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Se muestran los artículos pertenecientes al tema CONSEJOS TÉCNICOS.

Las botas de fútbol - 1

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¿Qué botas debo utilizar?

La primera pregunta que se debe hacer antes de comprarse unas botas, sin duda es cuanto uso y qué tipo de uso se le van a dar. No es lo mismo comprar un juego de botas para entrenar o un juego de botas para jugar. La otra opción es tenerlas para entrenar y jugar. Lo ideal es tener dos juegos del mismo modelo y talla, uno para entrenar y otro para jugar.

El porqué es sencillo… el entrenamiento es la fase de aprendizaje y asimilación de todo jugador en cualquier categoría, por lo que si en unas condiciones de competición en las que debe ejecutar una acción (chut, regate, control…) se siente lo más parecido a cuando lo entrenó, tendrá un porcentaje más alto de éxito. Si jugamos con unas botas a las que no estamos acostumbrados acusaremos el cambio y nuestro juego se resentirá.

Lo primero que hay que tener en cuenta para utilizar unas botas es que sean cómodas y que se acerquen lo máximo posible a nuestro estilo de juego. Dicho esto, es mejor comprar unas botas que no son estéticamente bonitas pero sí que son para nuestro tipo de juego y cómodas, que no unas botas espectaculares pero que no nos van a aportar lo que todo jugador busca en sus botas.

No olvidemos que detrás de todo calzado deportivo hay, según las marcas, una tecnología de estudios biomecánicos que diseñan los calzados. Sólo debemos saber escoger el más adecuado a nuestras necesidades, características antropométricas y requerimientos específicos de la superficie donde jugamos.

Como posible solución a toda esta compleja situación, los últimos estudios apuntan a una posible colocación de tacos flexibles, que se adapten de manera ideal al mayor número de situaciones posible, aunque esta línea de trabajo está todavía por desarrollar, siendo los primeros estudios bastante interesantes.

Todas las botas están previstas para jugar en superficies húmedas (hierba) o con lluvia y charcos en el campo. Aun así, existen diferencias considerables entre la piel, la piel de canguro y las sintéticas.

Las mejores son las de piel de canguro pues además de su buena adaptación al pie, son las más resistentes aunque son las más caras.

Los roces es el principal problema con que se encontraron las marcas de calzado deportivo tras realizar análisis bajo condiciones de laboratorio. El 27% de los jugadores profesionales y el 15% de los aficionados estudiados sufren este problema. La colocación de las costuras en la zona del empeine lateral delantera de la bota era la causa de este problema, coincidiendo con las principales líneas de tensión y estrés de la bota.

Debemos de tener en cuenta las superficies sobre las que se desarrolla el partido, entrenamiento o lo que corresponda. En la actualidad existen cuatro tipos de superficie para jugar al fútbol: hierba natural, hierba artificial, tierra ó ceniza. Todas estas superficies, a excepción de la hierba artificial que siempre va a tener una consistencia muy dura, pueden presentar, dependiendo de si ha llovido o no, una dureza mayor o menor.

Hoy en día la mayor parte de los partidos de fútbol se disputan sobre hierba artificial que, aunque son buenos, no son campos capaces de reproducir fielmente las condiciones de una campo de hierba natural, en donde la consistencia de estos últimos es blanda debido por un lado al efecto almohadillado de la hierba (más o menos larga) y por otro a la base sobre la que está la hierba, la tierra, que también es blanda y permite que los tacos se claven, y den mayor estabilidad a las pisadas del jugador.

Por ello a la hora de comprar unas botas de fútbol, hay que tener en cuenta el tipo de suela, prestando mayor atención al material del que están hechos los tacos, el número de tacos, su longitud y la superficie de apoyo de los mismos.

También es importante que la bota quede bien ajustada al pie del jugador, nunca se deben comprar botas que nos aprieten.

En conclusión, cuando necesitemos comprar unas botas de fútbol debemos de tener presente la importancia de una buena elección, no dejarse llevar nunca por el diseño y buscar las más adecuadas teniendo en cuenta, la superficie en donde vamos a jugar o entrenar, y pensar que los tacos no son para apoyar el peso, sino para clavarse en el suelo y dar mayor estabilidad al cuerpo del jugador.

¿Cómo podemos clasificar las botas de fútbol?

1.- En función de la utilización: Entrenamiento y competición.

2.- En función del tipo de terreno sobre el que practicamos: Terrenos duros o secos, terrenos blandos, terrenos sintéticos, terrenos duros o secos de hierba, terrenos blandos de hierba, terrenos resbaladizos terrenos resbaladizos de hierba, terrenos muy resbaladizos

3.- En función de la persona que las vaya a utilizar: Niño, niña, niño junior, niña junior, hombre adulto y mujer adulta.

4.- En función del número de tacos: 4, 13, 17, 24, otros.

5.- En función del tipo de tacos: Moldeados, laminados, recambiables de poliamida, recambiables de Poliuretano (PU), recambiables de aluminio, mixtos u otros…

6.- En función de la suela: Caucho, termopoliuretano (TPU), poliuretano (PU), inyectada y  mixta.

7.- En función de la entresuela: EVA o PEEVA.

8.- En función del material de corte: Sintético, clarino, cuero "plena flor" (vacuno), cuero "blown K" (vacuno) y piel de canguro.

9.- En función de donde se coloque el cordaje: En el empeine o en el lateral externo.

10.- En función del tipo de lengüeta: Funcional (protectora del tobillo o del cordaje) o no funcional.

11.- En función del logotipo: Funcional o no funcional.

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¿De qué materiales pueden hacerse unas botas de futbol?

En la parte superior de la bota es fundamental la comodidad. Al diseñar el calzado es necesario hacer estudios de confort inmediato y a largo plazo. Hace unos años no se tenía en cuenta que la parte externa de la zona superior de la bota debía ser más baja que la interna y se producían algunas dolencias en el maleolo. Sin embargo, este problema ya se ha subsanado y todas las botas cuentan con un diseño adecuado.

La puntera (parte distal del empeine) se hace según el gusto individual, mientras que unos futbolistas prefieren una piel blanda con la que poder sentir el contacto con el balón, otros, como los que tienen problemas en las uñas, necesitan algún refuerzo.

Los tipos de materiales de corte que se suelen utilizar para confeccionar unas botas de fútbol son: Poliuretano (PU), materia sintética "IMAX", clarino, vacuno (Flor) y canguro.

Además de estos materiales "base" para la confección de la bota, existen otros que actúan como remate del anterior o como recubrimiento de los mismos, y son: film de grano, TST, nylon y lanolina.

¿ Qué partes tiene una bota de fútbol?

1.- El empeine (la cara superior del zapato) que es la parte de la bota que entra más en contacto con el balón. Su durabilidad es uno de los aspectos más importantes, sobre todo si no disponemos de recursos para cambiar las botas cada dos por tres.

ADIDAS patentó en su momento el sistema Predator que consiste en un sistemas de estrías colocado en la cara interna del empeine, actuando sobre el golpeo del balón, favoreciendo el giro del balón en el golpeo ‘de rosca’ .

2.- La lengüeta. La mayoría de las botas incluyen en el empeine un recubrimiento de espuma (almohadillada) para que el empeine no sufra al golpear el esférico. La lengüeta debe estar integrada para una comodidad optimizada en la zona de contacto con el balón para una mejor precisión.

A parte de este diseño más clásico, en la actualidad han aparecido dos tipos de lengüetas que han surgido como evolución a dichos modelos más clásicos.

a) La lengüeta insertada en el propio material de corte, sin incluir una lengüeta de manera específica sino que el propio material de corte hace de recubrimiento del empeine, dejando los cordinos en el exterior del empeine. Esta característica también puede ayudar a mejorar la durabilidad de nuestras botas al no tener el componente de la lengüeta como añadido.

b) Lengüeta y cordaje están insertados en una estructura que deja el empeine totalmente plano.

3.- La puntera (parte distal del empeine) se hace según el gusto individual, mientras que unos futbolistas prefieren una piel blanda con la que poder sentir el contacto con el balón, otros, como los que tienen problemas en las uñas, necesitan algún refuerzo.

4.- Los refuerzos. Las botas que encontramos en el mercado habitualmente no incluyen material que refuerce funcionalmente la botas. Pero podemos considerar refuerzos que a tres niveles: el talón, la suela y las costuras de tipo especial a la altura del empeine e interior del pie.

5.- El cordaje. En cuanto al sistema de acordonado, es muy importante que no produzca una presión que derive en la tendinitis de los flexores dorsales, que son muy superficiales.

Además de la lazada clásica, también podemos encontrar botas con la lazada descentralizada, lo que permite un mejor control del golpeo de balón con el interior del pie y el empeine, las zonas más utilizadas durante el juego.

Los nuevos diseños de botas incluyen una lengüeta externa que cubre toda la zona del cordaje (colocado en la zona medial en estos modelos), lo que proporciona una superficie totalmente regular en la zona de golpeo del balón y nos permite un mayor control y precisión en el golpeo de balón.  

6.- La contera. Algunas botas incluyen un refuerzo rígido y firme en el talón, aunque existen modelos que no incluyen contera del talón como ocurre en el calzado para otras modalidades deportivas debido fundamentalmente a la propia mecánica del apoyo de este deporte.

En la parte posterior del pie hay que combinar el confort con la prevención. En esta zona se utilizan refuerzos para evitar que una pronación o supinación excesiva sea causa de una lesión. Estos refuerzos son muy similares a los de las botas ortopédicas y están realizados con materiales rígidos, como el PVC o distintos tipos de plásticos.

En la actualidad esta parte de la zapatilla se está complementando con refuerzos colocados sobre el material de corte que suponen una prolongación del material de la suela y permiten una mayor estabilidad de la parte del talón.

7.- Las plantillas. Usualmente las plantillas que incorporan las botas de fútbol cumplen sólo con el cometido de proteger la planta del pie de los impactos con la superficie. Lo idóneo es que, si sufrimos de alguna dolencia en la planta del pie (por ejemplo pie plano ) visitemos a un podólogo especializado en ergodinámica que nos confeccione unas plantillas a medida que se ajusten a las necesidades de nuestro pie, y sustituyamos la plantilla que viene con la bota por la nuestra.

En referencia a esta parte de la bota, es la marca ADIDAS la que ha innovado más en este sentido lanzando en sus últimos modelos el sistema de selección de plantillas en función del uso o necesidades que tengamos, y son: confort, lightweight y profesional.

Del mismo modo otras marcas comerciales como Kelme, ha ideado un sistema en el que incorpora en la plantilla intermedia un sistema de amortiguación llamado "Flexotex" cuyo objetivo es el de permitir la adecuada flexión del pie en la parte delantera. Otro sistema que incluye esta marca para la plantilla es el "Phylon", para suavizar la absorción de impactos verticales.

8.- La  horma. La horma más utilizada es la de tipo mixto, combinando la parte del retropié alineada y en la zona del mediopié hasta el antepié se produce una curvatura de un ángulo variable en función del fabricante.

9.- La media suela. La función de la media suela (si es que dispone de ellas) es la absorción de impactos. Tipos de media suela: espuma, espuma EVA, EVA prensada, PEEVA y phylón.

10.- La suela. El grosor de la suela proporciona la mayor o menor flexibilidad a la bota y su dureza mantiene una superficie firme. En el caso de que las suelas sean demasiado rígidas pueden producir lesiones por sobrecarga, tendinitis del tibial anterior o del tendón de Aquiles, entre otros problemas. Tipos de suela: caucho, PU y TPU.

11.- Los tacos. Hay dos tipos de botas: las de tacos de goma y las de tacos de aluminio.


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La parte fundamental de la bota: Los tacos.

Los tacos son importantes para proporcionar la tracción necesaria en una variedad de superficies. Estos han evolucionado desde unos simples clavos en la suela hasta los tapones y tacos modernos de distintas longitudes, formas, materiales, disposición, etc.

A mayor número de tacos se produce menor adherencia a la superficie y menor riesgo de lesión por torsión en especial en terrenos blandos.

La distribución de los tacos es muy importante en el efecto rotacional del pié sobre el terreno que es donde se producen las lesiones más graves a nivel de rodilla y tobillo por enclavamiento del pié y desplazamiento en cualquier sentido del resto de la extremidad, lesiones de los ligamentos cruzados, meniscales en mayor cuantía.

En el fútbol se producen movimientos muy bruscos: cambios de dirección, aceleraciones, frenazos por eso se recomienda que las botas lleven tacos. Es necesario que el pie quede bien agarrado al suelo, así se evitaran lesiones, y por supuesto, podrás controlar mejor el balón.

Los tacos deben ser de sección redonda y planos. Se evita que a cualquier contacto con el contrario puedan lesionar o producir alguna herida a este.

Los tacos son para proporcionar un mejor agarre al terreno. Al correr sobre la hierba, sobre todo si está húmeda, los resbalones serían demasiado frecuentes y el juego se resentiría, además de los propios jugadores, que verían incrementado notablemente el riesgo de lesión.

Pero… ¿cómo funcionan?. Cada cuerpo tiene un peso, que no es más que la atracción que la fuerza de gravedad terrestre realiza sobre su masa o cantidad de materia. Como cualquier fuerza aplicada sobre una superficie —en este caso el propio terreno de juego— realiza una determinada presión.

La presión realizada por una fuerza es directamente proporcional a la fuerza aplicada e inversamente proporcional a la superficie sobre la que se aplica. Esto se representa mediante la fórmula presión=peso/superficie que se lee como sigue: a mayor peso mayor presión y a menor superficie mayor presión.

Como el peso del futbolista no lo podemos cambiar (es más no interesa que engorde demasiado) habrá que cambiar la superficie de aplicación de su peso, lo que se logra con los tacos, que presentan una menor superficie de contacto que toda la suela. Así los tacos se “clavarán” en el suelo, lo suficiente para evitar resbalones.

Existen tipos de botas cuyos tacos están diseñados para minimizar el efecto en las rotaciones o desplazamientos laterales. Así mismo los tacos pueden amoldarse como una parte de la bota o pueden ser recambiables.

También es importante la distribución de los tacos en el talón para un buen control del retropié ya que un retropié inestable sobre una base no indicada aumenta su efecto supinador o de eversión facilitando los esguinces de tobillo como es el caso de los pies cavo-varos, que son los que con mayor incidencia se encuentran entre los deportistas de cierto nivel.

En conclusión, cuando necesitemos comprar unas botas de fútbol debemos de tener presente la superficie en donde vamos a jugar o entrenar, y pensar que los tacos no son para apoyar el peso, sino para clavarse en el suelo y dar mayor estabilidad al cuerpo del jugador.

¿Taco redondo o taco rectangular- curvo?

Hace unos años, diferentes estudios determinaron que los tacos rectangulares o curvos disminuían en gran número las lesiones de tobillo de los jugadores, ya que éstos daban mayor estabilidad y apoyo al pie. Por tanto, se pasó de los tacos con forma circular a los de forma rectangular.

Cada vez hay más lesiones de rodilla o de esguinces producidos por perdida de inestabilidad del pie de apoyo y esto ocurre porque hay un defecto por el tipo de taco. Si has observado se ha sustituido el clásico taco redondo, por uno más alargado que permite una mayor fijación. Pues bien esa mayor fijación en momentos de pérdida de equilibrio hace de bloqueo del pie, con lo cual se produce la lesión. En los antiguos tacos redondos, en la perdida de equilibrio se deslizaba la bota con lo cual se producía menos bloqueo de pie y de rodilla.

La lesión de ligamentos de la rodilla se produce debido a que ésta tiene que soportar un giro para el que no está preparada a causa de que el pie del jugador se ha quedado enganchado en el césped. Es la rodilla la que hace el giro que en circunstancias normales tendría que haber realizado el pie y el cuerpo del jugador.

Si utilizamos botas con tacos redondos, la posibilidad que el pie se quede enganchado es menor (nunca desaparece al 100%). Es simple, los tacos redondos soportan mejor la fricción con el terreno de juego y posibilitan una mayor movilidad del pie aún estando este hundido en el césped.

En cambio, los tacos rectangulares o curvos son menos receptivos a este giro con el pie en el suelo, ya que su propia forma les impide la movilidad y la fricción con el terreno es mayor.

Por tanto los tacos circulares evitan la posibilidad de enganchada del jugador con el suelo, mientras los rectangulares o curvos aunque dan mayor apoyo y estabilidad al jugador, le privan de mayor movilidad.

Las botas de tacos con formas curvas, están adecuadas para campos blandos, de hierba natural, que permitan que se claven en el suelo, y les den mayor estabilidad tanto a las rodillas como a los tobillos.

Por el contrario, para césped artificial las más adecuadas son las botas multitacos, porque al tener mayor número de tacos, mucho más cortos y de forma redondeada, ofrecen una superficie de descarga para el peso corporal muy alta, aumentando por tanto la estabilidad para las articulaciones de las pierna, y disminuyendo la posibilidad de “enganche” del pie, especialmente para jugadores menos pesados y de mayor dribling.

Por otro lado es también importante que al elegir el tipo de bota, ésta quede bien ajustada al pie del jugador, nunca se deben comprar botas que nos aprieten.

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Tipos de tacos y superficie para utilizarlos:

1.- Terrenos de hierba artificial de últimas generaciones.

En el caso de practicar nuestro deporte favorito sobre terreno de césped artificial la mejor opción es la bota con suela multitaco.

Para los campos de hierba artificial se recomienda el uso de botas multitaco o bien botas de suela especial para hierba sintética (las de suela rugosa), si bien es cierto que estas últimas están pensadas para el césped artificial antiguo, pero para el sintético de última generación son más recomendables las de multitaco.

La publicidad y las botas que usan los profesionales de este deporte y que continuamente nos enfocan por las televisiones en su labor publicitaria, hacen que los niños busquen botas con diseños más atractivos, por lo que la de tacos con formas curvas, son las más adquiridas por los jóvenes futbolistas, pero estas están adecuadas para campos blandos, de hierba natural, que permitan que se claven en el suelo, y les den mayor estabilidad tanto a las rodillas como a los tobillos.

En hierba sintética, estos tacos no se clavan, ni se hunden del todo, por lo que el peso del jugador se descarga sobre una superficie muy escasa y por tanto, rodillas y tobillos están expuestos a una gran inestabilidad que puede provocar lesiones graves.

Por el contrario, las botas multitaco, al tener mayor número de tacos, mucho más cortos y de forma redondeada, ofrecen una superficie de descarga para el peso corporal muy alta, aumentando por tanto la estabilidad para las articulaciones de las pierna.

El calzado adecuado para jugar en terrenos de HA de 3ª generación, (que tengan un correcto mantenimiento), se recomienda una bota con suela/taco tipo Traxion Artificial Grass (AG) (ovalados), que permiten el reparto de las cargas que sufre el cuerpo y una protección adicional para proteger el cuero de la abrasión.

Si la longitud de la fibra (hierba) es menor, al estar más desgastado el terreno o con poco mantenimiento, se recomienda una bota con suela/taco tipo Multi Ground Grass (MG) (multitacos: suela de 22 tacos), que también tienen protección contra la abrasión.

Para los de HA de 2ª generación (casi moqueta), los Taxion turf o similares, pero no está diseñado este calzado para jugar en HA y para terrenos más duros, las suelas de tipo Traxion Hard Ground (HG) o similares, pero éstos carecen de la parte protectora que sí poseen los modelos anteriores.

Las marcas comerciales, comienzan a etiquetar su calzado con la etiqueta correspondiente cuando sea indicado para HA.

Lo ideal, es usar dos tipos de botas según el tipo de superficie que se puede encontrar el jugador: AG o multitacos (MG) y, sobre el mismo terreno, elegir el adecuado.

Antes sobre tierra, las botas duraban menos, por lo que había que comprar varios pares cada temporada. Las botas para HA duran más y con un par de botas (una de cada tipo) puede ser suficiente para toda la temporada.

2.- Terrenos de hierba artificial antiguos, tipo moqueta.

Estas botas no tienen tacos individuales, sino que están hechas con una superficie rugosa imitando a las botas de trekking, y están indicadas sólo para terrenos de juego de hierba sintética del tipo más antiguo, más corto, tipo moqueta.

3.- Terrenos de hierba natural.

Para terrenos blandos, como el césped natural, se recomienda la suela con tacos de aluminio o suela con tacos intercambiables, que nos permitirá tener en una bota dos tipos de tacos, los SG ( suelo blando ) y los FG ( suelo duro ).

Utiliza los tacos largos de aluminio o algún material similar y ligero, sólo para jugar en campos de hierba natural. Estas botas pueden tener 6/8 ó 10/12 tacos recambiables. Si el terreno de juego está húmedo o muy blando, es aconsejable usar la de 6/8; si se trata de un terreno duro, normalmente se utiliza la de 10/12.

Los tacos de material plástico con forma anatómica, son recomendadas para campos blandos o muy blandos, aunque a diferencia de las de tacos de aluminio, tienen mayor estabilidad y además la planta del pie sufre menos impacto al no ser de aluminio.

4.- Terrenos duros o de tierra.

Para los terrenos duros, por ejemplo en los campos de futbol de tierra o albero nos decantaremos por el tipo de bota con tacos de goma especiales para suelo duro. Cuanto más duro sea el terreno de juego más blanda debe de ser la superficie de la bota.

Para los terrenos duros como el césped artificial o la tierra, son recomendables los tacos de goma y multitaco, procurando que la goma no esté desgastada. Lo importante no es la marca, sino que el pie esté cómodo y que no se tengan molestias que puedan producir posibles llagas. Lo recomendable es usar un par de botas por temporada, que sean buenas, y de un precio razonable.

Son botas de tacos de material blando y que cumplen con las exigencias de distribución y numero de tacos. Si el material fuese rígido tendríamos los mismos problemas que se dan en el fútbol sala.

Estas botas multitaco vienen con tacos más cortos, de forma redondeada y hechos de goma. La suela cuenta con un número de tacos muy alto, entre 25 o 30 tacos. Están recomendadas para terrenos de juego duros o muy duros.

5.- Terrenos de fútbol sala.

Se suelen utilizar zapatillas de suela lisa, porque se juega en una superficie lisa. Además, como el contacto con el suelo es muy abrasivo, esta suela tendrá que estar más reforzada que una normal.

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Algunas consideraciones sobre las botas de fútbol:

La bota de fútbol tradicionalmente ha sido concebida como un tipo de calzado pensado para la práctica del fútbol, básicamente construido en cuero lo más duro posible, buscando firmeza y durabilidad, generalmente cortada por debajo de los tobillos y con una suela a la que van anclados los tacos. Actualmente este rudo concepto ha pasado a concebir modelos de botas donde se aplican las más sofisticadas tecnologías en todos sus niveles de construcción, aportando confort y rendimiento al jugador y existiendo una amplia gama de modelos para cada tipo de circunstancia concreta.

Destacamos la escasa información de tipo científico y riguroso, lo que nos hace mirar a los trabajos que desarrollan las propias marcas deportivas, con sus propios criterios de valoración y falta de consenso a la hora de poder comparar características entre modelos. Del mismo modo, la falta de información que le llega al usuario a la hora de adquirir un producto que, como veremos más adelante, puede variar entre más de 30 variables en función de diferentes criterios de análisis. Solamente aparece en la bibliografía los trabajos realizados por Rodano et al. (1988) cuyo estudio supone un acercamiento ergonómico al problema de estandarizar la fabricación de las botas de fútbol. Al principio, se realizaron exámenes clínicos del pie con el objetivo de definir la morfología normal. Posteriormente se realizaron análisis de las fuerzas del pie ante distintas situaciones especiales. Finalmente, se estudiaron la cinemática de varias acciones técnicas propias del juego. Los datos obtenidos se usaron para proporcionar datos con el objetivo de mejorar el rendimiento del calzado, así como para hacer diversas recomendaciones específicas para jugadores determinados y requerimientos específicos de diversas situaciones propias del juego.

Atendiendo a Hening, E. y Zulbeck, O. (Biomechanics Laboratory, University of Essen), las principales particularidades que tiene esta materia de estudio de la Biomecánica del Equipamiento deportivo en la actualidad son:

1.- Las propiedades biomecánicas del calzado de fútbol han recibido escasa atención científica hasta la actualidad

2.- Sólo recientemente, las organizaciones de jugadores y fabricantes del zapato sólo se han interesado en los conceptos modernos de diseño del calzado para fútbol

3.- La prevención de lesiones y mejora de la actuación son los factores importantes para el diseño de cualquier calzado deportivo.

Como apunte para la reflexión, señalar que un diseño incorrecto del calzado puede ser el origen de algunas lesiones que afectan especialmente a las rodillas y los tobillos. Son conocidas las lesiones que se producen cuando los tacos se quedan anclados en el terreno de juego mientras el futbolista realiza un giro, un cambio de dirección, o recibe una patada, lo que daña especialmente a los ligamentos de la rodilla.

La bota de fútbol es un tipo de calzado destinado para la práctica del Fútbol, característica por la particularidad de incluir tacos de distintos tipos en su suela en función de su uso. (características generales de la bota de fútbol (Luhtanen, 2005)).

Se ha identificado que la bota de fútbol tiene una función ergonómica (Lees & Kewley 1993), señalando estos autores que debe ser un calzado cómodo al uso y no debe ser un estorbo al jugador, así como adaptado a los requerimientos y necesidades personales del jugador.

Siguiendo a estos autores, dicha bota para la práctica del juego debe reunir las siguientes características:

1.- Rendimiento en función de las demandas del juego

2.- Proporcionar protección para el pie

3.-Permitir al pie realizar las funciones exigidas por él mismo.

Con el objetivo de conocer las demandas específicas del juego se han analizado y grabado los requerimientos físicos que ocurrían en la bota de fútbol durante los entrenamientos y los partidos. Partiendo de este análisis se han identificado los principales tipos de movimientos realizados durante el juego, así como su frecuencia de ocurrencia durante el propio juego y los entrenamientos. Estas acciones se repitieron entonces bajo condiciones del laboratorio dónde las fuerzas de la reacción del terreno fueron grabadas.

Las fuerzas ejercidas y sufridas en cada parte del pie fueron catalogadas para cada acción específica del juego, valorando el número de veces que se repetía cada acción, siendo posteriormente relacionados con problemas concretos experimentados por los jugadores.

Los roces que producían las botas sobre la piel del pie era el problema más usual y se registró en un 27% de los jugadores profesionales y en un 15% de los aficionados estudiados. La colocación de las costuras en la zona del empeine lateral delantera de la bota era la causa de este problema, coincidiendo con las principales líneas de tensión y estrés de la bota

Aumentando la fuerza que actúa sobre la bota en todas las acciones, se estimó que en un período de 90 minutos jugando o entrenando la tensión en la bota era tres veces mayor entrenando que jugando. Este estudio tiene consecuencias para determinar el tipo de bota que se usa para ambos tipos de juego.

Cuando el pie contacta con el pavimento durante una zancada amplia característica, las fuerzas de reacción del terreno se multiplican por 2.5 veces el peso corporal (Cavanagh, 1990). La bota deben de construirse en materiales diseñados para reducir el efecto de estas fuerzas, pero las marcas comerciales actualmente no se ocupan de este aspecto con la importancia que merece.

La fuerza de impacto experimentada por el jugador puede aumentar como resultado de velocidad de carrera o el tipo de caída utilizada, y serán mayores en relación con la dureza con la que se oponen a las superficies "blandas". Este hecho podría evaluarse mediante el uso de acelerómetros colocados en la zona baja de la tibia, midiendo de esta forma el promedio de desaceleración de la zancada máxima.

Esta característica se ha investigado para la carrera con botas del fútbol en comparación con las zapatillas de carrera corrientes, a una velocidad de 3.5 m/s en distintas superficies (Lees & Jones 1994). Los resultados indicaron que el principal pico de desaceleración de la zancada máxima cuando los sujetos utilizaron botas de fútbol y corrieron en hierba, era 25.6 m/s mientras que aquellos que usaron los calzado corriente y ejecutaron en el la misma superficie, era de 23.3 m/s y en superficie de hormigón era 26.5 m/s. De estos estudios se desprende que corriendo en el césped el pico de desaceleración máxima se ve significativamente reducido ante la desaceleración pero calzando botas del fútbol bien protegidas aumentó dicha la desaceleración aproximadamente 10%.

Los beneficios de una superficie más suave se perdieron al usar una bota que no tenía ninguna mediasuela de tipo "construccional". La apariencia era que las botas que incluían mediasuela en su construcción podría mejorara de manera significativa la fuerza del impacto, con los consecuentes beneficios para el rendimiento.

Los tacos son importantes para proporcionar la tracción necesaria en una variedad de superficies. Estos han evolucionado desde unos simples clavos en la suela hasta los tapones y tacos modernos de distintas longitudes, formas, materiales, disposición, etc. (Segesser & Pforringer 1989).

El grip proporcionado está en función de la profundidad de penetración de los tacos y la firmeza de la superficie. El césped muy mojado significará que los tacos cortos no penetran debajo en la superficie más firme y pueden llevar a resbalarse. Por otro lado, el césped muy duro no permitirá la buena penetración de los tacos sobre la superficie, y lleva para presionar determinadas áreas en el pie en la zona del talón o la zona anterior del pie.

Los tacos de distintas longitudes ayudan a superar algunos de estos problemas. La cantidad de grip proporcionada por una superficie es un componente importante de la calidad para el juego y se ha repartido con del punto de vista de la superficie sobre, pero las características del taco y su disposición tienen gran influencia. Se ha encontrado que la resistencia de deslizamiento se vio poco afectada por la disposición de los tacos, en cambio, se han encontrado importantes diferencias en el coeficiente de fricción de rozamiento entre los distintos tipos de tacos estudiados.

La más gran diferencia más importante entre los tacos estudiados se localizó en los coeficientes de tracción ante la torsión (Winterbottom, 1985).

La bota debe permitir distribuir la fuerza de modo que éstas no se concentren en determinadas, como por ejemplo sobre el talón, o más particularmente bajo la cabeza de los primeros metatarsos. De esta manera, se hace especialmente importante la colocación de los tacos en la suela, así como el método que se utilice a la hora de anclar dicho taco a la bota. Se ha demostrado que los tacos atornillados anchos llevan a un descenso de la temperatura del pie más aún que los atornillados de tamaño estrecho convencional, y esto conlleva el confort del pie y reduce la probabilidad de ampollas. El pie es susceptible de ser golpeado y pisado por los pies de otros jugadores, y para tal fin, el material de la bota debe tener la capacidad de poder proporcionar protección al pie sobre estos agentes. El uso de cuero se hace necesario. Todos estos métodos se han usado por los fabricantes pero no se han publicado ningún material con el suficiente rigor científico.

Los diseñadores de botas han reconocido la necesidad de adecuar la flexibilidad de la bota a la propia del pie. Esto se consigue proporcionando una serie de pliegues o yagas en la suela de la bota a lo largo de la línea transversal colocada a la altura de las cabezas metatarsianas del pie. Mientras línea de desarrollo de diseño ya está puesta en práctica, se han identificado otros factores a la hora de buscar rendimiento y confort en el golpeo del balón, es que la rigidez de la parte dorsal del pie (empeine) debe soportar fuerzas que en ocasiones superen los 1000N. Esta rigidez se ve aumentada por la presencia de un interface (bota), aunque se redujeron por la pliegue de flexión para favorecer la flexión de flexión de las falanges. Se sugirió que estos dos requerimientos eran incompatibles, y puede que los diseños de las suelas de las botas de fútbol deban ser realizadas con un mecanismo "de cierre tipo bisagra" permitiendo la flexión en una sola dirección pero una cierta rigidez en la otra. Como diseño y proyecto que es, está por desarrollar comercialmente en un futuro (Lees, A., 1993)

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