Facebook Twitter Google +1     Admin

Se muestran los artículos pertenecientes a Mayo de 2015.

Los guantes de los guardametas (1ª parte).

20150521210019-balears-rafal-b-164-fileminimizer.jpg

¿QUÉ SÓN LOS GUANTES Y PARA QUÉ SIRVEN?  

Los guantes son la herramienta de los guardametas y tienen dos misiones fundamentales:

1.- Ayudar a blocar, detener, sujetar y estabilizar el balón en una jugada defensiva para comenzar una ofensiva.

2.- Proteger las manos en desvíos, despejes, inclemencias meteorológicas, caídas y levantamientos en el terreno de juego.

¿CUÁLES SON LOS MEJORES?

Con el que estés más cómodo, te dé más confianza y seguridad en ti mismo.

Hay que darse cuenta que si hubiera un guante muy superior a los demás, todos los guardametas profesionales usarían ese guante.

¿CUÁLES DAN ESE CONFORT, CONFIANZA Y SEGURIDAD?

- Unos que sean cómodos de movimientos en los dedos, no olvidemos que el blocaje tiene tres fases:

1.- Detención: Pulgar, índice y corazón.

2.- Sujeción: Pulgar, índice, corazón y anular.

3.- Estabilización: Pulgar, índice, corazón, anular y meñique.

Además al cerrar los dedos, para el despeje con uno o dos puños, deben cerrarse lo más rápido y compacto posible para evitar posibles lesiones y despejes contundentes.

- Con la talla correcta; si son demasiado grandes o pequeños no solo se verá afectado el confort, seguridad y confianza del guardameta; sino que también se desgastaran, deterioraran y romperán más rápidamente. El que podría ser nuestro guante perfecto, puede llegar a ser un guante odiado por no elegir correctamente la talla.

- Con la mejor adherencia para blocar un balón a gran velocidad.

¿QUÉ TALLA ES LA CORRECTA?

Al probarse los guantes, hay que asegurarse de que haya un espacio libre entre la punta del dedo más largo (corazón) y el borde interior del guante correspondiente a ese dedo, de no menos de 0´5 cm. y no más de 1 cm.

Hay que probarse los guantes porque cada marca tiene pequeñas variaciones en la talla respecto a otras marcas, además cada tipo de corte de palma y cada modelo dentro de la misma marca también varía (no mucho, pero lo suficiente, para influir en nuestra comodidad) de ahí que muchas marcas (no todas) tengan 1/2 tallas entre sus modelos, esto es muy importante porque no sólo da prestigio a la marca comercialmente sino que también da un mejor cuidado y ayuda a los guardametas en su elección.

¿CUÁL ES LA MEJOR ADHERENCIA?

El látex de la palma tiene una regla muy antipática:

- Adherencia máxima es igual a menor duración y a un precio mayor.

- Adherencia media es igual a media duración y a un precio medio.

- Adherencia baja es igual a alta duración y a un precio bajo.

La elección del tipo de látex a usar va en función de estas preguntas:

¿Qué nivel de técnica en blocaje, caída y levantamiento desde el terreno de juego tiene el guardameta?

- Técnica baja: Nivel de adherencia bajo.

- Técnica media: Nivel de adherencia medio.

- Técnica alta: Nivel de adherencia medio y máximo (dependiendo del terreno de juego y si es para entrenamiento o partido oficial).

¿Terreno de juego habitual?

- Tierra o moqueta: Nivel de adherencia baja o media (dependiendo del nivel de técnica).

- Césped artificial: Cualquier nivel de adherencia (dependiendo del nivel de técnica).

- Césped natural: Nivel de adherencia media o máxima (dependiendo del nivel de técnica).

Consejos útiles para los guardametas respecto a los guantes:

- Los guardametas deben preguntar a nuestro E.D.P. (entrenador de porteros) el nivel de técnica que tenemos. Independientemente de marcas, colores, corte de palma, adherencia del látex y precios, los guantes no paran solos, son una herramienta muy útil para manos bien entrenadas.

- Los guardametas deben tener como mínimo dos pares de guantes:

Un par para los entrenamientos porque se desgastan más rápidamente al estar más en contacto con el balón y el terreno de juego, con una adherencia media o baja, dependiendo del nivel de técnica que tenemos.

Y otro par para partidos oficiales con una adherencia mayor o igual al de entrenamiento y dependiendo del nivel de técnica que tenemos.

- Los guardametas deben procurar que los dos modelos de guantes sean iguales o uno (entrenamiento) con más adherencia que el otro (partido oficial). Si es imposible esa cadena y hay que elegir otro modelo diferente, que sea por lo menos del mismo tipo de corte de palma, para no tener sorpresas de adaptación al blocaje por no estar acostumbrado a usar ese corte en entrenamientos.

Ejemplo: (dependiendo nivel de técnica y terreno de juego):

- Modelo para entrenamiento: Tipo de corte de palma Rollfinger y tipo de látex con adherencia media.

- Modelo para partido oficial: Tipo de corte de palma Rollfinger y tipo de látex con adherencia máxima.

 

(El autor de este artículo es Alfredo Manzanares (Manza), Especialista en el entrenamiento del portero (EdP), certificado por Escuelas CENAFE).

Consejos para el entrenador de futbol base

20150523234810-consejos-para-el-entrenador-de-futbol-base.jpg

Al entrenar en categorías inferiores deberíamos tener en cuenta una serie de directrices o pautas de actuación en el trabajo con los niños.

1.- Utilizar el refuerzo positivo. Así potenciamos la actividad del jugador a la vez que lo motivamos. Cada vez que nuestro alumno realice un logro habrá que reconocérselo y estar ahí para premiarlo.

2.- Recompensaremos las conductas correctas tan pronto como se produzcan. De esta manera potenciamos la asociación entre conducta o actividad y éxito.

3.- Premiar los esfuerzos tanto como los resultados. Hay que comprender que son niños y no futbolistas de élite. En la parte inicial de este post hemos explicado la importancia del esfuerzo del niño y su valoración por parte del entrenador.

4.- Animar inmediatamente después de que el niño cometa un error, si sabe corregirlo sino habrá que explicárselo hasta que lo entienda de la manera más amable posible con la intención de ayudar.

5.- Cuando las cosas van mal, no castigar. Hay que evitar los castigos, intentamos dar ánimos y le ofrecemos un repaso de cómo corregirlo para que no se produzca más veces, siempre de una manera positiva, tratar de que lo entienda para que una al grupo.

6.- Mantener el orden en el grupo. Cuando vayamos a realizar una evaluación del progreso hay que tener en cuenta las capacidades individuales de partida de cada jugador.

7.- Implicar a los futbolistas en la obtención de conductas para favorecer un buen clima en el grupo. Es decir, dar responsabilidades a cada jugador para favorecer el proceso de enseñanza del grupo así se sentirán todos partícipes.

8.- Intentaremos lograr un equilibrio entre disciplina y libertad. Si se trabaja bien se otorgará la recompensa y no al revés para no crear malas conductas. El niño tiene que asociar conseguir el premio con realizar las actividades con una buena conducta independientemente de sus capacidades.

9.- Cada miembro del equipo debe sentirse parte del mismo. Todos serán importantes y así deben sentirlo. Siempre habrá en los equipos jugadores que sus capacidades sean menores al resto del grupo pero el entrenador deberá integrarlos siendo consciente de que está en una etapa de formación. Si un jugador es suplente y le dedicamos menos tiempo, seguirá siendo más suplente.

10.- Animar a los jugadores a que se apoyen entre ellos y recompensarlos cuando lo hagan.

11.- Permitir a los futbolistas explicar sus acciones. Hay que dar un buen ejemplo de comportamiento.

12.- Participación de los jugadores en las reglas del equipo. Estas reglas deben ser sencillas, justas y apropiadas para la edad.

13.- Evitar charlas largas. Los niños se distraen con mucha facilidad y darlos un discurso largo no va a servir de nada porque no se van a enterar lo más probable a consecuencia de se alto nivel de distracción propio de la edad temprana. No hay que extendernos mucho en nuestras charlas.

14.- Si establecemos sanciones, privaremos al futbolista de algo que sea valioso para él. Cada jugador es diferente y lo que puede ser valioso para uno, para el otro no lo es por ello es importante conocer al alumno. No deberíamos utilizar actividades físicas como castigos, ya que pueden volverse aversivas.

15.-No dar ánimos o instrucciones de forma sarcástica.



¿Cuál debería ser la filosofía del entrenador de fútbol base?

20150524000722-ganar-no-es-lo-mas-importante-en-futbol-base.jpg

¿CUÁL DEBERÍA SER LA FILOSOFÍA DEL ENTRENADOR DE FUTBOL BASE?

“Ganar no es lo único importante, pero esforzarse por lograrlo sí lo es. El éxito consiste en esforzarse al máximo para obtener la victoria”.

Imaginamos que somos entrenadores de futbol base, debemos tener en cuenta que la filosofía que debe primar es la de recompensar el esfuerzo de los jóvenes futbolistas, en este caso nuestros alumnos. El resultado podrá ser positivo o negativo pero debemos premiar a aquellos que se esfuerzan por conseguir lo que se propone.

Vamos a poner un ejemplo claro, si dentro de nuestra sesión estamos entrenando el pase, el niño obtendrá un mayor o menor éxito en función de su nivel de esfuerzo ante la actividad planteada por el entrenador. De igual forma, como hemos dicho anteriormente, este deberá premiar y ayudar a la adquisición de dicha habilidad por parte de los alumnos.

“Cuando intentáis hacerlo lo mejor posible siempre sois ganadores, aunque a veces, el otro equipo marque más goles”.

Dentro del trabajo en equipo, debemos también inculcar a los niños la importancia de trabajar y mejorar en función de las posibilidades de cada uno, para que al final siempre seamos ganadores.

Fomentar esta filosofía es complicado por el entorno competitivo en el que vivimos y por la inevitable comparación con los demás. Aun así, la práctica de esta filosofía llevará al niño y al adulto a disfrutar el fútbol más allá del éxito por ganar. Esto es lo que realmente importa en esta etapa de aprendizaje, no solo ganar. Cuántas veces hemos visto a muchos equipos ganar en las primeras etapas de formación y, por centrarse solo en ganar su formación no ha sido la adecuada, derivando en un equipo o jugadores del “montón” en la etapa señor.

Ganar no lo es todo en futbol base

Hay multitud de variables en la etapa de formación del jugador en el futbol base que como entrenadores de categorías inferiores debemos fomentar entre nuestros “pequeños futbolistas”.

Por otro lado, el fracaso no es sinónimo de derrota ni el éxito lo es de victoria. El éxito está en la superación diaria de nuestro alumno y en tener ese afán por conseguir avanzar en cada entrenamiento partiendo de sus capacidades iniciales. Por tanto, es muy importante tener en cuenta más que el resultado en estas categorías, el esfuerzo y las capacidades de los niños.

(Este artículo está basado en el “Manual del entrenador de futbol base” de David Luis Sànchez Latorre).

¿Cómo mejorar la atención en el fútbol formativo?

20150527212303-934767-1610923142515544-7720756181147352449-n.jpg

INTRODUCCIÓN

En las disertaciones que participo sobre fútbol formativo es muy frecuente que los entrenadores comenten que hay niños que se distraen constantemente , que no prestan atención a lo que se les dice y que cuando se les habla están mirando a otro lado. Comentan también  que deben repetirles la dinámica de un ejercicio porque no lo logran hacer o no lo han entendido y que después en la competición se olvidan de sus tareas.

En fin estas son algunas situaciones de falta de atención que se dan en esas etapas y que muchas veces se vuelven a dar cuando estos niños crecen y pasan de categoría en categoría, esto claramente sería parte de la actuación de un psicólogo preparado para estas problemáticas, pero no todos los entrenadores pueden contar con tal relevante ayuda, por lo cual se ven en una situación de “hacer” como mejor sepan y puedan.

CONCEPTO DE ATENCIÓN

Encuentro que lo importante es saber primero ¿qué es la atención y  cuando consideramos que es un problema? y sobre todo, ¿cómo podemos mejorar la atención en el entrenamiento?.

La atención constituye la capacidad de aplicar voluntariamente el entendimiento a un objetivo, tenerlo en cuenta o en consideración.

Di fusco, jugador compañero de Maradona en el Napoli campeón de Italia decía que jugar junto al astro argentino significaba utilizar un alto grado de atención porque había que ver agudamente, elegir y estar preparado para la genialidad y quien no lo estaba, seguramente no podría jugar junto a este crack.

Comentaba a su vez que el entrenador les llamaba la atención cuando no seguían la acción porque afirmaba “quien retira la atención de un simple gesto de su compañero, habrá perdido la esencia de la jugada”.

¿CUÁNDO SE PUEDE CONSIDERAR UN PROBLEMA LA FALTA DE ATENCIÓN?

Podemos considerar la falta de atención como un problema cuando:

- el niño no presta atención suficiente a los detalles o incurre en errores por descuido.

- cuando tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas porque generalmente cuando se juega el partido cambian notablemente y logran mayor grado de atendibilidad.

- cuando parece no escuchar y sobre todo cuando se le habla directamente.

- cuando no sigue instrucciones y/o finaliza con los ejercicios y con la tarea que se le dá (esto no se debe a comportamientos negativistas o a incapacidad para comprender instrucciones).

- cuando evita, le disgusta o es renuente en cuanto a dedicarse a tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido (como por ejemplo entender una determinada ejercitación donde actúan varios niños a la vez).

- cuando se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes, mirando lo que sucede en otro lugar o en la búsqueda de sus familiares detrás del perímetro de juego, etc.

¿CÓMO PODEMOS MEJORAR LA ATENCIÓN DE ESOS NIÑOS?

Para mejorar la atención de los niños es necesario y deberemos:

- priorizar el uso del reforzamiento positivo y la anticipación, de tal manera que se minimice la aparición de conductas oposicionistas.  

- determinar límites y normas claras de trabajo antes de iniciar la sesión de entrenamiento.

- evitar las largas filas en cada ejercicio (esto ocurre frecuentemente en los ejercicios de tiro a porteria) para ello la solución es realitzar un trabajo de grupos más reducidos que trabajan simultaneamente.

- a los más distraídos hacerles iniciar el ejercicio detrás de los más atentos, casi siempre en el segundo lugar, para así no darles el tiempo de “irse” mentalmente del entrenamiento.

- preferiblemente utilizar premios en lugar de castigos.

- realizar siempre nuevos ejercicios que motiven al niño evitando los tiempos muertos y los entrenamientos rutinarios o repetitives.

- cuanto mayor sea el “desafío”, mayor será el grado de atención, sobre todo cuando se realizan pruebas de equipo, donde quien logra hacerlo mejor es quien gana y por ello todos deben estar atentos a los tiempos, espacios y relaciones.

Por otra parte también es muy importante:

- valorar el esfuerzo y reconocer cuando este tipo de niños realiza con efectividad la tarea asignada o el ejercicio hecho.

- para los que tienen mayores problemas de atención después de las reglas que se le han asignado, hacer que ellos las digan y las entiendan. Claramente esto se debe hacer de manera cuidada, preguntandole lejos del grupo para que el mismo no se encuentre en dificultad o tenga vergüenza  y reforzando su autoestima ya que los niños establecen confianza en la medida en que saben qué se espera de ellos.

Hay palabras que por las ideas que revelan llaman la atención y atraen simpatías hacia los seres que las pronuncian, por ello se debe:

- comunicar rápido y conciso.

- repetir lo menos posible para lograr un rápido entendimiento.

- establecer una atmósfera donde todos focalicen la atención y sepan lo que tienen que hacer.

(este articulo es obra del  profesor Daniel Ramos con Licencia Uefa – Fifa Pro, con algun comentario o puntualización mia).

La adaptación de los entrenadores a un equipo.

20150527212248-images.jpg

La adaptación de los entrenadores a un equipo

Las variables que condicionan al entrenador durante su estancia en un club podrían suscribirlas muchos docentes en sus colegios.

¿Os habéis preguntado por qué hay entrenadores que triunfan en todos los equipos que entrenan? Y sin embargo hay otros profesionales que por muy brillantes que sean definiendo conceptos tácticos y planteando partidos, no saben dar con la tecla mágica del éxito.

Quizás el secreto esté en tener la habilidad camaleónica de saber adaptarse al equipo que tenemos que entrenar igual que el maestro lo hace con cada centro educativo y más específicamente, con cada grupo-clase.

Para valorar nuestra capacidad para ajustar nuestra metodología, tenemos que tener en cuenta los siguientes aspectos:

a. - Potenciar la plantilla: 

Cada uno de nuestros jugadores tiene unas habilidades innatas y unos aspectos potencialmente brillantes. La misión de un buen técnico ha de ser la de descubrirlos y trabajarlos para formar jugadores completos. No podemos obcecarnos con la idea de seguir siempre el mismo sistema de juego, hemos de amoldar la forma de jugar a las habilidades de nuestro plantel.

b.- Identificar el entorno: 

Tenemos que observar y anticipar posibles problemas, que pueden condicionar nuestra forma de trabajar. Informarse de la normativa interna y de las líneas de actuación del club en ámbitos de disciplina interna, formativos, económicos... En una etapa posterior, nos darán la clave para ahorrarnos conflictos y poder actuar sobre ellas desde dentro proponiendo cambios o analizando su efectividad.

c.- Adaptar el lenguaje: 

No es lo mismo estar entrenando en barrios marginales de nuestra ciudad que en una zona de alto nivel socio-económico. En ocasiones, olvidamos que debemos medir muy bien nuestras palabras para poder transmitir claramente nuestro mensaje. A la hora de conversar con jugadores, padres y miembros del club debemos tenerlo en cuenta, hacerles ver que entendemos sus preocupaciones e inquietudes y que trabajamos para solucionarlas.

d.- Medir la complejidad de los entrenamientos:

Si nuestros jugadores estaban acostumbrados a entrenamientos con balón o poco trabajo físico, no debemos cambiar bruscamente la metodología. Hemos de seguir una progresión para intentar que los jugadores no sufran lesiones y se adapten al nuevo plan de entrenamiento paulatinamente. A la hora de plantear cada uno de los ejercicios, debemos valorar si son demasiado difíciles de comprender para nuestros jugadores. En caso afirmativo, deberíamos introducir variantes más fáciles antes de que sean capaces de realizar el ejercicio completo.

e.- Adaptar los objetivos a la realidad: 

No favorecemos a nadie si inflamos las expectativas del equipo a nivel de resultados. Tarde o temprano, el plantel se da cuenta de que no hemos sido realistas y deja de confiar en nosotros. Hay que ir poco a poco y no ensalzar en demasía las virtudes de nuestro equipo ni exagerar los defectos. Encontrar el punto de objetividad para no dejarnos llevar por lo que pensamos subjetivamente debe ser nuestra meta.

f.- Optimizar los materiales del club: 

El entrenador debe prepararse muy bien los ejercicios en los entrenamientos. Si estamos trabajando en un club con pocos recursos económicos, debemos buscar la manera de sustituir la ausencia de conos, picas, vallas, balones... Hay que ser muy creativo y buscar objetos que puedan sustituir su funcionalidad. A ver que se os ocurre!

g.- Mejorar la dinámica del equipo: 

Siempre es aconsejable analizar las relaciones que existen entre los diferentes miembros del equipo mediante sociogramas u observación directa. Modificar relaciones perniciosas y fomentar el espíritu de equipo están asociados con este apartado. A todo ello, se suman los resultados previos que muchas veces influyen sobre el desarrollo que los jugadores hacen de su plan de juego.

Por suerte, los tiempos han cambiado para mejor y existe mucha bibliografia que nos puede aconsejar sobre la adaptabilidad al medio. Antaño no contábamos con tanta información sobre el tema y los recursos para aplicar esta filosofía al fútbol eran limitados.

Si redefinimos nuestra metodología con cada nuevo equipo que entrenamos y trabajamos las inteligencias emocional e interpersonal entre todos los que interactúan con él, seguro que conseguimos resultados o al menos, minimizar los efectos de nuestros fracasos profesionales.      

(este artículo es obra del  profesor Óscar del Estal, profesor en Escola Splai, con  algun comentario o corrección mio).   

 

¿Cómo deben actuar los padres si su hijo futbolista no va bien en los estudios? (2ª parte)

20150527221836-padre-entrenador.jpg

Le dejo hacer lo que quiera, ¿paso?. Así reaccionan algunos padres y madres al tratar el tema relacionado con el “castigo sin su deporte”. Las razones, suspender o bajar de notas académicas y en ocasiones mal comportamiento.

Muchos entrenadores, de diferentes categorías y clubes, a los que les doy las gracias, se aferran enviando éste artículo a los padres bien por e-mail, o por los famosos grupos de whatsapp o colgándolo en el tablón de anuncios. Su objetivo, ver si con su lectura entienden que no es la solución.

Esto demuestra:

- 1. Que el castigo o la amenaza del “te quedas sin fútbol” es un recurso habitual, que además de general en el panorama deportivo, se da en chavales de diferentes edades y deportes.

- 2. Que no hay conciencia de la importancia de la práctica deportiva en el presente y futuro de los jóvenes para su desarrollo a diferentes niveles.

- 3. Que las faltas de asistencia de los chavales condiciona el trabajo de los entrenadores en los entrenamientos, competiciones y en las decisiones de convocatoria para los fines de semana.

- 4. Que entrenadores, padres y estudios están llamados al entendimiento por el bien de los chavales a nivel físico, psicológico y social y con ello prevenir y evitar el absentismo o abandono del deporte.

- 5. Que se relaciona deporte con algo lúdico, que es así, pero se olvida que es un hábito saludable que hay que educar para la vida como lavarse los dientes.

Lo fácil es dar donde más duele, siempre se ha dicho, pero contraproducente porque nos encontramos que castigar quitando el deporte, tiene otras consecuencias perjudiciales para su desarrollo.

Además aunque en ocasiones sirva de algo a corto plazo, no sirve a largo plazo. Castigar sin deporte no ayuda a adquirir los valores de la responsabilidad, el sacrificio y el compromiso en los estudios.

Se necesitan otras herramientas tiempo, paciencia y flexibilidad. Y recordemos que hay que tomar el deporte como el comer, el dormir o el beber, una necesidad básica para el desarrollo.

Si se admite que este tipo de castigos es fruto de la rabia e impotencia del momento y que una vez pasada la “tormenta” lo que surge es el arrepentimiento, tomamos conciencia de que no es la mejor manera de educar. No se educa desde la rabia e impotencia. Si castigas tiene que ser desde un estado emocional reflexivo y que no sea la rabia quien ponga el castigo. Así evitas arrepentirte y ganar credibilidad.

En la mayoría de los casos se da por hecho que si se suspende es porque el deporte quita tiempo.
Cuando desde mi profesión estoy con pre y adolescentes ninguno quiere suspender, lo pasan mal, no quieren dejar el deporte o que les obliguen a dejarlo, se sienten presionados, amenazados, no saben lo que quieren, no saben expresarlo, nadie les entiende, y surgen sentimientos de venganza… así comienza la espiral de malos rollos en casa. Los padres resumen, “es que pasa de todo, es un egoísta, ¡a ver qué haces con él!”.

Por eso creo que la comunicación una vez más es la base de todo. Hay que dejar de dar por hecho las cosas, hacer resúmenes sin conocer el punto de vista del hijo y usar el comodín del deporte para justificar lo que se cree que ocurre. Hay que saber las razones por las que suspende y corregir lo que no funciona.

El momento, el lugar, las palabras y las formas son fundamentales para conocer de primera mano los motivos por los que el chaval no supera sus objetivos académicos y no echarle la culpa al deporte.

Unas veces lo ocasionan el cambio de colegios e institutos, la relación con profesores, la metodología, otras “sus problemas” relacionados con amigos, el que se enamoran, cambios a todos los niveles, el que no se saben concentrar, no estar atentos en clase etc… y como podéis deducir ninguno “se cura” castigando sin deporte.

Detrás de un suspenso puede haber muchas causas que desconocemos y enseñar a gestionar el tiempo es más productivo que decir “es que no te sabes organizar” o ”el tiempo no te cunde”… Es cierto que en ocasiones dicen “es que no me dio tiempo”, esta frase esconde el dejar cierta obligación para la víspera. Esto ocurre haga o no deporte como se sabe.

Así que una de las tareas más importantes como padres es ayudar a gestionar el tiempo desde niños, y alentar al estudio con paciencia, flexibilidad y diálogo.

OS PROPONGO A LOS ENTRENADORES:

- 1. Motivar al estudio y transmitir que es algo necesario. Vuestra condición de entrenador os da más poder de influencia del que creéis y podéis usarlo para un bien fuera del campo, piscina, cancha o pista.

- 2. Preocuparos por lo que hacen, lo que les gusta, las asignaturas que les cuesta, sus exámenes, hablad en equipo y de forma individual, que vean que tienen vuestro apoyo.

- 3. Fomentar la competencia sana con sus estudios, premiando sus avances y no la nota en sí. Juntos podéis crear los premios relacionados con la práctica deportiva.

- 4. Ante situaciones graves “no paséis” no sois su profesor, ni su padre o madre pero quizá suene la tecla, y no por casualidad, que necesitan porque en ese momento están receptivos.

- 5. El inicio de la temporada es un buen momento para transmitir a los padres el valor que le dais a los estudios. Es importante que sepan lo que pretendéis, sobre todo con los que piensan que “os metéis donde no os llaman”.

OS PROPONGO A LOS PADRES Y MADRES:

- 1. Inteligencia emocional para saber comunicaros. Dialoga con tu hijo para llegar a un entendimiento. Escúchalo, no le juzgues, busca soluciones y alternativas pero juntos. Amenazar y gritar no son las herramientas de un “juego limpio” nunca.

- 2. Valora sus logros académicos pero de forma especial su esfuerzo, porque aumenta la autoestima, el concepto de sí mismo y la confianza en su capacidad de estudio. No hay nada peor que no sentirse capaz de algo o que vean que no eres capaz. Valorar el esfuerzo ayuda a resistir y vencer las dificultades y previene el abandono.

- 3. No le compares, ni con su amigo, ni con su primo, ni con su vecino. Cada uno es único, no es lo que necesita y eso no motiva aunque lo digas pensando que así le “picas” y cambiará. Lo único que interpreta es que no es el hijo que esperáis y eso presiona. Un 6 haciendo deporte tiene más valor que un 8 sin hacer deporte, piénsalo así.

- 4. Aprende a motivarle en su estudio, cada persona necesita una fórmula, conocer la de tu hijo es el reto. A veces con buenas intenciones se dicen cosas que desalientan, frustran y desmotivan. “Si no estudias no serás nadie en la vida”, “Quien te va a querer”, “Que pretendes ¿ser un mantenido?, “Así vas por mal camino”…

- 5. Menos “céntrate y organízate” y más ayúdale a hacerlo. Juntos podéis diseñar el espacio, el horario y plan de estudio personal y realista. Hacerlo unilateralmente no promueve el compromiso. Es importante fomentarlo desde niños para que sea un hábito.

- 6. Apoya, supervisa y haz un seguimiento. Ofrece tu ayuda pero espera a que la pidan. Orienta pero no le hagas los deberes para tener mejor nota. Conociendo sus dificultades podrás ayudarle. Muestra interés pero sin controlar hasta que vayan “soltándose” poco a poco.

- 7. Fomenta el estudio empezando por lo que más le gusta, seguido por lo más difícil, y acabando por lo más fácil teniendo en cuenta las dificultades. Rétale a sus propios objetivos, a destacar y compartir lo que supone conseguirlos.

- 8. Ofrécele técnicas de concentración, control respiratorio y estrategias que ayudan a que se concentren. Decirle “estate atento en clase que no quiero ver más notas en tu agenda” no les da la herramienta para hacerlo. Quieren y no pueden, necesitan el cómo.

- 9. No satures de extraescolares, tan malo es no hacer nada y tener exceso de sofá, televisión o videojuegos como tener cada día actividades, pintura, música, baloncesto, baile moderno, fútbol, inglés… compensa las actividades deportivas con las demás. Tu ansia porque haga de todo ante tanta oferta no permite el disfrute y en ocasiones lo viven como una carga.

- 10. No minimices las preocupaciones de tus hijos, en ocasiones el “eso no es nada”, “eso es una tontería” con el ánimo de que no sufran es doblemente contraproducente. Por un lado no se sienten comprendidos y por otro no se educa con y en inteligencia emocional, dando espacio a emociones sentimientos y ayudando a gestionarlos.

Hay mucho por hacer por parte de todos antes que fomentar el castigo con el deporte o promover el futuro abandono.

(este artículo es obra de Yolanda Cuevas Ayneto, psicóloga de la salud y del deporte, con el título: “Vale no lo castigo sin deporte, entonces ¿qué hago?”con  algún comentario o puntualización míos).   

27/05/2015 21:31 entrenadordefutbol #. - el entorno

¿Cómo deben actuar los padres si su hijo futbolista no va bien en los estudios? (1ª parte)

20150527220248-futbol-libros.jpg-552074685.jpg

“¡Castigado! esta semana ni entrenas ni hay partido así aprenderás”. Todos conocemos esta frase pero, ¿sirve de algo?.

Sabemos la gran lista de beneficios  físicos, que tiene el deporte para los niños:

- Fortalece los músculos y huesos.

- Previene la obesidad.

- Previene el riesgo de enfermedades tales como la diabetes.

- Puede corregir posibles defectos físicos.

- Ayuda a coordinar sus movimientos.

- Estimula la higiene y la salud.

- Les ayuda a dormir mejor.

Pero, y ¿cómo herramienta educativa y psicológica?. Los niños con el deporte:

- aprenden  a socializarse con nuevos compañeros.

- aprenden a ganar y compartir triunfos y a perder y saber tolerar la frustración.

- aprenden a experimentar emociones, como controlar la impulsividad en unos casos, vencer la timidez en otros y reducir la ansiedad.

- aprenden a respetar las normas, al entrenador, a jugadores, a rivales y a los árbitros.

- aprenden a aumentar su confianza porque de cada uno de ellos depende el resto del equipo, creándose lazos de ayuda entre ellos y  fomentando la colaboración.

- aprenden a gestionar mejor el tiempo al tener que estudiar o hacer deberes.

- les enseña a fijar metas, les desarrolla habilidades como el pensamiento estratégico y la capacidad de liderar.

- desarrollan la pertenencia a un grupo con intereses y objetivos comunes.

- enseña  a ser responsables y a cumplir con lo que uno se compromete y se comienza a desarrollar el hábito deportivo.

Conclusiones de la importancia del deporte en el niño:

- El cerebro de un niño/a deportista es más activo, la atención y concentración toman protagonismo, escuchan, asimilan, actúan según directrices de sus entrenadores y a la vez se centran en los movimientos sin perder de vista a sus compañeros, es su día a día en el entrenamiento.

- Su práctica fomenta el ser perseverante, tolerar el error propio y el de los compañeros y aprender de ellos como parte del proceso de aprendizaje, se sienten de este modo protagonistas activos de su aprendizaje repercutiendo de una manera valiosísima en su autoconfianza, autoconcepto y autoestima, compañeros de viaje a lo largo de toda sus vidas.

- Cada día que privas a tu hijo/a de la práctica deportiva impides su desarrollo físico, mental y de su larga lista de beneficios.

Soluciones al conflicto del bajo rendimiento en los estudios y el deporte:

- Desde pequeños la clave es establecer los límites con firmeza y alternativas educativas ingeniosas para que el castigo sea la excepción y no la regla. Y en muchos casos el castigo, extingue la conducta de manera puntual pero la raíz del problema no se soluciona y muchos niños/as que, pese a ello siguen” haciéndola” cuando pueden o cuando creen que no les ven.

- El castigo de moda: “te dejo sin….” Está demostrado que no  es efectivo y de allí conocidas expresiones  –“le da igual que le dejes sin…” porque para que sea castigo educativo tiene que suponerle esfuerzo lo que le ayudará a autocontrolarse.

- Si le castigas sin ir a entrenar no solo no hace esfuerzo por ello sino que le privas del esfuerzo que tenía que hacer por desplazarse, dejar de hacer lo que estaba haciendo, cumplir con el compromiso que tiene con sus compañeros etc… es decir fomentas la no responsabilidad.

- Reflexión, pautas claras y diálogo en el momento adecuado para transmitir las normas es la clave para un nuevo comienzo.

(este artículo es obra de Yolanda Cuevas Ayneto, psicóloga de la salud y del deporte, con el título: “¡Castigado! esta semana ni entrenas ni hay partido así aprenderás” con  algún comentario o puntualización míos).   

 

27/05/2015 21:32 entrenadordefutbol #. - el entorno

Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris