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ENTRENADORES DE FUTBOL

Fuentes de energía para la contracción muscular.

Preparación física 12:

Preparación física 11:

Preparación física 13:

Preparación física 14:

Preparación física 15:

¿Cómo debe ser la actuación y actitud del entrenador de fútbol base en un partido?(1)

¿Cómo debe ser la actuación y actitud del entrenador de fútbol base en un partido?(1)

El entrenador debe comprender cuál es la función que tienen los partidos en el contexto de la actividad de su equipo y, consecuentemente, planificar los partidos para que cumplan esa función.

Así mismo, es importante que el entrenador controle su propia conducta durante los partidos. El entrenador no es un hincha, por lo que no debe comportarse como tal. El entrenador es un experto que debe controlar su conducta para conseguir que los partidos, sea cuál sea su función, resulten una experiencia provechosa para su equipo.

CARACTERÍSTICAS GENERALES SOBRE LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DE FÚTBOL BASE EN LOS PARTIDOS

Al igual que en las sesiones de entrenamiento, la actitud en los partidos del entrenador de un equipo con jugadores jóvenes, debe ser objetiva, constructiva y positiva.

a.- Objetiva:

Porque debe valorar con objetividad qué pueden hacer sus jugadores (antes del partido), qué es lo que están haciendo (durante el partido) y qué es lo que realmente han hecho (después del partido).

b.- Constructiva:

Porque pase lo que pase en el partido, el entrenador debe aprovecharlo para que sus jugadores, individualmente y como equipo, obtengan un beneficio que contribuya a su formación deportiva y humana.

c.- Positiva:

Porque sin perder la objetividad, el partido no es el momento para analizar con profundidad los errores, sino para destacar las conductas positivas de los jugadores y animarles a que hagan cosas sin miedo a fracasar.

Muchos entrenadores de jugadores jóvenes pierden la perspectiva apropiada y el autocontrol que deben tener en los partidos, cuando sus jugadores cometen errores que son perfectamente normales; y en lugar de centrarse en los aspectos del partido que podrían ser aprovechados, estresan a los chicos con comentarios inútiles que aumentan su inseguridad y hacen del partido una experiencia negativa.

De hecho, muchos jugadores jóvenes que comenzaron jugando al fútbol con mucha ilusión, dejan de tenerla y, en muchos casos, abandonan este deporte porque los partidos se convierten en experiencias muy estresantes que no pueden manejar. La conducta del entrenador es un elemento fundamental para evitar este problema y conseguir que los partidos sean experiencias positivas cualquiera que sea su resultado.

Por tanto, el entrenador debe establecer objetivos realistas para el partido y ser consciente de que habrá algunos aspectos del juego que no saldrán como le gustaría: en unos casos, porque será lo normal considerando el nivel de los jugadores, ya que no podrán hacer más de lo que son capaces; en otros, porque será lo normal teniendo en cuenta que en este deporte existe un inevitable margen de errores que debe aceptarse; es decir, por muy bien que estén preparados los jugadores, y por muy bien que jueguen, se producirán errores en aspectos del juego que dominan, tal y como les ocurre a los mejores jugadores profesionales.

Así, el entrenador debe estar preparado para tolerar los errores de sus jugadores y seguir dirigiendo el partido sin que le afecten emocionalmente.

Además, debe estar preparado para aprovechar la experiencia del partido, pase lo que pase, de manera constructiva: por un lado, reforzando las acciones positivas de los jugadores para que éstos tiendan a repetirlas; por otro lado, observando lo que salga mal y verdaderamente se pueda mejorar, para trabajar en ello en sucesivos entrenamientos.

El partido no es el ámbito apropiado para corregir los errores graves (para eso están los entrenamientos) y, por tanto, no es útil que el entrenador pierda energía con este propósito, perjudicando el rendimiento de los jugadores en otros aspectos.

En los partidos, el entrenador debe centrarse en las acciones positivas de los jugadores reforzándolas para que se repitan, y limitarse a corregir pequeños detalles cuyo cambio en el propio partido sea realista.

Además, no debe detenerse demasiado en las jugadas pasadas (ya lo hará después, cuando analice el partido en su conjunto), sino centrarse en el presente y el futuro del partido.

Lo importante en un partido no es lo que ya ha ocurrido y no puede cambiarse, sino lo que está sucediendo ahora o puede ocurrir en el resto del partido.

Por ejemplo: lo importante no es que el equipo contrario haya conseguido un gol haciendo un contraataque, sino aprovechar esta experiencia para que no vuelva a suceder, o suceda lo menos posible, a partir de este momento.

Por tanto, el entrenador no debe lamentarse por el gol que el equipo contrario ha metido, ni recriminar a sus jugadores por lo sucedido, sino dar instrucciones constructivas, con contenidos que los jugadores dominen, para subsanar o reducir este problema en lo que resta de partido.

Este enfoque objetivo, constructivo y positivo de los partidos, es muy importante para dirigir equipos de jugadores jóvenes con la máxima eficacia.

¿Cómo debe ser la actuación y actitud del entrenador de fútbol base en un partido?(2)

¿Cómo debe ser la actuación y actitud del entrenador de fútbol base en un partido?(2)

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR ANTES DEL PARTIDO

Antes del partido el entrenador debe decidir los objetivos del partido y tener una expectativa realista sobre el posible rendimiento de sus jugadores: ¿qué puedo esperar de ellos?, ¿es esto realista?, ¿qué es lo que verdaderamente pueden hacer?.

a.- El entrenador debe especificar los objetivos y planes para el partido (lógicamente, considerando las características y objetivos generales de su equipo).

b.- Debe anticipar las dificultades más probables en el partido y debe decidir qué hará para paliar esas dificultades (en el caso anterior, por ejemplo, podrá tener previsto advertir a los jugadores que no se preocupen y animarles cuando pierdan balones).

c.- Al anticipar posibles dificultades, el entrenador conseguirá que éstas no le cojan por sorpresa, evitando enfadarse con los jugadores o no saber qué hacer cuando se presenten en el partido.

d.- Decidiendo que hará si las dificultades previstas se presentan, el entrenador habrá preparado estrategias deportivas apropiadas o, en cualquier caso, la estrategia que él utilizará como entrenador al dirigir el partido.

e.- Será muy adecuado que el entrenador sepa que hará él, como entrenador, cuando se presente este problema, para que la experiencia del partido sea favorable en cualquier caso.

f.- El entrenador debe cuidar los comentarios que transmite a sus jugadores antes del partido: ¿qué les dice?, ¿cómo controla sus expectativas?, ¿cómo evita que le den al partido más trascendencia de la que tiene?.

g.- En general, es importante que el entrenador, ante sus jugadores, mantenga una actitud equilibrada respecto a los partidos.

h.- Antes del partido, no es conveniente que el entrenador hable mucho del partido, ni que se refiera al posible resultado, sobre todo utilizando comentarios estresantes como: «tenemos que ganar éste partido como sea».

i.- El entrenador debe recordar a los jugadores que lo importante es que se diviertan jugando y se esfuercen al máximo.

j.- También puede señalarles que, pase lo que pase, es importante seguir mejorando, por lo que deben centrarse en lo que tienen que hacer y olvidarse del resultado («pase lo que pase, nosotros a lo nuestro»).

k.- Es importante que en estos momentos el entrenador potencie la percepción de control de los jugadores. Para ello, debe evitar referirse a aspectos que los jugadores no puedan controlar directamente (el resultado del partido) y centrarse en aspectos controlables, fundamentalmente en las conductas que los jugadores dominen.

l.- Así, los objetivos del equipo antes de un partido deben ser, únicamente, objetivos de realización y las instrucciones y los comentarios del entrenador deben centrarse, únicamente, en la conducta de los jugadores.

m.- Además, en los momentos anteriores al partido, el entrenador debe tener en cuenta que los jugadores suelen estar nerviosos, deseando que empiece el partido, y que en esas condiciones su capacidad atencional es muy reducida, por lo que debe evitar transmitirles mucha información o cualquier información compleja.

n.- En estos momentos, el entrenador debe limitarse a recordar los tres o cuatro aspectos clave del partido, señalando «telegráficamente» las conductas concretas que estime más prioritarias entre aquellas que los jugadores dominen.

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DURANTE EL PARTIDO

El entrenador de jóvenes debe tener claro que los partidos son una experiencia formativa única y la más importante para poner en práctica y evaluar todo lo aprendido en los entrenamientos.

En los partidos, la conducta del entrenador puede influir decisivamente en el funcionamiento de los jugadores, tanto favoreciéndolo como perjudicándolo.

Para propiciar el mejor funcionamiento de sus jugadores, de forma que la experiencia del partido sea más beneficiosa, el entrenador debe:

a.- animar a los jugadores cuando cometan un error.

b.- ver siempre los aspectos positivos de su equipo.

c.- realizar sus comentarios o indicaciones a los jugadores de forma muy clara, muy específica y muy concisa siendo el propósito principal de sus comentarios centrar la atención de los jugadores y corregir errores.

d.- además de su conducta verbal, el entrenador debe evitar gestos de desaprobación, enfado  o desesperación, los comentarios o frases despectivas hacia los jugadores y su actitud en el banquillo o al borde del campo, debe ser manteniendo una actitud tranquila que favorezca el buen funcionamiento del equipo y de él mismo dirigiendo el partido.

e.- valorar el rendimiento de los jugadores independientemente del resultado.

f.- aceptar los errores con optimismo.

g.- dirigir el partido con objetividad, con independencia del marcador.

h.- transmitir mensajes positivos a los jugadores.

i.- no decir a los jugadores continuamente lo que tienen que hacer, dejar que piensen y aprendan a decidir. No debe dirigirse continuamente a los jugadores para decirles cómo deben actuar ya que los jugadores necesitan autonomía y no pueden estar siempre pendientes del entrenador. Además, muchos de ellos se sienten incómodos si el entrenador les corrige frecuentemente, aumentando su ansiedad y funcionando peor. Muchas veces, por este motivo, estos jugadores «desconectan» y «pasan» de lo que el entrenador les dice.

j.- reconocer el mérito cuando intentan hacer lo correcto pero no lo consiguen.

k.- debemos adoptar un estilo positivo y constructivo que ayude a los jugadores. Más que recriminar y corregir es mejor y más apropiado reforzar las conductas individuales o colectivas que quiera consolidar.

l.- el refuerzo de las acciones correctas debe ser muy generoso, sobre todo en los equipos más jóvenes, por lo que el entrenador debe aprovechar cualquier oportunidad que lo merezca para reforzar a sus jugadores incluyendo su esfuerzo y sus iniciativas.

m.- debe controlar los comentarios que puedan oír los jugadores que están en el banquillo, evitando insultos o frases despectivas hacia los que están jugando, o cualquier comentario que denote su falta de control sobre el partido (por ejemplo: «¡esto es un desastre!; ¡ya no sé ni qué hacer!»). Este tipo de comentarios propiciarán el rechazo y la desconfianza de los jugadores, tanto de los que en ese momento no juegan y los escuchan, como de sus compañeros que juegan cuando se enteren más tarde.

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DURANTE EL DESCANSO DEL PARTIDO

La actitud del entrenador y de los jugadores en el descanso del partido es fundamental y debe considerarse crucial.

El descanso, bien aprovechado, puede ser de gran ayuda para que los jugadores se recuperen físicamente (en la medida posible), salgan más concentrados y se preparen para rendir mejor la segunda parte del partido.

Pero mal utilizado, el descanso, puede resultar muy perjudicial, pues facilita que los jugadores puedan tener imágenes o pensamientos negativos, o reciban la influencia de elementos externos que alteren su funcionamiento óptimo (cosas que suceden alrededor, comentarios del entrenador o los compañeros, etc.) y se desconcentren y no rindan al máximo en la segunda parte.

El entrenador debe demorar su entrada en el vestuario varios minutos para que los jugadores hablen entre ellos, bajen las pulsaciones y se relajen sin ningún tipo de presión, aprovechando el entrenador este momento de soledad para meditar brevemente lo que quiere transmitir a los jugadores y así no actuar impulsivamente sin una estrategia determinada.

La pausa del descanso es muy valiosa y no debe desaprovecharse improvisando según dicte el estado de ánimo del entrenador. Al contrario, aunque en poco tiempo, el entrenador debe decidir cuáles son sus objetivos y su estrategia para obtener el máximo rendimiento del descanso.

El descanso del partido es el periodo en el que el entrenador puede intervenir directamente en mayor medida y el entrenador debe:

a.- hacer que los jugadores descansen, vayan al cuarto de baño, beban agua, cambien o ajusten sus botas, rehagan sus vendajes, se pongan hielo para aliviar el dolor de un golpe, etc.

b.- dirigirse a sus jugadores  para mejorar su rendimiento en la segunda parte, corrigiendo los errores cometidos  y no dedicando el tiempo a recriminar a los jugadores sus errores. Debe propiciar que mejore su rendimiento en la segunda parte, aplazando para otro momento cualquier comentario sobre lo ocurrido en el primer tiempo que no sea relevante para conseguir este objetivo.

c.- al impartir instrucciones, es conveniente que el entrenador siga la pauta que, en general, debe predominar en un partido: pocas, precisas y muy claras, centradas en las conductas concretas que los jugadores deban realizar en la segunda parte.

d.- no hablar muy rápido, hablar con energía pero sin «atropellarse» hablando, decir frases completas, dar instrucciones claras y precisas y utilizar palabras y frases que sean comprensibles para los jugadores.

e.- brevemente, el entrenador puede recordar, corregir o reforzar acciones del primer tiempo, siempre que sean relevantes para el segundo tiempo, finalizando con instrucciones muy específicas para la segunda parte.

f.- debe reforzar con el propósito de que vuelvan a repetirse en el segundo tiempo, conductas de esfuerzo, conductas de concentración, conductas de control y conductas de cooperación producidas durante el primer tiempo. De esta forma, el refuerzo servirá para fortalecer la autoconfianza de los jugadores, al destacarse conductas que dependen de ellos mismos en un porcentaje muy alto.

Sin embargo, no es conveniente que destaque conductas esporádicas de habilidad (por ejemplo: un tiro a puerta muy llamativo o un regate espectacular).

g.- finalizar su charla especificando los objetivos prioritarios de realización para la segunda parte y transmitiendo un mensaje optimista que anime a los jugadores.

h.- finalmente, dar alguna palabra de ánimo (por ejemplo: «¡venga chicos!, hay que seguir así, lo estais haciendo muy bien»; «¡ánimo!, ¡a seguir luchando!») y en general, es apropiado que desvíe la atención de los jugadores del marcador para centrarla en lo que tienen que hacer (por ejemplo: «olvidaros del marcador», «ocuparos sólo de lo que tenéis que hacer»).

LA ACTUACIÓN Y ACTITUD DEL ENTRENADOR DESPUÉS DEL PARTIDO

Al finalizar el partido, es conveniente que el entrenador adopte una actitud equilibrada con independencia de lo sucedido. Ni es bueno que esté eufórico el día que se gana y se juega bien, ni tampoco que esté deprimido el día que se pierde y se juega mal.

El entrenador de jugadores jóvenes debe recordar que los partidos son una experiencia formativa única, siendo uno de sus principales momentos el final de los mismos. En este momento, los jugadores deben aprender a tolerar la frustración de la derrota o el mal juego, y también a situar la victoria y el buen juego en una perspectiva apropiada.

El entrenador de jugadores jóvenes es un modelo de comportamiento que en estos momentos, más que en ningún otro, debe mostrar conductas adecuadas que los jugadores tiendan a imitar; y lo mismo debe aplicarse a los padres de los jugadores.

Así, al acabar el partido es importante que el entrenador controle sus emociones y enseñe a sus jugadores a felicitar al equipo contrario y al árbitro, mostrándose tranquilo y respetuoso.

El partido ha terminado y ya habrá tiempo para analizarlo. Ahora, lo importante es que el entrenador muestre su apoyo a los jugadores. Para ello, no hace falta que organice una charla ni que, por ejemplo, intente convencer a los que estén tristes de que no importa haber perdido. Basta que esté allí, con ellos, que les de alguna palabra de ánimo (sin excederse) y que se despida con optimismo hasta el siguiente entrenamiento.

No es éste el momento de analizar nada, ni de explicar nada, ni de corregir nada. Los jugadores deben tener tiempo para vivir sus emociones con tranquilidad, pues este aspecto también es parte del proceso formativo que propicia el fútbol.

El primer entrenamiento después del partido será el momento ideal para analizar, corregir y ayudar a que los jugadores se den cuenta de los aspectos que deben mejorar.

Este artículo lo he desarrollado resumiendo, modificando y adaptando al fútbol el texto de José Maria Buceta “Baloncesto para jugadores jóvenes”.

Fútbol Club Barcelona, (España).

Real Sociedad de Fútbol, (España).

REAL SOCIEDAD from Entrenar Mientras Educamos

Real Madrid Club de Fútbol (España).

FÚTBOL BASE REAL MADRID from Entrenar Mientras Educamos

Athletic Club Osasuna, (España).

Athletic Club de Bilbao (1), (España).

Athletic Club de Bilbao (2), (España).

Real Racing Club de Santander, (España).

Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona, (España - 2009).

Decálogo de un entrenador de escuela.

Decálogo de un entrenador de escuela.

DECÁLOGO DE UN ENTRENADOR DE ESCUELA

1.- El éxito del entrenador no es proporcional a los partidos que gana, sino al número de niños que se divierten haciendo deporte con él.

2.- Trabajando con niños todo es posible. El pequeño crece, el malo mejora, el travieso atiende, el modesto gana campeonatos...

3.- Ningún entrenador tiene derecho a cerrarle las puertas a un niño que quiere hacer deporte con él. Todos son válidos, todos juegan. Paciencia, no cansarse nunca de repetir.

4.- Entender las prioridades que deben regir la vida de un niño al margen del deporte: estudiar, divertirse, estar con la familia...

5.- Cada entrenamiento es una fiesta. Inventar los ejercicios es mucho más interesante que copiarlos. Mejor si son dinámicos, entretenidos y con un porqué; que no coarten la creatividad del niño. Favorecer la competición. Enseñar a pelear con deportividad, a perder y a ganar.

6.- ¿Quién dice que lo único que puede hacer un equipo es deporte? Hay muchas más formas de pasarlo bien y aprender juntos. ¿Por qué perdérselas?

7.- Los problemas externos (con club, padres, árbitros, federaciones...) no deben llegar nunca a los niños.

8.- El entrenador debe saber que es ejemplo para los niños las 24 horas del día. En su relación con la gente, en sus hábitos, sus estudios, su vocabulario, su carácter... Ellos, sin darse cuenta, lo imitan todo sin distinguir entre lo que es correcto y lo que no.

9.- La mejor formar de progresar como entrenador es asumir personalmente la culpa de todo lo malo que le pase al equipo, afrontar los problemas y encontrar soluciones creativas que transformen esos problemas en virtudes.

10.- Trabajar más y mejor cada día, con exigencia y disciplina. Las recompensas llegan si no las esperas.

Conceptos, diferencias y aclaraciones.

Planificación del entrenamiento Deportivo from Pedro Gomez

INTRODUCCIÓN

Todo entrenador debe saber que cuando se hace cargo de un equipo tiene que empezar por planificar y englobar todos los aspectos que al equipo se refieren y, en este sentido, planificar va mucho más allá que organizar los entrenamientos.

Son muchos los conceptos que se relacionan con el proceso de planificación deportiva de un equipo, en general, y de manera más específica en fútbol.

Por lo tanto, previamente tendremos que definir tres términos básicos: planificación, programación y periodización que son susceptibles de llevar a error por lo que una definición ajustada de los mismos es necesaria para poder comprender y analizar el proceso de planificación.

CONCEPTO DE PLANIFICACIÓN

La planificación es la acción y resultado de planificar, entendiendo que planificar es someter a un plan estudiado cierta actividad o proceso, que en este caso es la dirección y preparación de un equipo de fútbol.

La planificación es el análisis previo de todos aquellos factores objetivos y subjetivos, internos y externos, que pueden influir en el resultado de una actividad.

La planificación trata de construir un futuro deseado (objetivo), utilizando y administrando con la mayor eficacia posible los recursos disponibles, a través de la optimización de los medios necesarios (programación), secuenciándolos de forma lógica y consecuente (periodización).

Cuando hablamos de planificar, no sólo hablamos de planificar el entrenamiento, que es una parte importante dentro de la misma, pero establecida esta última en un nivel más bajo de concreción.

Planificar es un proceso más amplio, donde se conjugan todos los elementos participantes en la consecución de los objetivos definidos y por los cuales se fijan unas pautas y procedimientos de intervención.

Características que debe reunir toda planificación entendida como plan estudiado de la dirección y preparación de un equipo de fútbol:

a.- Toda planificación debe referirse al futuro mediante el establecimiento de objetivos y metas del equipo, debe basarse en supuestos reales y posibles de alcanzar y ha de basarse en datos cuantitativos y cualitativos además de señalar los medios necesarios para conseguir los fines propuestos.

b.- Toda planificación se caracteriza por su complejidad, por la obligación de tener en cuenta las diversas variables que afectan a la preparación del equipo como:

- el establecimiento de objetivos y evaluación.

- el número y características de los jugadores y del equipo técnico.

- la variedad y especificidad de los factores de rendimiento.

- la dependencia de otros equipos, dado el carácter interactivo de la competición.

- los factores externos incontrolables por el entrenador.

c.- Toda planificación debe ser flexible para poder adaptarse a las situaciones y poder reorientar el programa.

d.- Toda planificación debe ser única pues contempla de forma homogénea e integral al conjunto de factores que configuran el modelo deporte de equipo.

e.- Toda planificación debe ser específica en función de las características y de la lógica interna de cada deporte, en este caso, el fútbol.

f.- Toda planificación debe ser personalizada para ajustarse a las características adaptativas de cada jugador acorde con su edad, sexo, funciones en el juego y su estado de desarrollo.

g.- Con referencia a los jugadores, toda planificación debe:

- Asegurar que se manifiesten plenamente las capacidades del futbolista y se alcancen los mejores resultados en las competiciones principales.

- Conseguir que el futbolista actúe a su plena capacidad durante toda la temporada, sin detrimento de su preparación general y sin perjuicio de su salud.

- Crear los fundamentos para que el futbolista continúe mejorando la preparación y los resultados en las temporadas posteriores.

CONCEPTO DE PROGRAMACIÓN

La programación es la elaboración de un programa (plan, proyecto o declaración) de lo que se piensa realizar.

Programar significa sistematizar los contenidos del proceso de entrenamiento según los objetivos, bien definidos, de la preparación de un futbolísta y de los principios específicos que determinan la forma racional de organización de las cargas de entrenamiento en un periodo de tiempo bien definido (Verjoshanski, L.V, 1990).

La programación trata de ordenar los contenidos del entrenamiento a través de un plan estratégico que permita llevar al equipo a conseguir los objetivos propuestos. Es por lo tanto una hoja de ruta donde se determinan los pasos a seguir y en qué orden. El orden, la sinergia y la dosis de los contenidos empleados van a ser la base del éxito deportivo del equipo.

Diferencia entre programación y planificación

Estos contenidos de trabajo corresponden única y exclusivamente al entrenamiento, por lo que la programación es exclusiva del entrenamiento, se podría llamar por lo tanto programación del entrenamiento.

En ocasiones se confunden los términos planificación y programación, pero la planificación es bastante más compleja que la programación, por lo que son conceptos distintos pero complementarios.

La programación debe incluir todos los contenidos de trabajo secuenciados en el tiempo y eso se consigue mediante la periodización del entrenamiento.

CONCEPTO DE PERIODIZACIÓN.

La periodización es la división de un espacio de tiempo en periodos más pequeños.

La periodización consiste en dividir el plan anual en fases de entrenamiento más cortas y manejables. Esta división mejora la organización del entrenamiento y permite a los entrenadores dirigir el programa sistemáticamente (Bompa T, 2004).

Una vez definidos los objetivos a conseguir en cada etapa los periodizamos a lo largo de la temporada. Relacionamos los contenidos con los momentos en los que los vamos a desarrollar. Para poder desarrollar esta hoja de ruta tendremos que definir los medios que vamos a utilizar para desarrollar estos contenidos, teniendo en cuenta las situaciones prioritarias a utilizar en esta etapa.

Teniendo en cuenta el proceso formativo, podemos establecer subdivisiones intermedias de igual duración que nos permitan evaluaciones posteriores. Esta división la podemos realizar básicamente en las siguientes subdivisiones de mayor a menor:

a.- La etapa o categoría que es un plan plurianual que está compuesta por varias temporadas o megaciclos (por ejemplo: etapa o categoría alevín).

b.- El megaciclo que es cada una de las temporadas que componen una etapa o categoría (por ejemplo: alevín de segundo año).

c.- El macrociclo que es cada uno de los trimestres que componen un ciclo o temporada (por ejemplo: macrociclo o trimestre 1).

d.- El mesociclo que es cada uno de los meses que componen un macrociclo o trimestre (por ejemplo: mesociclo 1 (septiembre)).

e.- El microciclo: que es cada una de las semanas que componen un mesociclo (por ejemplo: microciclo 3 (tercera semana).

f.- La sesión de entrenamiento que es la unidad elemental de entrenamiento que compone un microciclo (por ejemplo: sesión número 6).

En el siguiente cuadro ubicaríamos la sesión puesta como ejemplo:

ETAPA o CATEGORÍA

ALEVIN

MEGACICLO

SEGUNDO AÑO

MACROCICLOS

MA1 (TRIMESTRE 1)

MESOCICLOS

ME1 (SEPTIEMBRE)

MICROCICLOS

MI1

MI2

MI3

MI4

MI5

FECHAS

S=SESIONES

P=PARTIDOS

MARTES

S1 (1)

S3 (8)

S5 (15)

S7 (22)

S9 (29)

JUEVES

S2 (3)

S4 (10)

S6 (17)

S8 (24)

 

SABADO

P1 (5)

P2 (12)

P3 (19)

P4 (26)

 

La periodización clásica del entrenamiento (2).

La planificación general de la temporada como paso previo a la periodización.

Los microciclos de entrenamiento nivel i from asj87

PLANIFICACIÓN GENERAL DE LA TEMPORADA

El entrenador debe partir de la necesidad de conocerlo todo acerca del equipo o grupo con el que va a desarrollar su trabajo y del entorno que lo rodea para poder establecer la planificación general de la temporada. Este conocimiento debe ser fruto de un análisis de todos los elementos y factores que giran en torno al equipo y a la entidad a la que pertenece dicho equipo.

Según el Diccionario de Ciencias de la Educación planificar es: el proceso que debemos seguir para alcanzar objetivos concretos en unos plazos terminados y en etapas definidas, partiendo del conocimiento y de la evaluación científica de la situación de origen y utilizando de modo racional los medios naturales y los recursos humanos disponibles.

Desde esta definición en toda planificación es preciso partir de un estudio previo del grupo que nos permita delimitar unos objetivos a corto, medio y largo plazo; debiendo establecer unos contenidos secuenciados que favorezcan unos aprendizajes concretos a nivel: físico, técnico, táctico y psicológico; siendo preciso prever la utilización de unos recursos materiales (material deportivo) y humanos (personal técnico cualificado).

Dentro de una planificación, debemos tener en cuenta: la descripción, la previsión, la organización y el diseño de todos y cada uno de los acontecimientos del entrenamiento, como uno de los mecanismos de control que nos permitan modificar esos acontecimientos para que dicho jugador pueda lograr los resultados deseados en la competición deportiva.

La puesta en marcha del proceso de planificación, exige: partir de una evaluación previa de las capacidades del sujeto; establecer unos objetivos con una secuenciación temporal; diseñar un programa racional de actividades; determinar unos medios de control; ejecutar el plan de acción previamente diseñado y evaluar el resultado final del proceso. Concretamente es necesario conocer algunos aspectos relacionados con el trabajo por el que pasó el equipo en años precedentes.

ASPECTOS A TENER EN CUENTA EN LA PLANIFICACIÓN GENERAL DE LA TEMPORADA:

Este análisis debe ser lo más exhaustivo posible para tener en cuenta todos los condicionantes previos a la temporada y a la planificación de la misma.

A.- ANÁLISIS DE LA ENTIDAD.

Cuando llegamos a un club o entidad, para realizar nuestro trabajo como entrenador, debemos analizar y valorar previamente algunos aspectos de la misma para poder realizar la planificación general de la temporada.

Debemos conocer y entender cuál es la idiosincrasia de la entidad en la que vamos a trabajar, es decir, que tipo de club es, por quién o quienes está dirigido y gestionado, de que medios y recursos dispone, etc. Debemos conocer los rasgos y carácter propios y distintivos de la entidad, para poder actuar en las decisiones y planteamientos dentro del proceso de planificación.

Debemos conocer y saber también cual es el fin principal de la entidad y aún a riesgo de generalizar, considerar que las entidades que tienen fútbol-base pueden plantearse cuatro objetivos finales distintos (expuestos en orden de mayor a menor incidencia):

- Formar futuros jugadores para el primer equipo.

- Objetivo educativo-social-deportivo.

- Rendimiento inmediato o formación de jugadores en un proceso a largo plazo.

- Desarrollar al máximo la potencialidad de cada jugador.

En cualquier planificación se debe determinar en primer lugar qué se quiere conseguir al final del proceso. Es decir, pueden existir muchos y diversos objetivos de tipo técnico parciales, aunque siempre deberán mantener una estrecha relación de coherencia con el objetivo final perseguido por la entidad.

B.- ANÁLISIS DE LA PLANTILLA.

Sobre la plantilla de jugadores hay que analizar todos los factores relevantes para poder planificar coherentemente y programar los entrenamientos. Las características de los jugadores son muy importantes para poder establecer un punto de partida, así como las características generales del equipo.

EQUIPOS DE FUTBOL BASE O EN GENERAL

En este análisis pueden colaborar personas que hayan interactuado en la misma en años anteriores y nos puedan aportar datos de interés.

a.- Análisis colectivo:

- Número de jugadores. Hay que conocer el número exacto de jugadores del que se dispone.

- Tipología de jugadores. Conocer a grandes rasgos el perfil medio de la plantilla en relación a aspectos colectivos de carácter técnico-táctico, condicional y psicológico. Aquí hay que reflejar todos los aspectos que se entiendan como determinantes.

- Desarrollo evolutivo. Edad del grupo y etapa evolutiva. Tendremos que identificar las características evolutivas de la edad a la que corresponda para poder aplicar los contenidos de entrenamiento correctamente.

- Nivel futbolístico. Hay que determinar el nivel del grupo, reflejando sus características y sus posibilidades.

b.- Análisis individual (Trataremos de conocer sus principales características):

- Características físicas. Podríamos disponer de medidas antropométricas, test de valoración funcional y condicional recientes (años anteriores), datos objetivos, si se disponen, de rendimiento condicional, etc.

- Características técnico-tácticas. Del mismo modo conocer las habilidades individuales del jugador, su capacidad motora, cognitiva, coordinativa dentro del juego, etc. Podremos comparar los jugadores, pudiendo encontrarnos diferencias grandes a pesar de ser de la misma edad. Es importante conocer el nivel inicial para poder programar los contenidos de entrenamiento.

- Rendimiento individual en años anteriores. Conocer el rendimiento general, de años anteriores.

EQUIPOS AMATEURS O PROFESIONALES

La composición de la plantilla de jugadores es uno de los factores determinantes de toda planificación general de la temporada.

Personalmente cuando me hago cargo de una plantilla amateur (también es válido para equipos de fútbol base, aunque con algunos matices) lo primero que determino es que jugadores de los existentes en la misma son validos para mi proyecto, dando prioridad en igualdad de condiciones, a los jugadores del club.

A partir de este análisis intento doblar con jugadores todas las demarcaciones valorando la calidad técnica, la polivalencia, la condición física, las cualidades humanas (buena persona, entrega, sacrificio, responsabilidad y compromiso) y la experiència personal y en la categoria de los jugadores.

Según sea el presupuesto y categoría del equipo, suele ser el número de jugadores disponibles para afrontar el calendario de competiciones. Por ello, uno de los factores que pueden modificar el rendimiento del equipo a lo largo de la temporada puede ser la escasa plantilla o la descompensación de algunos puestos en el equipo.

Así ante situaciones habituales como lesiones, sanciones federativas, bajo rendimiento, etc., el entrenador debe disponer de una amplia relación de jugadores para poder dar mejores respuestas a los problemas que se le planteen a lo largo de la competición.

Según García Manso (1996) los pasos a seguir para analizar previamente una plantilla pueden ser los siguientes:

- Conocer el nivel de rendimiento de la temporada anterior.

- Conocer el nivel de cumplimiento de los objetivos marcados.

- Conocer el nivel de entrenamiento realizado.

- Conocer el perfil condicional del futbolista.

- Conocer los resultados de que se dispone.

Al analizar estos datos podemos llegar a determinar las causas que provocaron el rendimiento del equipo en la temporada anterior, y comenzar a delimitar las vías por las que debe desarrollarse el trabajo para el presente año.

A partir de aquí se establecerá la composición de la plantilla de acuerdo a:

- Número total de jugadores disponibles.

- Características dominantes de la plantilla.

- Calidad de los jugadores.

- Nivel de compensación y homogeneidad por puesto.

- Grado de adaptación a la propuesta táctica planteada.

- Experiencia competitiva de los jugadores.

- Estado evolutivo de los jugadores.

- Capacidad de evolucionar y mejorar.

- Años de pertenencia al club.

- Grado de compenetración y compromiso.

C.- ANÁLISIS DE LAS COMPETICIONES EN LAS QUE SE PARTICIPA.

En la planificación general de la temporada se debe tener un conocimiento de las competiciones en las que va a participar el equipo (amistosos de pretemporada, torneos, amistosos durante la temporada, liga, copa, etc.), respetando los periodos vacacionales.

Para conocer cómo tienen que ser los microciclos y las diferentes cargas de trabajo en cada una de las sesiones hemos de conocer el calendario que nos va permitir saber cuando conviene intensificar el entrenamiento.

El calendario de competición establece una liga regular de todos los equipos contra todos en partidos de ida y vuelta, cuyas fechas se concretan con anticipación para prever el día y lugar de celebración, con lo que se puede planificar el plan de trabajo para cada una de ellas.

D.- RELACIÓN DE RECURSOS HUMANOS DISPONIBLES: EL EQUIPO DE COLABORADORES.

Dentro del proceso de análisis es importante conocer los recursos humanos de los que disponemos para poder configurar nuestro grupo de colaboradores. Estos recursos son fundamentalmente de tres tipos: el cuerpo técnico, el cuerpo médico y el personal auxiliar.

a.- Cuerpo técnico:

Debemos planificar quien compone el cuerpo técnico, estableciendo su número y funciones. Se identifican los miembros del cuerpo técnico que van a participar en la preparación del equipo, dando nombres, puesto y función que desempeñan (por ejemplo: entrenador, segundo entrenador, preparador físico y entrenador de porteros).

b.- Cuerpo médico:

Debemos planificar quien compone el cuerpo médico, estableciendo su número y funciones. Se identifican los miembros del cuerpo médico que van a participar en la recuperación del equipo, dando nombres, puesto y función que desempeñan (por ejemplo: médico y mutua médica, ATS, fisioterapeuta, podólogo y psicólogo).

c.- Personal auxiliar:

Debemos planificar quien compone el personal auxiliar, estableciendo su número y funciones. Se identifican los miembros del personal auxiliar que van a colaborar con el equipo, dando nombres, puesto y función que desempeñan (por ejemplo: utillero, encargado de material, delegado, encargado de las instalaciones y directivo de la junta puente con el equipo).

E.- RELACIÓN DE RECURSOS MATERIALES DISPONIBLES: INSTALACIONES Y MATERIAL.

Dentro del proceso de análisis es importante conocer los recursos materiales de los que disponemos para poder planificar y programar nuestras sesiones de entrenamiento. Estos recursos son fundamentalmente de dos tipos: instalaciones y material.

a.- Instalaciones:

- Campo de entrenamiento, gimnasio, pabellón cubierto, aulas, salas, piscina, etc.

b.- Material:

- Porterías auxiliares, barrera móvil para ensayos estratégicos, balones, aros, cuerdas, marcas, vallas, picas, balones medicinales, petos, etc.

F.- EL SISTEMA DE JUEGO ADOPTADO POR EL EQUIPO.

Puede ser otro factor que tiene repercusión en el rendimiento del equipo en la temporada, ya que las características físico-técnicas de los jugadores puede determinar el empleo de uno u otro sistema de juego, tanto a nivel ofensivo, como defensivo.

Cada sistema exige una distribución espacial, así como un diferente nivel de condición física; por lo tanto, el entrenador "acertará" con el sistema, según el conocimiento de sus hombres. Igualmente, es importante como el ámbito psicológico facilita que el equipo se sienta seguro dentro de un sistema y no dependa exclusivamente de la iniciativa del equipo contrario.

G.- DEFINICIÓN DE OBJETIVOS.

a.- Objetivos generales:

- Clasificar al equipo en una determinada posición.

- Alcanzar un estado de forma óptimo del equipo.

- Describir y preestablecer los elementos del entrenamiento para seguir una progresión lógica en la aplicación de los mismos.

- Organización de los elementos del entrenamiento siguiendo criterios, leyes y principios de las teorías que sustentan la práctica deportiva.

- Permitir controlar y evaluar el entrenamiento.

b.- Objetivos específicos:

- Alcanzar un estado de forma óptimo en cada momento de la temporada.

- Diseñar la carga de entrenamiento idónea para cada microciclo y sesión.

- Seleccionar los sistemas funcionales del individuo a los que se dirigen las cargas.

- Proponer los sistemas de entrenamiento más adecuados para cada sistema funcional.

Es importante señalar que para que la determinación de los objetivos sea objetiva el estudio previo es muy importante que esté bien realizado y elaborado.