo. Utilizar el sistema de puntos. Jugadores con más prestaciones pueden ayudar a los menos competentes (se van a sentir parte de la consecución de objetivos).

VALOR 3:

1.- Valor: AFÁN DE SUPERACIÓN.

2.- Normas: Voluntad y exigencia de mejora, tanto a nivel individual como colectivo.

3.- Conductas a fomentar: Atención mantenida y esfuerzo.

4.- Conductas a evitar: Desidia y conformismo.

5.- Acciones en el entrenamiento: Establecimiento de objetivos individuales y grupales (deben ser evaluables). La consecución de los mismos aumentará el nivel de autoconfianza individual y de grupo. Utilizar el sistema de puntos. Lectura de textos/entrevistas /reportajes sobre jugadores en los que se refuerce la idea de superación.

VALOR 4:

1.- Valor: PUNTUALIDAD.

2.- Normas: En todas las actividades relacionadas con el equipo: entrenamientos, partidos, desplazamientos, etc. 

3.- Conductas a fomentar: Llegar con cierta antelación y avisar al responsable si se presenta alguna contingencia.

4.- Conductas a evitar: Excusas constantes y falta de previsión.

5.- Acciones en el entrenamiento: Establecimiento de sus propias normas, y aceptación de las mismas. Ser consciente de lo que supone el llegar tarde o faltar a una sesión de entrenamiento, competición.

VALOR 5:

1.- Valor: ACEPTACIÓN DEL RESULTADO.

2.- Normas: Tras cada actividad competitiva: partidos, competiciones en entrenamientos, etc. 

3.- Conductas a fomentar: Actuar tras el partido según las pautas de comportamiento asumidas, independientemente del resultado y felicitar al adversario.

4.- Conductas a evitar: Buscar justificaciones ajenas: árbitro, el ambiente, el campo… y actitudes inadecuadas.

5.- Acciones en el entrenamiento: Asegurar “experiencias de éxito/fracaso” controladas. Debemos saber por qué no hemos conseguido el rendimiento esperado, o por el contrario por qué sí. Para ello cada jugador debe conocer sus posibilidades y asimismo las del grupo. Deben ser capaces dentro de su posibilidad de objetivar su rendimiento y el del equipo contrario. Es el primer paso para la aceptación. No sirve lo de “que mala suerte,…además el árbitro…”. Mejor estaría “No hemos dado líneas de pase al compañero con balón y nos lo quitaban rápido y cerca de nuestra portería”,“Ellos han estado muy juntos cuando no tenían el balón y luego cuando lo recuperaban daban muchos pases por que se daban muchos apoyos, …”.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo alevin? (9)

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I.- SUGERENCIAS METODOLÓGICAS:

Creemos que con la información proporcionada junto con las sugerencias metodológicas el entrenador – educador, estará en condiciones de realizar un trabajo aceptable con cualquier grupo de niñas y niños de edad alevín.

Hay una serie de aspectos a tener en cuenta a la hora de trabajar con niños y niñas de categoría alevín.

Sugerencias metodológicas:

1.- Elaborar una planificación del trabajo, teniendo en cuenta como variable más importante la adecuación de los contenidos a la edad, al tiempo disponible y a las características del grupo.

2.- Preparar el trabajo semanal y diario en función de lo enunciado en el punto anterior.

3.- Llegar con cierta antelación a todas las actividades del equipo: entrenamientos, partidos...

4.- Anotar las incidencias reseñables de cada sesión: cambios, ausencias, retrasos, etc.

5.- Acudir a las sesiones preparatorias con atuendo deportivo, tal y como se exigirá a los niños y niñas.

6.- Seleccionar una batería básica de actividades como herramienta de trabajo, sobre la que se irán introduciendo variantes o añadiendo otras nuevas. No cambiar constantemente de propuestas.

7.- Escoger actividades que impliquen movimiento. Evitar las filas de espera. Intentar, en la medida de lo posible, que el/la niño/a esté constantemente activo/a.

8.- Evitar las explicaciones largas. Intentar corregir sobre la marcha.

9.- Finalizar las sesiones con propuestas jugadas, cercanas al juego real.

10.- Tener siempre presente que el trabajo se lleva a cabo con niños y niñas de 8 a 10 años, con todo lo que ello comporta a nivel de estrategias pedagógicas, que deberán combinar dosis de flexibilidad, exigencia y capacidad de motivación.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo benjamin? (1)

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CONSIDERACIONES GENERALES:

La etapa benjamín (3º y 4º de Educación Primaria) incluye a niños y niñas de entre 8 y 10 años de edad. Nos encontramos ante un periodo muy importante en la educación deportiva de los escolares, puesto que para la gran mayoría de ellos será la primera vez que tomen parte en una actividad deportiva, en lo que a entrenamientos dirigidos y competiciones reguladas se refiere.

Es por ello que, como en todas las primeras tomas de contacto a nivel benjamín, esta experiencia influirá de manera decisiva en su posterior concepción de la actividad deportiva. Sin embargo, desde aquí, queremos animar al monitor que desarrollará su trabajo con grupos de esta categoría, porque con un poco de ilusión y unas orientaciones adecuadas podrá llevar a cabo una actividad tremendamente gratificante, tanto para él como para el grupo.

PARA DISEÑAR UNA RUTINA DE ENTRENAMIENTO DE FÚTBOL BENJAMÍN HAY QUE REALIZAR LOS SIGUIENTES PASOS:

A.- REALIZAR UNA APROXIMACIÓN GENÉRICA A LAS CARCATERÍSTICAS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS DE 8 Y 10 AÑOS DE EDAD (ETAPA BENJAMIN):

Características psicopedagógicas:

- Tiende a abandonar las actitudes egocéntricas. Considera seriamente al otro.

- Gran disposición para el juego.

- Se interesa por el conocimiento objetivo. Actitud más realista; en esta etapa desaparecen muchos mitos de infancia.

- Respeto hacia el adulto y ganas de aprender de él.

- Considerable mejora de la capacidad de atención. Es capaz de mantener una actividad concreta (que no tiene porque ser necesariamente de su agrado) durante un tiempo considerable, sin que ello comporte necesariamente dispersión.

- Buena capacidad para representar el cuerpo, tanto de manera estática como dinámica.

- Sentimiento optimista de la vida.

Características fisicomotrices:

- Periodo de equilibrio en las proporciones biométricas.

- Considerable maduración neurológica.

- Elevada elasticidad muscular (la máxima de su vida).

- Capacidad para mantener esfuerzos con atisbos de autorregulación.

- Buen nivel de coordinación general. Puede realizar la gran mayoría de gestos técnicos que requiera un deporte con un alto nivel de aproximación.

- Busca soluciones motrices ante los problemas que plantean los juegos.

- Demanda casi constante de actividad.

B.- OBTENER UNA VISIÓN GENERAL QUE RELACIONA EL OBJETIVO PRINCIPAL DE CADA ETAPA CON LOS CONTENIDOS DE TRABAJO EN LOS DIFERENTES CONTEXTOS PEDAGÓGICOS.

El objetivo de la etapa benjamín es la familiarización con:

a.- La dinámica de aprendizaje (contexto social): el grupo, las sesiones de trabajo y el Entrenador.

b.- Los elementos básicos del juego (contexto técnico): el campo, los compañeros y el balón.

c.- Los aspectos básicos del juego (contexto conceptual): las reglas, concepto global del juego y la competición.

Cada uno de estos bloques estará integrado por diferentes fundamentos desde los que, partiendo de una introducción, se podrá acceder a la serie de propuestas de actividades de cada uno de ellos.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo benjamin? (2)

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C.- PROFUNDIZAR EN LOS CONCEPTOS BÁSICOS DEL JUEGO PARA ESTA EDAD (CONTEXTO TÉCNICO).

1.- El campo:

El campo es una variable muy importante en el desarrollo del juego, y para un niño que empieza resulta de especial importancia un proceso de adaptación al terreno de juego y a sus referencias más importantes con el objeto de que sepa desenvolverse, cuando menos a nivel de ubicación espacial, de una manera razonable.

De esta forma el conocimiento de las líneas de banda, las porterías, el centro de juego y las áreas se convierten en objeto del trabajo, a fin de conseguir que el niño se oriente adecuadamente en el terreno de juego.

2.- Los compañeros:

Para un niño que empieza a jugar a fútbol, o a cualquier otro deporte, es importante que tenga un proceso de acondicionamiento acorde a las características propias de la actividad. En nuestro caso, el fútbol, será un deporte de equipo, con lo que ello comporta a nivel relacional.

De esta manera, la primera labor del entrenador - educador, acaso la más importante, consistirá en que ese grupo de niños y niñas con los que deberá trabajar sean capaces de desarrollar solidariamente las tareas inherentes a la práctica deportiva: entrenamientos y partidos fundamentalmente, y hacer que funcionen como un bloque, como un equipo. Este propósito, como bien saben los entrenadores  de cualquier nivel, no es fácil de conseguir con cualquier tipo de grupo, pero está sobradamente demostrado que los hábitos adquiridos en las primeras etapas del aprendizaje inciden decisivamente en el comportamiento posterior.

En este sentido, nuestras propuestas pretenden, por medio de juegos motores abiertos de carácter lúdico, propiciar la relación, el contacto y de alguna manera la unión solidaria entre el grupo de niños de los que pretendemos hacer un equipo. Y conviene resaltar que el resultado de esta labor pedagógica no se medirá por parámetros deportivos (clasificación, nivel de destreza...), sino por vivenciales. Si se consigue que el niño recuerde esta etapa deportiva como una época de sensaciones positivas, tal vez hayamos cubierto la parte más importante de nuestro objetivo y puesto de alguna manera los cimientos de motivación imprescindibles para que continúe practicando deporte.

3.- El balón:

Básicamente, técnicamente  trabajaremos en esta edad, conducción, regate, control, pase y tiro.

- Conducción:

Llamamos conducción a la acción de desplazamiento individual del/de la jugador/a con el balón controlado.

A nivel colectivo es una de las maneras que tiene un equipo de progresar hacia la portería contraria; siempre, o casi siempre, en combinación con el pase.

En la categoría benjamín, trataremos la enseñanza de la conducción en función de su finalidad; es decir, progresar con el balón sin incidir demasiado en matices técnicos, tratando de que el niño experimente por sí mismo las dos variables fundamentales que inciden en la conducción: velocidad y control.

Según esto, presentaremos a nivel general los dos tipos básicos de conducción según la prioridad del momento:

- Con el interior (mayor control, menor velocidad).

- Con el exterior (menor control, mayor velocidad).

Desde un punto de vista pedagógico, trataremos de centrar la atención del alumno sobre los aspectos más significativos para llevar a cabo una buena conducción, como son:

- Levantar la cabeza, controlando con la vista una buena parte del campo.

- Conducir relajado.

- Llevar el balón controlado; ni a golpes ni a trompicones.

- Proteger el balón.

- No olvidarse de pasar.

- Regate:

Es la acción de sortear a un contrario manteniendo la posesión del balón.

Acaso por imitación a los estereotipos comerciales que nos muestran a jugadores de élite realizando quiebros inverosímiles, el regate es la acción más popular entre los niños de estas edades. Una de las consecuencias de la sobrevaloración de este fundamento es el exceso de regate que se da en cualquier confrontación deportiva entre niños y niñas de esta categoría. En este sentido, la labor del educador será potenciar otras formas de progresión que comporten la utilización del pase.

En este capítulo del regate, presentaremos diferentes propuestas relacionadas con esta habilidad con el objeto de que el alumno se vaya familiarizando con los recursos varios que se pueden utilizar para regatear. Hay, sin embargo, unas conductas sobre las que conviene incidir para que las bases de este fundamento se vayan asentando desde esta etapa. Tales son:

- Salir del regate con la cabeza levantada (buscando opciones).

- Recuperar a la mayor brevedad el control del balón (cerca del pie).

- Cambiar de ritmo en el momento del regate (de menos a más).

- No abusar del regate.

- Control:

El control es un fundamento individual básico del fútbol que podríamos definir como la habilidad de tomar contacto con el balón de manera que éste pueda ser jugado por el receptor de una manera eficiente.

Como con los otros fundamentos, el tratamiento del control se realizará de una manera genérica, tratando de que el niño tome conciencia de los aspectos globales relativos al control y vaya descubriendo a través de propuestas variadas, formas diferentes de llevar a cabo un control. De esta manera, propondremos ejercicios en los que intervengan los factores esenciales que determinan un control:

- Altura.

- Velocidad.

- Zona y superficie de contacto.

Para que el niño los vaya descubriendo y realice los correspondientes ajustes, dejaremos los detalles técnicos sobre el tipo y la forma de realizar los controles para más adelante.

- Pase:

El pase es el medio por el que la posesión del balón se transmite entre los jugadores atacantes. El pase es pues un vínculo, el elemento que hace que el fútbol sea un deporte colectivo. Y para que el juego tenga un componente colectivo, social, es necesario que los jugadores que tengan el balón se lo pasen entre ellos; cuanto más mejor.

En esta categoría, la tendencia natural es que no se produzcan demasiados pases por posesión; bien por la tendencia de los niños a acaparar el balón, por cuestiones de control, etc. De todas formas, esto no es óbice para incidir constantemente en su capital importancia, ya que en la gran mayoría de propuestas de grupo que llevemos a cabo, la acción técnica del pase estará, de una u otra forma, presente. En esta etapa, daremos especial importancia al pase realizado con el interior, tanto por su facilidad de ejecución como por su eficacia y precisión en distancias no muy largas.

En estas edades, y de la misma manera que haremos con otros fundamentos, el tratamiento del pase será global, sin detenernos excesivamente en los detalles, lo que nos interesa es que el niño se habitúe a pasar el balón hacia delante, hacia atrás, a salvar oposiciones, etc. Más adelante en el capítulo “Atacamos” trataremos el pase desde una perspectiva expresamente pretáctica.

Como aspectos a tener en cuenta de cara a adquisición de hábitos podríamos resaltar:

- Levantar la cabeza tras recibir el pase para buscar una continuación.

- Fijación de pierna de apoyo.

- Alternar: derecha, izquierda; atrás, adelante; corto, largo...

- Tiro:

Seguramente el tiro no es el fundamento técnico más importante, pero es, sin duda, el que marca la diferencia, por ser el que va más asociado al objetivo final del juego: conseguir el gol.

La enseñanza del tiro en estas edades se centrará en experimentar con las diferentes superficies de golpeo que brinda el pie: empeine, puntera, exterior e interior. En lo relativo a la distancia de lanzamiento, se primarán los lanzamientos cortos o de media distancia, habida cuenta de que a los niños y niñas de estas edades les cuesta imprimir velocidad al balón.

En cuanto a la técnica de golpeo, además de experimentar con las diferentes superficies, incidiremos en aspectos posturales y gestuales como son:

- Fijación de la pierna de apoyo.

- Extensión y acompañamiento de la pierna de golpeo.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo benjamin? (3)

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D.- PROFUNDIZAR EN LOS CONCEPTOS BÁSICOS DEL JUEGO PARA ESTA EDAD (CONCEPTO GLOBAL DEL JUEGO EN ATAQUE).

- Desmarques:

Un desmarque es, como su nombre indica, eludir la marca; deshacer la acción defensiva del/de la contrario/a con la finalidad de recibir el balón.

Nos encontramos ante una acción técnico-táctica que se pone muy poco en práctica en esta categoría, ya que la atención, tanto de los/as atacantes como de la defensa, está centrada en los movimientos que se producen en torno al espacio inmediato donde se encuentra el balón.

Ello no quiere decir que no se deba insistir en el desmarque como fundamento; es más creemos que es un elemento básico para poder construir un esbozo de juego ofensivo de equipo.

Así, la creación de líneas de pase debe convertirse en objetivo prioritario de los/as jugadores/as sin balón, para lo que proponemos una serie de actividades en las que las fintas de desmarque serán el contenido principal. De todas formas, a fin de que el movimiento tenga una cierta efectividad, a continuación daremos unas recomendaciones básicas en el proceso de enseñanza-aprendizaje del desmarque.

- No quedarse quieto/a, mantenerse activo/a.

- Movimientos cortos y explosivos para eludir la marca. ver vídeo

- Buscar la espalda de la defensa (salir de su área de visión). ver vídeo

- A veces frenar puede ser más efectivo que correr (cambios de ritmo: arrancadas y frenadas).

- Progresión por medio del pase:

Una vez conseguido el objetivo primero: la posesión del balón, nuestro siguiente paso será avanzar hacia la portería contraria.

En este sentido, entendemos que la progresión por medio del pase tiene prioridad sobre otro tipo de progresiones. Son muchas las razones que nos conducen a esta afirmación; entre ellas reseñaremos las 3 más importantes:

1.- Eliminar la tendencia a acaparar excesivamente el juego por parte de los más hábiles y conferir al juego un carácter más social.

2.- Aprovechar espacios y dar mayor fluidez al juego; lo que conseguiremos dando prioridad al avance por medio de pases.

3.- Velocidad.- El grupo en general y cada integrante en particular debe interiorizar que el balón avanza más rápido por medio de pases que en los pies de un jugador, por rápido que éste sea.

Así pues, serán estos los conceptos sobre los que girarán nuestras propuestas, sobre las que incidiremos especialmente, sin pormenorizar en cuestiones específicas. Los matices serán genéricos:

- Todo poseedor del balón jugará con la cabeza levantada.

- Si se puede dar un pase, hacerlo a la primera.

- Pasar y moverse.

- Todos los atacantes saben dónde está el balón.

- Utilizar todo el campo. No "apelotonarse" en torno al balón.

- A veces, por seguridad, es necesario pasar el balón hacia atrás.

- Progresión combinada:

Tenemos el balón; nos corresponde atacar. El objetivo será llegar a la portería contraria, empleando los medios técnicos que tenemos a nuestra disposición: pase, conducción y regate.

 Obviamente no podemos programar con antelación la manera en que vamos a llevar el balón, puesto que hay que tener en cuenta variables que no se pueden controlar: la acción defensiva y el lugar y la circunstancia en que hayamos conseguido la posesión del balón.

De todas maneras, conviene recordar que, en la medida de lo posible, es conveniente que intervengan de una u otra manera los fundamentos anteriormente mencionados.

Los aspectos pedagógicos referentes a este apartado y en los que incidiremos de una manera especial serán:

- Jugar con la cabeza levantada.

- Tras el regate, buscar opciones de pase.

- Aprovechar la superficie del campo (ocupar espacios).

- Balance defensivo tras la pérdida de balón.

- Conceptos de ataque:

En cuanto a táctica no hay mucho que hablar en categoría benjamín. Si hemos decidido mencionar algo sobre conceptos de ataque es porque, tal vez, el hecho de tener el balón comporte una cierta necesidad de crear, ya que, a diferencia de la defensa, se tiene la iniciativa.

Sin embargo, nos hemos remitido a tres propuestas que de alguna manera pueden expresar las ideas elementales de ataque colectivo, vistas desde una perspectiva global. De este modo, mencionaremos el pasar y jugar, ocupar espacios, mantener distancias, intercalarse y salir rápido a la contra, como conceptos básicos.

Recomendamos desde aquí al entrenador que no pretenda ir más allá de estos conceptos genéricos sin pretender diseños tácticos que no le conducirán más que a perder tiempo en detrimento de la enseñanza de los fundamentos individuales que constituyen la base sobre la que debe cimentarse el trabajo con niños y niñas de estas edades.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo benjamin? (4)

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E.- PROFUNDIZAR EN LOS CONCEPTOS BÁSICOS DEL JUEGO PARA ESTA EDAD (CONCEPTO GLOBAL DEL JUEGO EN DEFENSA).

- Posición básica:

En defensa, tener una buena posición de referencia resulta primordial de cara a afrontar todas las posibles formas de intervención defensiva; es lo que llamamos posición básica. Es una posición en la que las piernas deben estar ligeramente separadas, el centro de gravedad ligeramente bajo y el cuerpo relajado. A partir de esta posición se estructurarán tanto los desplazamientos defensivos como las salidas para realizar cortes, entradas, coberturas, etc.

Mención aparte merecen los desplazamientos defensivos que serán movimientos cortos en los que se partirá de la posición básica y se retomará a partir del movimiento inmediato.

Los detalles básicos de estos movimientos son:

- Pasos cortos cambiando el peso rápidamente de una pierna a la otra.

- Las piernas no se cruzan; se intenta mantener la misma amplitud en todos los movimientos.

- Desplazamientos hacia atrás sobre las puntas de los pies.

En estas edades es conveniente que los niños interioricen esta posición para sentar las bases posturales de la defensa.

- 1x1:

A la hora de defender, las referencias básicas serán el balón y el  jugador. De ahí que desde el principio convenga incidir en el trabajo defensivo individual sobre el jugador que porta el balón, porque sin una buena técnica individual en este apartado es imposible construir una defensa de equipo mínimamente eficaz.

A continuación presentamos cinco propuestas que persiguen esta mejora. A través de ellas pretendemos incidir en los aspectos básicos del 1x1 defensivo:

- Cerrar caminos al portador del balón.

- Defender equilibrado (no cruzar los pies).

- Recuperar tras un desequilibrio.

- Valoración de riesgos en función de la situación (cuando entrar y cuando no).

- Conceptos de defensa:

Al igual que para el ataque, en defensa se necesitan unos criterios colectivos que permitan responder con una cierta eficacia a las diferentes problemáticas que el juego pueda generar.

Mantener una estructura defensiva que contemple un cierto orden no es tarea fácil en estas edades, ya que, al igual que para atacar, la ansiedad por recuperar el balón genera constantes desajustes.

No trataremos tampoco en defensa de exceder lo que el sentido común dicta en lo que a conceptos globales se refiere. Así pues, las propuestas se encaminarán a reforzar aspectos genéricos como son:

- Recuperar tras perder la posesión.

- La mayoría de los jugadores defenderán tras la línea de balón.

- Tratar de que los atacantes jueguen en el mínimo espacio posible.

- Proteger al portero.

- El portero:

El portero es un jugador diferente del resto. ¿Por qué?

1.- Por su misión: detener el balón en última instancia.

2.- Por las características específicas de su cometido: puede coger el balón con la mano, no se le puede cargar en el área pequeña.

3.- Por su ubicación: cerca de la portería.

Es obvio que el puesto de portero es muy importante. Sin embargo, en estas edades, sucede con frecuencia una problemática en torno a este puesto: podemos tener muchos  jugadores interesados en enfundarse los guantes o por el contrario, que sea una demarcación sin candidatos, con lo que se tiende a adjudicar el puesto al jugador de campo menos dotado técnicamente. En ambos casos, será la mano izquierda del entrenador  la que determine la manera en que se cubran las necesidades del puesto con 2 ó 3 jugadores.

De todas formas, así como resulta recomendable que los porteros realicen actividades fuera de la portería, es aconsejable que el resto de los jugadores de campo pase alguna vez bajo palos.

Nuestras propuestas para los porteros de esta categoría perseguirán 3 objetivos pedagógicos:

- Orientación en su ámbito de demarcación: área y bajo palos, fundamentalmente.

- Recepción controlada de los lanzamientos a puerta.

- Comunicación con el resto de jugadores.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo benjamin? (5)

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F.- CONOCER LA DIDACTICA DEL FÚTBOL EN LA CATEGORÍA BENJAMIN:

Con los conocimientos adquiridos podremos acceder a un cuadro de lo que es la didáctica del fútbol en la categoría benjamín.

CASO 1:

1.- Expresión del juego:  Escaso dominio de las habilidades técnicas.

2. -Causas:  Poco tiempo de práctica o baja eficiencia motora.

3.- Acción pedagógica:  Selección de fundamentos técnicos y Planificación de la actividad acorde con las características del grupo.

4.- Acciones en el entrenamiento:  Mayor aprovechamiento del tiempo, trabajando estas habilidades desde el calentamiento. Elección de los contenidos susceptibles de mejora teniendo en cuenta la capacidad de los jugadores. Aumento de las horas de práctica fuera de las sesiones de entrenamiento por cuenta de los jugadores (patio colegio, juego con los amigos, …)

CASO 2:

1.- Expresión del juego:  Tendencia a la acumulación de efectivos en torno al área donde se encuentra el balón.

2. -Causas:  Ansiedad o falta de referencias.

3.- Acción pedagógica:  Ubicación repartida en el terreno de juego y distribución racional de espacios.

4.- Acciones en el entrenamiento:  Es una característica del juego a estas edades. Todos quieren ser partícipes. Tareas reducidas en número de efectivos, en superioridad para el poseedor.

CASO 3:

1.- Expresión del juego:  Mala repartición de la posesión del balón (pocos acaparan la mayor parte del juego).

2. -Causas:  Actitudes egocéntricas o inhibición por parte de los compañeros.

3.- Acción pedagógica:  Fomento de actitudes solidarias y valoración del juego en conjunto.

4.- Acciones en el entrenamiento:  Es una característica de la edad. El jugador necesita demostrar que es capaz. El jugador necesita sentirse competente. Establecer grupos de nivel. Se verán favorecidos todos los jugadores. Reforzar las conductas solidarias.

CASO 4:

1.- Expresión del juego:  Ínfimo número de pases por posesión.

2. -Causas:  Carencias técnicas u absorción del juego por parte de pocos elementos.

3.- Acción pedagógica:  Valorar la acción del pase y jugar con la cabeza alta.

4.- Acciones en el entrenamiento:  Asumir que es una característica de la edad. Situaciones jugadas que necesariamente obligan al jugador a descentrar la mirada del balón. Situaciones facilitadas de entrenamiento. Trabajar en superioridad numérica para este tipo de tareas.

CASO 5:

1.- Expresión del juego:  Tendencia a minimizar o incluso ignorar el trabajo defensivo.

2. -Causas:  Déficit de atención o sacralización del gol.

3.- Acción pedagógica:  Concienciar de la importancia de la defensa y premiar acciones como la recuperación, el trabajo de cierre, etc.

4.- Acciones en el entrenamiento: Considerar el juego como un continuo paso de defensa a ataque y no tratar estas fases como algo independiente. Toda acción ofensiva precede a la siguiente acción sin balón. Reforzar las acciones defensivas. Se tiende a corregir las acciones ofensivas (“tienes que superarle en el 1X1” en vez de reforzar la buena acción defensiva “muy bien defendido, así es difícil que te superen”).

CASO 6:

1.- Expresión del juego:  Inhibición del juego por parte de determinados elementos.

2. -Causas:  Inseguridades o miedos al ridículo, al balón..etc.

3.- Acción pedagógica:  Énfasis en el carácter social del juego, utilización de balones blandos e incentivar el pase en corto (evitar el patadón).

4.- Acciones en el entrenamiento: El jugador necesita sentirse competente. De esta forma aumentará su autoconfianza, “atreviéndose” a “hacer cosas”. Establecer grupos de nivel. Se verán favorecidos todos los jugadores. Refuerzos positivos de los jugadores a sus propios compañeros.

CASO 7:

1.- Expresión del juego:  Angustia ante la competición.

2. -Causas:  Ansiedad, inseguridad o factores externos (presión del entorno,...).

3.- Acción pedagógica:  Desdramatizar la competición, quitar importancia al resultado y valorar otros factores (relaciones, vivencias,...).

4.- Acciones en el entrenamiento:  Valorar la actuación de los jugadores en función de sus posibilidades. Valorar el rendimiento, no el resultado. Esta valoración tienen que hacerla también las madres y los padres. El establecimiento de grupos de nivel puede ser muy interesante (grupos rendimiento, grupos formación).

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo benjamin? (6)

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G.- EDUCACIÓN EN VALORES:

Pero no todo es fútbol, y más en estas edades, pensamos que hay normas, actitudes y valores inherentes a la práctica deportiva a los que hay que prestar especial atención.

VALOR 1:

1.- Valor:  CORTESÍA

2.- Normas:  Dirigirse de una manera correcta a compañeros, entrenador...

3.- Conductas a fomentar: Saludar a sus compañeros, adversarios, árbitro...

4.- Conductas a evitar:  Expresiones ofensivas o malsonantes y actitudes irrespetuosas.

5.- Acciones en el entrenamiento:  Refuerzo de estas conductas en el entrenamiento. Se puede establecer un sistema de puntos positivos y negativos que los  jugadores pueden canjear por minutos de juego, elección de tareas de entrenamiento,… El Entrenador  y las madres y padres son un referente claro para los jugadores, así como el comportamiento de los jugadores que ven en otros partidos y por la televisión.

VALOR 2:

1.- Valor:  COMPAÑERISMO.

2.- Normas: Mantener una actitud positiva, de modo que el grupo se convierta en un equipo. 

3.- Conductas a fomentar: Apoyar a los compañeros: ánimos, aplausos...y reforzar a los más débiles.

4.- Conductas a evitar:  Comentarios negativos y relaciones cerradas.

5.- Acciones en el entrenamiento:  Diseño de tareas cooperativas, de sumación de esfuerzos. Conocimiento por parte de todos, de las posibilidades de cada jugador así como de los objetivos individuales y de grupo. Utilizar el sistema de puntos. Jugadores con más prestaciones pueden ayudar a los menos competentes (se van a sentir parte de la consecución de objetivos).

 VALOR 3:

1.- Valor:  AFÁN DE SUPERACIÓN.

2.- Normas: Voluntad y exigencia de mejora, tanto a nivel individual como colectivo.

3.- Conductas a fomentar: Atención mantenida y esfuerzo.

4.- Conductas a evitar:  Desidia y conformismo.

5.- Acciones en el entrenamiento:  Establecimiento de objetivos individuales y grupales (deben ser evaluables). La consecución de los mismos aumentará el nivel de autoconfianza individual y de grupo. Utilizar el sistema de puntos. Lectura de textos/entrevistas /reportajes sobre jugadores en los que se refuerce la idea de superación.

VALOR 4:

1.- Valor:  PUNTUALIDAD.

2.- Normas: En todas las actividades relacionadas con el equipo: entrenamientos, partidos, desplazamientos, etc. 

3.- Conductas a fomentar: Llegar con cierta antelación y avisar al responsable si se presenta alguna contingencia.

4.- Conductas a evitar:  Excusas constantes y falta de previsión.

5.- Acciones en el entrenamiento:  Establecimiento de sus propias normas, y aceptación de las mismas. Ser consciente de lo que supone el llegar tarde o faltar a una sesión de entrenamiento, competición.

VALOR 5:

1.- Valor:  ACEPTACIÓN DEL RESULTADO.

2.- Normas: Tras cada actividad competitiva: partidos, competiciones en entrenamientos, etc. 

3.- Conductas a fomentar: Actuar tras el partido según las pautas de comportamiento asumidas, independientemente del resultado y felicitar al adversario.

4.- Conductas a evitar:  Buscar justificaciones ajenas: árbitro, el ambiente, el campo… y actitudes inadecuadas.

5.- Acciones en el entrenamiento:  Asegurar “experiencias de éxito/fracaso” controladas. Debemos saber por qué no hemos conseguido el rendimiento esperado, o por el contrario por qué sí. Para ello cada jugador debe conocer sus posibilidades y asimismo las del grupo. Deben ser capaces dentro de su posibilidad de objetivar su rendimiento y el del equipo contrario. Es el primer paso para la aceptación. No sirve lo de “que mala suerte,…además el árbitro…”. Mejor estaría “No hemos dado líneas de pase al compañero con balón y nos lo quitaban rápido y cerca de nuestra portería” ,“Ellos han estado muy juntos cuando no tenían el balón y luego cuando lo recuperaban daban muchos pases por que se daban muchos apoyos, …”.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo preparar un equipo benjamin? (7)

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H.- SUGERENCIAS METODOLÓGICAS:

Creemos que con la información proporcionada junto con las sugerencias metodológicas el entrenador – educador, estará en condiciones de realizar un trabajo aceptable con cualquier grupo de niñas y niños de edad benjamín.

Sugerencias metodológicas:

1· Elaborar una planificación del trabajo, teniendo en cuenta como variable más importante la adecuación de los contenidos a la edad, al tiempo disponible y a las características del grupo.

2· Preparar el trabajo semanal y diario en función de lo enunciado en el punto anterior.

3· Llegar con cierta antelación a todas las actividades del equipo: entrenamientos, partidos...

4· Anotar las incidencias reseñables de cada sesión: cambios, ausencias, retrasos, etc.

5· Acudir a las sesiones preparatorias con atuendo deportivo, tal y como se exigirá a los niños y niñas.

6· Seleccionar una batería básica de actividades como herramienta de trabajo, sobre la que se irán introduciendo variantes o añadiendo otras nuevas. No cambiar constantemente de propuestas.

7· Escoger actividades que impliquen movimiento. Evitar las filas de espera. Intentar, en la medida de lo posible, que el/la niño/a esté constantemente activo/a.

8· Evitar las explicaciones largas. Intentar corregir sobre la marcha.

9· Finalizar las sesiones con propuestas jugadas, cercanas al juego real.

10· Tener siempre presente que el trabajo se lleva a cabo con niños y niñas de 8 a 10 años, con todo lo que ello comporta a nivel de estrategias pedagógicas, que deberán combinar dosis de flexibilidad, exigencia y capacidad de motivación.

I.- DESARROLLO FÍSICO EN BENJAMINES:

Hay que tener en cuenta que en un entrenamiento benjamín de fútbol, al igual que en otros deportes, no se puede tener una exigencia física, puesto que los niños en edad benjamín no tienen un desarrollo físico todavía definido.

Texto extraido de la web Kirolgela (diseño de entrenamientos de fútbol) del Servicio de Deportes de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

¿Cómo debemos entender el fútbol base?

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1.- No se puede jugar fútbol sin enseñarles a los niños a pensar. Por tal motivo a los niños no se les debe decir siempre como deben resolver los problemas que se le presentan.

2.- El buen jugador se siente mejor con buenos futbolistas al lado. Uno no puede dejar a un niño de mejores condiciones al lado de uno que tiene pocas debido a que al de mejor condición multiplica mas rápido y al de menos condiciones se va a aburrir y no va querer hacer nada. Por tal motivo debemos formar grupos de acuerdo al nivel técnico.

3.- En la etapa del fútbol base y formativo no se debe esquematizar los sistemas. Los sistemas en estas edades que plantean defender más que atacar como el 1 – 4 – 2 – 2 – 2, defienden con siete jugadores y atacan con cuatro, perjudica en la búsqueda y desarrollo de talentos en el fútbol mundial debido a que se està pensando más en destruir que en el desarrollo de la creatividad. En el sistema 1 – 3 – 5 – 2, encontramos que defienden 4 y atacan 7 en donde vemos que estamos más en función de la creatividad en la obtención de goles,en donde es importante ir orientando a los niños que en juego cuando se pierde la pelota hay que intentar recuperarla. Pero lo más importante es enseñarles a los niños que cuando se tiene no se debe perder jugando con los compañeros. Por ejemplo, el portero no debe sacar largo sino jugar desde la zona defensiva. 

4.- Los sistemas tácticos en las etapas del fútbol formativo no deberían ser lo más importantes.

5.- Hay que hacer un entrenamiento lo mas simple posible, solo piense en jugar ( Ya en el juego tiene que estar preocupado por los adversarios para colocarles ejercicios complicados en el entrenamientos que no tienen relación con el fútbol)

6.- Los elementos técnicos (Conducción, dribling, pase, control etc.) son básicos en el entrenamiento metodológico para generar el juego de los niños.

7.- Se necesita de talentos para que en el fútbol encontremos una mayor sensibilidad.

8.- Hay que enseñarle a los niños a salir jugando para que los niños tengan el mayor número de contactos con el balón.
Los niños en estas edades se deben entrenar con ejercicios y juegos que tengan el mayor número de contactos. Y si empiezan en edades tempranas van a tener una ventaja sobre los que comienzan tarde.

9.- No nos debemos preocupar por anular el talento del niño en los entrenamientos y los partidos.

10.- Los que trabajamos en el fútbol base debemos llamarnos educadores en todo el sentido de la palabra.

11.- Hay que meter el fútbol de la calle en el entrenamiento.

12.- Educadores, entrenadores, Directores técnicos, preparadores físicos, dirigentes, padres de familia, no nos preocupemos por mas títulos por favor, DEDIQUEMONOS A TRABAJAR MAS CON LOS NIÑOS.

13.- En el fútbol base debemos transmitir y multiplicar hacia los demás.

14.- Debemos tener claro las progresiones, la planificación, organización y progresión del entrenamiento del fútbol base.

15.- Siempre se deben manejar los principales elementos técnicos. Se deben hacer ejercicios repetitivos en las diferentes etapas del fútbol base y además lo mas sencillos posibles, con la respectivas progresiones de acuerdo a las edades.

a) PASE-CONTROL
b) DRIBLING – CONDUCCION
c) RECEPCION – FINTA
d) CONDUCCION – FINTA
e) PASE - RECEPCION
f) RECEPCION – PASE
g) CONTROL – SALIDA ORIENTADA.

16.- Que en el fútbol base no se tengan que ganar partidos para ser un buen entrenador.

17.- Debemos intentar que nuestro equipo corra y juegue más con el balón y evitar que el otro lo haga.

18.- En el fútbol base debemos formar para progresar.

19.- Los entrenamientos deben ser integrales, se debe entrenar las diferentes técnicas orientadas hacia el juego en si. En una sesión de entrenamiento puede haber, dominio, conducción, regate, pase, cabeceo, tiro a puerta.

20.- En el fútbol base educamos desde los 4 años, cuando el niño llegue a los 11 años, el mismo decidirá que hacer después.

21.- El fútbol base no se entrena igual que el fútbol profesional

22.- Hay que bajar a la posición de los niños.

 

23.- En el fútbol base el entrenamiento y el fútbol deben ser en condiciones reales.

24.- Hay que interiorizar en el niño de que lo más importante en el fútbol es el balon y el adversario.

 

25.- En el fútbol base el educador se adapta a las condiciones del niño y comienza a ayudar a que el niño descubra los problemas.

26.- En el fútbol base el niño no es un adulto en miniatura.

27.- En el fútbol base el educador es un ejemplo para los niños.

 

28.- En el fútbol base se debe tener metodología, contenidos y auto análisis y no hacer entrenamientos por hacerlos.

 

29.- En el fútbol base es necesario un sistema organizado de formación de educadores. En el fútbol base la formación de los formadores es fundamental.

 

30.- En el fútbol base no podemos pensar que el entusiasmo de colaboradores pueda reemplazar la competencia de un educador formado.

 

31.- El fútbol base es el período fundamental de las adquisiciones del niño, no debemos utilizar al niño para aprender.

 

32.- En el fútbol base los preparadores físicos se deben adaptar al fútbol y no el fútbol a ellos.


33.- En el fútbol base debe haber organización, planificación y disciplina.

34.- En el fútbol base no fabricamos futbolistas, generamos condiciones para su desarrollo.

 

Resumen de las conclusiones del primer seminario de la FIFA para instructores de fútbol base (Enero de 2003, Armenia (Colombia)). Dictado por el instructor FIFA de fútbol base Gabriel Calderón. Recopilación y análisis de las conclusiones realizada por Octavio Rivera, Director de fútbol formativo.

¿Sábes 25 razones para que los niños que se inician en la escuela (pre-benjamines y benjamines) jueguen al fútbol con el balón del número 4 y no con el del número 5?

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Área de Salud
El balón nº 4...
1.- No daña la cápsula articular del tobillo y de la rodilla a la hora del impacto del pie con el balón.

2.- No produce el conocido síndrome de Osgood-Schlatter.
3.- Evita lesiones en la columna vertebral (parte cervical) y micro-fisuras en el cráneo por golpes fuertes en la cabeza.
4.- Evita posibles traumatismos por impactos en el resto del cuerpo todavía frágil del niño, por ejemplo cuando defiende un tiro libre en una barrera.
5.- No causa daños en los pies de jugadores poco expertos (practicantes).
 Área de Psicología
El balón nº 4…
6.- Da más confianza al joven jugador, pues permite a éste acertar un mayor número de veces en sus jugadas, lo que contribuye al desarrollo de su autoestima y personalidad.
7.- Favorece el desarrollo de la creatividad, la fantasía y la imaginación del joven jugador por ser más manejable que el balón reglamentario.
8.- Da más alegría al juego, y evita el miedo del jugador en algunas situaciones del juego a hacerse daño o lesionarse.
9.- Aumenta considerablemente la motivación (entre otras cosas, porque se marcan más goles).
Área del desarrollo de comportamientos tácticos
El balón nº 4...
10.- Disuelve mejor las frecuentes aglomeraciones de jugadores entre 8 y 13 años alrededor del balón.
11.- Mejora las capacidades perceptivas de todos los jugadores, porque su menor peso permite a todos participar en cualquier instante en el juego de campo reducido.
12.- Mejora el juego sin balón, porque son más los jugadores que pueden ser alcanzados por el portador del balón y participan mental y físicamente en la jugada. Así, el equipo aprende a ubicarse mejor en el campo y a no concentrarse en las cercanías del balón.
13.- Mejora la dinámica del juego, garantizando un ritmo de juego que se parece más al de los adultos, pues el balón corre más rápido. Así, los parámetros de tiempo y espacio se acercan más al juego de los adultos.
14.- Exige más velocidad de reacción del portero, y facilita la entrega del balón por medio de un pase, ya que su interceptación es más difícil.
15.- Permite la realización de cambios de orientación en ataque, lo que resulta prácticamente imposible con el balón nº 5 (reglamentario).
16.- Incentiva la ejecución de remates desde media y larga distancia, como en el fútbol de los adultos.
17.- Favorece el juego limpio, porque aumenta la peligrosidad de los tiros libres (incluidos el penalti y el saque de esquina) y perjudica en mayor medida al equipo infractor.
18.- Evita el éxito frecuente de la defensa-presión en el fútbol formativo.
19.- Facilita la aplicación de los fundamentos tácticos generales en ataque, como la anchura y la profundidad.
Área de la ejecución de gestos técnicos
El balón nº 4…
20.- Facilita la ejecución de los gestos técnicos (como el pase, la conducción, el regate, la finta, el remate y el saque de banda, con excepción del control del balón). Los movimientos se producen de forma más natural.
21.- Aumenta la velocidad de ejecución de los gestos técnicos, lo que se traduce en menos errores y más goles.
22.- Facilita el juego aéreo (pases altos, centros y juego de cabeza).
23.- Obedece mejor las órdenes del niño, cuyo tamaño del pie se adapta mejor al menor peso y circunferencia del balón nº 4. El niño tiene una mayor sensibilidad con este balón.
24.- Exige más capacidades coordinativas y habilidad que fuerza explosiva. Así, se da más importancia y se favorece más al jugador hábil que al jugador acelerado en su desarrollo físico.
25.- Favorece el desarrollo de la lateralidad (empleo más frecuente del pie menos hábil).

 Autor: Horst Wein (Licenciado en educación física y formador de fútbol)

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